Foto cabecera

Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





SUBIRACHS Y FRANCESC MACIÀ. UNA ODISEA




                El 31 de diciembre de 1982 saltó la noticia de que se convocaba un Concurso Internacional para realizar un monumento dedicado al que fue el 122 President de la Generalitat de Cataluña, Francesc Macià. Las votaciones del Jurado dieron ganador a un curioso diseño de Joaquín Vaquero Turcios que proyectaba al cielo cuatro rayos láser rojos, pero tras fallarse el Premio se llegó a la conclusión de que la obra no reunía las condiciones que las autoridades buscaban, por lo que decidieron desestimarlo.  

                  Llegar a la resolución del problema se demoró durante años. Hasta el día en que, con el Consistorio de acuerdo en que fuese Josep Mª Subirachs el designado, se pusieron en contacto con él para que se hiciera cargo del monumento desarrollando su propio proyecto. El escultor acababa de sufrir graves ataques dialécticos por aceptar su nombramiento como escultor de la fachada de La Pasión en la Sagrada Familia y se encontraba inmerso en la obra del templo, viviendo en su interior. Aún así, el encargo tenía múltiples atractivos emocionales y artísticos, por lo que contando con que su nombre se había decidido con el acuerdo de todo el Consistorio, se dispuso a realizar la obra. Pero contar con todas las bazas a su favor no iba a garantizarle la tranquilidad.



Arriba, monumento a Francesc Macià, de Josep Mª Subirachs. Abajo,
La Diosa de Josep Clarà, de espaldas al monumento. 2013. (A.Mª.F.)


UN ENCARGO COMPROMETIDO



Publicado en Gaudí y Más. 


                   Este tercer homenaje (1) a Macià por parte de Subirachs nacía rodeado de inconvenientes, empezando por la polémica surgida entre el Ayuntamiento y la Generalitat, gobernados por partidos de signo distinto, a propósito del lugar adecuado para su emplazamiento. Finalmente ambos órganos gestores llegaron al acuerdo del punto urbano donde iría situada la escultura, en la esquina de la plaza de Cataluña junto a las Ramblas

                   Aún así, bien adelantada la construcción de la obra continuaban oyéndose aquí y allá voces desacordes con el diseño, que mostraba su intención a la manera tripartita de la dramaturgia con presentación, nudo y desenlace.
                   
                El mismo escultor explicó hasta la saciedad el propósito de su diseño aclarando que de las dos pirámides, la utilizada como base simbolizaba la historia vivida por Cataluña hasta el presente, mientras que la superior -una escalera invertida con los escalones apoyados boca abajo en la pieza inferior-, era una alegoría de la realidad actual de Cataluña, que sigue construyéndose día a día. Y que la superficie superior de apariencia inacabada, sugería -según su autor- que no había querido poner punto y final al relato porque la historia no se había detenido, seguía avanzando.      

                 Pero de poco le sirvieron al artista sus esfuerzos por explicar el objetivo de su obra, los ataques continuaron largo tiempo, dando pie a que se diluyera el sentido de un monumento cuyo frontal inferior merece una atenta observación, ya que a la manera de capas freáticas aparece sedimentado un muestreo histórico por medio de infinitos estratos, cuyos bordes son perfiles griegos, romanos, con tallas que acogen fechas y nombres, incluyendo el del ayudante de Subirachs, Ramón Millet, su colaborador durante más de 20 años que fue artífice de la mayoría manual del trabajo, mientras el maestro seguía su obra en la Sagrada Familia.


A la izquierda Ramón Millet, colaborador de Subirachs
en la Sagrada Familia y en esta obra. (J.Mª.S.)

Subirachs en la Sagrada Familia. (J.Mª.S.)

Trabajando en A Macià, para Vilanova i la Geltrú. Retrato de Subirachs por ADOLF. 2011  www.adolf.cat

                 Travertino con alguna que otra ventana al interior, y hormigón, hierro y bronce, componen el conjunto de una obra marcada por la densidad del material y formada por tres elementos, al añadirse a las dos pirámides las planchas de hierro que sellan la base superior y el pilar de bronce rectangular instalado a unos dos metros, pedestal cuya parte superior lleva integrada la cabeza del President Macià.

                 Cabeza de turco en momentos difíciles para la ciudad, llegó el día de su colocación entre el desinterés de La Diosa, exquisito desnudo de Josep Clará, y la indiferencia del President de bronce trabajado por Subirachs, ya que ambas piezas clásicas flanquean el monumento A Francesc Macià, dándole la espalda.

             Desamparado, sin elementos disuasorios que alejen a los gamberros, el Monument a Francesc Macià ha pasado décadas soportando que los turistas se encaramen a él buscando la foto insólita. Y que los hooligans (un ejemplo son los escoceses del Glaswort Rangers, de los que durante años no ha fallado su visita en cada encuentro de su equipo con el F.C. Barcelona), vacíen sobre las cuatro caras del monumento el resultado de visitar los mil bares de los alrededores, como han denunciado repetidamente los periódicos locales, con sonrojantes documentos gráficos que cualquier barcelonés ha tomado, como yo misma, que no expondré aquí completos por cuestión de respeto.


