Foto cabecera

IMGP4946 Músicos y bailarina del Institut del Teatre de Barcelona, actuando en un bus de la ciudad durante unas jornadas musicales. (A.Mª.F.)





( 3 ) PERE CÁNOVAS. ÚNICO ARTISTA RELACIONADO CON ANTONIO GAUDÍ EN CINCO OBRAS




Continúa...


                             Las dos últimas intervenciones que cierran los trabajos de Pere Cánovas en cinco obras de Antonio Gaudí, por su volumen y complejidad son un broche para la que fue preferida del arquitecto y su campo de pruebas, la Cripta Güell, y un honor poner su firma en esa lección viva de arquitectura que es la Catedral de Palma de Mallorca.  

                           Omnipresente y bella, de ella se ha escrito que es: El triunfo del Amor sobre el opaco naufragio de las cosas... Sublime conjunción de piedra y vuelo... Abiertos sus ventanales tejiendo velos de luz... Apenas si con oro, pasa la luz el alto ventanal y orea la noche de los hombres... Ante ella, las olas de rodillas, con espigas de rezos...                                              


Cánovas ante tres de los vitrales de creación propia para la catedral de Palma, de
13x2,3 mts.  Éstos, inspirados en el Cántico del Libro de Daniel:  Sol y Luna, 
Astros del Cielo, Montes y Cumbres, Escarchas y Nieves...Bendecid al Señor... (P.C.)  




Imágenes de Cánovas en el proceso de restauración de los ventanales originales de Gaudí para Mallorca (PC)


EL CORAZÓN DEL VITRAL
Publicado en Gaudí y Más. 5 de Julio de 2014


                                    CUARTA
                            
                             Dando un salto de treinta años hacia adelante nos situaremos a finales de la década de los 70. Asistía Cánovas en la Cripta Güell a una boda familiar cuando observó el mal estado de sus vitrales, las famosas "margaritas" ideadas y realizadas por Antonio Gaudí. Se dirigió al párroco mosén Casas ofreciéndose a restaurarlas y éste, interesado en la propuesta, le indicó que lo hablara  con el Director de la Cátedra Gaudí, Joan Bassegoda, a ver que opinaba. Bassegoda le pidió dos proyectos, que Cánovas presentó a través de Oriach, la empresa donde estuvo 26 años. Se aprobó la idea y ya tenemos a nuestro vitralista: -Orgulloso de trabajar en una de las joyas más importantes de la arquitectura, realizada por un genio como Antonio Gaudí"

                                  No sólo estaba trabajando en una obra del genio, sino que le dieron libertad para utilizar las técnicas que creyera adecuadas para aquella orfebrería de cristal.  -Utilicé una coloración muy dificultosa y delicada con óxidos metálicos y esmaltes para conseguir el cromatismo que pedían aquellas vidrieras tan especiales-recordaba en  nuestra primera entrevista. El trabajo es una delicadeza cromática, colores que se diluyen en sí mismos buscando cada uno agruparse al extremo de los imaginarios pétalos de una margarita/cruz. Fue uno de esos proyectos donde Gaudí, como hizo en las columnas de la fachada de La Pasión de la Sagrada Familia, se anticipó un siglo a los estilos diseñando un tipo de vitral que hoy podría firmar el más avanzado maestro. En ese reto, Cánovas se sintió muy unido al arquitecto poniendo sus manos en los mismos hierros del forjado cuyo prototipo en cruz ideó Gaudí, degradando sustancias una y otra vez hasta lograr los matices buscados. 

                           Citemos una anécdota.

                          Una de las margaritas la había pintado con esmalte uno de los jardineros. Pero el vidrio no tiene poro, por lo que en frío, si no es con una preparación hecha por un profesional con los ingredientes adecuados la pintura no agarra y acaba saltándose. Cánovas se ofreció a dejarla como había hecho con las demás, pero quien era por entonces el responsable se negó a emplear dinero en aquel vitral "que ya estaba bien así".

                          La Cripta Güell fue un trabajo de esos que colocan un foco sobre el nombre de cualquier creador. Cierto que Cánovas ya llevaba una carrera importante a sus espaldas, pero la sensibilidad demostrada en aquel curioso trabajo cerró lazos con el profesor Bassegoda, importantes para que el Director de la Cátedra Gaudí contara con él cuando se presentaron oportunidades donde se precisaba un maestro con la triple condición de dominar el color y conocer a fondo las diversas técnicas del oficio, siendo a la vez un buen dibujante de figuras, un retratista. Eso pasó en Mallorca cuando a principios de los años ochenta se retomó el proyecto de completar las vidrieras de la Catedral de Palma. Bassegoda fue su valedor para que Cánovas restaurara las dos originales de Gaudí cuyo resultado motivó, que tras ese encargo se confiara en él para realizar los nuevos ventanales de la Catedral de Mallorca.



