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PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





12 DE OCTUBRE EN BARCELONA: ARMONÍA Y DÉJÀ VU


                        

                    Mientras estudiaba en la Universidad de Chicago, el investigador francés Émile Boirac conocido por haber sido uno de los impulsores del Esperanto, empezó a trabajar sobre esa sensación que muchos hemos experimentado alguna vez, de ser testigos de una determinada circunstancia con la sensación de haberla vivido con anterioridad.

                              El científico identificó ese fenómeno llamándolo Déjà vu (*), y tanto él como los estudiosos de la mente que le sucedieron han venido tratando de explicarlo con multitud de supuestos: Situaciones vividas y olvidadas. Fragmentos de vidas pasadas. Memorias de sueños. Deseos que afloran a la superficie. Experiencias extracorporales. Reencarnación.

                            A mí, que jamás me ha interesado lo paranormal, acaba de sucederme un déjà vu.

                            Porque yo he vivido esa experiencia al presenciar el júbilo, la alegría sana de poder expresar la pertenencia a una identidad que durante muchísimos años, alrededor de tres décadas, a fuerza de verse relegada, sus propietarios han optado por silenciarla. Después de vivir la estrategia gubernamental de que aquello de lo que no se habla, aquello que no se muestra en los medios ni se le presta una tribuna, no existe.

                      Pero los amantes de la Historia saben muy bien lo equivocados que están quienes creen tal cosa, porque según cuentan estos catalanes, hombres y mujeres ambiciosos que no quieren renunciar a nada porque lo quieren todo, existen. Y en muy importante porcentaje. Sabiendo muy bien quiénes son y decididos a presentarse así, orgullosos de todas sus raíces, sumando culturas.

                           Por ese motivo, al contemplar las escenas que sucedían ante mis ojos experimenté un Déjà vu...



















UN DÍA DE JÚBILO



Publicado en Gaudí y Más. 13 de Octubre de 2013


                          ...Ya que tengo los años suficientes para haber vivido los días en que, muerto Francisco Franco y aprobada la Constitución, la población de Barcelona salió a la calle portando banderas cuatribarradas, las senyeras, y rótulos en catalán. Se vivía un ambiente de concordia, ciudadanos sonrientes haciéndose fotos con la senyera junto a las puertas de la Jefatura de Policía de la Vía Laietana, cercana a mi casa, ante unos imperturbables policías nacionales que, como el resto del país, se habían reciclado ante los nuevos tiempos. 

                         Aunque partiendo de conceptos diferentes, esas actitudes volví a verlas ayer protagonizadas por adultos que no las han olvidado y por jóvenes que no las han vivido, pero saben que la igualdad de derechos ante opiniones diversas debe existir. Todos haciéndose fotos con la bandera española o la senyera ante las furgonetas de los Mossos d'Escuadra y exhibiendo pegatinas de “Som catalans, som espanyols”. Venidos de Girona, Lleida y Tarragona para estar presentes. Prácticamente, las mismas escenas de ayer con parecido sentimiento.


                               Saber que circunstancias han sucedido, para que parte de quiénes no se sienten identificados con las tesis oficiales impuestas por la Generalitat, hayan decidido hacerse visibles estos dos últimos años, me parece de gran interés, por el discreto individualismo de sus protagonistas. 
En mi libretilla roja han quedado infinidad de respuestas dadas por los asistentes contando su decepción ante la pésima administración catalana, cuyos mandos intentan justificarla con una cortina de humo tras otra buscando enfrentamientos inexistentes en la sociedad real. 

                      En una próxima página del cuaderno mostraré todos esos testimonios entre los que van desde  comunistas que pasaron lo indecible con Franco, a treintañeros que no suelen votar. Del profesional que ha venido con su bocadillo aprovechando la hora del almuerzo, a la barrendera y al honrado funcionario que está harto de callar lo que ve, a la médico, al ama de casa o la comerciante. Jubilados y estudiantes. Un párroco, una reponedora de supermercado, un veterinario. Y muchos otros que no quieren que los dividan ni intenten dirigir sus sentimientos, ni que les impongan si deben querer más a mamá o a papá, sino que los elegidos por todos los catalanes se limiten a priorizar y controlar bien sus presupuestos, que de eso trata su trabajo. Todos los presentes en la plaza de Catalunya el 12 de Octubre de 2013 por libre y sin consignas, sin representar a nadie más que cada uno a sí mismo, hablan de sus experiencias con su propia voz. Conoceremos sus motivos.    