Niños escalando el monumento a Macià. (Foto veodigital.blogspot.com.es )


Del juego inocente a la falta total de respeto,  el monumento a Macià sufriendo agresiones
( Foto caminar.wordpress.com  )

                    El lector podrá encontrar el párrafo anterior todo lo políticamente incorrecto que le parezca, pero así ha llegado a ser la realidad del monumento a Francesc Macià. Aclarando que en los dos últimos años no he tenido ocasión de confirmar si las autoridades han encontrado por fin una solución al problema o todo sigue igual.

                              Dejando a un lado los intereses políticos que tanto han contribuido a exacerbar los ataques recibidos por esta obra de arte, plumas muy valoradas han puesto la vista en ella para censurar la obra y a su autor. Además de tacharla de estética pavorosa, ha escrito Enrique Vila Matas que en la plaza de Cataluña: ...hay un monumento de Subirachs que aspira al récord Guinness de atentado al arte, añadiendo en otro medio el siguiente análisis:
                  
                           …Con ese monumento se ha ido produciendo un fenómeno interesante desde el día mismo en que los ojos de unos peruanos le fueron dando un giro a la carga ideológica y estética de la escultura. Desde hace años ese monumento es el territorio de un conjunto de músicos andinos al estilo de El Cóndor Pasa, que dan toda la impresión de haber visto en la moderna escultura a Francesc Macià, las sobrias y elegantes escaleras, semejantes a esculturas abstractas, que hay en la cumbre del Machu Pichu.
                      
                    Escogido entre infinidad de artículos del mismo cariz, A. Fancelli firmaba la siguiente observación en el diario El País:
                       
                   …Fíjense si a los barceloneses se la trae al pairo La Diosa de Josep Clará, y sus enigmas, que en 1991 toleraron que en un extremo de su estanque, dándole rotundamente la espalda, se colocara el torturado Monument a Macià de Josep Mª Subirachs. Si todavía le quedaba a la diosa alguna libido, fue entonces cuando la perdió definitivamente…


Francesc Macià. 
   

Una observación detenida del monumento nos cuenta la historia de Cataluña. 2013. (A.Mª.F.)
               
                         Las reacciones negativas a esta obra, mucho más que las críticas a su actuación en la Sagrada Familia, sé bien que significaron un profundo dolor para el escultor. Entre ellas sobresale la visión del ex-President de la Generalitat, Jordi Pujol, personalidad que "admira toda la carrera de Josep Mª Subirachs", excepto, precisamente, el Monument a Francesc Macià, una obra que para más disgusto, se la encargó al artista el mismo Pujol siendo President:

                         –No tengo defensa posible –contaba el Molt Honorable ex-President –, porque ese monumento no me gustó nada desde el principio y así se lo dije a Subirachs (2). Pero él me convenció explicándome que sería de aquella manera, con una escalera boca abajo, un bloque por aquí, otro por allá...y me vi aceptando algo que no acababa de ver claro. ¿Y sabe por qué yo no lo veía claro? Porque un monumento debe ser figurativo. Puede tener otros símbolos, si me apura hasta abstractos, de acuerdo, pero la figura debe estar por algún sitio. Francesc Macià ha de ser Francesc Macià y Jaume I lo mismo -concluyendo que: -La primera condición de la pedagogía es que una lección se entienda, y así, cuando un padre salga con su hijo y le cuente la historia de ese héroe, de ese personaje representado que ha hecho algo positivo por su país, podrá enseñarle la imagen de ese hombre o mujer de quien le está hablando..

                                 El monumento se inauguró en 1991 y la buena calidad del mármol travertino ha propiciado que la climatología y la polución en lugar de agrisarlo hayan dorado la piedra. Veintitrés años han pasado ya por la obra, que ha demostrado resistir los chaparrones mediáticos con la misma dignidad que los físicos. 

Por lo general, al lado se sitúa un grupo de músicos andinos. En ésta
ocasión es un cantor de tangos de primera, a la derecha, el que acompaña
a Francesc Macià desde la acera de enfrente. 2013 (A.Mª.F.)

Junto al monumento, un lugar muy vivo de la ciudad. 2013. (A.Mª.F.)





Como imaginó Subirachs, el monumento se ha convertido en un punto de encuentro. 2013. (A.Mª.F.)

