Foto cabecera

LouisConfortTiffany Sorolla Louis Comfort Tiffany, artista plástico creador de joyas y de las famosas lámparas Tiffany. Joaquín Sorolla. Hispanic Society.





SEFARDÍTAS DE RODAS. DONDE LA MIEL Y LA CANELA ( 2/2 PARTES )



Continúa...

          
                         Dos libros son imprescindibles para descubrir la desconocida historia sufrida por los judíos sefardíes de Rodas: Rhodes, un pan de notre mémoire, de Moïse Rhamani en francésy Gli Ebrei a Rodi, storia di un'antica comunità annientata dai nazisti, de Esther Fintz Menascé en italiano. Ambos descubren para la posteridad el fin de la mayor parte de un pueblo que casi desapareció hace sesenta años rezando en una lengua, la sefardí, tesoro vivo de nuestra memoria. Eliminados en silencio, ya que en el gran remolino de la locura nazi aquellos 2.000 seres quedaron engullidos como un número, cosificados hasta deshumanizar su identidad. 

                     Con ellos se fue una parte importante de la cultura transmitida por los judíos expulsados de España, la eterna Sefarad, asentados más tarde por todo el Mediterráneo. En la época actual los supervivientes de la martirizada Rodas multiplicados en descendientes repartidos por el mundo, se esfuerzan por reverdecer ese legado.        
                 
                  Moïse Rahmani publicó hace años un artículo en el periódico digital Los Muestros que dirige desde Bélgica  en el que colaboran los sefardíes, en especial los sucesores de la isla de Rodas. Ese texto lleva por título A mi también mi veni eskarinio, más o menos: Yo también siento nostalgia de ti, contestación póstuma de un hijo a las palabras: Mi veni eskarinio, dichas por su padre, muy enfermo y al que llevaba años sin ver, sabiendo los dos que muy posiblemente aquel sería su último encuentro.

   
Días felices de la niñez de Moïse Rahmani con su padre, Víctor
                     
Daniela y Moïse Rahmani. 2012 (*)
   



    UN RICO PEDAZO DE SU MEMORIA
                            


Publicado en GAUDÍ Y MÁS. 29 de Julio de 2013


                         En una atrocidad como la sufrida, con millones de desaparecidos, se corre el peligro de acabar viendo en perspectiva sólo un bloque de letras, olvidando que cada nombre tiene un rostro, y una historia, a veces tan mínima y demoledora que sólo puede ser leída con los ojos del corazón. Como la del último matrimonio sefardí que se celebró en Rodas antes de la llegada del terror, Joseph Levy y Dona Habib, deportados a Auschwitz y asesinados en abril de 1944 tres meses después de su boda. O la expresión de Rachelica con su disfraz de chinita sujetando su sombrilla, nueve años felices tenía cuando la deportaron y acabaron con su vida. 

                           No, separemos uno a uno los nombres y las biografías para calar hasta el fondo de la pérdida. En cualquier lugar que se mata a un ser humano se rompe el paisaje. De ahí la gran importancia de los dos libros mencionados al principio del texto, porque sus historias leves, menudas, lejos de los mega listados, ayudan a individualizar el testimonio de que sus protagonistas existieron y que todas esas vidas fueron arrancadas de raíz a la tierra. Nora Menascé aporta en el siguiente poema la lírica de la inocencia al contar cómo la madre de Rachelica la vistió de blanco cuando se llevaron deportada a la familia. Un gesto dictado por la desesperación de esa madre, con la esperanza de que vestida su niña con el símbolo de la pureza lograría ablandar el corazón de la bestia:
                          
                           
                             Para la muerte de Rachelica (*) 


                           Tu madre te había vestido de blanco, 
                           el color de la inocencia,
                           Viviste sólo hasta los nueve años, 
                           a las puertas de tu adolescencia
                           Bello era alrededor de ti el paisaje;
                           habitabas Rodas, un pedazo de paraíso 
                           Tenías una bonita cara infantil 
                           a la que muchos bienes de esta tierra 
                           le habían sido prometidos. 

                           Vivir es siempre una gran cosa, 
                           pero la negra barbarie de los nazis 
                           de tu vida cortó el camino, 
                           y, rosa, tú viviste lo que viven las rosas, 

                                            el espacio de una mañana

                                                                 Nora Menascé
     


Siempre en el recuerdo, Rachelica con su disfraz de chinita


En la foto, Joseph Levy y su esposa Dona.

