Foto cabecera

PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





JAVIER BARBA Y SU GREEN ARCHITECTURE ( 1/2 PARTES )


                                                                           
... la arquitectura sólida del poema, la elocuencia y el orden 
 romántico o parnasiano, resultan inútiles para traducir lo
 impreciso; el matiz, las sugestiones, las leves sensaciones...
el verso debe ser antes que nada música; una armonía de
 sonidos que hace soñar... y transferir con ella parte de la 
sensibilidad del poeta

Paul Verlaine
"Definiendo su concepto poético"


A FONDO

                 
                  Cuenta el arquitecto Javier Barba, que encontrándose en la Cátedra Gaudí consultando unos textos le cayó al suelo una regla metálica que fue rebotando por el pavimento. Para su sorpresa, con cada golpeteo surgía del suelo una nota diferente. Repitió la acción y de nuevo una serie melódica extendió su eco por el pequeño recinto.  
                          
                 -  Aquella experiencia –recuerda- me hizo pensar que Gaudí era “el arquitecto”, “el más”, era más que todo, era la alquimia pura llevada al grado de maestro, por su completo dominio de todas las artes aplicadas a la arquitectura. ¿Si me interesa su arquitectura? Sí me interesa. Por eso mismo, porque veo su gran despliegue de conocimientos. Transmite un mensaje alquímico brutal por trabajar con muchos grados de percepción…

                       Con ese simple gesto, Barba había captado las intenciones de Gaudí más allá de la simple función constructiva. Los edificios de la hoy llamada Cátedra Gaudí no fueron en su origen más que unas caballerizas para el vizconde de Güell encargadas a un arquitecto novato. Pero Gaudí aprovechó aquel pequeño encargo para hacerse notar, agarrándose a él y potenciando su trabajo al volcar su complejo mundo de conocimientos aliado a su pasión por la música. Y qué mejor que colocar piezas sonoras entre la cerámica de un suelo que sería pisoteado continuamente por las herraduras de los caballos, provocando diversos sonidos en un imaginativo ejercicio de percusión.



En primer término, Javier Barba Torra. De pie iz, sus hijos Gabriel, arquitecto, y Jordi,
biólogo y paisajista. 2013. (A.Mª.F.)


Desde la iz, Gabriel Barba Platt, Cyntia Fittipaldi, Zuzana Prochazkova, Margarida Moiteiro,  Susana
Zanon,  Javier Barba Torra, Jordi Barba Platt,  Joan Sistach. Reunión del equipo de BC Arquitectos.

Pieza metálica del sumidero en el pavimento de las Caballerizas
 Güell. (AM.F)

Pavimento de las cuadras. Como en un xilofón, diferentes piezas para
 notas distintas. (A.Mª.F.)

Pilar del módulo que da a las antiguas caballerizas Güell, más tarde Cátedra Gaudí (AMF)


4ª Y 5ª GENERACIÓN DE ARQUITECTOS


 Publicado en Gaudí y Más. 25 DE Mayo 2013               

                        
                   Aunque al parecer la tarea constructora ya venía de generaciones anteriores a que existiera el título de arquitecto, el primero de la familia Barba con esa licenciatura fue su tatarabuelo Francisco Barba Masip, llegado de Hospitalet de Llobregat a Barcelona, pasando por Tarragona, y autor del Ayuntamiento de esa ciudad. Nos saltaremos la generación de su hijo, ya que Alfonso Barba Tuset, ingeniero y abogado, tuvo una intensa dedicación política que apenas le permitió ejercer las carreras  que había estudiado, por lo que pasaremos a ocuparnos de su hijo Alfonso Barba Miracle, segundo arquitecto de la familia y también constructor, que retomó la profesión dejando una serie de edificios en el Ensanche barcelonés.




Francisco Barba Masip (1815-1890) (COAC)


Ayuntamiento de Tarragona. Obra de Barba Masip en 1862-1865.