Siguiendo la crónica gráfica de sus intervenciones, Cánovas realizó en la
 Cripta Güell una restauración que devolvió a sus originales ventanales, las
 "margaritas", el esplendor del genio Gaudí. (P.C.)

Interior de la Cripta Güell con tres de las ventanas/margaritas

Tres de los vitrales de la Cripta Güell
                           
                           Y QUINTA

                          Un recuerdo imprescindible para fijar cuál era el talante de Antonio Gaudí durante la restauración de la Catedral de Mallorca, nos lo trae el pintor uruguayo Joaquín Torres García contando tanto su relación con el arquitecto, como sus discusiones, durante la composición de los vitrales. Un trabajo en el que participaron él mismo, Ivo Pascual y Jaume Llongueras:

                        ... -Gaudí perdía la noción del tiempo -contaba Torres García de los casi tres años que trabajó con Gaudí en los vitrales de Mallorca-, se apasionaba con lo que estábamos buscando en aquellas vidrieras cuyo costo, a juicio de algunos, fue fabuloso... Era un formidable romántico que todo lo veía a escala ilimitada, quería devolverle a la Seo su esplendor medieval...y de esos principios, el más decisivo fue el de la modulación de la luz, que al iluminar el rosetón y los vitrales de la capilla real, otorgó una relevancia singular al espacio.

                                 Asimismo, interesante por su sentido premonitorio fue la referencia que hizo de los vitrales el crítico de arte argentino, Roberto Payró:

                       ...Iluminadas por la luz del día parecen hechas con piedras preciosas, palacios submarinos de "Las mil y una noches". Y ningún vitral, aún los más famosos, tienen su limpidez y su esplendor de gemas... Esta magnificencia no es famosa todavía. Lo será.



El pintor Joaquín Torres-García, por Ramón Casas

Fotografía del pintor Ivo Pascual, sobre 1925

                            Sin embargo, a pesar de la maravilla de la luz, las críticas fueron feroces para Gaudí en cuanto al coste de aquellas dos vidrieras y el rosetón construidos con técnica de orfebre. En 1904 el arquitecto colocó sus vitrales en la Capilla Real, el lugar más importante del templo, cambiados de lugar más tarde y colocados junto a los dos de 1898 y considerados de factura menor, hechos por el vitralista Amigó. 

                          A mediados de la década de los ochenta llegó el momento de poner en marcha la nueva fase de ventanales para la catedral de Palma y proceder a la restauración de los dos creados por Gaudí y los dos de Amigó. Había otros nombres en juego, pero el canónigo Baltasar Coll, que llevaba el proyecto, después de ver el en la casa Oriach el trabajo de Cánovas para los Franciscanos de Berga, le dijo directamente al artista: ...Los vitrales de Mallorca los harás tú.

                       Bien informado del episodio económico, con ese mismo razonamiento contestó Pere Cánovas cuando en los años ochenta le propusieron restaurarlas en el mismo estilo y técnica empleado por el arquitecto: - Todo puede hacerse. Pero preparen una millonada para cada vitral si quieren que utilicemos el mismo sistema de tricomía que compuso Gaudí.    
                      
         
El obispo Pere Joan Campins mostrándole a Gaudí el ábside de la Catedral
de Mallorca en 1905. Cánovas imaginó así la escena, con el arquitecto
pensando en el trabajo que le esperaba para dejarlo a su gusto. (P.C.)
                        
Armado con las herramientas del carácter, Gaudí emprendió una espectacular
reforma en la Catedral de Palma. Entre otras intervenciones, desplazó
el coro dejando libre el centro de la nave, decoró las paredes y construyó
un lampadario, un rosetón y dos vitrales. (P.C.)
                                  
Encuentro del obispo Teodoro Úbeda y Pere Cánovas en la
Catedral de Palma. (P.C.)

Cánovas trabajando en la Catedral de Palma (P.C.)

La imponente catedral de Santa María en Palma de Mallorca

      
Dibujo original de Pere Cánovas explicando la ubicación y cronología de sus obras en la
Catedral de Palma. (P.C.)
                                  
