Foto cabecera

PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





LA SAGRADA FAMILIA Y LOS ÁNGELES DE GAUDÍ



               ¿Quien decía que en la Sagrada Familia casi no hay? 

                 Lo que sucede es que Antonio Gaudí los representó en la fachada sin alas y muchos de ellos camuflados e integrados en la piedra, pero si sabemos buscar los encontraremos en numerosos recovecos con dos, con cuatro y hasta con seis alas. 


                  Son los ángeles de la Sagrada Familia.


Uno de los dos ángeles que forman la arcada, integrados en los portales
 centrales de la fachada del Nacimiento (A.Mª.F.)
   
    ÁNGELES DE CREATIVIDAD CONSTANTE



Publicado en Gaudí y Más. 2 de Febrero de 2012


                 Por diversos puntos de la obra fue colocando buena parte del espectro de la angiología y para ello debió realizar un estudio profundo de los diferentes estadios o “coros” jerárquicos, pues cada unidad que aparece en su obra está diseñada con el signo identificativo y la indumentaria adecuados.

                      Estos seres espirituales, intermediarios entre Dios y el hombre, no ha sido la iconografía cristiana la primera en representarlos. Siglos atrás otras culturas, sumeria, babilonia, egipcia, romana, griega, utilizaron a seres alados como mensajeros o asistentes celestiales y de ellos debieron tomar modelo los primeros artistas seguidores de Jesús. Los ángeles están presentes en la tradición judeo-cristiana tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, aunque no haya sido hasta 1993 cuando su figura se ha incorporado al Catecismo católico como verdad indiscutible (1).


Ángel de dos alas en la clave de la cripta de la Sagrada Familia
Ángel de cuatro alas en la capilla de San José

Un ángel de seis alas en la capilla de San José

                        Al principio de la obra, en la cripta, Gaudí sí optó por colocar ángeles alados. Podemos ver en la capilla de San José sus serafines con seis alas, que aunque aquí muestren sus rostros, según el profeta Isaías: …Con dos alas se cubrían el rostro, con dos los pies, y con las otras dos volaban, mientras cantaban “Santo, Santo, Santo, llena está la Tierra de su gloria”. Gaudí hizo grabar en el cuerpo de las torres del Nacimiento el inicio del canto, porque según él: -Al leerlo, aunque uno no sea consciente ya está rezando. También aparecen querubines de cuatro alas (2). Y si elevamos la vista hacia el techo, nos encontraremos en la misma clave de la cripta con la exquisita Anunciación policromada obra de Joan Busquets, donde la Virgen recibe del arcángel San Gabriel la buena nueva de su maternidad. Gabriel porta un cetro dorado y es la única representación gaudiniana de un ángel con dos alas en la Sagrada Familia (3). Eso por el momento, porque no me extrañaría que entre la proliferación de elementos que guarda la basílica, un día aparezca una nueva figura en la que nadie hubiese reparado.

                        Aunque sólo muestran el rostro y las alas, los que vemos en la capilla de San José tienen todo el aire de los putti, esos angelillos cercanos a Cupido que siempre me remontan a la representación de un cuadro visto en mi niñez donde aparecía la Virgen, con el niño y nueve ángeles, del que aún recuerdo su impacto. Lo pintó Jean Fouquet -aunque parezca increíble por su modernidad- a mediados del siglo XV y si se viaja a Amberes donde está expuesto, no hay que perdérselo. Fue preciso que transcurrieran cinco siglos para que otro artista volviera a crear una imagen femenina similar.


La Virgen del Díptico de Melum c.1450  rodeada por serafines rojos
 y querubines azules. Jean Fouquet. Museo B. Artes de Amberes


Fachada del Nacimiento. En la 3ª torre desde la iz, la de
San Judas Tadeo, puede verse la breve oración del Sanctus. 

                        Vayamos ahora a los sin alas. En la Anunciación que aparece en la catacumba de Santa Priscila en la Roma del siglo II, vemos la representación cristiana más antigua de un ángel, y está sin alas, como también el ángel de la Tabla de Reider, en Baviera, s. IV. En ambos casos se cubren con una túnica blanca a la que superponen una tela a modo de capa. Otra curiosidad es que van calzados con sandalias.

                        Estos ángeles los representó varias veces Gaudí en la Fachada del Nacimiento tanto en las alturas como en el portal central de la Caridad.

                        Primero, arriba, La Anunciación con el arcángel San Gabriel (aquí sin alas) y la Virgen María. A continuación, seis ángeles músicos tocan sus instrumentos envueltos en túnicas y mantos flotantes, sin alas y dejando en el aire si van o no descalzos, pues entre que están colocados a gran altura y que casi todos llevan pies tapados por los faldones, lo poco que se ve no permite apreciarlo.

                        Pero aquí estamos para descubrir. Para eso hemos levantado algún pico de esas túnicas y sabemos ciertamente que Gaudí debió diseñarlos descalzos, porque así es como aparece algún pie que asoma. Aclarando que los que hoy vemos no son los originales que pudo conseguir Gaudí, vaciados en yeso, que así  estuvieron más de medio siglo hasta que el escultor japonés Etsuro Sotoo los trasladó a piedra la década de 1990-2000.


