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PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





PAUL NASCHY ¿QUIÉN TEME AL LOBO FEROZ?


   El pequeño Jacinto Molina estaba fascinado con el cartel anunciador de El Doctor Frankestein.

Naschy durante su caracterización de Hombre Lobo (revistaosaca.com)


Publicado el 24 de Enero 2010 en el nº 171 de la revista OSACA, Burgos.

                            El problema era que tenía 10 años y no podía acceder a una película sólo apta para mayores. Pero la seducción aguza el ingenio y en un descuido logró colarse en el cine donde la proyectaban.


                   De ese alarde audaz partiría su pasión por el cine. Clavado en la butaca, el niño descubrió con turbación que en el terror gótico arde una perversión intelectual donde las emociones pueden quedar en carne viva, ante la simple pulsión de una mirada inquietante. Armas humanas en un mundo de maldad humana. La realidad.


                   Así me contó Paul Naschy en 2003 el inicio de lo que sería el motor de su vida. Guinista, director y actor, para seguir su estrella había dejado atrás las carreras de Ciencias Exactas y  Arquitectura, más el título de campeón de Halterofilia.


                  Premiado y respetado en Estados Unidos, icono de Tarantino, amigo de Kurosawa, galardonado documentalista de arte en Japón, su proyecto creativo consistió en inquietar, vacunando al espectador contra el ocio plano para que a partir de ese momento el arranque de una escalera desconocida, la visión de una puerta cerrada, jamás lo dejase indiferente.


Ana Mª Ferrin

2 comentarios:

  1. Ese no es Naschy.Es Lon Chaney Jr.siendo maquillado por Jack Pierce..Un poco mas de atención no estaría mal..

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    1. Si se fija en el pie de la foto verá que procede de un reportaje en la revista que se cita, OSACA (*). Un texto brillante de Luis Gamboa sobre Paul Naschy donde todos los elementos van firmados. Por Luis Gamboa el texto, Universal las fotos del reportaje y yo misma mi columnilla. Eso no quita que pueda colarse un error humano, algo que siempre estaré dispuesta a examinar y si es preciso rectificar, cuando se me presenten datos y pruebas de que el error existe. Otra cosa es cuando se recibe un simple anónimo tratando de descalificar un trabajo riguroso, ante eso no muevo un músculo.

      Gracias por visitar el blog.

      (*) http://www.serviciosdeprensa.com/archivos/OsacaPDF/BD0FC239-1A64-968D-5934AAB5C100D563.pdf

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