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Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





REGINA DOS SANTOS QUIERE SER LA TINA TURNER BRASILEÑA


  La personalidad de Regina do Santos baraja a la perfección su imagen de flamante y frívola vedette del Paralelo con un espíritu ahorrador y tenaz en el trabajo. Amante de su país, Brasil, quiere emular a Tina Turner en su versión carioca.

Regina dos Santos (webRDS)


Publicado en Sant Andreu Expréss en Febrero de 1988. Pags. 12-13

                 Son tiempos de carnaval  y nada mejor que entrevistar a una mujer que desgrana en su voz la cadencia de una samba cuando te explica tiempos pasados en el desfile de las «Escolas do Samba». Por algo tiene a gala el haber pertenecido a una de las más prestigiosas, la «Salgeiro»: «Estoy muy orgullosa de los colores rojo y blanco, los llevo en mi corazón». Y mientras recuerda sus bailes en el Sambódromo, no cuesta mucho imaginársela trenzando pasos de «marchinha» o «batuque», alegrando la visita a tantos turistas que han convertido a Río do Janeiro y sus carnavales en una de las fuentes prioritarias de divisas para ese Brasil, eterna promesa de futuro.

                - Me han contando que tienes tendencia a ser abogada defensora, que tienes una visión crítica de tu país.

                - Mira, yo tengo un desarrollado sentido de la justicia, y aunque no llegué a estudiar Derecho, me hubiera gustado muchísimo hacerlo. Mi país es el cuarto o quinto del mundo en posibilidades, pero la realidad allí es muy dura, estamos cogidos por esa otra América, los daddy (papaítos) del mundo, que nos ahogan. Ahora hay democracia, pero en un año o dos es imposible que podamos salir de un sistema dictatorial, sólo un milagro podría conseguirlo. Contra la burocracia, es muy difícil luchar.


Regina en su boutique barcelonesa junto a la Ronda San Pedro (AMF)
                 ¿Sabían ustedes que la vedette cantante vive en en baarrio de El Clot?, ¿Y que hace footing por la plaza de las Glorias?, ¿Y que es una de los tres hijos de un militar y modelo de Bellas Artes?, ¿Y que es querida por sus vecinos, que le prestaron cazuelas y enseres cuando se instaló en este domicilio hace tres años y era una desconocida?. ¿Sabían que en su boutique de la calle Riera Alta, la chiquillería acude a visitarla en masa a la salida de los colegios?

                  Con su nueva imagen, que próximamente presentará en la Sala Zeleste, es posible que dé un paso importante hacia la versión brasilera de Tina Turner que tanto admira. Al menos dos cualidades no se le pueden negar: es trabajadora y luchadora hasta el límite, y tan ahorradora que si en una gira ella considera que sus compañeros han elegido un hotel o restaurante demasiado caro, pasa olímpicamente de categorías y no tiene reparos en escoger por su cuenta un lugar más sencillo.

                   - No me importa que me llamen miserable. Lo que tengo claro es que a mí nunca se me verá llamar a ninguna puerta por falta de dinero. Cuando yo voy a trabajar, voy a trabajar, y el dinero te da libertad para poder decidir. Si un empresario te ve hundida económicamente, procurará explotarte y tendrás que aceptar cualquier contrato. En esta profesión esto se ve a menudo; tengo compañeros que acaban la temporada a cero. Y después, ¿qué?.

                - ¿Qué hobbys tienes?
 
                 - Soy una mujer felicísima en mi casa cuando no trabajo. Enciendo la luz, bajo la persiana y pongo películas antiguas de Judy Garland, Ava Gadner, Marlene, Josephine Baker, en el vídeo. Eso me encanta. ¿Lectura?. Me gustan las biografías de los grandes monstruos del espectáculo, saber lo que han pasado para poder llegar donde están. Y te diré un libro que me he leído cinco veces: «RAÍCES». Vi la serie y leí después la obra. Sentí algo muy fuerta con aquella historia. Aunque en mi familia, desde hace generaciones y generaciones, todos somos brasileros, está claro que en algún momento nuestros antepasados vinieron de África y la verdad, fue algo que me hizo pensar en muchas cosas, me provocó mucha ternura. Y esto no me importa contarlo, también es lindo enseñar el lado humano de una.

                    Tiene en común con Pavslovky el haber sido introducida en España por Ethel Rojo, que la recomendó a El Molino. Y está encantada con las telenovelas brasileñas que se pasan aquí. Comentamos que eso que los actores aparezcan en pantalla llorando a moco tendido, sin metáforas, los ancianos con sus canas y arrugas al natural, lejos de los liftings y recosidos tipo Reagan, cala en nuestras gentes.

                       - Claro, estamos acostumbrados al show bussines de Falcon Crest, con todos tan puestos, y en mi tierra todo se hace con más realismo, como ustedes. Yo trabajé con Sonia Braga, que es carioca como yo, una mujer muy sencilla y natural por eso se ha hecho famosa, porque ha sido fiel a su civilización, sigue siendo en realidad una latina auténtica y se vende tal y como es.

                       - ¿Cómo es el hombre que te conquista?¿Hay para ti un hombre para ver y otro para estar?

                   - A mí me gusta el tipo de hombre tímido y muy inteligente. También es verdad que cuando ves a un tío como Richard Gere o Mickey Rourke te dices: ¡Madre!, este tío, para una noche, ¡qué locura!. Pero luego hay otro tipo de hombres. Yo he tenido la suerte de llegar a conocer a Jordi Pujol en una cena de Bienestar Social y me pareció un hombre de mucho magnetismo, con mucha soltura de palabra y habilidad. Lo vi tan inteligente y tan capaz, que con todo el respeto que me merece, me dejó prendada».

                      El tema de las «dos buenas razones» que a la vista están, emerge inevitablemente.

                 - Yo empecé en esto a los doce años, en un programa de televisión que se llamaba “La festa dos Boliños” y desde entonces todo lo que he ganado en mi vida ha sido con el teatro, con la revista. Yo no había hecho music-hall. No, yo cantando nunca enseñaría una teta, porque creo que hay un momento para cada cosa y si quisiera hacer eso haría striptease en una pasarela. De todas formas respeto lo que haga Sabrina o cualquier otra artista, pero si detrás de unas “poderosas razones” no hay nada más, te quedas en un boom, hoy estás arriba y mañana abajo».

                 - Esa exuberancia te debe haber procurado infinidad de anécdotas...

                     - ¿Te refieres a mis «dos santos», el derecho y el izquierdo?, sí, las hay a montones. Una vez, cantando una canción que dice: ¿Dónde te gustaría tocarme?, se levantó un señor muy tímido y me dijo: Perdone, ¿puedo tocarle las tetas? Y yo: Adelante, adelante. Me puso una mano en cada una y empezó a gritar: ¡¡¡AAAAHHH!!!!. Al principio, todos, el público y yo, reíamos porque se puso a temblar y pensábamos que era una broma, pero pasaba más rato del normal y él seguía ahí prendido, gritando y temblando, con las manos agarrotadas, hasta que al final volvió a la razón. Yo pasé un rato tremendo. Luego vino al camerino a disculparse y yo le dije: No te preocupes, cariño, mi cielo, si yo te entiendo.


Ana Mª Ferrín 

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