Foto cabecera

IMGP4946 Músicos y bailarina del Institut del Teatre de Barcelona, actuando en un bus de la ciudad durante unas jornadas musicales. (A.Mª.F.)





GAUDÍ. UN MAMUT, UN CIERVO Y UN RINOCERONTE




                        Las cabanyas de vinya, construcciones en piedra seca así conocidas en tierras de la Cataluña natal de Antonio Gaudí y en otros lugares de España como “chozos de pastor”, tienen en común con los Talayots prehistóricos de Menorca y Mallorca que el arquitecto debió conocer durante las excursiones que realizó por ésta isla durante sus largas estancias allí, su técnica constructiva a base de piezas de roca apiladas sin ningún tipo de argamasa. Aunque Gaudí si utilizó aquí el mortero, unas y otros le sirvieron de modelo para levantar en el alto del Turó de las tres creus del Parque Güell una pequeña atalaya, para dejar constancia del yacimiento hallado en una cueva de su subsuelo durante las obras. 


     Desde hace más de un siglo, el Mamut de la Ciudadela atrae cada día
     festivo una riada de niños para subirse en su trompa. /A.Mª.F.) 2012


(AMF).La senda del parque con los grandes mamíferos prehistóricos no llegó a ser realidad. Sólo pudo
 terminarse la escultura del Mamut en 1907. El Diplodocus que iba a ser la segunda pieza ya no se realizó.    
                    


TIEMPOS DE CIENCIA Y DESCUBRIMIENTO

Publicado en Gaudí y Más. 24 de Septiembre de 2012    

                   En diciembre de 1900, cuando se efectuaba el desmonte de los terrenos de lo que iba a ser la urbanización residencial del Parque Güell apareció una caverna en la parte alta de una hondonada conocida como La Font del Carbó, lo que hoy es El Turó de las Tres Creus, con una serie de fósiles en su interior que despertaron la curiosidad  de los obreros por lo que avisaron al propietario de la finca, Eusebio Güell. Éste se puso en contacto con el canónigo de la catedral e ilustre geólogo y paleontólogo, Jaime Almera Comas, quien envió al lugar al sacerdote, escritor y naturalista Norberto Font i Segué para que hiciera un informe de lo que contenía.
                        
                    La gruta había sido habitada por mamíferos y reptiles antes de ser inundada sucesivamente por corrientes de aguas dulces de corriente suave, que más tarde serían cubiertas por una capa de travertino arcilloso sobre la que se depositaría otra de travertino estalagmítico, revestida finalmente por una de cieno rojo. En esta sedimentación se encontraron  diversos fósiles de mamíferos: un erizo, varios roedores comunes en la isla de Córcega, varios fragmentos de distintos rinocerontes de Merck y de un tipo de ciervo muy abundante en las montañas de Europa y Asia.


El Turó de les Tres Creus, construcción en el punto más alto del Parque
 Güell con la técnica de apilar piedras en seco se encuentra por todo el
 Mediterráneo y algunas zonas de Escocia. En realidad contiene sólo dos
cruces y una flecha apuntando al cielo.  (A.Mª.F.) 2012

Talayot en Torrellonet Vell, Menorca. Edad del Bronce-Edad de Hierro

Chozo de pastor en Baltanás, Palencia.
               
                        Tortugas y moluscos también formaban parte del conjunto encontrado, lo que nos habla de que el deposito se formó en el Pleistoceno de la era Cuaternaria hará unos 2,500 millones de años, época en que se produjo la transición del clima templado a glaciar. El hallazgo tuvo una gran repercusión en la sociedad barcelonesa al estar en plena actividad las acciones de la Junta de Ciencias Naturales, cuyo proyecto más ambicioso tras el gran revulsivo que significó para la ciudad la Exposición Universal de 1888, consistía en unos estudios para reproducir en piedra y a escala natural las especies desaparecidas más notables. El impulsor de la idea era el joven  naturalista Norbert Font i Segués, que con ayuda de la Junta logró poner en pie este proyecto.
                      
                 Este sacerdote estuvo muy relacionado con Eusebio Güell, mecenas también de las publicaciones de la Associació Catalanista d' Excursions Científiques  fundada en 1876, que tanto impulso dio al estudio de las ciencias y que contó desde el principio con socios de muy diversas procedencias. A los científicos se unieron para dar impulso a la entidad y resonancia en los medios, el dramaturgo Angel Guimerá y Jacinto Verdaguer, poeta, los pintores Utrillo y Rusiñol, el novelista Narcís Oller, el político Valentí Almirall y el propio Antonio Gaudí, que a través de su obra en el Parque Güell entabló amistad con el sacerdote, para quien dibujó unos ángeles que debían ir en el recordatorio de su primera misa.

  
Norbert Font i Sagué

La primera expedición a la cueva de Roca fue la última vez que el P. Norbert
participó en una experiencia de este tipo. En la foto, la segunda salida al
mismo lugar donde aparece con sotana otro sacerdote, el  P. Bataller. (*)   
                                       
Imagen de Cervus elaphus, especie de la que se encontraron restos fósiles  

Pintura hallada en la cueva de Las Caldas de un rinoceronte
similar a los restos hallados en el Parque Güell.

