Foto cabecera

IMGP4946 Músicos y bailarina del Institut del Teatre de Barcelona, actuando en un bus de la ciudad durante unas jornadas musicales. (A.Mª.F.)





KURT WENNER. DESDE LA NASA CREANDO ILUSIONES



-È un madonnaro!

                                    Con tal nombre me definieron en Italia al pintor callejero que había dejado en el pavimento una escena realizada con la técnica llamada anaformismo o trompe l’oeil, sólo que aquí el artista había llegado más allá, era algo superlativo. La pintura que mostraba un hueco en el suelo por el que parecían escapar criaturas humanoides pintadas con toda la minuciosidad de un Durero dejaba claro que allí había un individuo con preparación y talento poco comunes.
  
                                    Así me enteré de la existencia de Kurt Wenner, cuya rica biografía te habla del fuerte carácter de éste hombre nacido en Michigan y criado en California, que a los 17 años ya se ganaba la vida con sus pinceles y que pronto entraría a trabajar en la NASA como dibujante de proyectos aeroespaciales.








Desarrollo y final de la obra de Wenner, Moneypit, en la Estación Waterloo
de Londres.

POR LA MATEMÁTICA HACIA EL ARTE


Publicado en Gaudí y Más. 25 de Agosto de 2013


                             Su campo de acción es el asfalto y los diversos elementos que lo rodean. ¿Estilo? Se atreve con todos. Figurativo neoclásico con temas mitológicos, renacentista, simbólico, futurista. En 1982 decidió dejar su empleo fijo en la Agencia Espacial para trasladarse a Italia con el proyecto de estudiar Arte prestando especial atención a la arquitectura clásica y la perspectiva, y conocer de cerca la obra de los maestros. Un tiempo bien aprovechado.

                               Ya había realizado bastantes murales cuando su encuentro fortuito con un artista callejero que pintaba en el suelo una escena con ángeles, iba a enterarlo de que en Italia esa tradición data del S. XVI, cuando el pintor aventurero y con pocos recursos iba trasladándose de ciudad en ciudad con su caja de tizas y carbones reproduciendo imágenes de la Virgen, de ahí su nombre de madonnaris, pintores de la Madonna. Esa actividad le proporcionaba al pintor algunas monedas que los viandantes echaban en su cestillo por admiración a la obra o por devoción a la Virgen, con las que los artistas trotamundos conseguían sobrevivir.


Alfombra voladora, de Wenner, en la Fiesta del Corpus. Bettona, Italia
Wenner. Evento Publicitario de Eurostar. Metro de Bélgica. Bruselas, Bélgica
Wenner. Dies Irae. Mantua, Italia

Wenner. Imagine Technologies

Wenner. Centro histórico de Burgos, España. Titania encantada.
  
Wenner. Fiesta en Salamanca. Salamanca, España

                     El punto de vista para observar o fotografiar deberá estar cuidadosamente escogido, será desde ahí exactamente donde la mirada deberá captar el trabajo, de lo contrario la imagen quedará distorsionada, como podemos apreciar en la panorámica del ejército de personajes Lego creados por los artistas León Keer, Poncia Rubén, Remko van Schaik y Pedro Westerink durante el Chalk Festival de Sarasota, Florida, en el que participaron, emulando el descubrimiento arqueológico de los guerreros de terracota del emperador Qin Shi Huang.     



Fragmento del descubrimiento arqueológico de los Guerreros de Terracota en
la tumba del emperador de China, Quin Shi Huang. 210-209 a.c.
                     
En el Chalk Festival de Sarasota, Florida, U.S.A., los artistas del Planet Street Painting, recrean
 a los Guerreros de Terracota con personajes de Lego .
  

 




Diversas fases de la creación del ejércityo de Lego y fotos desde la
perspectiva que desvela la técnica de sus autores en el asfalto.

                             Kurt Wenner emplea su técnica propia tridimensional para lograr imágenes que, vistas desde la perspectiva adecuada, introducen al espectador en un mundo cinematográfico en 3D sin necesidad de utilizar gafas. El creador no sufre porque su arte sea efímero, estando a la intemperie ya sabe que las tizas que utiliza fabricadas por él mismo, aliadas con los elementos se ocuparán de que así sea. Wenner ve en ello la belleza del instante, que siempre puede repetirse volviendo a verlo en fotografía o vídeo: – Lo mismo que si escucharas una sinfonía en directo y para volver a oírla tuvieras que reproducirla en cualquier soporte.