                   Biografías que muestran su verdadera grandeza y sus agravantes al situarlas en el contexto de tantas familias desmanteladas por las separaciones, baqueteadas por circunstancias políticas que los superan, machacando sus vidas y diluyendo los grupos, hasta acabar los supervivientes viviendo en solitario sus recuerdos en cualquier parte del mundo.

                        Se cuenta que algunas familias sefardíes cruzaron el tiempo y los mares traspasándose de padres a hijos en testimonio, la llave con la que cerraron su casa española al verse obligados a abandonarla en el siglo XV. Pero la gran mayoría, ni guarda la llave, ni la necesita: -Mi llave es mi lengua-, responden. 

                        Lo dicen convencidos de que las nuevas generaciones tienen derecho a conocer esa herencia custodiada durante siglos por sus mayores, muchas veces con riesgo para sus vidas. Creen que es preciso transmitir a la juventud, que a golpe de cheques podrá adquirirse mucho poder, infinitos bienes, pero que nunca lograrán improvisar las raíces históricas de milenios, jamás podrán fabricar el puñado de musgo que atesora esa piedra milenaria del hogar de sus antepasados. Y muy especialmente la lengua, mina que puede parecer oscura por lo desconocida, pero que sólo con asomarte a ella descubres que dentro se ocultaba el sol. 

                       
Portada de la revista trimestral Los Muestros. Director, Moïse Rahmani


Portada del libro de Moïse Rahmani
          
Portada del libro de Esther Fintz Menascé
        

                   El viernes 27 de Enero de 2012 se conmemoraba el 70 Aniversario del Dia de la Liberación de Auschwitz (**). Un día antes, el jueves 26 las 6 de la tarde, a las puertas del Centro de Cultura Italiana de Bruselas podía verse una multitud. El aforo del local es de unas 340 plazas que nada más abrir las puertas quedaron ocupadas, más numerosas personas que decidieron asistir en pie al acto. La RAI había enviado periodistas para filmar la crónica del encuentro. Se trataba de la Jornada de la Memoria, donde una serie de sefardíes de Rodas fueron testigos que prestaron su voz para dar fe de lo vivido aquellos días terribles. Por el estrado pasaron:



Rebecca Samona es la directora del documental belga que a través del
 viaje de su abuela, judía de Rodas, cuenta ala tragedia de un paraíso
 llamado L'Isola delle Rose. Erminia Licitri, madre de la directora,
presentó el documental.

El sentido relato de Alberto Israel contando su llegada a Auschwitz con
diecisiete años puso lágrimas en los ojos de los asistentes. 
                     
Nissin (Mico) Israel, Presidente de la Comunidad Sefardí de Bruselas, es
hijo de la superviviente más joven de Rodas, Alice Tarica, que fue
liberada con 13 años. Su testimonio fue de gran interés.
                          

Y un participante entrañable,  Victor Hasson. Su crónica como
superviviente de los campos de concentración, seguida del largo
viaje hacia el Congo en busca de una nueva vida, logró provocar
sonrisas entre los emocionados asistentes.

                         Cada uno de los intervinientes enfocó un aspecto diferente de ese oscuro periodo de la Historia. Aún así, un hilo común los unió a todos porque ninguno de ellos dejó de nombrar a los padres y hermanos, a los abuelos de Rodas y demás parientes, al recuerdo de cómo les transmitieron sus tradiciones haciéndoles amar su idioma y su cultura. Tratándose de cultura no podía faltar en el encuentro la exquisita repostería sefardí que aportó la Comunidad y que todos degustaron. Y junto a la mesa, la riqueza de la lengua.       

                         Precisamente de la lengua sefardí trataba la carta póstuma que Moïse Rhamani le había dedicado a su padre, Víctor, publicándola en el periódico digital Los Muestros y en su libro editado en francés, Rhodes. Un pan de notre memoire. 

                        El texto es un canto a ese amor paterno-filial poco demostrado con palabras, poniendo el acento en la difícil comunicación entre varones de la que son conscientes los hombres cuando ya no existe posibilidad de recuperarla.

                          Porque, ¿a dónde van a parar la ternura, los abrazos, esos besos que un padre pocas veces se atreve a dar a su hijo una vez convertido en hombre? ¿por qué espacios vaga el eco de tantos -Hijo, te necesito, te echo de menos. De tantos -Padre, te quiero, me acuerdo mucho de ti, que nunca llegan a ser pronunciados a pesar de lo mucho que ambos desearían hacerlo? 