  
               La primera idea de resguardar y señalar aquel pequeño promontorio para dejar recuerdo del enclave fósil se la dio a Gaudí el arquitecto Salvador Sellés i Baró, uno de los primeros que acudieron a visitar el Parque Güell formando parte de la excursión que hizo la Asociación de Arquitectos en 1903 al nuevo parque residencial, que se construía en la Montaña Pelada a semejanza de los que ya existían en Inglaterra. El pequeño parlamento pronunciado por el visitante, subido precisamente en aquella elevación, contenía la sugerencia de que aquel lugar: ...era ideal para un mirador, puesto que avanza sobre la pendiente de la montaña y permite abarcar el conjunto del terreno urbanizado.
                     
                         Del proyecto para reproducir la fauna prehistórica presentado por el reverendo Norbert, la primera obra que lograron terminar fue un mamut que se colocó en 1907 en el Parque de la Ciudadela de Barcelona. No pudo realizarse en piedra como pretendían sus promotores, se construyó en hormigón según una maqueta del escultor Miquel Dalmau y tampoco se conoce popularmente quién la realizó, ni cómo, ni dónde. Lástima, porque estaría bien hacerlo constar aquí, al ser algo tan bien construído y que tanto ha servido para que generaciones de niños se interesen por su figura prehistórica y hagan preguntas, se encaramen a su trompa y guarden esa foto que pasados los años mirarán con nostalgia.


Ángeles dibujados por Gaudí para el recordatorio de la primera
misa del Rev. Norbert Font i Segués. 1900.  (Cátedra Gaudí)



Dos perspectivas del Hospital Gerau de Cervelló en Olesa de Bonesvalls.

            Lo que sí está hoy a nuestro alcance es contemplar al majestuoso paquidermo, siempre flamante, restaurado y ahora también lavado, con su inevitable grupo de pequeños admiradores esperando turno en su enclave primitivo junto al lago camino del zoológico, donde estaba previsto que encabezara la senda de las grandes especies desaparecidas. Por poco no se llegó a realizar la segunda figura de la serie imaginada, que iba a ser un diplodocus. El reverendo Norbert fallecía en 1910 a los 36 años y el proyecto quedó en el olvido hasta la actualidad, en espera de que otro mecenas retome la idea. (**)
                      
                   A propósito de esta primitiva Associació Catalanista d’Excursións Científicas, germen del que hoy conocemos como Centre Excursionista de Catalunya, podemos asegurar que fue uno de los primeros lugares en que Antonio Gaudí fue dejando constancia del empuje de su carácter y su rápida reacción ante los avatares, una característica determinante de su personalidad.


Barraca de vinya en Olesa de Bonesvalls

Cruz en el cementerio de Olesa de Bonesvalls con
una alegoría al Hospital en su base.
  
                        En una ocasión los miembros de la Associació - según cuenta el secretario de Amics de Gaudí, Enric Casanellas-, en la excursión que hicieron los días 20 y 21 de Noviembre de 1880 a Olesa de Bonesvalls para dibujar del natural su hospital medieval, al llegar a uno de los pasos previstos en el itinerario el grupo tuvo que detener su marcha por el exceso de caudal que llevaba uno de los riachuelos que debían atravesar. 

                     Allí estuvieron parados un buen rato discutiendo sobre qué hacer mientras Gaudí escuchaba en silencio las deliberaciones, hasta que de repente tomó por su cuenta la decisión de ir a ver por los alrededores si encontraba quienes pudieran proporcionarles unas caballerías, lo que hizo en compañía de otro socio, García Losada. Volvieron con los animales y montados en ellos lograron pasar por turnos hasta la otra orilla continuando el camino hacia el Hospital medieval de Gerau de Cervelló, motivo del viaje. Antonio Gaudí tenía veintiocho años y hacía dos que había recibido su título de arquitecto.   


Ana Mª Ferrin

(*) Revista Muntanya, nº 888. 

6 comentarios:

  1. El mamut fue una reproducción de un fósil que se había descubierto hacía poco en Siberia, en 1901, cerca del río Berevska, en los Urales. Font i Sagué dirigió personalmente el moldeado realizado por Miquel Dalmau. Saludos.

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    1. Hola E.
      Me envías un comentario de gran interés del que me gustaría saber la fuente, es un tema que me gustaría ampliar. Gracias anticipadas

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  2. Es de la web de arte público del Ayuntamiento de Barcelona:

    http://w10.bcn.cat/APPS/gmocataleg_monum/FitxaMonumentAc.do?idioma=ES&codiMonumIntern=15&cerca=true

    Saludos

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    1. Saludos. He entrado y está muy bien, es una página con datos de la ciudad que pueden ser útiles. La dirección correcta en la actualidad es: http://w10.bcn.cat/APPS/gmocataleg_monum/CambiaIdiomaAc.do?idioma=ca&pagina=welcome.

      Para los interesados:

      La página está en catalán y a la derecha puedes cambiar a castellano o inglés
      Al acceder a la página escribir "mamut", click sobre "nº 2 mamut" y te dará acceso a dos textos contrapuestos sobre el tema que merecen una atenta lectura.

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  3. Me parece recordar que muy cerca quedaba el estanque donde íbamos a dar una vuelta en barca, también nos llevábamos la comida en verano y nos sentábamos a comer en la hierba bajo los árboles con un mantel en el suelo. Hace muchos años que no he vuelto por el parque y al mamut lo veo rejuvenecido. Gracias querida Ana María por despertarme tan buenos recuerdos.

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  4. Por lo que me cuentas veo que compartimos los recuerdos de una experiencia muy rica que en mi caso se ha ido ampliando. Te deseo que también la vivas así con los tuyos.

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