Aquí el arcángel San Gabriel en la Anunciación a María
El ángel del arpa realizado en piedra. Obsérvense las manos
El escultor supervisa a sus ángeles subido en una grúa
(A.Mª.F.) 

          La historia de cómo diseñó el escultor estos nuevos ángeles es jugosa. Contaremos la de uno de ellos, el que toca el arpa. Sotoo decidió no ponerle cuerdas, ya que para apreciarlas a esa altura hubiesen debido tener un grosor considerable, ocultando una de las manos. Así que decidió dejar las manos limpias a la vista para que el espectador imaginara las cuerdas, lo que no gustó a la Junta de Obras. Le indicaron la conveniencia de colocarlas y así lo hizo mientras las tuvo en el taller. Pero llegado el momento de la colocación de todos los ángeles –al arpista lo acompañan una guitarra, oboe, flauta, tamboril y violín–, sin decir una palabra a nadie, Sotoo cortó e hizo desaparecer las cuerdas del arpa conteniendo la respiración, porque, ¿Cuál sería la reacción del organismo director cuando descubrieran su acto? 
 
Una vez la grúa dejó instalado el conjunto en sus peanas, con la Orquesta Celestial celebrando su sinfonía sin notas, el artista sintió el temblor premonitorio del escándalo que iba a producirse cuando acabase el zigzagueo de sus ángeles, suspendidos formando geometrías imposibles con su balanceo, y tanto la Dirección como las Autoridades, los periodistas, el público, todos comprobasen que habían desaparecido las cuerdas.


     Pero nada de eso sucedió. Una vez colocados en sus lugares definitivos, sólo un murmullo surgió de los afortunados observadores seguido de un espontáneo aplauso. Como había presentido el escultor, cada par de ojos en línea directa con ese circuito que nos recorre formando el sentimiento individual, había escuchado por encima de lo que veían, su propia música. Además, con ese gesto, Sotoo tuvo la certeza de que desde lo alto Gaudí le daba el visto bueno.

   
Dos ángeles anunciando la Gloria de Cristo con sus tormpetas
Difíciles de distinguir por estar tallados e integrados en
una piedra similar a la  fachada, seis ángeles rodean el
anagrama de Jesus, "JHS"
               
                   Sí aparecen con manto otros cuatro ángeles, los trompetistas, que también guardan sus historias privadas. Y seis más rodeando el anagrama de Jesús, situados sobre el grupo de la Sagrada Familia, a los que añadiremos el que acompaña el grupo de La Huída a Egipto. Otros pequeños en los huecos ornamentales bajo el cupulín de la capilla del Rosario y uno resuelto con bastante lirismo, jugando con espuma medio oculto en la capilla del Rosario, se suman a estos espíritus celestes.


Sujetando la burra Margarida (4), un ángel
El ángel de la capilla del Rosario
Para cerrar, el ángel  situado a la izquierda de uno de los portales centrales de
la fachada del Nacimiento, gemelo del mostrado al principio.


                  No acaba aquí el desfile angélico. Aunque para descubrir los siguientes personajes sin alas, que custodian los arcos de las dos puertas centrales en la misma fachada sosteniendo unas bandas manuscritas, el observador deberá ser un experto en el juego "¿Dónde está Wally?", ya que su incrustación en la piedra está bien conseguida y apenas sobresalen los relieves más evidentes. Aquí Gaudí se superó en imaginación. Aunque tampoco lleven sandalias si les colocó unos pliegues que flotan en sus espaldas, levitando con los pies al aire mientras sostienen sus estelas de bienvenida.




Ana Mª Ferrin
            
(1) Catecismo Católico. Primera parte: La Profesión de la Fe. Sección Segunda. Capítulo Primero
(2) Querubines “Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén, querubines”  Génesis 3:24 y Ezequiel 10:17-20, Reyes 6:23-28.
(3)…Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una virgen desposada con un hombre llamado José. El nombre de la virgen era María. Lucas,1


             Ver todo el proceso creativo del escultor, de los ángeles músicos y trompetistas, en Gaudí. La Huella del Genio:
                  http://amf2010blog.blogspot.com/2001/07/gaudi-la-huella-del-genio-sinopsis.html

3 comentarios:

  1. Excelente trabajo historiográfico, pauta imprescindible para el que quiera entender la personalidad y la obra del nacido en Riudoms, me refiero al arquitecto A. Gaudí.

    De buen seguro que releeré el texto ofrecido.

    Anna M. Férrin es el biógrafo MUJER, que más ha profundizado en el tema Gaudí hasta hoy.

    Joan Palmarola Nogué

    BCN, 7 gener 2012

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. cuando tenga tiempo diga de donde son esas fotos que salen en la cabecera que van cambiando y tambien las fotillos que enlazan con su blog de sus trabajos. Muchas gracias.

      Eliminar
    2. En la entrada del 17 de marzo puede ver la respuesta. Saludos

      Eliminar