                           Ese interrogante dirigido a sí mismo por Moïse Rahmani, lo contestaba así en la carta:


                           …Estavamos disde oun sierto tiempo sin vernos, alechados por la vida entre l’Afrika i la Europa. Mous enkontrimos mientres él impissava a kombatir kontro ouna hazinoura (enfermedad) del kual di avanso ia estava pedrido.

                          Poko tiempo antis ki moriera arrivi a touparme a sou kavisera.  –“Mi veni eskarinio”, mi dicho. Son las solas palavras ke alkanso a dizirme. Dio save kuanto estas palavras kijeron dizir mas. Kien save kuanto avia guadrado en sou korasson, kuanto avia nel fondo de sou alma.
                           
                          Estas palavras de kerensia entre nosotros eran raras, mouy raras. Estas palavras mi sounan komo un kanto de amor di oun padre a sou ijou, i kedan ainda i siempre komo oun dono. Estas palavras pronounsiadas ay mas di 25 anios, mi kantan ankora komo una vieja kantika: "Mi veni eskarinio, Mi veni eskarinio"... son las solas que mi padri mi ofresio in suo fin, i ellas son oun prezioso trezoro i dimandan ouna rispuesta. Mi Padre non touvou la alegria di sintirla di mi: ouno ama mal, si eksprimi (expresa) mal, kuando ouno es djoveno...

                                Es pensando a el, a el ke non touvo el tempo di entratenermi di sous tradissiones, di sous kostoumbres, di el mizmo. Es en pensando a akeos ki non pueden, a akeos ki non saven trasmeter, anke ki soupieron konservar, malgrado oun absensia ki perdoura disde 5 siglos, este avlar tanto savorozo, pensando a muestros ijos  i a los ijos di muestros ijos...
                                
                                         Se ke estas palavras inkonsiamente formavan oun modo di testamento spiritoual, estas tres palavras de kerensia, tantou simplices, bien poudikas i viriles, eran raras entre mozotros, mui raras. I mi las konfio en espagnol, no en grego, la lingua ke mozotros avlavamos entre mozotros. Porke non tien la mizma musica il “mi mankantis”, il mismo amor, no exala il mizmo profumo, que “Mi veni eskarinio”. El las dicho en espagnol, en sefaradi, el linguage de sou madre nacida en Rodas...

                   
                                                                               NALDA  (He aquí)


Ana Mª Ferrin (***)


(*)  En francés, en el original:

Pour la mort de Rachelica... 

Ta mère t'avait habillée de blanc,
la coleur de l'innocence.
Tu n'as vécu que jusqu'à neuf ans,
au seuil de ton adolescence.
Beau était autour de toi le paysage; 
tu habitais Rhodes, un coin de paradis.
Tu avais un joli enfantin visage;
beaucoup de biens de cette terre l'etaient promis.
Vivre est tojours une grande chose,
mais la noire barbarie des nazis
de ta vie coupé le chemin,
et, rose, tu as vécu ce que vivent les roses,
       l'espace d'un matin.

                            Nora Menasce 

(**) Jornada de la Memoria de los Judíos de Rodas y Cos. 26-1-2012. Artículo de M. Rahmani.

3 Vídeos. 
- RHODAS, Un pan de nôtre memoire.  
- Jornada de la Memoria,  26-1-2012
- Conmemoración de la deportación de los judíos de Rodas, en la Sinagoga Sefardí de Bruselas. 4 -9-2011. 
http://sefarad.org/videos/Rhodes.html

(***) Más datos sobre los sefardíes de Rodas en el libro Regreso a Gaudí's Place, de Ana Mª Ferrin. 2005:
http://amf2010blog.blogspot.com.es/2005/07/regreso-gaudis-place.html






8 comentarios:

  1. En el Museo Judío "David Melul" de Béjar se pueden escuchar algunos fragmentos del habla sefardí. Asombra la cantidad de paralelismos y semejanzas que tiene con el castellano antiguo. Acercarnos a ella es resucitar la memoria de nuestro propio pasado, porque cada uno de nosotros es muy posible que corra por su cuerpo una parte, aunque sea pequeñita, de sangre judía.
    Precisamente el símbolo del museo es una llave que tiene forma de roble en su parte superior y una paloma con una rama de olivo, símbolo de la concordia, posada en la copa. Y, por supuesto, existe un arcón con decenas de llaves, metáfora de esas llaves de sus casas que conservaron durante siglos.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que hagas un post especial sobre el Museo que cuentas. Paso a menudo por Béjar, así que la próxima vez me las arreglaré para visitarlo. En varias ocasiones me han dicho que para los sefardíes, la llave de su casa de España fue siempre como la llave de Itaca, la prueba de que había un lugar al que uno pertenecía y que había que volver. Y eso de que más o menos todos los españoles tenemos alguna gotilla de sangre judía es evidente si consultamos el listado de apellidos sefardíes que me dieron hace poco. Aunque sólo tomemos los ocho de los abuelos, vale la pena echarle una ojeada a ver si coincidimos en alguno. Acabo de hacerlo y yo misma tengo seis:
      http://bethaderech.com/wp-content/uploads/2011/02/Listado-de-nombres-sefardes.pdf
      Besazos.

