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detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





LA EDAD NO ES ÓBICE PARA IR EN BICI


                    Veteranos en bicicleta explican a este periódico sus vicisitudes semanales por la carretera. Ellos mismos arremeten contra el Ayuntamiento por la parquedad y malas condiciones de los «carriles-bici» y acusan a las viejas glorias del ciclismo que, en su opinión, únicamente «van a a la Federación para cobrar». El más veterano de los ciclistas del Club Sport Ciclista cuenta con 84 años de edad.


Los componentes del Club Ciclista Sant Andreu

JUBILADOS SE LANZAN CADA SEMANA A LA CARRETERA


Publicado en SANT ANDREU EXPRESS en enero de 1987

             
                    Cuántas veces al verlos rodar delante nuestro por la carretera nos habrán puesto nerviosos. Puede que quien lea estas líneas sea uno que les habrá gritado en un momento de mal humor y puede también que apreciando el coraje derrochado al subir una collada a pleno sol les habrá jaleado: -¡Bravo el equipo juvenil! ¡Tenéis más valor que un torero!

                    - A los que nos llaman chapuza y carroza ni hay que hacerles caso... Je, je, ¡Cuántos quisieran venirse y las mujeres se lo prohíben!...

                 Y no sólo por las afueras. En el Passeig de Fabra y Puig o la Plaza Garrigó llaman la atención con sus alegres maillots en alguna de sus paradas a la ida o a la vuelta de sus tres salidas semanales, de unos 90 kilómetros cada una. Su Club, el Sport Ciclista Sant Andreu, en la calle Coroleu número 15. Su edad, entre los 12 y los 76 años. Su orgullo, los veteranos. Lorenzo Laguna es jubilado de Renfe y con 72 años el yayo de los presentes (en el barrio aún le aventaja Ventosa, con 76, y del grupo el mayor es Español, con 84). Tiene las ideas clarísimas y una queja para la Administración:

                     - Cuando pusieron los carriles-bici nos alegramos. Pero fuimos a verlos y nos quedamos de piedra. ¿A quién se le ocurrió hacerlos en calles con adoquines?.

                      Otro socio que nos acompaña, José Antonio Luri, bombero, de 46 años, cree que se debe fomentar la afición desde la óptica de la seguridad:
El salir fuera es un peligro tan grande para nosotros que aprovechando el arreglo de carreteras con vistas a las Olimpíadas podía dejarse en todas un arcén de metro y medio, una vía de seguridad para ciclistas y emergencias. Nos vamos jugando la vida, créame. Vamos por la raya pasa un trailer y nos deja con bamboleo hasta que volvemos a coger el equilibrio.

                     Por su parte, Andreu Toneu, jubilado de Fabra y Coats, añade:
                  
                   - Nos tememos que todo el dinero relativo al deporte se va a volcar en las Olimpíadas que son para una élite, y nosotros, el hombre de la calle, pagaremos y no veremos las mejoras que nos interesan.

                   - Pero escriba que si se deja un arcén debería ser de piso asfaltado y alisado como el vial, porque a veces ya existe, pero lleno de agujeros y cristales -apostilla J. Alonso, conductor de Renfe.
           
                  Hay que escuchar con atención a estos deportistas y admirar su temple, necesario para seguir con una afición siempre rodeada de barreras urbanas y rurales. Esquivando coches o pasando continuamente la palma enguantada por el tubular y así arrancar cristales y restos metálicos que guardan unas cunetas convertidas en trampas peligrosísimas. La cifra de ciclistas arrollados no se conoce exactamente, pero es suficiente el comentario de los bomberos para meter en el cuerpo el mordisco del miedo.
  
                   Ahora es José Tintó, antiguo corredor amateur y propietario de un establecimiento, quien habla:
                
                - Soy socio del velódromo y corro varias veces a la semana en él, ahora se habla de cubrirlo y ahí podrían celebrarse muchas pruebas durante todo el año. Con lo mal que estamos de circuitos urbanos, ya que se está trabajando en los terrenos de Renfe, ¿qué costaría rodearlo de una pista con una pequeña valla? Pero me extrañaría que lo hicieran porque la Federación no se ocupa del cicloturismo.

                    
LAS VIEJAS GLORIAS

                        José Casalius, bombero jubilado, otro de los corredores, le apoya y va más allá:                            

                      - Es que de la Federación se habrían de barrer a todas las viejas glorias que sólo van allí a cobrar. Yo tengo mis años pero no soy un antiguo, estoy al día y veo que en estos puestos necesitaríamos a gente nueva que gestione, que vea el ciclismo como es hoy, que presione. En la tienda de Tintó, ¿cuánta gente comenta que iría con gusto a trabajar en bicicleta pero no se atreve?. Y tiene razón. Hace poco en el cinturón un coche mató a un chico que iba con su padre. Si tuviéramos gente combativa que nos apoyara proporcionándonos unos buenos carriles cruzando la ciudad, ya veríamos los que se apuntaban. ¿Por qué no hacen la prueba? Es pura lógica. Si la gente más avanzada en Europa con la lluvia continua la utilizan masivamente, ¿por qué no va a pasar aquí lo mismo, si además el clima nos acompaña?

INVERSIÓN ENTRE 35.000 Y 110.000 PESETAS

                      Para adquirir la máquina, la inversión oscila entre treinta y cinco mil y ciento diez mil pesetas (si es para competición, puede llegar al cuarto de millón). Los cuadros se fabrican en fibra de carbono, aluminio y acero, pero son estos últimos los preferidos para el turismo por su sencilla reparación. Y para combatir los robos, haciendo más fácil su recuperación, se aconseja grabar el número de serie en todas las partes posibles.

                       Empleados de Banca y Renfe, industriales, comerciantes, conductores de autobús y bomberos, las ocupaciones más diversas se dan en esta serpiente dinámica y multicolor que sale de nuestro barrio camino de encontrar una nueva ruta, despertando a su paso curiosidad y admiración. E interés por integrarse en ella. Me lo confirma alguien que ha presenciado la entrevista.

                    - Oiga, para apuntarse a salir con estos señores, ¿a dónde debo dirigirme?
 

Ana Mª Ferrin

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