                  A grandes rasgos, el porqué de ese coste se explicará si contamos que para la tricomía del tipo aplicado por Gaudí deberán utilizarse tres vidros plaqué de colores primarios; rojo, amarillo, azul. Evidrio plaqué es un vidrio con una capa de color en una de sus caras, diferente al color de la masa del vidrio. Se utiliza para grabados, como en la imprenta, rebajando la capa externa con ácido clorhídrico para obtener el color deseado permitiendo el paso de la luz a través del mismo. Entre eso y que el maestro no utilizaba ninguna pieza igual, sus vitrales daban una sensación única de movimiento.

                     Tras exponer Cánovas minuciosamente todo el proceso, los responsables acordaron que en cuanto a técnica, el encargo se realizaría a discreción del maestro vitralista, que se dispuso a la tarea. Además de restaurar los dos originales de Gaudí y los dos de Amigó, la Dirección decidió confiar en Cánovas ampliando el encargo en seis etapas hasta construir 15 vitrales en total, 3 con diseños de Juan Bautista Castro y 12 con sus propios diseños originales, como nos explica él mismo en el dibujo adjunto, donde ubica el emplazamiento actual de las diecinueve vidrieras.

                  Las infinitas anécdotas surgidas en este trabajo que duró 12 años quedan guardadas en espera de mayor espacio, del que sólo añadiré que nunca antes se había visto Cánovas desplegando tanto tacto florentino, descubriendo una nueva faceta de su personalidad. De los 87 ventanales contemplados en el proyecto original de ocho centurias atrás, son pocos los que han conseguido ver terminados sus vitrales, aunque el siglo XX haya sido generoso en este aspecto. De todos modos son muchos los huecos que se encuentran tapiados y quizá nunca se abran, ya que por la parte interior de la nave buena parte de los muros se encuentran ocultos tras retablos de un gran valor. 

                 
                     Y al fondo, sobre el Altar Mayor, seis vitrales originales de Pere Cánovas custodian las dos creaciones míticas de Antonio Gaudí.         
                     
                
Ana Mª Ferrin

Autoría de los fragmentos poéticos:
1º Recitado durante una conferencia en la Capilla del Santísimo. Autor desconocido
Catedral de Mallorca, Manuel Ramón Fernández Panero
La Seo de Mallorca, Miquel Costa i Llobera
Atardecer en la Catedral, Luis Cernuda
Catedral, Jorge Luis Borges


12 comentarios:

  1. Un pormenorizado estudio que te ilumina con la luz de los vitrales que nos has enseñado, Ana María. Bloger me sigue queriendo mal y no me ha dejado escribir un comentario en tu anterior artículo. Las tres partes que has dedicado a Cánovas son extraordinarias. A tu estilo de escritora, que no me cansaré de mostrarte mi admiración, se une un anecdotario que no es conocido y sorprende gratamente poder conocerlo. Los vitrales de Palma son maravillosos, altos y de difícil fotografías en primerísimo primer plano pero de una majestuosidad inequívoca. En abril, tuve la oportunidad de recrearme con los vitrales de la Cripta Güell y la última vez que estuve en Palma fue en febrero. Como las composiciones químicas, por defecto profesional, me atraen, me entusiasmaría la mezcla de arenas de cuarzo y los compuestos químicos, y por supuesto su proporción, que contienen los vitrales y sus colores. Ana María uno de los trabajos más importantes que he leído de Cánovas, conocido en general, solo por especialistas y artistas.

    Un cariñoso abrazo, querida amiga Ana María.

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    1. Comprender una obra como la del señor Cánovas es fácil si se tira por lo evidente de su belleza. Para analizar desde su raíz la gran dificultad de su realización, nadie como quien sabe a qué se refiere cuando el vitralista nombra óxidos, ácidos, cuarzo, porque ahí ya entra una preparación específica. Por eso no me extraña tu interés como científico, que si vas por Barcelona creo que podrías satisfacer mejor.
      Las fotos de los vitrales mallorquines y otras que aparecen con la referencia P.C. son obra de su hija Mª José, historiadora y excelente fotógrafo.
      Amigo Antonio, vaya gente tenemos por esta tierra.

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  2. Vaya pedazo de vitrales. Muchas horas de trabajo minucioso para lograr esa maravilla de luz y colorido.
    Como ves, aunque voy y vengo del "Arroyo Pestosillo", siempre tengo un rato para pasar y saludar a los amigos.
    Feliz inicio de semana.

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    1. Gracias por el detalle, veo que captamos lo mismo en el trabajo de Cánovas.
      Se extraña la falta de tu post, concentrado y certero. Seguro que los paseos por el “Arroyo” te devolverán con muchas ideas acumuladas.
      Saludos.