      Eliminar
  2. Aparte de su artículo, excelente, me ha gustado especialmente leer la carta final. No había tenido ocasión de leer nada en sefardí antes.
    Al leerlo, y también el comentario de Carmen sobre su parecido al castellano antiguo, me ha venido al recuerdo un mapa que figuraba en la contraportada de uno de mis libros de lengua de los primeros años de bachiller en el que se señalaban los territorios en los que se hablaba el castellano. Figuraban en él pequeños enclaves en el Mediterráneo oriental en los que estaba asentada población sefardita.
    Han sido dos excelentes artículos. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por sus palabras.
      Ese mapa al que se refiere, si es una edición de antes de la IIª Guerra sería curioso echarle ahora una mirada para tratar de conocer qué historias vivieron esos colectivos, porque sé que cada enclave tuvo su propio calvario. Sobre la carta final al margen de la importancia de la lengua, me gustaría poder hacer públicos los correos, cartas y llamadas recibidos a raíz de la publicación del libro donde expuse por primera vez en 2005 el texto de Rahmani, carta real suya que cuenta una reflexión propia tras la muerte de su padre. Todos los mensajes enviados fueron de varones, emocionados por identificarse con el fondo de lo que cuenta ese hijo sobre el sentimiento de no haber mantenido una conversación a fondo con el padre, de hombre a hombre. Con la certeza de que ambos perdieron la ocasión de contarse tantas cosas, que no lo hicieron en su momento y que esa oportunidad nunca volverá. Saludos

      Eliminar
    2. Je, je, je..., lamento defraudarla, pero, aunque soy mayor, no tanto como para que mi libro de bachillerato sea de una edición anterior a la 2ª guerra mundial. Este del que le hablo calculo que fue editado unos 30 o 35 años después, pese a lo cual si la memoria no me falla señalaba, quien sabe si con precisión geográfica e histórica, dicho enclaves. Naturalmente que dichos grupos guardarán historias de lo más interesante desde su llegada a esos lugares hasta los tiempos más recientes. Un saludo.

      Eliminar
    3. Precisamente por el tema que trataba de los enclaves donde pervivía la lengua sefardí, un dato no muy común, le escribí puntualizando sobre si era: “una edición anterior a la IIª Guerra”, en el sentido de que pudiera referirse a uno de esos libros de consulta muy anteriores a la fecha en que se utilizan. Por supuesto mi comentario iba hacia la fecha de edición o autoría del libro, no a la edad de usted. Hasta pronto

      Eliminar
  3. Ana,

    Não conheço a história desse povo judeu, e como você diz, a história sofrida dos judeus é desconhecida ... ("la desconocida historia sufrida por los judíos sefardíes de Rodas"). Por isso, tive que ler (e reler) com atenção este seu magnífico trabalho. Também tomei nota dos livros aos quais você se refere como "imprescindibles para descubrir la desconocida historia sufrida por los judíos sefardíes de Rodas: Rhodes, un pan de notre mémoire, de Moïse Rhamani en francés, y Gli Ebrei a Rodi, storia di un'antica comunità annientata dai nazisti, de Esther Fintz Menascé en italiano".
    Depois do que me referi sobre o que você escreveu, incluindo "UN RICO PEDAZO DE SU MEMORIA", sei que, além das obras referidas no seu trabalho, sairei em busca de mais fontes sobre o tema, por sua inquestionável importância.

    Parabéns, Ana.
    Abraços.

    ResponderEliminar
  4. Como habrá visto, el trabajo tiene dos partes que están en el blog, y con sólo pensar en el terror pasado en aquellos pequeños enclaves del Mediterráneo se eriza la piel. De ahí la importancia de esa carta del hijo al padre.
    Hasta no empezar a investigar la tragedia de Rodas a la que llegué a través de un poema, yo también ignoraba esa parte de la Historia.
    Afectuosos saludos

    ResponderEliminar