Alfonso Barba Miracle, arquitecto. (1898-1960)


Casa Rabadá, Rbla Nova, 90. 1911-1929. Tarragona. Obra de Alfonso Barba Miracle
(Alfons Esteves)

                   De ahí pasamos al padre de Javier, Francisco Barba Corsini, alumno de Josep Mª Jujol y destacado arquitecto del movimiento moderno de los años cincuenta, conocido por haber ejercido su profesión dando los giros que creyó oportunos.
                  
                  Sin ceñirse a ningún estilo predeterminado, autor del emblemático edificio Mitre, Barba Corsini volvió la mirada hacia la arquitectura tradicional en Menorca mostrándose ajeno a las críticas y creando desde la raíz el poblado de Binibeca, un lugar al que siempre apetece volver por la autenticidad que desprende, muy superior a la de su fecha de construcción. Otra creación suya fue la remodelación de las buhardillas de La Pedrera de Gaudí, donde construyó trece apartamentos con identidad propia que inexplicablemente fueron demolidos. Los trece.

                    - No sé de quién fue la decisión final, pero no quedó ni uno en pie –me contaba en 2002 Barba Corsini-. Y eso que me aseguraron que dejarían algunos de muestra por formar parte de la historia del edificio.


Barba Corsini en compañía de Josep Mª Jujol, hijo, durante una conferencia

El edificio Mitre de Barba Corsini . 1958-1963. 




Dibujo y resultado final de uno de los apartamentos de Barba Corsini
para La Pedrera


                   Y bien. Llegamos al 4º protagonista de esta saga, Javier Barba Torra, padre a su vez de Gabriel y Jordi Barba Platt, arquitecto el primero y biólogo y máster en paisajismo Jordi, responsable de ese área en el estudio BC Arquitectos (*)

                  - ¿Qué tipo de arquitectura despierta su interés?

                - Tengo interés por ciertos proyectos de Lloyd Wrigth y de Renzo Piano, la arquitectura de Van der Rohe, la antigua de Menorca. Y siempre el Coliseo. Y siempre la autóctona de cada lugar que visito.   

                    - Qué significó para su carrera que la Comisión Europea en 1989 y el George Wright Forum, distinguieran a su Casa Riera como uno de los mejores proyectos de Europa en cuanto a arquitectura sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

                - Fue una de mis primeras obras y mi primer proyecto bioclimático. La construí en 1986 y el que la seleccionaran  fue una gran satisfacción.

                    - Que su Casa Monjo de Menorca fuera portada de Architectural Digest en 1992, debió ser otro hito en su trabajo.

                      - En esa ocasión coincidieron varias circunstancias. Que iban a ser los Juegos Olímpicos de 1992, por lo que la revista dedicó la portada de Enero a España, y que mi obra fuera la escogida. Ya habían publicado antes sobre mis trabajos, pero ser portada en Architectural Digest tuvo su importancia, si.





Imágenes de la Casa Riera en Sant Andreu de Llavaneras, Barcelona. 1886




Dos imágenes de la Casa Monjo en Menorca. 1990








Interior y dos vistas del Pabellón de Verano de Lord Rothschild en Corfú, Grecia. 1993


                      - Además de la lógica satisfacción y mirando la vertiente práctica, la realidad es que esa distinción hizo que se fijaran en su trabajo clientes muy especiales. Como Lord Rostchild, que le encargó su Pabellón de Verano en Corfú tras descartar otras propuestas. Por cierto, con un interiorismo  muy personal.         

                       - Si, son esas casualidades que a veces se dan. Precisamente Lord Rostchild decidió ponerse en contacto con nosotros al ver la portada de Architectural Digest con nuestra Casa Monjo. Él ya tenía idea de construir su residencia en un acantilado de Corfú, junto al mar Egeo, pero no había conseguido un proyecto que lo hiciera parte del paisaje, como deseaba. Tuvimos la suerte de descubrir una antigua veta de mármol espectacular que se hizo la protagonista del proyecto y con esa idea de integrar la casa en el entorno trabajamos. Hicimos un estudio que dotara en interior del  ambiente veneciano propio de la historia de Corfú, con espacios donde situar las antigüedades que coleccionaba el propietario y buscando a la vez crear un espacio habitacional acogedor. La hicimos en 1993.


