Foto cabecera

Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





EN LA MUERTE DE JOSEP Mª SUBIRACHS



                      Tras once años de una grave dolencia contra la que luchó como hizo siempre contra todo tipo de adversidades, de frente, nos ha dejado ayer lunes por la noche a los 87 años el gran escultor Josep Mª Subirachs. Dedicadas a los que admiraban al artista y a quienes procuraron al hombre compañía y afecto en éste último tramo de su vida, tan difícil, van mis condolencias.


Josep Mª Subirachs en 2001 en la capilla del Rosario de la Sagrada Familia, durante
 la presentación de dos libros sobre Antonio Gaudí. (F.B. y F.T.M.)


ADIÓS A UN GRAN BARCELONÉS
                  
Publicado en Gaudí y Más. 8 de Abril de 2014

   
                Después de cruzarnos un tiempo por el interior de la Sagrada Familia donde él estaba dedicado a crear sus figuras para la fachada de La Pasión, mientras yo visitaba a menudo el templo documentándome para mi biografía de Antonio Gaudí, empecé a tratar a Josep Mª Subirachs sobre 1990. Con posterioridad acordamos que yo escribiría su biografía, para lo cual a lo largo de unos veinte años mantuvimos infinidad de encuentros en los que hablamos de todo lo divino y humano, con una sinceridad y valentía estimables por su parte.

                   Quizás por eso, por conocer muy bien su realidad, lo único que me apetece recordar hoy desde que esta mañana temprano supe su final, son temas gratos de sus tiempos felices.


En Seúl con su compañera Maite Sarró y Choi Man Lin en la inauguración de
su monumento Unión de Oriente y Occidente, que aparece tras ellos. 1989 

El monumento de Subirachs, Los Pilares del Cielo, para los Juegos
Olímpicos de Seúl, 1988.



Antecedentes del monumento: A Pompeu Fabra, en Planoles, Gerona, y A L'Hospitalet ,en Barcelona

                       Mi propuesta para huir del triste obituario, será escoger los tres encargos que realizó para Corea del Sur en el periodo 1988-2003, por ser ese país uno de los lugares que mejor comprendieron su obra y donde más valorado se sintió, por sus habitantes y por las autoridades. Como me refirió en varias ocasiones, Corea ocupó sin duda un lugar preferente entre sus afectos.
                   
                        Para  el Parque de Esculturas de los Juegos Olímpicos de Seúl creó Subirachs en 1988 Los Pilares del Cielo, y a este monumento le acompañarán siempre de manera inevitable varias referencias a otras obras suyas anteriores. Existe toda una historia detrás del monumento definitivo que Subirachs acabó instalando en Seúl y de la elección del artista, empezando por la intervención del crítico de Arte e historiador francés de origen catalán Gerdard Xuriguera, que fue quien propuso su nombre, según me contaron Subirachs y el propio historiador.


Subirachs recibió la llamada de Corea cuando se encontraba picando la primera figura para
la Fachada de La Pasión, el Cristo atado a la columna de La Flagelación. Aún así,  aceptó
el encargo.



En las dos imágenes, Subirachs trabajando en los talleres de Seúl acompañado
por  sus ayudantes y la intérprete. 

                   El escultor acababa de empezar su obra en La Sagrada Familia y tenía en fase de ejecución la primera pieza para ese proyecto, La Flagelación. Pero aún con todo el barullo de un comienzo de las dimensiones del templo, Subirachs aceptó entusiasmado colaborar en aquel proyecto olímpico que tanto significaba para Corea, un pueblo animoso que empezaba a abrirse al mundo moderno después de sufrir una guerra civil demoledora. Con el joven país deseoso de desterrar de su memoria la tragedia vivida se identificó rápidamente de manera emocional, ya que también él y por las mismas causas, había vivido su juventud ansioso por abrirse a otras fronteras. …Cuando veo las caras de esos jóvenes artistas con tantas ganas de conocer lo que se está haciendo fuera –me comentó en una ocasión-, es como vernos a nosotros en la posguerra.   

