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Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





GAUDI Y BELLESGUARD: UNA RECREACIÓN HISTÓRICA (2/2 PARTES)


Continúa...

                                 Gaudí completó en 1908 el conjunto de Bellesguard levantando fuera del recinto un viaducto que salvara las aguas del torrente de Betlem, en ocasiones muy caudalosas por bajar directas del monte Tibidabo. Esta solución fue doblemente acertada. Sobre esos pilares de pata de elefante asentados de forma irregular se construyó la calzada que hoy es la calle de Bellesguard, sustituyendo al antiguo camino que discurría entre las dos torres del castillo hacia el cementerio de San Gervasio.          







Tres vistas del viaducto construido por Gaudí cuya parte
superior es hoy la calle Bellesguard.



LA PIEL DE LA HISTORIA
       

Publicado en Gaudí y Más. 18 de Agosto de 2013

           
                      Cuando los pequeños que pasaban las fiestas en el palacete de Bellesguard con sus abuelos Guilera, correteaban subiendo a las almenas y bajando por las escaleras de caracol, la imaginación que provocaba persecuciones y gritos no hacía más que seguir el eco de quienes usaron en el pasado estas piedras para huir de la justicia.

                    Cantaba el juglar Lluís Llach en los años setenta:

-        ...Era el segle XVII, el seu nom Joan Serra, bandoler per vocació…

     Joan Sala Serralonga existió de veras, su figura pasó al folklore y más tarde a ser héroe literario y protagonista de una ópera, suscitando una larga serie de evocaciones como personaje romántico en compañía de su última compañera, Joana Massissa. Siendo un salteador de caminos, bandolero al mando de uno de aquellos reductos alucinados que siempre quedan tras una guerra, en el siglo XVII habitó las ruinas de Bellesguard como refugio tras sus correrías y fue el último de los grandes bandoleros catalanes. Si el eco de la leyenda es fiel a la historia, entre sus almenas lo prendieron en 1633, ajusticiándolo un año más tarde en el centro de Barcelona. Cervantes nombra en la segunda parte del Quijote a uno de los antecesores de Serrallonga en la partida de los nyerros. Bajo el nombre de Roque Guinart, parece referirse al auténtico salteador Perot Rocaguinarda, nombrándolo de forma favorable en la línea de un bandido generoso. 
         
Grabado mostrando a un Serrallonga idealizado junto a su compañera, Joana Massissa


Portada de un escrito del S. XIX con la historia de Serrallonga


Portada del libreto de la zarzuela con música del maestro
Enric Morera, y texto de Victor Balaguer , quien ya tenía
publicado un drama y una novela con el mismo título

                    Bellesguard. A través de la imagen o la palabra es una obra para admirar de noche, con la luna presa en las sombras como una pálida doncella, o a cualquier hora del día, seguros de que siempre va a gratificarnos. Los propietarios se sentían depositarios de una obra de arte y aún habitándola ofrecían su contemplación exterior y el paseo por sus jardines con una cortesía cervantina.

                    Cuando en los años noventa lo caminé repetidamente, pude comprobar que cada mañana de lunes a viernes sus habitantes descorrían la verja de lanzas como un mágico telón, dejando que un público llegado de todo el mundo disfrutara del escenario (*).

                 Hasta en ocasiones, la propietaria abría su hogar para que algunos visitantes compartieran la experiencia de sentirse por unos momentos destinatarios del genial arquitecto. Todo ello sin interés económico, sólo un gesto elegante heredero de aquellos mecenas casi extinguidos que tanto contribuyeron a que Gaudí realizara su obra. En compensación –contaba la dama, los conocedores que acudían a Bellesguard desviándose de los circuitos turísticos ciudadanos solían comportarse con educación, respetando la propiedad.



En el archivo histórico de los fotógrafos Zerkowitz figura esta panorámica donde
puede apreciarse una buena muestra de la muralla que rodea Bellesguard.



Diversas vistas de la restauración y adecuación de los restos existentes
para los cerramientos y almenas de Bellesguard, hechos por Antonio Gaudí

                      Entre 2008 y 2009 se realizaron una serie de restauraciones, ahora con ayuda oficial, donde recuperaron la belleza original de varios elementos de la finca. Las especialistas Montse Agüero e Irene García formaron parte del equipo que según el diario ABC, se hizo cargo de la limpieza y sustitución de las piezas de trencadís, blanco, rojo y amarillo que revisten la cruz de cuatro caras y 5 toneladas de peso, así como de la estructura de la propia cruz, bastante deteriorada por los embites climáticos y puede que también por las explosiones que en 2008 se realizaron para construir una tubería de agua que atraviesa la sierra de Collcerola, donde está ubicado Bellesguard. Años atrás se había eliminado la pintura gris que ocultaba la bandera helicoidal desde la posguerra.