                       Jugando con un muro y su porción de acera, Wenner conseguía remachar la segunda dimensión hasta llegar a la tercera. Buscando una cuarta poblada de humanoides, lograba convertir un tramo de cualquier calle en un abismo de imaginación del que brotaban las figuras casi en movimiento, ésa era su pasión. Hoy su fama le procura nuevas oportunidades de expresarse, muy bien remuneradas, que le permiten escoger trabajos más perdurables y múltiples formas de realizarse a través de su división de adornos arquitectónicos, diseños y proyectos de residencias. 



Wenner. Sirenas, I Festival Madonnari, California

Wenner. El vuelo de Ícaro. 

Wenner. Ángeles

Wenner. Escena de Batalla. Lápiz sobre papel.


                     Ver su página con los trabajos actuales realizados en compañía de sus equipos trasluce un gran esfuerzo creador y una soberbia confluencia de conocimientos. Pero, con sinceridad, revisarla puede resultar de lo más cansino por su perfección déjà vú. Curiosamente, el encanto de Wenner decrece a medida que incide más y más en dedicarse a redescubrir el mundo clásico, alejándose de esa visión con su punto de humor a la vez inteligente y naif que tanto encandiló al observador, distinguiendo a Wenner de los demás madonnari por su originalidad revolucionaria.


Wenner. En San Diego, California, su obra Beowulf.

Wenner. En los Estudios Universal de Japón, Spiderman
   
Wenner. Incidente en Waterloo. Estación de Waterloo, Londres.

Wenner, joven madonnaro en Italia

Wenner. Con su simpatía y sus tizas entre turistas y gitanos en los años ochenta

                          Por eso, señor Wenner, le propongo lo siguiente.

                        Ya es usted un artista superpremiado, reconocido por el Papa Juan Pablo II como creador de un nuevo estilo de pintura sacra, objeto del interés de National Geographic que lo inmortalizó en el documental Obras Maestras en Tiza, amén de otros films en Japón y Suiza. Como escritor es usted un triunfador con su libro (*). Ha iluminado con su talento los cielos y altares de iglesias, en hoteles y mansiones ha quedado su imaginación plasmada en paredes y techos. Sus intervenciones abarcan más de 30 países, el dossier de prensa unas 100.000 entradas, y el listado de sus conferencias y experiencias docentes y programas educativos leídos de la "A" a la "Z", agota con sólo ver los titulares. Así que escúcheme.

                      Por favor, es hora de que pare y se dé un respiro. Deje la solemnidad, apártese por un tiempo de la vorágine empresarial, recupere al chaval delgado de pantalón corto y cabellos moteados de tiza que pasmaba con su genio a los viandantes. Baje a la calle, reencuentre el alma del asfalto... 


                        Y vuelva a enamorarnos.


Ana Mª Ferrin

(*) Asphalt Renaissance. Pavement Art. Ed. Sterling Publishing. Co. Ing. 2011                      

4 comentarios:

  1. Increíble el dominio de las tres dimensiones sobre el plano con esa ilusión óptica que engaña la vista y confunde el cerebro por más que se resista.
    Poco a poco voy volviendo a la actividad tras el paréntesis estival.
    Un saludo.

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    1. No podría explicarse mejor la sensación tan potente de profundidad que nos transmite Wenner. Me alegra que te haya gustado, yo también creo que lo suyo es soberbio.
      Espero leerte pronto.

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  2. Un tromp d’oeil pasado del cielo al suelo, de las iglesias a la calle, de la permanencia al arte efímero que debería fugurar desde este mismo momento como una forma de expresión de tanta categoría e influencia como un lienzo de Picasso. El tiempo aseverará esta afirmación.
    Un beso

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    1. De no haber sido por el cuadro de Hans Holbein “Los embajadores” puede que no me hubieran interesado tanto los artistas de la anamorfosis, que además de su talento como pintores precisan un buen dominio de las matemáticas. Como fue el caso de Dalí, del que contaba el Doctor Puigvert que estando ingresado en su clínica se pasó todo el postoperatorio tras una intervención realizando cálculos, buscando la perspectiva precisa para ver correctamente la imagen unitaria que deberían presentar varios elementos sueltos al entrar en la habitación Mae West, en su Museo de Figueras. Si alguien encuentra atrayente esta técnica, un buen punto de partida será la lectura del libro Hidden Images, de la Ed. Harry N Abrams, N.York, 1976.

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