Foto cabecera

PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





SUBIRACHS. MEDALLA DE ORO AL MÉRITO ARTÍSTICO 2011


                                Hace siete meses, el 1º de junio, en el Reial Cercle Artístic de Barcelona se presentaba mi libro El tacto y la Caricia. Subirachs por parte de Joan Abelló, José Félix Bentz, Araceli Caballero y Miguel F. Ruíz de Villalobos. Sin haberse puesto de acuerdo, sin haberlo comentado previamente, incluso varios de ellos sin conocerse entre sí, al llegar su turno en la mesa y abordar la figura de Josep Mª Subirachs, uno a uno fueron coincidiendo en la urgencia de tributarle al gran artista un homenaje más que merecido.


Subirachs en 2001 durante la presentación en la Sagrada
Familia de los dos libros de Ana Mª Ferrin sobre Aº Gaudí
(F.B. y F.T.M.)

 2011. NUNCA ES TARDE 

Publicado en Gaudí y Más. 27 de Noviembre de 2011


                     Con más razón si cada vez que sus conciudadanos tienen ocasión de hacerse oír no dudan en demostrarle su admiración y respeto, Así pasó en 1997 cuando en una encuesta promovida por el diario La Vanguardia, Catalunya Radio y la Enciclopedia Catalana, fue elegido por los barceloneses   como el "Artista catalán vivo más importante del siglo XX", por citar solo una ocasión (1). Ahora, la espontaneidad de los asistentes al acto de presentación que llenaban la Sala dels Atlants, subrayando la propuesta con un cerrado aplauso dejaba bien clara su adhesión a la idea del homenaje.


Subirachs en la inauguración de la
figura de Sant Jordi en la Sagrada
Familia. 2007 (A.Mª.F.)

                   Tres mese más tarde de ese acto, el 20 de Septiembre, los medios de comunicación difundían la concesión a Subirachs por parte del Ayuntamiento de Barcelona, de la Medalla de Oro al Mérito Artístico.

                      Todo el episodio me ha traído recuerdos del día de 1998 en que le fue otorgada otra Medalla, la del Mérito en las Bellas Artes. Eran tiempos en que yo daba forma a los dos libros sobre Antonio Gaudí que acabaría publicando en 2001. Por una parte trataba la vida y obra del arquitecto en Gaudí. De Piedra y Fuego. Por otra, los perfiles de los nombres más importantes que habían sabido preservar su legado custodiando el testigo de su obra, eran recogidos en Gaudí. La Huella del Genio, en cuyo último capítulo un reportaje biográfico de cuarenta páginas desvelaba parte de las circunstancias vividas por el escultor, con especial atención al tiempo que llevaba realizando las figuras de la fachada de La Pasión. Ya que también él, como el mismo Gaudí, se había consagrado en pleno éxito profesional a trabajar en la Sagrada Familia, aunque Subirachs iba más allá que el arquitecto que solo residió allí de manera continuada los últimos ocho meses de su vida, mientras que el escultor se hizo instalar un apartamento dentro del recinto de las obras desde el principio de su colaboración, en 1987.


En 1999 recibiendo del Rey la Medalla al Mérito en las Bellas Artes (JMS)
  
                     Por todo ello teníamos un contacto frecuente. En esa ocasión Subirachs me había llamado para darme la noticia del galardón, y como yo pensaba ir unos días después a la Sagrada Familia para uno de los encuentros que tuve con otro de los protagonistas del libro, Ramón Berenguer -el legendario dibujante que pasó 60 años de su vida anticipando con su lápiz los detalles que irían en el templo-, quedamos en que me acercaría a saludarlo por el taller donde picaba las esculturas, a pocos metros del estudio de Berenguer.


                      Entre la conversación citada y mi visita pasaron más días de los previstos y al llegar a verlo, Subirachs me recibió bastante desanimado, algo que me sorprendió ya que esperaba encontrarlo viviendo una circunstancia festiva, porque en compañía de nombres tales como Pedro Almodóvar, Manuel Pertegaz y Carmen Thyssen estaba a punto de recibir de manos del Rey Juan Carlos la Medalla al Mérito en las Bellas Artes, todo un reconocimiento nacional a su carrera. Sin embargo él manejaba otros parámetros. No olvidaba que varios artistas plásticos de su generación -Chillida, Saura, Ibarrola,Tapies- ya se le habían anticipado recibiendo el galardón hacía tiempo.  


