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LouisConfortTiffany Sorolla Louis Comfort Tiffany, artista plástico creador de joyas y de las famosas lámparas Tiffany. Joaquín Sorolla. Hispanic Society.





SUBIRACHS Y "A MÉXICO". UNA OBRA MUY QUERIDA (1ª PARTE)


                      
                    Cuando en la primera conversación que tuvimos sobre 1990, le pregunté a Josep Mª Subirachs por qué creía que había sido elegido para realizar toda la obra escultórica de la Fachada de La Pasión, en la Sagrada Familiasu respuesta fue concluyente: -Estaba predestinado. Por un lado, estaba lo bastante loco como para meterme a vivir dentro del templo como un artesano medieval. Y por otro, yo era el único escultor con garantía de que sus obras podrían durar una eternidad, ya que habían resistido incendios y terremotos.


Al término de la construcción de A México, el monumento instalado en la Estación nº 11  (J.Mª.S.)
 

EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE 1968

Publicado en Gaudí y Más. 1 de Septiembre de 2012


                        El escultor no hablaba por hablar. Se refería a que una obra suya resistió el incendio de un domicilio donde casi todo se destruyó excepto una pieza de su autoría que no sufrió ni una grieta. En cuanto al terremoto no cabía duda, ahí estaba su gran escultura A México, en pie tras el demoledor terremoto de 1985 que provocó el desplome de numerosas estructuras que se encontraban en el mismo epicentro que la instalada por Subirachs. Con mucho de arquitectura e ingeniería Subirachs creó un volumen cuya pervivencia ha demostrado que los cálculos eran exactos, permitiendo que hoy el monumento siga en su emplazamiento primitivo (1).

                         Para referirnos a esta obra nos remontaremos a 1968. Ese año de los XIX Juegos Olímpicos, México presentó una idea revolucionaria a desarrollar en paralelo con la cita deportiva. Por primera vez iba a organizarse una Olimpiada Cultural, una serie de actividades de arte y cultura que complementaran el encuentro deportivo internacional. Dándole la vuelta a la cita de Juvenal, se trataba de conseguir un Corpore sano in mens sana.


A la iz, un joven Santiago Calatrava conversa con  el gran Félix Candela

El arquitecto mejicano Pedro Ramírez Vázquez

                               Preparándose para sus Juegos la ciudad azteca se llenó de nuevas instalaciones diseñadas por Félix Candela y Pedro Ramírez Vázquez entre otros arquitectos, diseñadores y artistas plásticos, que agitaron la ciudad con una veintena de proyectos.

                        La innovación de añadir ilustración a los actos de la cita deportiva universal, fue una iniciativa de los promotores de México68 muy celebrada en los círculos artísticos. Una de estas novedades fue la La Ruta de la Amistad que enriqueció la periferia de Méjico D.F. con esculturas rodeadas de jardines. El proyecto partió de una idea del escultor mejicano de origen polaco Mathias Goeritz, puesta en práctica con la ayuda del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, consistente en invitar a todas las naciones participantes para que cada una donase la obra de un artista que representara la vanguardia de su país.


Sol Rojo de Alexander Calder representó a los Estados
  Unidos como Invitado. Está en el Estadio Azteca

Alexander Calder junto a su coche tuneado. 

La Osa Mayor de Mathias Goeritz representó como Invitado a Méjico.
                            Se encuentra en el Palacio de los Deportes.

A la iz, Rufino Tamayo, Mathias Goeritz y Henry Moore en México c. 1950
Archivo Olga Tamayo

                       Como resultado del proyecto, los 17 kilómetros del Anillo Periférico de la ciudad se vieron punteados por diecinueve esculturas de gran formato, colocadas en medio de isletas ajardinadas o estaciones, más otras tres que al final de los Juegos se instalaron en los centros deportivos utilizados para las competiciones. Cada país se hizo representar por la que consideraba su máxima figura plástica de ese momento, los Estados Unidos enviaron una obra de Alexander Calder y el mismo Méjico escogió una de Mathias Goeritz.

Continúa ...

Ana Mª Ferrin 

(*) En dos minutos el seísmo de 8,1 grados en la escala de Ritcher asoló la ciudad de México D.F. el jueves 19 de septiembre de 1985 a las 7,19 h, con una réplica de 7,8 a las 19,38 del día siguiente. En el registro aproximado de muertes se calcula que fueron 10.000.
                   

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