                   Al son de la canción oficial de los Juegos, Hand in Hand, las calles se llenaron de reproducciones de Hodori, la mascota que representaba al tigre legendario de las tradiciones coreanas, entre una explosión de alegría. Subirachs tuvo un éxito notable y tanto el monumento como el artista lograron una identificación con el pueblo coreano no muy común entre los artistas occidentales, convirtiéndose en uno de los personajes más conocidos de los que acudieron al evento cultural. Sus acompañantes empezaron a comprender la dimensión de su popularidad cuando vieron que al entrar en un banco de Seúl para una gestión, los clientes se acercaban al artista para pedirle autógrafos.      
          
                   Mientras el artista coreano Nam June Paik buscaba escandalizar a sus paisanos en cada entrevista televisada, con declaraciones del tipo: -Hacia el año 2010 ya tendremos por lo menos un premio Nobel de literatura que no habrá publicado un solo libro… El arte es puro fraude. Sólo tienes que hacer algo que no haya hecho antes nadie… Yo creo mis obras cometiendo error tras error..., Subirachs centraba con seriedad sus opiniones sobre escultura remitiéndose a la sabiduría de técnicas usadas secularmente.

                Lejos de referencias rupturistas, la presencia modesta de Subirachs destacaba apareciendo en la televisión coreana para explicar su obra con tono quedo y riqueza de lenguaje, con metáforas poéticas que tenían mucho de espiritual y aprovechando para defender en cada entrevista la utilización de materiales tradicionales; la piedra, el mármol: -Son materiales eternos que han conservado durante milenios las obras perfectas, porque nacieron perfectas –exponiendo a la vez su compromiso como artista-: La modernidad de una escultura ha de estar en su espíritu, en la forma. Ser contemporáneo con una escultura en metacrilato o aluminio es muy fácil.



Unión de Oriente y Occidente. segunda escultura de Josep Mª Subirachs  en Corea. 1889




Dos fases históricas de un proyecto. La firma de colaboración entre los escultores Josep Mª Subirachs y
Choi Man Lin para la obra citada. 17-8-1988. A la izquierda, Maite Sarró


La mascota del acontecimiento deportivo, el tigre Hodori, omnipresente
 en las calles de toda Corea durante los Juegos Olímpicos

                      Es un hecho que Subirachs consiguió en Corea esa conexión duradera, difícil de explicar, que a veces se instala entre individuos de culturas alejadas uniéndolos para siempre. Por todo ello se comprende lo que debió significar para el artista barcelonés cuando al año siguiente de celebrarse los Juegos Olímpicos, 1989, el Comité coreano volvió a contactar con él para que levantase un monumento en recuerdo del evento deportivo que tanto había significado para el país.

                      El proyecto que le presentaron  contenía un muro semicircular, El Muro de la Gloria, en el que irían los nombres de los ganadores de todas las disciplinas olímpicas. Rodeando el muro, árboles. Y unos altísimos mástiles portando las banderas de los países asistentes, que para esa ocasión habían superado en mucho a los participantes de las dos ediciones anteriores de los Juegos.

                     Sobresaliendo en medio de todo el conjunto escultórico, ya que en Corea lo tradicional había sido hasta entonces la escultura horizontal, Subirachs levantó un monumento de 12 metros de altura, plano, de granito blanco con una abertura en el centro donde se muestra sin principio ni fin la Cinta de Moebius mezclando pasado y presente, en homenaje al hermanamiento entre los pueblos que significaron los Juegos Olímpicos de 1988. Como título, Unión de Oriente y Occidente.

                   Las imágenes nos permiten apreciar el conjunto, que resultó de gran efectividad. Alrededor de la escultura de Subirachs, el artista coreano Choi Man Lin compuso una instalación consistente en cinco conos truncados de los que sobresalen bolas doradas en relación a los cinco continentes, todo ello reposando sobre un mosaico circular construido con piedras traídas de sus países por los atletas participantes. El artista asiático viajó a Barcelona para entrevistarse en la Sagrada Familia con Subirachs y firmar el contrato de colaboración acompañado por el cónsul coreano en Barcelona, Kim Joo Teck, hoy embajador de Corea en Venezuela.


Subirachs en su apartamento de la S.Familia con el cónsul de Corea del Sur, Kim Joo Teck,  1988
            
Con el escultor Choi Man Lin en la Sagrada Familia junto a La Flagelación. 1988


KOREA. Tercera y última obra de Subirachs en Corea. 2003

                    En 2003, Subirachs realizó su último viaje a Corea del Sur. A las dos obras realizadas para ese país a finales de los años ochenta con motivo de sus Juegos Olímpicos, se le pidió una tercera con destino al Simposio de Escultura y esta vez su creación fueron las cinco letras del nombre del país, KOREA, talladas en granito de la montaña Po-Cheon.

