Foto cabecera

Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





GAUDÍ, DALÍ, Y EL PARQUE GÜELL (1ª PARTE)




                   Puede considerarse al historiador Josep Mª Garrut, que fue director de la Casa-Museo Gaudí hasta su fallecimiento en 2008, como uno de los pioneros que defendieron la memoria de Antonio Gaudí en tiempos difíciles. A su lucha por preservar el legado histórico y sentimental del arquitecto debe agradecérsele que junto a Enric Casanellas creara la asociación Amigos de Gaudí, rescatando para la posteridad el edificio del Parque Güell donde residió Gaudí desde 1906 hasta su fallecimiento en 1926, comprándolo a los herederos de sus últimos dueños, los señores Chiappo-Arietti, que la habitaron desde 1927 hasta 1960.



Salvador Dalí con Gala y Federico Gallo en el Parque Güell. Obsérvese a los dos castellers de
Valls que los acompañan, con su pantalón blanco y su faja negra (*). 29 de Septiembre de 1956

             
UNA VELADA SURREALISTA



Publicado en Gaudí y Más. 13 de Enero de 2012


                    Más adelante la entidad se haría con diversos muebles diseñados por el maestro para sus clientes Güell, Ibarz, Batlló y Calvet que en nada tenían en común con la realidad cotidiana de Gaudí, quien siempre vivió austeramente. Sólo la cama, el armario y algunos pequeños detalles son auténticas pertenencias suyas, lo demás son objetos contemporáneos ajenos a la casa.
             
                      Me entrevisté con Josep Mª Garrut unas cuatro veces, una de ellas en su bella casa de la calle Roger de Lluria y las demás en el pequeño despacho que tenía  instalado en los bajos de la Casa-Museo de Gaudí, en el Parque Güell. Lo recuerdo allí sobre 1995 cuando acababa de cumplir 80 años, rodeado por la exhaustiva información de su mesa acompañado por su esposa, menuda y activa, consultándole datos sobre las fotos que guardaba en una caja. 


1º por la iz. Josep Mª Garrut, 3º Dalí. Escaleras del Parque Güell, 1956


Josep Mª Garrut en su despacho del Parque Güell. 2000 (A.Mª.F.)
                       
                      Fui a verlo para mi primer libro sobre Antonio Gaudí y resultó uno de esos encuentros interesantes que te abren ventanas a realidades que ignorabas, porque fue la primera persona que despertó mi alerta al comentar el rumbo de sobreexposición que ya iba tomando por entonces la figura de Antonio Gaudí. La mente lúcida del senyor Garrut conservaba muy viva su visión de niño ante un Antonio Gaudí “Don Antón”, que levantaba su sombrero con gran reverencia ante la capillita del San Antonio de Padua que guardaba la entrada del chalet del arquitecto.

                     El director Garrut conservaba en el 2000 una figura compacta, la del deportista que había llegado a jugar en el París de 1933 la Copa Davis además de ser campeón amateur de esquí, manteniendo una conversación poliédrica, con multitud de conocimientos en numerosos campos del saber y no sólo de los que tenía formación académica como Filosofía o Historia del Arte, por lo que sus registros y comentarios en aquellos encuentros merecen que volvamos a él más adelante. Por el momento nos detendremos en contar la gestión y desarrollo de este evento que se le ocurrió, con el fin de vestir económicamente la creación de la Asociación Amigos de Gaudí y la compra del chalet que había sido residencia del arquitecto, proyectos ambos para los que desarrolló gran actividad e ingenio.


Imagen de San Antonio en la entrada del chalet de Aº Gaudí. 2000 (A.Mª.F.)

Chalet de Gaudí en el Parque Güell. 1997 (A.Mª.F.)
                  
                      Una de las puertas a las que llamó para que ejercieran de reclamo en su proyecto fue la de Salvador Dalí, que ya en 1933 había dado a conocer a Gaudí a los surrealistas (**) declarando su interés por el Parque y su puerta de hígados de ternera. Apoyándose en que pronto serían las fiestas de La Merced, Garrut se presentó en la casa de Port-Lligat donde residía el pintor y le propuso que diera una conferencia el 28 de septiembre de 1956 en el Parque Güell. La respuesta del artista fue curiosa, pues la condicionó a que su esposa Gala le permitiera aceptar la petición. Pocos días después llegó la llamada afirmativa y Garrut se dispuso a organizar todas las disposiciones que Dalí le había pedido.

                 Entre ellas, que mientras se desarrollara la conferencia deberían soltarse un buen número de pollos y un rebaño de ovejas para crear entre el público accidentes armónicos, porque según Dalí: Ya Vitrubio había notado la armonía perfecta de las huellas de un rebaño. También había pedido que varios aviones a reacción cruzaran el cielo sobre el recinto del parque. Ninguno de los dos caprichos se concedieron y seguramente a Dalí tampoco le preocupaba que se cumplieran o no, ya que para él lo importante era que se hablara del tema.   


