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Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





GAUDÍ. SUEÑOS TANGERINOS (PARTE 2ª)



Continúa... 


                 La similitud del relato de Leo Frobenius con el proyecto gaudiniano para Tánger es incontestable, sólo que el etnólogo berlinés publicaría sus viajes cuarenta años después de que Gaudí hubiera resuelto su idea con un diseño compuesto a partes iguales de inspiración y frescura. ¿Inducción milagrosa? ¿Observación de la naturaleza? ¿Información extraída del arte africano mostrado en la Exposición Universal de 1888? 




Fresco del Palacio de Sobrellano. En el centro D.
Antonio López, primer marqués  de Comillas. A la
derecha su hijo Claudio López Bru con su esposa
María Gayón


PROYECTO DE MISIONES PARA TÁNGER



Publicado en Gaudí y Más. 22 Septiembre de 2011


                    
                     Y que más da. No vale romperse la cabeza para adivinar de dónde tomó el conocimiento. A fin de cuentas la información -el huevo de Colón- estaba ahí al alcance de cualquiera, pero sólo Gaudí, soldado siempre en busca de batallas, supo extraer de ella el potencial creativo sin temor a los riesgos.
           
                                          Pero nunca se aliaron contra un propósito del arquitecto tantas bazas, aunque los sinónimos de frustrado apellidasen bastantes proyectos suyos. En el caso de las Misiones de Tánger, el principal escollo que precipitó su anulación fue la debacle económica que por esos años sufrieron los negocios intercontinentales y navieros del Marqués de Comillas. Tabacos de Filipinas y la Compañía Trasatlántica se vieron al borde de la quiebra por la agitación de las colonias. Sólo un tímido aperitivo de la tragedia que se avecinaba. 


Una imagen del Tánger colonial


                    La guerra con Marruecos incendiaba los ánimos sociales y Melilla era un pozo sin fondo que devoraba el tesoro público. En esas circunstancias el Estado no tenía ningún interés en colaborar con la Orden Franciscana en territorio magrebí, visto lo cual el fraile Lerchundi (1), hombre práctico, prefirió olvidar el proyecto africano y desviar su caridad centrándose en la construcción de un sanatorio marinero en Chipiona; el Hospital de Santa Clara.

           
Hospital Sanatorio de Santa Clara en Chipiona


                    Para colmo y como resultado de una toma de conciencia social largamente gestada tras un viaje anterior a Tierra Santa, la vida del sacerdote y poeta Jacinto Verdaguer explotó en una serie de caminos que no pudo controlar. Influido por el sacerdote Joaquín Piñol, un oscuro personaje dedicado a los exorcismos seguidor de las tesis del beato Francesc Palau, Verdaguer fue acusado de unirse a un grupo que realizaba ceremonias oscurantistas. 


                      Se aseguraba que los integrantes de aquel colectivo nada claro habían aprovechado la credulidad y bonhomía del poeta (y el manejo de los suculentos fondos para limosnas que le habían sido confiados a Verdaguer por el marqués de Comillas), para embarcarlo en la compra de una finca en beneficio de lo que hoy podría denominarse una secta con la excusa de que había sido una antigua ermita, endeudándolo. Y eso cuando no se le acusaba directamente de haberse hecho la barba de oro con el dinero del Marqués.


Jacinto Verdaguer en los tiempos de su amistad con Gaudí


                         El asunto se complicó aún mas al añadírsele al poeta acusaciones concupiscentes a propósito de su convivencia con la señora Durán, viuda con dos hijas: Sembla que en Verdaguer ha tastat la carn...(2), murmuraban los correveidiles de la ciudad. El obispo de Vic, José Morgades, para resolver la situación llegó a ordenar prácticamente su confinamiento en el santuario de la Gleva, en Osona. Sintiéndose calumniado y desprotegido, el poeta no encontró otro camino que lanzarse a publicar su versión de los hechos en los diarios izquierdistas, con una serie de artículos bajo el título de En defensa pròpia, denunciando ...Davant de la gent honrada de Barcelona, davant del cel i la terra i del mateix Déu qui ens ha de judicar a tots, la iniquitat de què es víctima aquest pobre sacerdot...(3)
            
                          Sus duros ataques contra el Marqués abrieron un debate nacional entre posiciones conservadoras y liberales. De hecho, esas tandas de artículos que se prolongarían a lo largo de tres años, pueden considerarse el inicio del periodismo controversista en Cataluña.