             Antes y después de que la escultura se colocara en su emplazamiento al aire libre, Subirachs revivió su experiencia de quince años atrás participando en diversos encuentros, más un simposio y un seminario, desplegando una actividad que motivó en la prensa comentarios como el siguiente: 12 escultores famosos de España, 6 de Latinoamérica y 8 de nuestro país, se encuentran desde el día 11 haciendo un trabajo en común...El artista español Subirachs, quien esculpió para la catedral de Gaudí, se ha olvidado de su edad y trabaja duro en su creación...

                      Demostrando la minuciosidad con que siempre ha preparado sus trabajos, al referirse durante una entrevista al motivo de que escogiera para su obra la representación gráfica del nombre del país, utilizando las letras en homenaje al gran aporte de Corea a la cultura, aclaró: -Corea fue el primer país que empezó a utilizar el metal para los tipos (de letra), ¿no es así? Esa es la razón por la que he prestado atención a las letras, para simbolizar Corea. Diferentes a los demás animales, únicamente los seres humanos empleamos letras y caracteres y eso hace que las letras sean especiales.

                    A la pregunta de cómo había encontrado el país después del tiempo transcurrido desde sus primeras visitas, Subirachs respondió con unas palabras que se reprodujeron en todos los medios coreanos: -He descubierto logros extraordinarios, el esfuerzo que ha hecho el pueblo de Corea para avanzar. Les deseo ánimos para continuar en ese progreso.







Subirachs ha realizado varias obras, pinturas y esculturas, teniendo como base su original abecedario.

                       Aparte de la anécdota tipográfica, para esta pieza el artista se inspiró en la bandera de Corea del Sur, que conlleva la armonía del ying y el yang junto a la tradición de sus símbolos y la importancia que conceden al mundo espiritual. Subirachs explicó que: - En mi nueva obra KOREA, el círculo de la “O” lleva consigo el significado de lo perfecto y la “A”, la seguridad, como en las pirámides.

                     Precisamente a la vuelta de ese país en 2003 trayéndose el que hubiera sido el mayor encargo de su carrera, la fachada con doble superficie que la de la Sagrada Familia para una biblioteca, fue cuando le diagnosticaron la enfermedad neurodegenerativa que en poco tiempo minaría su fortaleza obligándole a dejar la escultura. La mala noticia lo pilló en un momento de euforia comprensible, pues de haberse llevado a término este cuarto proyecto para Corea, habrían sido tres las fachadas monumentales de su autoría. Algo único en la historia de la escultura.


Primera fachada escultórica de Subirachs. Santuario de la Virgen del Camino. León. 1959-1961

Segunda Fachada escultórica. La de La Pasión, en la Sagrada Familia de Barcelona. 1986-2003
La que hubiera sido su Tercera Fachada, en la Biblioteca de Corea, no pudo llevarse a cabo.
                 
                         La educación, cultura y respeto por la familia que observó en la juventud coreana y el aspecto dinámico y desarrollado que presentaban las ciudades en éste su primer regreso al país desde 1989, fueron las dos cualidades principales que valoraba el escultor en la sociedad coreana, tras visitarlo en el que fue su último viaje al país asiático. Y por nuestras últimas conversaciones puedo testimoniar que siguió guardando ese sentimiento en el último tramo de su vida.

                          Hasta las alturas, hacia donde lo llevaron sus últimas obras para la Sagrada Familia, vayan con el mayor respeto estás líneas dedicadas a Josep Mª Subirachs. 

                           A quien fue un honor conocer, tratar, y ser un poco partícipe de su confianza. Por siempre en nuestro recuerdo.


