Foto cabecera

PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





LA CIRCUNCISIÓN DE JESUS EN EL ARTE




                       ... Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al Niño, le dieron por nombre Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno de María (1). Y José marchó con sigilo a Jerusalén y trajo de allí un hombre sabio, misericordioso y temeroso del Señor, que se llamaba Joel y conocía a fondo las leyes divinas. Y llegó a la gruta, donde encontró al niño. Y al aplicarle el cuchillo no resultó ningún corte en el cuerpo de aquél. Ante este prodigio quedó estupefacto y exclamó: …¡He aquí que la sangre de este niño ha corrido sin incisión alguna!. (2) Y ofrecieron por Él en sacrificio, dos tórtolas y dos pichones (3)

                         ... Tras la circuncisión de Jesús, la matrona de María guardó el prepucio en una jarra de alabastro llena de (aceite de) nardos, que se usaban como conservante, entregándosela a su hijo que era perfumista para que la guardase, encareciéndole que no la vendiera aunque le ofreciesen 300 denarios …. (4)


Uno de los personajes del cuadro mira al pintor, otro permanece ausente, mientras el resto
 está en lo que debe. Aquí, Friedrich Herlin (c. 1425/30 - 1500) cuenta el episodio con un estilismo
propio del Renacimiento más refinado.



¿QUE FUE DEL SANTO PREPUCIO?



RAFAEL GUASTAVINO: UN VALENCIANO EN LAS CÚPULAS DE AMÉRICA



              
                        En los próximos días, en buen número de iglesias de los Estados Unidos se celebrará la Navidad haciendo sonar campanas que llenarán de sonoridad sus cúpulas. La catedral de Saint John the Divine, las iglesias de San Vicente Ferrer (un santo valenciano), la de San Bartolomé en la Quinta Avenida y la Capilla de San Pablo en la Universidad de Columbia, todas ellas en Nueva York. Además, la de la Universidad de Chicago, la de San Lorenzo en Ashville y la First  Church of Christ, casi todas recreaciones medievalistas muy apreciadas en la época.

                          Pero no sólo estos edificios enviarán al espacio un recuerdo al arquitecto Rafael Guastavino Moreno, que levantó en Norteamérica sus bóvedas revolucionarias con métodos traídos desde España a finales del siglo XIX y patentadas por él en los Estados Unidos. Las 1000 construcciones en las que participó –muchas de ellas emblemáticas, que constan en el Patrimonio Artístico del país- entre puentes, iglesias, estaciones, rascacielos y todo tipo de edificios oficiales fueron realizadas en Boston, Washington, Columbia, Long Island, Pittsburgh, Nebraska, Carolina del Norte y sobre todo en Nueva York, donde le valieron que a su muerte en 1908 el New York Times lo distinguiera con el título de “Arquitecto de Nueva York”.

                         Rafael Guastavino Moreno está enterrado en la cripta de San Lorenzo en Ashville, Carolina del Norte, iglesia que no sólo construyó y cuya cúpula fue un diseño personal suyo, sino que colaboró en su financiación.


Rafael Guastavino Moreno (AveryArchitectural Library. Col.Univ.USA)

El puente de Queensboro, en Nueva York (traveler.es)

Folleto publicitario de la Guastavino Company con algunas de sus cúpulas construidas
en Estados Unidos (*).  (AveryArchitectural Library. Col.Univ.USA)


QUEMANDO EL DINERO

SAGRADA FAMILIA: ANTHONY QUINN, MOSÉN BONET Y LAS ESTRELLAS


     

A FONDO

                    
                        El visitante de la Sagrada Familia apreciará que la verja de cintas forjadas que rodea el templo por la calle Provenza casi al llegar a la esquina con la calle Cerdeña, se abre al frente para dar acceso a las escaleras que descienden a la izquierda hacia la cripta, espacio reservado al culto, y a la derecha de la plazuela los locales del despacho parroquial y la rectoría guardan en una de sus paredes la huella que nos recuerda el objetivo primero con que se inició la construcción. Una hendidura en la pared nos solicita  en origen “Limosnas para la continuación de las obras”. Hoy, tras rectificar la Historia, podemos leer en catalán: "Almoines per a la continuació de les obres" 

                        Las cubiertas de la pequeña edificación son de parecida ondulación a las primitivas escuelas situadas al otro extremo del templo y aquí, en el piso superior de la construcción, habita, estudia, dirige, prepara sus actividades, el párroco de la Sagrada Familia desde 1993 mosén Lluís Bonet Armengol. Lo hace retomando sus orígenes como conocedor del lugar, ya que junto a sus cuatro hermanos y sus padres fueron muchas las ocasiones de visitas y juegos. Él por edad (nació en 1931) no llegó a conocer al maestro. Aún así todo el entorno de colaboradores llegaría a formar parte de su vida porque su padre, Lluís Bonet Garí ayudante de Antonio Gaudí, formaría parte del equipo director entre 1944 y 1980, año de su fallecimiento.                    


El párroco de la Sagrada Familia, mosén Lluís Bonet. 1998 (A.Mª.F.) 