                                               
                                                    GRUPOS DE AMIGOS












                                                   
                                 PAREJAS Y FAMILIAS


























                        
                   MENSAJE: EL PENSAMIENTO ÚNICO NO EXISTE






















                                
                                LA CIUDAD MÚLTIPLE

































Panorámica de la plaza de Catalunya el 12 de Octubre de 2013 al mediodía
Imagen de Iñaki Oyarzábal para lavozlibre.com.




Ana Mª Ferrin. Texto y Fotos.

(*) Déjà vu, ya visto, o mejor, como escribió Arthur Funkhouser, Déjà vécu,  ya vivido

8 comentarios:

  1. Sumar siempre. Restar nunca.
    Sobran fronteras. ¿Para qué poner más?
    Con esto se les bajan un poco los humos a los nacionalistas de los dos lados y a los fascistas, que creen que España es de su propiedad.
    Un saludo.

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    1. He dado las suficientes vueltas para saber que a mí los nacionalismos no me molestan.
      Sólo creo nocivos los excluyentes. Y los pesaos convencidos de que fuera de sus esquemas no hay vida.

      Saludos cordiales

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  2. Gracias por poner otros colores a esta Barcelonasfera monocromática...
    Sualut !!

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    1. Por mí, mientras más opiniones y colores mejor y que cada uno escoja el suyo. Como si quiere el arco iris completo.
      Salut les copains!

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  3. Ahí queda tu reportaje para que no se diga que lo que pasó el 12 de octubre pasado no ocurrió realmente, como bien pudieron decir en las noticias de la televisión catalana que, me consta, silencia lo que quiere. Me temí lo peor para ese día, Ana, que los radicales de turno, de uno y otro lado, cometieran el error de dar un carácter violento a una manifestación que no la tenía. Afortunadamente me equivoqué.
    En un país democrático como el nuestro, todas las manifestaciones son posibles siempre y cuando las apruebe la autoridad competente, a favor o en contra de una idea. La interpretación política que se les dé después por un lado y por otro ya es otra cosa.
    Un beso

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    1. Los malos rollos me dan alergia. En cuanto compruebo que en algún medio se fomenta el odio mintiendo para manipularme, por muy bien hecho que esté lo que veo, oigo o leo, deja de interesarme. Y si encima he sido testigo del acto, ya ni te cuento.
      Me alegro de que te haya gustado ver como se desarrolló el encuentro. Estuve rodeando en espiral toda la plaza que estaba a reventar, y alrededores, Hice unas 200 fotos y hablé con muchísima gente. Como verás hay poco texto, es casi una crónica sin crónica porque el ambiente me pareció tan gráfico que se explicaba por sí solo. Un abracillo desde esta ciudad que tanto te gusta.

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  4. Tu retrato es interesante porque yo también viví lo de la Jefatura en la Via Layetana.

    Sin banderas, pero vi lo que cuentas de aquellos días y quien me iba a decir a mi que volveria a verlo en sentido contrario.

    Eso del dejà vu está bien y no exageras nada, te quedas corta.Es la realidad del dia a dia en Barcelona y has dejado un documento.
    María

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    1. María, eres cara de ver.
      Si fuiste testigo de lo de la Vía Layetana no hay más que hablar. Sabes a lo que me refiero y veo que tienes memoria, algo que a veces parece fallar.
      Lo de que sea un documento sí es verdad. Me gusta presentar la realidad tal como es y no está mal que por una vez se vea una auténtica panorámica del acto al natural. Con familias, niños y el grueso del encuentro que eran muchos, muchísimos jóvenes. Y no sólo los ancianitos y cuatro extremistas que muestran aquí en los cuatro minutos de información que dedican a la noticia. Que por cierto esos extremistas no sé de dónde salen, porque en estos dos años que he asistido estuve durante todo el tiempo dando vueltas por la plaza y sus alrededores y no vi ni uno.
      Por ese motivo lo he hecho este año, para dejar constancia.
      Un abrazo.

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