Cancela del Parque Güell que Dalí llamó de "hígados de ternera".1999 (A.Mª.F.)

                      Dalí –según Garrut-, resultó un colaborador entusiasta que acudió a la conferencia acompañado por su mujer, Gala, para la que pidió un sillón para que se sentara como la reina de Portlligat que era. Ella se mantuvo relajada y silenciosa, sentada en un sillón tapizado de los que componen el mobiliario de la Casa-Museo observando toda la kermesse mientras el artista presidía el acto, consistente en una lectura poética seguida de su intervención.

                    Acudieron a la velada unas cinco mil personas a las que Dalí, como de costumbre, no decepcionó manteniéndose en su línea, provocador, ocurrente y divertido. Se prestó a que lo fotografiasen y contestó a todas las preguntas que se le presentaron en el coloquio, con respuestas agudas tirando a delirantes. Tomó su bastón, al que habían atado una brocha de esparto, y mojándolo en alquitrán pintó las torres de la Sagrada Familia sobre el enorme lienzo de 6 ms, por 5, enmarcado por un bastidor que tumbaron en el suelo -Hoy dejaré terminada la Sagrada Familia, declaró-. Al acabarlo, la grúa que parecía decorar el espacio del acto levantó el lienzo mostrando lo que parecían los campanarios entre los ¡Olé! coreados por el público.                   

Salvador Dalí tomó su bastón con una brocha atada en el extremo y empezó a
extender el alquitrán sobre una lona pintando las torres de la Sagrada Familia...
  
                       Habrá que explicar cómo las dudas ante lo que se temía que fuera “un comportamiento inadecuado de Dalí” hicieron que tanto el Presidente de Amigos de Gaudí, Eusebio Güell Jove, vizconde de Güell, como los arquitectos de la Sagrada Familia, Isidro Puig Boada y Luis Bonet Garí, decidieran no asistir a la conferencia del artista.

                           Tras el parlamento, los Xiquets de Valls se dispusieron a hacer  exhibición de sus habilidades levantando un castell. Ya anochecía, por lo que en los extremos de la tarima preparada por la organización para ese fin, se colocaron unos recipientes con fuego para que se apreciara bien el espectáculo. Pero el humo empezó a extenderse cerca de los actuantes y les entró en los ojos, provocando la caída de varios cuando iniciaban la primera ascensión. Reponiéndose, los Xiquets de Valls lo intentaron de nuevo y en esta ocasión sí, la torre fue coronada, repitiendo la demostración por tres veces entre otras tantas ovaciones del público. 


Continúa...
Ana Mª Ferrin


(*) Reconocidos desde 2010 por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, desde el siglo XVIII existen documentados los castellers,  agrupaciones  que levantan torres humanas de varios pisos de altura, de uno a varios integrantes por piso.  La colla o agrupación de Els Xiquets de Valls  es la más antigua que existe en la actualidad y su lema, que figura en la obra del mismo nombre que les dedicó el compositor y poeta Josep Anselmo Clavé, es “Fuerza, Equilibrio, Valor y Cordura”. Se trata de un mundo cultural rico y complejo, empezando por su historia y la nomenclatura  de sus apartados, son actos que van mucho más allá de una simple actividad gimnástica y festiva, atletas en toda la extensión de la palabra que se preparan a fondo, ya que su práctica conlleva esfuerzo y sacrificio. Los interesados en conocerla harán bien en ojear su página http://collavella.cat


(**) De la beauté terrifiante et comestible de l'architecture Modern Style, fue un artículo encomiástico sobre Gaudí y su obra, escrito por Salvador Dalí con fotografías de Man Ray y publicado en 1933 en la revista Minotaure.

1 comentario:

  1. Encontré su Blog por casualidad y me parece muy interesante.
    Esta entrada en concreto me hizo una grata ilusión, porque mi tesis de fin de máster consiste en realizar una biografía de Josep Mª. Garrut i Romà, acatando su labor como divulgador en prensa, docente, entre otros aspectos; y como conservador del patrimonio, a través de entidades. Por ende, también hablaré sobre el discurso de Dalí en el Park Güell i la Casa-Museu Gaudí.
    Es una suerte que tuviera la oportunidad de entrevistarse con Josep Mª Garrut, y también que pudiera ver el interior de su piso (donde nació Ramon Mercader), teniendo en cuenta la faceta coleccionista de Garrut.
    Sería posible ponerme en contacto con usted vía email? Gracias.

    ResponderEliminar