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  3. Antes de leer esta serie no conocía a este artista. Gracias a estas entradas lo he conocido a él y a su obra y ha servido para poner en valor una faceta del arte mucho menos considerada de lo que se merece. El señor Cánovas no sólo demuestra conocimientos técnicos sino un muy buen gusto en sus diseños.
    Y yo erre que erre, reitero cuánto me gustan sus dibujos, quizás algo infantiles, pero me gustan; son una especie de historia gráfica de su labor.
    Un saludo.

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    1. A veces uno no es consciente, pero nuestra percepción va más allá de la vista y sabe muy bien en qué se detiene. Estos dibujos de Cánovas, en mi opinión, son una crónica gráfica con una técnica sólo al alcance de un artista completo. Domina la perspectiva, la figura, el trazo rápido contando una historia, eso tan difícil que tan bien hicieron Picasso y Antonio Saura. Un día que tenga tiempo échele una segunda mirada con reposo a los ocho, uno por uno, fíjese en la composición de las escenas, en cuánta Historia cuenta en tan pocos centímetros. En el profundo conocimiento artístico necesario para mostrar a la vez los campanarios de la Sagrada Familia y su subsuelo o la sensación de vértigo pintando San Paciano. El movimiento y la vida con que dota a ese partido de fútbol de las Teresianas enseñándonos a la vez el edificio, la instantánea tranquila de su trabajo en la Cripta Güell donde se aprecia la compleja arquitectura del espacio y estalla el color. El preciosismo que desprenden las cuatro escenas de Mallorca, vibrantes o serenas según pida la acción.
      Y todo ello unido a la gracia personal, que ésa es otra.
      Un saludo, amigo DLT

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  4. Tengo la suerte de conocer a Pere Cánovas y haber pasado ratos muy agradables escuchándole, en el santa santorun, de su taller.Me impresionó cuando lo conocí,trabajando y pagando autónomos a los 82 años. Tengo pocos estudios y mi vida desde los 22 años a sido hacer muchos kilómetros al volante de mi camión. Pero le compuse un soneto. El amigo pere se merece un soneto de Lope de Vega. Yo solo supe hacerle este.-
    UN BUEN EJEMPLO.



    Muchas medallas tendrias que llevar.
    tu trabajo bien las ha merecido,
    con tu tesón y esfuerzo has conseguido,
    que todos te debamos respetar.

    Tus vidrieras consiguieron levantar,
    el alma a Dios, sin un gemido,
    siguiendo tus pasos, has permitido,
    que con su luz nos enseñen a rezar.

    Orgulloso te debes encontrar;
    y conociéndote amigo, contemplo,
    la gran lección que nos has sabido dar.

    Tus obras seran para ti, un gran templo,
    donde siempre podremos admirar,
    tu trabajo, honradez, tu buen ejemplo.


    Hasta los 82 años colocando vidrireras en iglesias y
    adornando con sus luces las oraciones de los fieles.-
    Hasta los 82 años pagando autonomos, sin una medalla,
    no como otros que llevan el pecho lleno de chatarra,
    no como otros, que no sé con que merito,
    ni por qué meritos han tenido el valor de concederlas.-


    Conocerte ha sido para mi, gran satisfación, me hubiera
    gustado dedicarte una poesia mejor, pero yo solo he sido
    un camionero con la ilusión de ser poeta.

    A.Pastor

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    1. Hola, Ambrosio.
      Aunque no sea algo corriente, el hecho de que le escriba usted un soneto al señor Cánovas es suficiente para que lo dejemos aquí como un regalo al maestro vitralista.
      No todo el mundo tiene un amigo que le escriba catorce versos.
      Un afectuoso saludo.

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  5. Muy interesante esta vida y la obra de Pere Cánovas.

    Es verdad que los artistas de los vitrales pasan desapercibidos sus nombres pero siempre recordamos su trabajo. Un beso.

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    1. Hola, Carmen.
      Qué razón tienes. Cuántas veces en una iglesia nos hemos distraído admirando un vitral sin tener idea de quién pueda ser el autor. Al menos en los casos que contamos en estas entradas ya lo sabemos. Que pases buen verano.

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  6. Mi respeto y admiración al Señor Canovas .Como persona por su sencillez y humildad.Y máximo respeto y admiración a Su Obra.

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    1. Tiene usted toda la razón. El señor Cánovas, además de un gran artista es de una calidad humana que lo hace ser muy querido.
      Un saludo.

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