Abajo a la derecha, el pentágono que rodea A Macià con su reunión continua.  (Foto: listas.20minutos.es )

                        Subirachs estaba convencido de que su pieza acabaría siendo querida por sus conciudadanos y sería un punto de encuentro para todo tipo de gente. El 14 de Noviembre pasé por el lugar y comprobé que el tiempo le ha dado la razón. Las fotos más variadas pueden tomarse allí como un auténtico pulso de la ciudad. En esta ocasión no estaban los músicos andinos, pero sí un buenísimo cantor de tangos, jugadores de ajedrez que se sientan de medio lado ante sus tableros, pequeños que ensayan los primeros pasos en sus escalones. Mientras hacía unas fotos, vi a lo lejos dos personas que llegando desde puntos distintos se encontraron tras el monumento, a la siguiente foto se estaban abrazando y al disparar la tercera vi que se besaban. Al pasar por su lado me puse a hablar con ellos de la anécdota, y Alejandro y Andrea que así se llama la pareja, dieron su permiso para que cerremos con su imagen este homenaje a Josep Mª Subirachs.  

                      La corazonada del escultor resultó ser cierta. Hoy puede verse a cantidad de barceloneses que en horas punta ocupan el pretil que rodea la obra, formando un pentágono humano. Al cabo del día son infinidad los que fijan sus citas junto a éste hito de la plaza de Cataluña, donde los nombres de su Historia brotan en las estrías que conforman su base –el pasado–, elevando el futuro sobre sus peldaños.


Ana Mª Ferrin
                              

(1) Con anterioridad ya había representado a Francesc Macià en un monumento para Vilanova i la Geltrú y un busto para la Generalitat.

(2) Entrevista de la autora a Jordi Pujol en 2006 para el libro El tacto y la Caricia. Subirachs. Ediciones Experiencia. 2011:





6 comentarios:

  1. Como comenté hace tiempo, sería una pena que las esculturas acabaran sus días encerradas entre las cuatro paredes de los museos para evitar que el vandalismo y los animalitos con sus deyecciones hagan de las suyas, convirtiendo lo que es un bello patrimonio de todos en un objeto lleno de porquería, vejado, agredido y deteriorado.
    Otra cosa son los políticos, algunos de dudoso gusto estético, con sus miserias y sus preferencias por razones incluso inconfesables.
    Un saludo.

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    1. Lo triste es cuando se unen vandalismo y deyecciones en el mismo ser vivo, de ahí que haya cortado la foto nº 7 dejando sólo a la vista las cabezas de esos energúmenos, sin mostrar su actividad inferior. Al hacerle el cuestionario Proust y preguntarle: ¿a quién detesta más? Subirachs respondió: “A los hooligans” .

      Buen análisis el del último párrafo. Saludos

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  2. Problemas con el diseño y la colocación del mobiliario urbano parece ser que hubo con la Plaza de Cataluña desde que se concibió en si misma. Monumentos, bancos, fuentes y farolas artísticas se han sucedido unas a otras sin dar un resultado completamente satisfactorio.
    Llegará un momento en que la obra se Subirachs se entenderá globalmente, pero, como a los grandes genios, la crítica los reduce a polvo durante sus vidas para luego alzarles hasta lo más alto después de muertos. Lo raro es que la polución, la juz más implacable, haya respetado la obra... por algo será.
    Un besazo.
    PD. No se me olvida que te debo una reseña. A partir de ahora voy a tener algo más de tiempo, así que es posible que la tenga antes de fin de año. Te lo debo.

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    1. Hay veces en que la Administración hace lo que debe y trabaja con vocación de Estado sin mirar sólo que el jefe salga rápido en la foto, sino que va más allá y es generosa con el presupuesto, empleando los materiales adecuados aunque sean más caros para que la obra tenga sentido de futuro. Como esto aquí no es lo normal, me alegra decir que tienes razón y que da gusto ver cómo el tiempo va dorando el mármol travertino.
      Carmen, no me debes nada. El hecho de que hayas empleado tu tiempo y hayas disfrutado con el libro (espero) lo valoro mucho. Y si al leer tu reseña encima sirve para que otros lectores se animen a entrar en la librería…qué más puedo decirte.

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  3. Pues mire, al margen de simbolismos de cualquier tipo, las veces que he estado en Barcelona y paseado por la plaza de Cataluña, no diré que no me haya dado cuenta de que está allí el monumento de Subirach, pero la vista se me ha ido hacia "La diosa" de Clará, exquisita escultura como usted dice.
    Si se pretendía hacer emblemáticas la obra de Subirach quizás hubiera sido mejor ubicarla en un lugar menos emblemático para poder serlo Ella.
    Un saludo.

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    1. Si ponemos juntas las dos piezas no hay duda de cuál elegiríamos, pero como en este caso no tienen nada que ver, opino que hay sitio para ambas tal como están situadas. De espaldas.
      Eso de que el monumento destacaría más si estuviera solo en otro emplazamiento es curioso que lo comente, porque Subirachs había declarado que precisamente éste que ocupa en la actualidad era el lugar ideal donde él lo colocaría.

      Josep Clará alcanzó con "La Diosa" su culmen, ninguna otra de sus muchas esculturas tiene ese equilibrio tan difícil en el desnudo femenino situado en el filo mismo de la esplendidez, sin llegar a la exuberancia. Por cierto, el original se encuentra en el Ayuntamiento de Barcelona y ésta de la plaza Cataluña es una copia, obra de Ricard Sala.
      Saludos

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