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detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





URUEÑA. (2ª PARTE) HAY-ON-WYE, PRIMERA CIUDAD DEL LIBRO



                            Él no necesita más energía que la tuya.

                    En la oscuridad más negra una cerilla sirve para ponerlo en marcha. Puedes pararlo, conectarlo, apartarlo, retomarlo, tantas veces como desees sin depender de nada ni nadie. La película más costosa, los efectos más especiales, el derroche de medios y actores más delirante, jamás podrán superar a una imaginación capaz de paralizarte de terror entre las sábanas.
                          
                           Acariciarlo produce sensaciones afectivas, tiernas. Después de conocerlo puedes apretarlo contra tu pecho, hurtarlo a la vista de los demás, meterlo bajo la cama, esconderlo bajo tu almohada.

                Otras veces, cuando el mar más removido se encuentra encuadernado con tu propia piel, tenerlo ante tus ojos le hará desplegar toda su sabiduría, mostrarse como un guía iluminado y llegar hasta el centro de tu más íntimo arrecife.

                             Él, el libro, te pertenece.






Tres imágenes de Hay-on-Wey. Arriba, en la actualidad. Centro, en 1955.
Junto a estas líneas vista desde un ultraligero.


LA PALABRA EN EL MURO


Publicado en Gaudí y Más. Mayo de 2012


                         Urueña es la primera localidad de España con la denominación Villa del Libro y forma parte de la organización internacional Booktown (*)


                 En esta segunda parte iremos hasta los orígenes de tal aventura. A los inicios de un proyecto que difícilmente hubiera prosperado, de no ocurrírsele al galés Richard Booth en 1960 al regresar de Oxford con su licenciatura de Historia, la idea de crear un mega establecimiento de libros de ocasión en su pueblo de Hay-on-Wye, en Gales. El proyecto diseñado por el ambicioso hijo del mecánico Booth, echaba a andar en 1962 instalado en la antigua estación de bomberos a la que poco después seguirían librerías de otras partes, locales y lejanas, abriendo sus negocios en el rincón galés. Todo partiendo exclusivamente del empuje privado de unos visionarios que hipotecaron lo que tenían y lo que no.


En 1984, Richard Booth. En palabras de una antigua
colaboradora, Un ególatra encantador de cejas malignas y
ojos videntes.

A la derecha en azul, la librería de Ricard Booth. Abajo una vista del interior. 


                       
                            Aquí podría haber terminado la historia de la 1ª Villa del Libro, con el dinámico Booth trajinando paquetes de libros comprados en todo el mundo mientras su nombre iba difuminándose entre los demás ciudadanos de Hay. De no haber sido porque comprendió a tiempo que para hacerlo rentable de veras, al negocio le faltaba la vuelta de tuerca propagandística necesaria para saltar los límites de Gales y Gran Bretaña abriéndose al mundo. -Si traemos libros de todo el mundo -era su lema- vendrán compradores de todo el mundo. Una carencia que el historiador librero supo resolver con un truco lleno de ingenio de los que se distinguen con el Premio Clio de Publicidad, haciendo rebosar la afluencia de público hacia la olvidada localidad rural.


Al aire libre, las estanterías de Honesty Books abierto las 24 horas. El
comprador escoge sus ejemplares y deposita el dinero en un buzón.
Ante Hay Cinema Bookshop, sírvase usted mismo.

Cualquier lugar es bueno para el self-service. Sin cámaras ni seguridad.

Las múltiples estanterías al aire libre a menudo no tienen personal que las
controle. Sólo carteles indicando los buzones donde deben depositar el importe.

                  Fue en 1977.  Richard Booth se autocoronó Rey de Hay-on-Wey bajo el nombre de Ricardo Corazón de Libros, proclamando la independencia de la villa y expediendo pasaportes, moneda propia y títulos nobiliarios. Sin olvidar el toque caligulesco de nombrar Primer Ministro del nuevo país a su blanco caballo. Tiempo después hubo himno con letra del poeta George Barker, apertura de una Cámara de los Lores y nombramiento de 21 nobles, algo que no cesa y a lo que el avispado librero sigue sacándole provecho. Hoy puedes convertirte en un aristócrata de la ribera del río Hay por 25 o 50 libras según el rango y tener tu pasaporte del Reino de los Libros, por una libra. Lumbre de actualidad continua a la que Booth no ha dejado de avivar en todo este tiempo impidiendo que se apagara su chispa.


Con su corona hecha con una lámina de cobre y su cetro,
con el el sifón de una cisterna, Booth se muestra regio.