UN SACERDOTE CON CARÁCTER

XIRINACS: EL LÍDER QUE SE SUPRIMIÓ



                           Este 2013 que acaba se han cumplido seis años de la muerte de Lluís Mª Xirinacs.                       

                    El día de su 75 cumpleaños, lunes 6 de Agosto de 2007, salió de su casa con idea de subir al monte Taga, en la Serra Cavallera de la comarca gerundense del Ripollés, lugar conocido por ser un referente en la historia de Cataluña.

                           Al parecer, su plan era subir los 2041 m. hasta la cima y tumbarse con su saco y su botella de agua para contemplar la soberbia panorámica que se divisa, meditando hasta dejarse consumir por inanición y acabar fundido con la Naturaleza. Pero debió quedar agotado antes de llegar y paró a descansar en un bosque de Ogassa llamado el Coll de la Tuta, en la sierra de Sant Amand, reposo del que no volvería a levantarse. Allí, en la más completa soledad, partió para el infinito el ex-senador y ex-sacerdote Lluís Mª Xirinacs Damians, a poca distancia del santuario de la Virgen de Vilabona. Cinco días después, el 11 de Agosto de 2007, un vecino de la zona encontraría su cuerpo sin vida.     

                       Tras dar aviso el cadáver fue hallado por los Mossos d’Esquadra, que al principio supusieron que Xirinacs podía haberse suicidado ya que el ex sacerdote llevaba una nota en su bolsillo en la que decía: ...En pleno uso de mis facultades, marcho porque quiero acabar mis días en la soledad y el silencio… Si me queréis hacer feliz, no me busquéis. Si alguien me encuentra le ruego que, esté yo como esté, no quiera perturbar mi soledad y mi silencio. Pasarían cinco meses hasta hacerse pública la autopsia por parte de la Fundación Randa (1) depositaria de su herencia política, informando de que el ex-sacerdote había fallecido de muerte natural. 

                       Tal y como pedía Xirinacs en su nota, todo el lógico protocolo tras un suceso de esa categoría fue acallado, deslizándose en silencio hasta hoy. Silenciosa e inusitada velocidad en celebrar sus funerales. Silencio en los medios. Silencio al no mencionar la causa de su muerte. Silencio en los aniversarios con excepción de algún medio, como la página de su Fundació.

    
Foto para la entrevista de A. Mª Ferrin en el periódico St Andreu Expréss. Fossar de
les Moreres, Barcelona. Marzo 1989
                  
Homenaje a Xirinacs en el mismo lugar con motivo de su muerte. 16-8-2007 (Foto David Datzira)

LA TRAICIÓN DE LOS LÍDERES

TUBERCULOSIS, PINTORES Y MÉDICOS


                  

                       Simón Bolívar, Franz Kafka, George Orwell, Amedeo Modigliani, el cardinal Richelieu, Gustavo Adolfo Bécquer, Federico Chopín, Paganini, Boticelli, Moliére, Antón Chejov. Son sólo una mota de polvo entre la extensa lista de nombres célebres relacionados con la tuberculosis. Ese bacilo que tantas muertes ha causado ha sido base de numerosas obras literarias e incontables lienzos que en ocasiones dejaron testimonio de los propios médicos que lo diagnosticaban, tomados como rehenes por la misma enfermedad.



Nacimiento de Venus. Sandro Botticelli. 1484. Galería Uffizi. Florencia


KOCH, EL MALDITO BASTARDO


EL TRASPLANTE EN LA PINTURA


  

                      Entre el médico chino Hua-Tuo que en el siglo II d.c. se cuenta que ya hacía trasplantes de órganos, hasta el cirujano plástico valenciano Pedro Cavadas, nuestro contemporáneo pionero en el trasplante de rostro, piernas y brazos, tenemos que recordar a los santos armenios del siglo III d.c., Cosme y Damián, hermanos gemelos que habían estudiado medicina en Siria y que padecieron martirio y muerte por su fe cristiana. Siglos después, un diácono llamado Justiniano que atendía la iglesia levantada en memoria de los dos santos, estando en trance de morir por una gangrena, desesperado por el dolor se encomendó a sus patronos.

                      Esa noche Justiniano soñó que Cosme y Damián aparecían junto a su cama provistos del instrumental y le amputaban la pierna enferma, para sustituirla por la de un esclavo etíope que acababa de morir. Al despertar y comprobar que su sueño era real, fue al cementerio, abrió la tumba del etíope y en presencia de otros habitantes que sirvieron de testigos, todos pudieron ver que al cadáver le faltaba una pierna, reposando a su lado el miembro seccionado al clérigo. El milagro que afortunadamente hoy ya no lo es tanto, ha gozado desde la Edad Media de gran popularidad y son numerosas las representaciones repartidas por nuestras iglesias y museos, entre pinturas, retablos, esculturas e incluso medallones de cerámica.




Abajo a la derecha del retablo que se conserva en la iglesia de Santa María, en Tarrasa,
Barcelona, puede verse la predela donde se encuentra la imagen superior del blog con la
famosa escena. Data de c. 1469 y es su autor el pintor de Valls, Jaume Huguet  (1412-1492)

LOS SANTOS PATRONOS MÉDICOS