                  -  Otros proyectos singulares son los creados para el príncipe Sultán Bin Fahd de Arabia Saudí.


                  -  Las dos de su Alteza el Sultán en Cannes y Arabia Saudí están construyéndose en la actualidad.   



Casa Zermoma en Ibiza, Islas Baleares. 2000





Panorámica interior y exterior, de la casa Kokkalis en Mikonos, Grecia. 2001




En la casa Rallis en Atenas, Grecia, fachada y parte privada. 2003 

               
                   A partir de lo años 70 todo el concepto actual de casa protegida contra la climatología adversa y a favor del ahorro energético ha ido envolviéndose de nuevas definiciones, que van desde ecosostenible a integrado, de bioclimático a inteligencia térmica. Que no significa más que buscar una alternativa a la construcción convencional para reducir los costos de energía. Pero si echamos pie a tierra nos damos cuenta de que todo eso es tan antiguo como el mismo género humano. Por ejemplo las abrigadas casas islandesas, las Earth Sheltered.
                 
                    - Usted ha declarado que le interesan ciertos trabajos de Renzo Piano, lo que me lleva a una curiosidad. ¿Quién de los dos construyó primero los techos ajardinados? Porque aunque sea una técnica antigua, la Casa Riera que usted construyó con esa característica es de 1986 y Renzo Piano hizo la Academia de Ciencias de California en 2000/8. Aunque no sé si él ya tenía algo similar anteriormente.
                         
                               - Diría que yo los construí primero.









Predio de Sa Fúa en Menorca, Islas Baleares. 1998. Urbanización bioclimática de 36 casas distinguidas
 en 2002 con el Primer Premio a la  Calidad Ambiental Mediterránea
                                             






Día y noche en la Bodega Waltraud, de Torres, en Villafranca del Penedés, Barcelona.
Sobre estas líneas un detalle de las bodegas. 2008 



                       1999. En ese año Javier Barba se inició en un mundo que le es grato, el del vino, con el encargo recibido de las bodegas californianas de Napa Valley, Stag’s Leap Wine Cellars, al que seguirían otras intervenciones. La experiencia de ese primer proyecto vitícola merece verse. Enterrada a cubierto de la climatología con una entrada atractiva, a pleno día o en horas crepusculares para el observador no puede ser más sugerente. Te imaginas al actor Paul Giamatti llamando a la puerta, para “Entre copas”, entre uvas y amigos, saborear ese vino sublime que persigue el protagonista.

                        El primer objetivo que se fijó Barba era enlazar el laberinto subterráneo de túneles desembocando en la sala central, espacio abrigado por la gran bóveda bajo la que oscila, siguiendo el rumbo de la Tierra, un péndulo de Focault dibujando pétalos a la rosa de los vientos. Humedad justa. Temperatura controlada. Belleza. Silencio.
               
                   En cuanto a sus varios trabajos para Bodega Torres, el arquitecto Barba destaca la Bodega Waltraud. Una construcción de 9.533 m2, resuelta en tres niveles subterráneos que acoge los caldos que reposan su proceso en Villafranca del Penedés. Atención y celo, cuidado, vigilancia.
    
                     Entre otras esculturas que puntean el exterior del complejo  figura la Familia Reserva Petrea, conjunto de basalto de Xavier Corberó que parece custodiar la bodega con solemnidad mohai.


Iz, Barba Corsini y Barba Torra, 3ª y 4ª generación, en Marine Center
                          
En el centro, Javier Barba y su esposa Pamela con sus hijos y su familia norteamericana.   