Durante el Hay-on-Hey Festival de Literatura y Arte.

Marijana Dworski, donde le esperan en 350 lenguas.


Muestra de rótulos de las librerías existentes en Hay-on-Wey 

                  Como era de esperar las autoridades desautorizaron la secesión de Gran Bretaña, lo que amplió la noticia dándole un caràcter internacional a lo que no era más que una treta para atraer al turismo, colocando en el mapamundi el nombre de la villa librera como “el paraíso de las letras”. 


                O mejor, El Woodstock de la Mente, según titulación otorgada por Bill Clinton durante su visita de 2001 al Festival del Arte y la Literatura, que se celebra desde 1988 bajo el patrocinio del diario The Guardian. Entre otros, Ian McEwan, Salman Rushdie, los Nobel Toni Morrison y Vidia Naipaul, el músico Paul McCarthy, Camilla, Princesa de Gales y los actores Rob Lowe, Vanessa Redgrave y Ralph Fiennes promocionaron en los últimos años el Festival.


El Nobel Vidiadhar Naipaul a la derecha, en Hay durante su asistencia al Festival

Ian McEwan en el centro con camisa blanca, rodeado de asistentes al Festival


A la izquierda Vanessa Redgrave con Ralph Fiennes en un acto del Festival

                Mucho más podríamos contar del pintoresco empresario que cambió el destino de su deprimida localidad galesa, cuando con cuatro perras –contaba un vecino al periodista Angel Cañagueral en 2011- podías comprarte medio pueblo. Proyecto que todos veían descabellado y del que, con sus lógicos altibajos, después de cincuenta años viven unas 30 librerías, más un amplio tejido artesanal y hostelero que ha revitalizado la zona con 500.000 visitantes anuales que aprovechan también para comprar todo tipo de productos agrarios.    

                  ¿Buscas mapas e historia? Directo a Marijana Dworski que te espera con textos en 350 idiomas a punto de trasladar el negocio a otro punto. Si lo que deseas es el mayor surtido de temas, sin duda tu lugar es el establecimiento del “Rey” Booth con 1.000.000 de ejemplares donde se oculta toda la literatura que existe bajo el sol- según palabras del mismo. Cualquier rama del saber, del cine a los esquimales, y en cualquier idioma.


Al atractivo de los libros, Hay-on-Wey añade la compra de alimentos ecológicos
elaborados en la zona y divertidos deportes rurales. Como (intentar) montar
sobre una rolliza oveja galesa por 1 libra según anuncia el cartel inferior 




                    Cuando se ve en la librería C. Arden a interesados venidos de todo el mundo consultando libros de apicultura y llevándoselos a pares, el observador duda de si estuvo en lo cierto al saltarse las clases de Historia Natural, especialidad de la tienda. Para los poetas, esos amantes de la palabra justa que viven una realidad paralela, el gozo estará en descubrir las estanterías de The Poetry donde reina el inmenso galés Dylan Thomas que, generoso, cede su lugar de honor en el escaparate a Les Fleurs du Mal de un Baudelaire en estado de gracia abierto por la pàgina 105:

                     -Tu mano viene en vano mi pecho a recorrer:
                      lo que ella busca, amiga, es un lugar saqueado
                      por la garra y el diente feroz de la mujer.
                      No busques más mi corazón; lo han mancillado

                      las fieras. Y es palacio por las turbas asolado...


Dylan Thomas nació en estas tierras, es el poeta aclamado por excelencia
y líder de ventas en la librería de Hay especializada en poesía, Poetry

En horas oscuras, con el perro de Baskerville olisqueando los bajos de Murder
&Mayem,
la librería del misterio se ilumina
                 
Uno de los últimos valores del género negro, Joe Álamo,
escritor inglés residente en Valencia desde hace 35 años.

                   Haciendo sonar una campanilla acompañada en ocasiones por un redoble de tambor, el pregonero de Hay-on-Way recorre sus calles vestido con ropas medievales canturreando los orígenes normandos del lugar y su surtido de establecimientos. En novela negra, anuncia, no deben dudar de hacia qué librería han de dirigirse. El agujero que guarda toda la riqueza del mal y el misterio es sin duda el bien titulado Murder&Mayhem, Asesinato y Mutilación. Donde, si a usted le ocurriera como a un visitante que preguntó dónde se encontraba la librería que estaba unos números más adelante de la calle, lo más seguro es que como a él, los vendedores le responderían con voz lúgubre:

                     -Cave más abajo.


Ana Mª Ferrin

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