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detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





URUEÑA, VILLA DEL LIBRO Y LOS CALÍGRAFOS (1ª PARTE)


          
                    En el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cuatro astrofísicos se encuentran en el estrado que preside la sala en espera de exponer sus ponencias. El coordinador procede a su presentación con la breve biografía de cada uno dando paso a que el nombrado desarrolle su teoría. El resto de la mesa asiste atento con la vista puesta en el conferenciante de turno, atentos a sus palabras. Bueno. Todos, excepto uno que escribe pausadamente en el folio que descansa ante él.

   Una asistente al acto desde la segunda fila observa que más que seguir una línea con su pluma, el escribidor realiza todos sus movimientos sobre el borde superior del papel. Ni su brazo ni su muñeca se desplazan en las casi dos horas que durará la charla, su vista está centrada en el mínimo espacio de tres o cuatro centímetros y sólo dejará de hacer correr la tinta durante el tiempo que dure su propio parlamento. Intrigada, la observadora decide resolver la incógnita al final del evento, acercándose hasta los folios del orador.     



                                                 

           ARTE MEDIEVAL DEL GARABATO                                     


                                      María Thomas y Rick Roberts habían asistido al mismo instituto en su ciudad natal, Whitingsville, Massachussets, aunque no se trataron entonces. Más tarde, cada uno de ellos creó su propia pequeño negocio, él se dedicó a fabricar flautas de madera y ella a diseñar artículos de papelería. Unos diez años después se reencontraron y María describió a su amigo lo que había experimentado mientras reproducía una y otra vez patrones de fondo en un manuscrito que estaba creando. - Sentí una mezcla de sentimientos de intemporalidad, la libertad, el bienestar y el enfoque completo sobre lo que estaba haciendo, sin pensar o preocuparme de nada más- A lo que Rick contestó: - Estás describiendo la meditación.


   A esos garabatos que a menudo dibujamos con trazo automático mientras pensamos, estudiamos, hablamos por teléfono, los vieron entroncados con la grafología y esos maravillos motivos medievales de los libros miniados. Para los dos amigos se abría un campo que iba mucho más allá del simple trazo inconsciente. La certeza sugerencia de que todo el mundo puede hacer arte partiendo del humilde borrón o palote curvado que va enroscándose sobre sí mismo, tenía unas posibilidades increíbles que ellos aprovecharon para emprender un nuevo negocio, así que cada uno abandonó su dedicación inicial para embarcarse en aquel difuso perfil inicial de empresa a los que veían tantas posibilidades. 











                      Porque desde llenar los márgenes de un bloc de trabajos escolares o un libro, había quien se dejaba llevar creando mandalas dentro de otros mandalas, diseñaba un pachwork, enriquecía una portada, contorneaba un rostro o rellenaba una imagen famosa añadiendo flora abstracta a un paisaje, además de orlar los márgenes de un folio como si de un billete se tratara. Las posibilidades, inexploradas hasta entonces como arte autónomo, eran infinitas, y de ahí a iniciar cursillos relativos al rescate de esa técnica inmemorial y olvidada, sólo se precisaba un paso, empezando por bautizarlo con el nombre de Zentangle. De Zen, y Tangle, (maraña, lío, laberinto) 

   En 1979, Betty Edwards, profesora de Arte en la Universidad de California de Long Beach, publicó un libro decisivo para la pedagogía del Arte en los niños, aplicable a todas las edades: Basándose en el lado derecho del cerebro, con el que contraataca a quienes anulan la creatividad del escolar con dificultades para copiar una lámina. Hay otros caminos-, propone en su libro. Estrategias y ejercicios que les hacen posible encontrar el acceso, complementando las funciones otorgadas por los neurólogos a los dos hemisferios de nuestro cerebro, el izquierdo analítico y el derecho pasional.  

   
        




 

    




2 comentarios:

  1. Soy miembro de la Asociación Alcuino y quiero darte las gracias por este gran artículo y por divulgar todo el buen hacer de esta bella Villa.

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    1. Gracias a ti por la visita. Espero que sigan cuidando este importante tesoro.

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