Foto cabecera

IMGP4946 Músicos y bailarina del Institut del Teatre de Barcelona, actuando en un bus de la ciudad durante unas jornadas musicales. (A.Mª.F.)





AMPARO MORENO, O LA FORMA DE ATRAER SIN ADELGAZAR


  Amparo Moreno, con 100 kilos y la corona de Reina de l'Eixample (1) a cuestas, confiesa a esta entrevista que lo del peso le viene de familia, y aunque con un régimen llegó a los 59 kilos prefiere llevar su elevado peso como estandarte, irradiando buen humor. Además lanza una proclama a los lectores masculinos para cubrir la plaza de príncipe azul que falta en su vida.

Amparo Moreno en su domicilio con su pekinés "Blas". 1987

AUNQUE NO LO CREAN, SOY MUY TÍMIDA    


Publicado en Sant Andreu Expréss. Diciembre 1987        

                 
                    Si esto fuera televisión en directo en lugar de prensa en directo, la presentación sería: -Señoras y señores ante ustedes, Amparo Moreno, 100 kilos de humor, sexy y talento. La Reina de l'Eixample.

                    Y ella aparecería con un pareo de alegre estampado, hombros al aire, al aire el super muslo en caso de que se agache para coger en sus brazos a su fiel amigo Blas. El fiero pequinés lleva ese nombre en recuerdo del primer marido de la actriz, quien según cuenta, "era bastante facha".

LA ACTRIZ ESTÁ TOMANDO CLASES DE CANTO

                   Está en los últimos ensayos de la obra «El rei de l'Orient», patrocinada por una Generalitat decidida a elevar el listón cualitativo de sus actores. Y así tenemos a Amparo, nacida en Collblanc, Barcelona, e hija de valencianos, practicando técnicas de canto a sus treinta y ocho años con la profesora Anna Ricci. Mujer de pies en tierra, no es una amante de la bohemia mísera y prueba de ello es que hasta no verlo muy claro, hasta que la acumulación de trabajo artístico le puso en la tesitura de elegir, no dejó su empleo de secretaria. Por algo cuenta que su formación se compone de «Estudios Contables en una Academia y Bachiller en la calle».

                  - De niña ya era grassoneta (2) porque me viene de mena (3); por la familia. Pero no creas, también he pasado una época de regímenes a los dieciocho años. Conseguí adelgazar hasta los cincuenta y nueve kilos. Ahora, en un periodo de calma, estoy en los ciento dos, pero en pleno trabajo suelo bajar hasta los noventa y cinco. Aunque en mi caso no viene de cinco kilos, son simples virutillas.

                    - Yo escuché, en un programa de radio, que los oyentes te llamaban y te decían: -Qué lástima que no la pueda tocar. ¡Me erotiza Vd. tanto! Resultas atractiva aunque tu «look» no sea el de moda, ¿cómo lo consigues?

                  - Porque hago de mis kilos un estandarte y los llevo bien, pero en cuanto los lleve mal, es el fin. Hace unos días vino a verme al camerino una señora que sólo era llenita, pero estaba tan acomplejada que era imposible que pudiera irradiar nada y para que los demás te vean guapetona, eres tú la primera que has de creértelo. Salir a la calle diciéndote: ¡Aquí estoy yo! Cuando era más joven salía con un grupo de amigas delgaditas y monas, pero ¿quién se los llevaba al huerto?. La Amparín.


A LA BÚSQUEDA DEL PRÍNCIPE AZUL

              - Has estado casada dos veces, no tienes hijos. Actualmente, ¿cuál es tu estado civil?
 
              - Desengañada y a la espera de ese Príncipe Azul que ya veo difícil que llegue. ¿Puedo aprovechar vuestras páginas? Gracias. Los candidatos pueden dirigirse al periódico. A una señora hermosota, romanticona, que le encanta Bécquer, que le gusta la salseta y la música de Albignoni, que busca a un hombre con el que tengamos el mismo punto de humor. Y sobre todo que nos entendamos a nivel de piel.