En un viaje de Semana Santa, Barba Corsini a la der. con Javier, Pamela y los niños

Un joven Javier Barba Torra tomando apuntes del natural para un proyecto

                     Formar parte por línea directa de una saga familiar con la misma dedicación durante cinco generaciones suele conferir carácter a un individuo, y más, si como Javier Barba: - Desde los tres o cuatro años ya dibujaba. En realidad nunca he pensado dedicarme a otra cosa que no fuera mi profesión –fue su respuesta a si se vio presionado para elegir la arquitectura. Él cuenta que tuvo una infancia magnífica con su hermana melliza, Isabel, rodeados de primos de su edad viviendo todos en un mismo edificio y jugando en el jardín de los abuelos.

                      Con el mismo concepto que iniciaban en la Provence sus obras Manet o Monet, Cezànne y Van Gogh, según aspirasen seco o húmedo el aire antes de decidir dónde instalar su caballete, los edificios que levanta Javier Barba llevan adherida la climatología del lugar antes de ser construidos.

                 Me permitirán que desvele cómo escoge Barba el exacto emplazamiento de sus trabajos antes de iniciar el primer esbozo. Viajando hasta el lugar del encargo y acampando las horas de luz de varios días (en ocasiones una semana pasando incluso las noches) con objeto de sentir los vientos y sus direcciones, las sombras, los olores, las vistas. Rodeando el terreno desde diversas alturas y distancias para tomar nota del cromatismo envolvente e integrar el hábitat en él.   

                  Trabajar con curiosidad, acercándose humildemente al terreno escuchando el sonido del aire, y del agua si la hay. Conocer los crujidos de la tierra, el liquen en los árboles, el musgo de las piedras de la zona o qué animales buscaron allí su cobijo. Le comento la sensación de arraigo a la Naturaleza que transmiten sus palabras y al preguntarle si guarda anécdotas de esas batidas de reconocimiento previas a sus construcciones, Javier Barba ríe de buena gana, diciéndome: -No lo sabe usted bien. Le contaré dos cosas que me pasaron. 

                      A continuación echó a andar sus recuerdos dejando flotar las siguientes experiencias...

                                                                                Continúa...


Ana Mª Ferrin


(*) Gabriel Barba Platt, el hijo arquitecto de Javier y 5ª generación, lleva años reuniendo una interesante biblioteca con referencias familiares, investigando su historia  y descubriendo que antes del tatarabuelo Barba Masip, la dedicación de maestros de obra y constructores ya estaba arraigada en la familia. Y hay una sexta generación en marcha.  

4 comentarios:

  1. No pude saludarte porque tenía prisa pero estuve en tu charla sobre Subirachs que me gustó mucho.
    ¿Cómo está ? ya debe estar muy mayor.
    Oye, vaya casas las de este arquitecto . La de Rostchild no está nada mal.
    María

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    1. Entiendo que te refieres al Cercle de Bellas Arts de Barcelona. O quizás a otro acto o programa. En todo caso muchas gracias y espero verte en la próxima ocasión.
      Josep Mª Subirachs tiene 86 años con las lógicas consecuencias de haberse dedicado desde adolescente a una tarea tan dura como es la de picar piedra. Ahora vive tranquilo y cuidado en su nueva residencia atendido por personas que lo aprecian.
      Tienes toda la razón, no están nada, pero que nada mal, las casas que construye Javier Barba.
      Espero seguir viéndote por aquí y rcibe un abrazo.

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  2. qué importante ir, ver, escuchar primero,
    y actuar, construir después
    así las casas son más un elemento posible en el paisaje,
    y no una agresión.
    felicidades por el reportaje.
    po.

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    1. Al leer tu mensaje he pensado que has clavado el concepto de lo que debería ser lo común. Primero escuchar y luego actuar. Y tengo la sensación de que a menudo actuamos antes de pararnos e ir, mirar, escuchar, reflexionar y sólo entonces proceder. Gracias y ya sabes donde estoy

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