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copia ¡VACACIONES! (M.M.Freitas)





ANTONIO GAUDÍ. PROYECTO DE HOTEL PARA NUEVA YORK




                   Entre los misterios que rodean a Antonio Gaudí destaca la referencia al frustrado proyecto de un fabuloso hotel para Nueva York, expuesto a la luz en 1956 por su ayudante el escultor Joan Matamala Flotats, y absolutamente desconocido antes o después de esa fecha.


Fotografía de la revista Historia 16 de Enero de 2002, dentro del
reportaje de Ana Mª Ferrin sobre Antonio Gaudí, con una extensión
de 18 páginas y 35 fotos de la autora y la Cátedra Gaudí



LAS TORRES PARA NUEVA YORK
Publicado en Historia16. Enero de 2002



                         Al parecer, el encargo se remonta a 1908 y le habría sido propuesto en Barcelona por dos magnates norteamericanos fascinados por las atrevidas realizaciones del reusense.

                      Toda la documentación presentada habla de grandiosidad. Está compuesta por una serie de dibujos cuyo esbozo principal muestra un conjunto de edificios adosados con evidente forma de mazorca cuya mole central de 360 metros de altura, aparece rodeada por otras ocho de estructura similar con elevaciones en progresión ascendente.

                          El área aproximada de edificación cubriría unos 115 por 140 metros, y como nota original añadida se menciona el rico cromatismo previsto, partiendo del pardo del terreno, el verde de la vegetación envolvente y una gama de grises para la construcción que se irían tornando gradualmente rojizos hasta llegar a la policromía de unas cúpulas vidriadas, donde la imponente culminación sería una estrella/faro, símbolo de América.

                    Resulta evidente la similitud del conjunto con la Sagrada Familia y la idea nos habla de un hotel-templo de altas cúpulas, la mayor con doble elevación de la prevista para el campanario central del templo barcelonés (178 metros).

                         Hubiera sido una realización con holgado presupuesto, lo que para la gran penuria económica en que se movió Gaudí los 20 últimos años vividos hasta su desaparición en 1926, la posibilidad de volver a trabajar desahogadamente como en los tiempos de su cliente el conde Güell, debió ser una inestimable inyección de moral.

                        -   Parece que estos caballeros desean invertir una
cantidad notable –confió gozoso a sus ayudantes Matamala y Berenguer.

                        Del Hotel Attraction, uno de los símbolos de lo que pudo haber sido y no fue la carrera internacional de Antonio Gaudí, no se han encontrado más referencias. Por desgracia no ha sido posible establecer la American Connection, el contacto con los norteamericanos que visitaron a Gaudí en 1908, y la única prueba tangible de aquel episodio consiste en unos dibujos y la memoria del proyecto presentada por Joan Matamala.

                        En momentos  de impacto por la tragedia norteamericana, conviene recordar que junto a quienes se empeñan en destruir, embarrando su alma, caminan otros hombres cuyo objetivo vital consiste en regalarnos el disparate más hermoso, la creatividad de su talento.


Ana Mª Ferrin

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