Subirachs y Tapies en 2002 durante la  presentación de un vino. (JMS)


                     De ahí pasamos a tratar el tema de los museos y fundaciones que muchos de sus colegas habían conseguido hacer realidad (2). Mi encuentro de aquella tarde con Subirachs fue una auténtica revelación de los sentimientos que albergaba el artista con respecto a los Premios y la posteridad. Empezó abordando la cuestión con cierta trivialidad, como si no le afectara, pero a medida que la conversación avanzaba se hacía evidente su extrañeza de que habiendo pasado casi un mes desde que se le otorgara una de las mayores distinciones del país, ninguna representación catalana se hubiera puesto en contacto con él personalmente para felicitarle, ni le hubieran enviado alguna nota la municipalidad o el gobierno de la Generalitat.  


                     Han debido transcurrir trece años para que en la plaza de Sant Jaume de Barcelona hayan caído en la cuenta de que la obra de Josep Mª Subirachs es un lujo para la ciudad y el país. Lo que no quita pensar que la condecoración le llega ligeramente tarde, unos veinte años tarde, cuando ya sus condiciones no le permitirán recibirla personalmente sintiendo el afecto de sus conciudadanos y la valoración de las autoridades.


                      Algo que también podría hacerle olvidar el nulo respaldo que le   dispensaron en 1990, cuando la gran campaña periodística de artículos y chistes salvajes acompañando las manifestaciones de burla frente al templo, con templete incluido, le proporcionaron un sufrimiento importante, de nuevo sin recibir aliento por parte de las fuerzas vivas de la ciudad. Aguantando a pie firme su soledad en la Sagrada Familia, trabajando sin parar con la sola presencia de cuatro incondicionales que procuraban hacerme compañía (3), vivió largos días que nunca ha olvidado. 


Muchas cosas positivas llegaron también para Subirachs en esa década. Su
popularidad atraía personalidades de todo el mundo a visitarlo en la S. F.
Aquí con Larry Hagman, el malvado "JR" de la serie Dallas, y su esposa Maj 


                 - La verdad es que fue una polémica tan agria, todos ensañándose contra mí -declaró aquellos días Subirachs-. Hasta los que creía amigos o los que ni les iba ni les venía el tema, se apuntaron a las críticas...Así de simple. La moda no era "Estar de parte de..." sino "Estar en contra de..." (4)


               Echando un manto sobre aquellos días y volviendo al presente, la noticia de su reconocimiento no deja de ser motivo de felicitación, a la que nos sumamos, para nuestro Patrimonio y por encima de todo para el artista. Y si como nos aseguran ciertos asistentes al acto del Reial Cercle, en algo contribuyeron las manifestaciones de admiración de los presentadores, con el público apoyando la propuesta de un gran homenaje para Josep Mª Subirachs, mejor que mejor. Por algo se empieza. 


Ana Mª Ferrin


(1) Todo el proceso de L' Espai Subirachs en: 
 http://amf2010blog.blogspot.com/2005/07/regreso-gaudis-place.html


(2) Ver la crónica de cómo reaccionaron los asistentes a la inauguración de la figura de Sant Jordi en la Sagrada Familia en abril de 2007, al hacer acto de presencia Josep Mª Subirachs:
http://amf2010blog.blogspot.com/2011/01/visita-del-papa-la-sagrada-familia.html

(3)  La ayuda más constante fue la de su gran amigo el galerista Joan Antón Maragall Noble, hijo del poeta y tío de Pascual Maragall, que aún encontrándose en una fase delicada de su enfermedad supo estar a su lado. Más adelante nos ocuparemos a fondo de aquel bochornoso episodio. Los interesados podrán hacerse una idea de lo ocurrido ese mes de julio de 1990 visitando las hemerotecas o los archivos virtuales. 


(4) Gaudí. La Huella del Genio. Pag. 319 
http://amf2010blog.blogspot.com/2001/07/gaudi-la-huella-del-genio-sinopsis.html

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