Ana Mª Ferrin

                  

12 comentarios:

  1. Bonito homenaje con un grato recorrido por la vida y la obra de este escultor, pintor, escenógrafo y crítico de arte, recientemente fallecido. Descanse en paz.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En vez de recrearse en los agravios que sufrió, creo una buena costumbre recordar sus tiempos felices cuando alguien nos deja.
      Saludos

      Eliminar
  2. Me gusta ver estas obras de Subirachs, pero ¿que no tiene ninguna obra en Barcelona y Catalunya a parte de la de la Sagrada Familia? Falta algo creo a este repaso...
    Rosa G.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Repaso a 4.000 obras?
      Precisamente porque Subirachs fue un artista universal con obra reclamada en todo el mundo y nunca necesitó vivir pegado a la capillita, como otros, he tenido el gusto de recordarlo a través de uno de sus importantes proyectos internacionales, que aquí casi se ignoró. Por fortuna, en Barcelona, Cataluña y el resto de España tenemos infinidad de piezas suyas en espacios públicos y museos, de las que llevo años hablando y escribiendo en libros y todo tipo de medios. En todos ellos y aquí mismo en la etiqueta "Subirachs y Más" tiene usted una variada muestra.

      Eliminar
  3. todos los antiguos alum nos de los PP. Domincos en la Virgen del Camino y que desde niños convivimos entre las obras eternas de Don Josep María, nos sentimos hoy un poco huérfanos, se nos ha ido algo nuestro.

    Nuestro pésame sincero a su familia y a quienes lo querían.

    José María Cortés Aranaz

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Subirachs también guardó recuerdos inolvidables de su etapa en el Santuario.
      Como le dijo al P. Coello cuando éste lo visitó en 2008, “Los de León fueron buenos tiempos”.
      Saludos cordiales

      Eliminar
  4. El artista, humilde en su transcurrir vital, se ha ido de la misma manera, en silencio, de puntillas, sin que los telediarios hayan hecho mención de uno de los escultores más importantes del panorama español contemporáneo. ¿Por qué se valora en su justa medida sólo a los que ya se fueron? El paso del tiempo pone a cada uno en su sitio y en el caso de Subirachs así será, porque está claro que en vida las cosas le fueron demasiado difíciles, se le pusieron demasiadas trabas a una obra a todas luces incomprendida salvo por unos pocos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué razón tienes. La obra ahí queda y será el tiempo quien decida qué pasará a la Historia y qué al olvido. En cuanto a los reconocimientos, no hay como morirse para recibirlos. Basta recordar el vacío que se le hizo en la visita del Papa en 2010 :
      http://amf2010blog.blogspot.com.es/2010/11/el-papa-en-la-sagrada-familia.html

      Eliminar
  5. Gracias, Ana María, por tu interesante aportación acerca de la vida y obra de Subirachs. He dejado otro comentario semejante a este, un poco más extenso, en el blog de los antiguos alumnos dominicos, que es donde leí tu escrito, pero me he guardado tu blog en favoritos, para entrar en él de vez en cuando.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Luis.
      Como hago a menudo acabo de ver vuestro blog. Y como siempre, tan vivo.
      Aunque Subirachs ya había hecho otras cosas, sin duda fue el Santuario su punto de partida hacia el reconocimiento internacional, de ahí partió todo y él nunca lo olvidó. Pocas veces se dan las circunstancias para unir a tantas voluntades y a tanto artista en estado de gracia colaborando entre ellos sin celos artísticos, plegándose unos a otros para lograr el mejor trabajo. Ahí van algunos post de los muchos que publiqué referentes a León:

      http://amf2010blog.blogspot.com.es/2012/01/sobre-subirachs-respuesta-un-ex-alumno.html
      http://amf2010blog.blogspot.com.es/2013/09/francisco-coello-de-portugal_15.html
      http://amf2010blog.blogspot.com.es/2011/07/subirachs-leon-y-la-cerveza-coronita.html

      Eliminar
  6. No conocía su intensa relación con Corea, y me ha gustado saberlo.
    Tampoco me había enterado de su fallecimiento. Su pérdida no ha debido ser muy difundida, pues en los telediarios no escuché nada. Puede que haya estado distraído y se me haya pasado la noticia, aunque lo dudo. De otros, actores de Hollywood, por ejemplo sí ha habido reseñas.
    Sea cual sea la razón, el homenaje que usted, que le conoció y trató y del que tanto nos ha hablado, le hace aquí es digno de su categoría como escultor y en cuanto a usted, por sus últimas palabras, del aprecio que por él tuvo en vida.
    Descanse en paz el hombre.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Su extrañeza ante el silencio con que se ha rodeado su desaparición es bastante general, pero entendible para quienes conocen la realidad de un ambiente que podríamos definir con el título de aquella película de Marlon Brando.

      Eliminar