                     Los peces coronados que custodian la puerta principal, símbolo de la potencia naval en el Mediterráneo que ostentó Martín el Humano, también han sido objeto de atención. Y poco más se ha intervenido, dejando que la mirada del adepto a la Historia que sube hasta la obra más emocional y a la vez desconocida de Antonio Gaudí, la aprecie lo más al natural posible.








En la imagen superior la cruz de Bellesguard una vez instalada. En las dos
inferiores , (El País y ABC), dos fases de la colocación tras ser restaurada.

                    Celebro poder transmitirles que la próxima apertura al público tiene buen aspecto sobre el papel, da la sensación de tratarse de algo sencillo, alejado de las macro empresas que hoy gestionan la mayor parte del patrimonio Gaudí con sus oleadas de turistas no siempre cuidadosos. 

                  Y que es una suerte para ésta construcción tan significativa haber contado con la iniciativa empresarial de los más jóvenes de la familia propietaria, aquellos pequeños que correteaban la finca hace quince años son los mismos profesionales que hoy gestionan las visitas nocturnas de Agosto con un estilo que según me cuentan quienes están asistiendo a las Nits Gaudí/Noches Gaudí, han dejado en los presentes una grata sensación de autenticidad.


En la instalación de edificios históricos de Torrellas de Llobregat en Barcelona, Catalunya
en miniatura, puede verse el edificio de Bellesguard reproducido con todo detalle.
Como todo edificio de Barcelona que se precie, a Bellesguard también lo han inmortalizado los
artistas. Aquí un óleo de Maruchi Ripoll...



...Y dos acuarelas de Joshemari Larrañaga 

                  Pronto haré una entrada con nuevos datos y una sorpresa. Veremos cómo ha resistido el tiempo este lugar que el visitante común raramente tenía ocasión de conocer al completo por su privacidad y al que me alegra dar la bienvenida como espacio al alcance de los admiradores de Antonio Gaudí. Compartiremos la información.    

Ana Mª Ferrin

(*) Libro GAUDÍ. De Piedra y Fuego: afejara.blogspot.com.es/2011/09/gaudi.html
       

3 comentarios:

  1. Ese viaducto, de patas de elefante, recuerda, por una parte, a la Casa Milá y sus sostenes que invaden la calle y que el propio Gaudí manifestó a los miembros del ayuntamiento que la cortasen si transgredían las ordenanzas municipales y, por otra, al Parque Güell. Podrían considerarse, en ambos sentidos, precedentes.
    Por los datos que nos ofreces y la foto de la entrada anterior de la torre en ruinas me imagino perfectamente el descanso del guerrero del bandolero Serrallonga y sus secuaces entre los sillares esparcidos por la zona, al resguardo de la autoridad. ¿Podría haber conocido al famoso hidalgo Alonso Quijano en su visita a Barcelona?
    Un beso

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    1. Las dos obras que citas tienen claros puntos de contacto con el viaducto de Bellesguard, aunque haya más antecedentes. De hecho, la pata de elefante de La Pedrera es idéntica a los pilares que soportan la calle Bellesguard, incluido su desvío de la hilera, y la inclinación de ese viaducto parte del parque Güell, así como el acabado brutalista.
      La relación de Cervantes con Barcelona es todo un mundo que me interesa desde hace años y que notables estudiosos han desmenuzado, incluida su cercanía a bandoleros como Perot Rocaguinarda, quien quizás bajo el nombre de Roque Guinart sea quien aparece en la 2ª Parte de El Quijote, y al que Martín de Riquer ve muchas probabilidades de que Cervantes lo hubiera conocido durante esa visita barcelonesa de la que no existe ningún documento, pero que por una serie de evidencias tiene muchas posibilidades de ser cierta.

      De ser así, formando parte Serrallonga de la misma partida de los Nyerros que Perot Rocaguinarda, y en los mismos años, ¿quién puede asegurar que no se conocieron?

      Petonets.

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  2. Es una buena noticia la exhibición de esta joya. Trataré de verla cuando vuelva por Barcelona.
    Saludos.

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