                           Lógicamente Verdaguer fue apartado del círculo íntimo de la familia López-Güell, a quien ya no dedicaría sus odas épicas ni volvería a pisar como capellán sus trasatlánticos. La asesoría de Verdaguer a Gaudí para realizar el proyecto de las Misiones, pasó, de ser un aval, a convertirse en un lastre más que hundió definitivamente la nave del arquitecto.


Vista del estudio de Gaudí en 1926 según dibujo de Joan Matamala. Junto
a la puerta de entrada, en la pared, el proyecto de las Misiones de Tánger.


                        Aquel encargo en el que tantas expectativas de futuro había depositado, no se llevó a la práctica, como tantas otras huellas del maestro. A pesar de ello las Misiones de Tánger flotarían siempre presentes en la memoria del arquitecto como una hoguera abandonada de la que ir extrayendo deslumbrantes partículas de lumbre para obras posteriores. 


                       El legajo con el conjunto de planos, cálculos y alzados, desapareció tragado por la devastación a que fueron sometidas las dependencias del templo durante la Guerra Civil. Sólo se salvaron como testimonio de su existencia, la fotografía dedicada a su cliente leonés de la Casa Botines, Mariano Andrés, un dibujo de Joan Matamala en el que se muestra el estudio de Gaudí en la Sagrada Familia con el proyecto colgado en la pared, y el grabado publicado por J. F. Ráfols en su libro Gaudí.  

En su estudio madrileño, el arquitecto Fernando Chueca Goitia artífice de
 la catedral de la Almudena de Madrid, fotografiado por A.M Ferrin en 1999 

                                    
                           Gracias, entre otros, a hombres como Tokutoshi Torii, que dedicó largos años a desentrañar los pormenores del encargo. Gracias al arquitecto de la catedral de la Almudena, en Madrid, Fernando Chueca Goitia, que batalló para financiar la publicación de los dos tomos del arquitecto japonés, titulados El enigmático mundo de Gaudí. A ellos les debemos que hoy podamos contar con una buena documentación sobre Antonio Gaudí y su proyecto tangerino.


Ana Mª Ferrin

(2)  ...Parece que Verdaguer ha probado la carne...
(3)  ...Ante la gente honrada de Barcelona, delante del cielo y la tierra y del mismo Dios que nos ha de juzgar a todos, la iniquidad de que es víctima este pobre sacerdote...   http://www.escriptors.cat/autors/verdaguerj/pagina.php?id_text=2856

4 comentarios:

  1. Interesantisimos articulos ,en los que Vd da a conocer trabajos y situaciones ignoradas para muchos admiradores de la obra de Antonio Gaudi.

    Juan Molina Castillo

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  2. Según me comentan, en el estudio de Torii aparecen publicados bocetos del interior de la Catedral, inéditos hasta la fecha. Sorprende la similitud con la serie de las Catedrales de Antonio Fuentes ( Tánger, 1905 - 1995 ). En www.antoniofuentes.org pueden encontrar una selección de Las Catedrales

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    1. Hola, Alonso. Celebro contactar con alguien conocedor de Antonio Fuentes- supongo que un familiar-, de quien tuve noticia cuando me documentaba sobre Tánger para la biografía de Gaudí a mediados de los noventa. La similitud a la que Vd. se refiere es cierta, se trata de dibujos del interior de la iglesia Güell que no llegó a construirse ya que Gaudí sólo realizó la cripta. Tokutoshi Torii publicó 5 dibujos y 3 fotos del interior de la maqueta cuyo estilo guarda parecido con la serie “Catedrales” de Fuentes. El proyecto de Gaudí se realizó en 1898 y la construcción se detuvo en 1918 a la muerte de Dº Eusebio Güell, por lo que su nave no llegó a ser real. Nada se sabía de los dibujos que se creyeron perdidos hasta ser descubiertos en 1967, en la carbonera de la masía Can Solé de la Colonia Güell. En 1969 aparecieron fotografiados en un primer libro y en 1983 en el de Torii, por lo que Fuentes pudo tener conocimiento de ellos. O no.
      Quizás ambos partían de una misma inspiración tangerina, Gaudí por el viaje al norte de África en 1891 que tanto le marcó y Fuentes por su nacimiento y vida en Tánger, su seña de identidad. Sea como fuere la realidad es tozuda y ahí están. Supongo que ya los ha visto, en caso contrario contácteme por mail y se los enviaré. Y una última noticia por si tiene idea de invertir. El próximo día 17 dos de estos dibujos se subastarán en la galería Balclis de Barcelona con un precio de salida de 275.000 € . Saludos.

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  3. Acabo de leer su comentario ! Muchas gracias por toda su información y enhorabuena por su trabajo de investigación.

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