 
                     Buen comienzo. La conversación se desarrolla al tiempo que cocina un pollastre rostit amb prunes (4). El aroma que desprende es pura poesía y me inspira esta poética pregunta: -Se dice que el escritor escribe para que le quieran, ¿para qué actúa el actor?.
 
                - También para que le quieran, y en mi caso, para desdoblarme con mis fantasmas. Quizá mucha gente no lo creerá, pero soy tímida. Sin embargo, me pongo la pestaña, las plumas, los labios rojos y me siento tan amparada. En el cabaret he llegado a hacer animaladas. Y cuando no llevo eso ni estoy delante de una cámara, soy una señora normal de a pie que si me pongo nerviosa, hasta tartamudeo.

                 
                   Un largo camino de veinte años nos separa de quien a los dieciocho años viera una función de aficionados en un centro del barrio de Sants y se dijo: -Eso es lo que quiero hacer. Me apunto. Más tarde, publicidad, teatro, cine, televisión, y por fin una consagración popular de la mano de EL MOLINO, convertida en "La Gordi", dominando una especial lingüística pícara sumergida en plumas y lentejuelas. Al mismo tiempo, papeles de vieja lumpen en Freaks, frivolona en Sal Gorda, prostituta en Marat Sade, dramática en tres films de Raúl Contel, ama de casa divertida en Ahí te quiero ver...

                 La Revista le ha permitido conocer a la gente en otra vertiente. Ahora sabe de piropos rupestres: -Nena, las mujeres en la cama como tú, que reboten. -Olé la Amparo, vedette todo terreno. Y ella entorna las pestañas y susurra: «Soy dulce porque soy diabética». En el musichall ha visto a la señora que se pone echa una furia: -A mí marido ni lo toque, ¿eh?. Al señor aplaudiéndola con seis dedos en cada mano. A la pareja mística que aparece despistada entre un grupo de amigos y se pasa la función mirando al techo y a la gente que disfruta la comedia musical atravesando esa quinta pared, entonces el escenario se funde con el público logrando la unidad. Es la diferencia entre el celuloide donde si sale mal se repite, y unas tablas que cuando las estás pisando profesionalmente, no hay quien te salve si no das la talla.
 
                - Ahora debo sacar la vena dramática y meterme en un papel tierno y fuerte como el de Sugar baby, aquella película alemana de una mujer gruesa que se enamora de un conductor de metro y lo conquista, y sufre, y acaba arrojándose al tren. En una conversación con Josep Mª Flotats, los dos convinimos que ese papel adaptado para mí podría ser un proyecto muy viable. ¿Posibilidad de llevarlo a cabo?. -Chi lo sá. Es el problema de los kilos, como si una persona porque estuviera gorda no tuviera sus ilusiones y sus problemas como cualquier otra.


En el teatre Llantiol. 2010. (BCM)
              -  Tu padre era un buen guitarrista, un gran improvisador de versos y trovas, y tú has sacado ese don. Haznos algo sobre la marcha para celebrar la Festa Major del barri de Sant Andreu.

              -  ¿Qué quieres que te diga?. ¿Que a Sant Andreu, cadascú lo seu?(5) ¿Más largo? A ver, un minuto... ya está: -El buen humor y talante son virtudes sin igual/. El caballero, galante. La mujer pulcra y leal/. El honrado comerciante, la vecina servicial/. Reglas de oro triunfantes que debemos practicar, son atmósfera reinante... A Sant Andreu de Palomar.

  Chapeau Amparo Moreno. Suerte.

(1) Eixample, en castellano Ensanche, es el nombre del distrito central, el más poblado de Barcelona, creado a partir de 1863 tras ser derribadas las murallas que encerraban la ciudad antigua. A pesar de la gran contestación ciudadana que acarreó en su momento, hoy puede comprobarse que su magnífico trazado fue un acierto.
(2) Gordita.
(3) Por naturaleza
(4) Pollo rustido con ciruelas
(5) En el barrio de Sant Andreu, a cada uno lo suyo

Ana Mª Ferrin

No hay comentarios:

Publicar un comentario