Foto cabecera

detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





¿MUSGO PARA LA FACHADA DE LA PASIÓN?


 CONSULTA

Attn. ANNA MARIA FÉRRIN:

Estoy preparando un trabajo sobre Gaudí, y observo en su libro "Regreso a Gaudi's Place" que la foto de la Fachada de la Pasión parece como si Gaudí hubiera previsto que se fuera cubriendo de musgo o de algo parecido. ¿Me puede dar su punto de vista sobre ello?...


Siempre al sol, la fachada de La Pasión en la Sagrada Familia

RESPUESTA A JOAN PALMEROLA



Publicado en "Respuestas" de Gaudí y Más. 22 de Abril 2011

                  
                    ... Con gracias anticipadas y a la par le felicito por su amplio trabajo de campo que ha realizado en sus libros sobre Gaudí.

                     Foto de la Cátedra Gaudí . Proyecto de Antonio Gaudí para la fachada de La Pasión. (Regreso a Gaudí's Place, Ferrin, pag. 140-141)

                      Estimo que hasta el primer Nivel, Gaudí preveería que se trataba de las paredes de una gruta y por tanto en las paredes habría musgo, etc.

                     Digo: ¿el musgo lo iría cubriendo la fachada de la Pasión?

  
                    Aprovecho para enviarle un artículo mío sobre el "Libro de Horas" de Gaudí. Figura en la revista anexa la cual está especializada sobre Masonería. 

JOAN PALMAROLA

Dibujo de Gaudí para la fachada de la Pasión. c.1911



RESPUESTA


                     Saludos, Palmarola.

                    Con mucho gusto respondo a su mail, del que no puede negarse la originalidad del supuesto.

                     No tengo noticia de que en ningún documento o testimonio conocido aparezca la hipótesis que usted formula, por lo que entiendo se trata de una curiosidad personal de usted. 

                     Comprendo que haya podido figurarse que en el dibujo existe la intención de ir cubriendo de musgo la fachada por la oscuridad que desprende. Pero quizá la respuesta sea más sencilla. Gaudí declaró que deseaba que todo en ella fuese tenebroso, triste, incluso que diera miedo, para contraponerla a la del Nacimiento donde todo es gozo y alegría.

                      Si a ello añadimos que al parecer realizó este dibujo en 1911 en el Hotel Europa de Puigcerdá, con una debilidad tan extrema por unas fiebres de Malta que incluso lo llevó a dictar su testamento, ya puede imaginar que las sombras del portal, frotando el carboncillo con sus dedos, eran un reflejo de su propio estado emocional. Por otro lado resulta difícil suponer que a un hombre tan amante y conocedor de la naturaleza como Gaudí, se le hubiera escapado una ley botánica elemental, la de que como el musgo necesita para desarrollarse una fuente de humedad y poca luz, con la excepción de pequeños recovecos de algún grupo es imposible que brote musgo en una fachada situada con una orientación que recibe el sol de pleno durante la mayor parte del día. Eso en el hemisferio norte que es el nuestro, en el sur sería a la inversa. 



                                                                     Comedor del Hotel Europa de Puigcerdá


                                     
                    No sé si conoce mi blog "Gaudí y Más por Ana Mª Ferrin ", o mi biografía de Gaudí , "Gaudí. De Piedra y Fuego", donde hay un capítulo que cuenta el estado límite de la salud de Gaudí en esos días. También en mi próximo libro que presentaré el 1º de Junio, "El Tacto y la Caricia. Subirachs", aparecen datos sobre el dibujo además de alguna referencia a la Masonería, de la que tengo entendido es usted un estudioso y que podrán interesarle por referirse a la Sagrada Familia, a Gaudí y a Subirachs, y a las que añado lo siguiente:

                     En mi opinión, en la Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX, en  los ambientes del poder se mezclaban la alta burguesía, la aristocracia y la iglesia, formando un compartimento estanco en el que todos se conocían, por lo que considero poco probable que de haber pertenecido Gaudí a la Masonería, que en su tiempo era una opción libre, el tema no hubiera trascendido.

                     Por ello me extraña que ni Eusebio Güell ni Pedro Milá, Fontseré (que al parecer si lo fue) o Martorell, Bocabella o Dalmases, ninguno de ellos hubiera comentado esa opción de Gaudí. Y mucho menos puedo imaginar que en las alturas de la política, hombres de la talla de los amigos personales del arquitecto, Cambó o Prat de la Riba, o del clero, donde se situaban personajes de inteligencia probada como los obispos Grau, Campins o  Torres i Bages, Urquinaona, Català, Morgades, Casañas o Laguarda,  ninguno se hubiera enterado de su pertenencia, permitiendo que le ofrecieran construir un templo tan significado como acabó siendo la Sagrada Familia. Aparte de que lo que sí existe es una larga lista de testigos asegurando la profunda fe del genio.

                     Otro dato interesante sobre el tema lo escuché un día por Radio Barcelona hará unos 20 años. Según recuerdo, estaban entrevistando al entonces Director de la Cátedra Gaudí, Joan Bassegoda Nonell y a un  personaje que al parecer pertenecía a una logia de Barcelona e insistía en que Gaudí era miembro de esa institución. Mientras ellos conversaban cruzando argumentos en pro y contra de esa posibilidad, llamó un oyente que se identificó como una personalidad dentro del mundo masónico, declarando que, desgraciadamente, no existía ni un solo documento o testimonio sólido de que tal cosa hubiera sucedido.

                   Añadió un argumento a tener en cuenta: Créanme, nosotros tenemos copia de todas las reuniones y nombramientos, y de existir  tal documento estaríamos encantados de darlo a conocer. Sería un honor tener la certeza de que Gaudí perteneció a nuestro círculo- poníendose a la disposición de Bassegoda para proporcionarle todos los datos que quisiera.  Años después, Joan Bassegoda me confirmó que más tarde tuvieron una reunión y que el caballero pidiéndole su palabra de que nunca revelaría lo que iba a leer, puso a su disposición multitud de papeles con nombres de lo más curioso por su relieve, de los que nadie hubiera pensado que eran miembros de esa organización. Y entre ellos no figuraba Gaudí.

                        Querido amigo esa es mi experiencia que pongo a su disposición.

                        Añadiendo que no tengo ningún reparo en rectificar mi opinión si un día se me presentan las pruebas rotundas de que sí, que Gaudí fue masón y que lo ocultó tan bien que nadie antes pudo descubrirlo. Algo que, créame, teniendo en cuenta su probada astucia en tantísimos campos, no me extrañaría mucho.

                        Hasta pronto. 

Ana Mª Ferrin                         

2 comentarios:

  1. Interesantísima respuesta al Sr.Palmerola.
    El tema de la MASONERIA ha tenido de todo tono,
    según los tiempos y las opiniones.
    Juan Setroc

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido Juan los amigos siempre están ahí. Un fuerte abrazo.

      Eliminar