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detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





PABLO REINOSO Y SU BANCO DE SUEÑOS


                   
                              Papás. 

                             Si esperan que su niño sea ingeniero o abogado no se les ocurra dejarlo en compañía de un abuelo aficionado a la carpintería. Ni regalarle un banco de carpintero en su sexto cumpleaños. Puede suceder como pasó con el argentino Pablo Reinoso, que aparte la carrera y se dedique a buscar la esencia de pizarras o maderas, a diseñar muebles, joyería y objetos que parecen cobrar vida luchando por sí mismos para regresar a la tierra madre, haciendo exclamar a un niño: -Papá, ¿Quién ha regado ese banco?

                            Después de desollarse las manos con las peligrosas herramientas del oficio y aspirar todo el polvo del mundo con pesadas piezas de mármol o metal, en 1995 detuvo su camino, oteó el aire y la luz dando un cambio radical a su profesión en pos de la ligereza, moldeando la madera, o el hierro si se instala en exteriores. Sus piezas versátiles a las que llamó Enremaderas dieron un salto y, de muebles, pasaron a convertirse en piezas de arte. Ver con nueva mirada lo cotidiano. A este respecto cuenta Reinoso, que estando Charles Dickens sentado en el interior de un café leyó en la puerta de cristal de la entrada la palabra mooreeffoc. Intrigado, dejó de lado el periódico elucubrando qué significaba, hasta comprender que la palabra era coffee room, escrito desde dentro para que se viera desde fuera. -Se trata de analizar la realidad con ojos nuevos –asegura Reinoso- como si nunca antes la hubiéramos visto. De ahí nace el arte. 



Una de las propuestas del banco Espaguetti.  Su instalación en el Museo Latino de Arte de Buenos Aires,
MALBA, ha sido uno de los acontecimientos internacionales más llamativos, con sus lamas extendiéndose por
todo el edificio buscando volver al lugar de sus raíces, la tierra (*).


MALEABILIDAD SORPRENDENTE


Publicado en Gaudí y Más. 14 de septiembre de 2014



Soltando su cabellera -raíces-, el banco Espaguetti inicia su andadura reptando por patios y muros del
Museo bonaerense camino de sus orígenes.










El capricho de un cliente encontró este emplazamiento tan adecuado para el banco.
(CarpenterWorkshopGallery)

Pablo Reinoso en su taller
       
                                         Del Centre Pompidou al Museo de Arte Moderno de Sao Paulo, su forma de tratar los materiales hasta darles vida ha sido el resultado de una búsqueda que le ha llevado décadas. Hoy, tras su paso por la dirección de principales marcas como diseñador -de Möet Chandon a Givenchy, Loewe, Kenzo o la mismísima Liga de Fútbol Francés-, este argentino residente en su París de adopción vuelve a sus orígenes de amante de la madera. Para con aparente simplicidad suplir a base de oficio y conocimientos el trabajo casi milenario de la Naturaleza en los templos de Angkor.

                                 O a impactarnos con propuestas que tienen en el aire y el sonido su principal fuente de inspiración. De ahí los instrumentos creados para el grupo Les Luthiers o entre otras, la instalación de hinchables que respiran palpitantes en Reflejos del infinito. Estén atentos a Pablo Reinoso y no lo pierdan de vista.


Ana Mª Ferrin

(*) http://www.pabloreinoso.com/

11 comentarios:

  1. Sumamente ocurrente. Aunque yo tendría mucho cuidado de no sentarme en un banco que se está deshaciendo, expandiendo su materia por todas partes como una ameba.
    Un saludo.

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    1. Míralo de otro modo. Imagina que eres Romeo y estás bajo el balcón de Julieta. Teniendo este banco-ameba puedes dormir, escalar, hacer una cabaña, un fuego si tienes frío, arrancarle un filamento y rumiarlo, defenderte con él. Todo son ventajas.

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  2. Es una deconstrucción artística de un banco, un volver a la materia del que se hacen los objetos para que entendamos, que lo que nos rodea, tiene un sentido distinto a ese objeto cotidiano que no nos llama la atención por ser una "cosa" demasiado vista en nuestra rutina diaria. Original no es sinónimo de fácil en este caso.
    Un beso

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    1. Para llegar a esa facilidad son necesarias como mínimo dos condiciones que no siempre van juntas; talento y oficio. Porque la idea es buena, original, pero el conocimiento preciso de cómo tratar la materia para lograr hacerla realidad, ya pertenece al mundo de los juegos malabares.
      En la próxima entrada figura un paisano tuyo. Besos

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  3. Original desde luego sí es, aunque si no fuera porque lleva el nombre de espagueti, daría miedo. Parece tener vida, trepar, deslizarse por la casa en busca de una presa, tomarla y enredarse en ella. Yo no dormiría tranquilo con un banco así en mi jardín.
    Entiéndame, no es una crítica negativa, al contrario, con independencia de los gustos que se pueda tener, ese efecto de movimiento está muy logrado.
    Un saludo

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  4. Cuando un artista crea algo y lo expone a la vista pública ya no le pertenece sólo a él, estará obligado a soportar cualquier crítica que se le haga. Así pasa con esta pieza, que no deja indiferente al espectador y muchas veces, como ahora, consigue disparar la imaginación y el humor..

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  5. Pues considero que estas obras se encuentran en permanente eclosión y crecimiento, no en autodestrucción. El banco persiste en su propia ampliación sin las trabas rígidas que le impiden crecer como a él le gusta y sus numerosas ramas, aparentemente muertas, crecen sin cesar ocupando aquellos lugares que le son propicios. Solo así el arte podrá llegar a ser una sorprendente realidad que jamás habíamos apreciado con anterioridad. El sentido del arte tal como lo explicas y visionando parte de la obra de Pablo Reinoso, hecho que ha sido posible por tu amabilidad al indicar su web, posee una especial autenticidad si la transformación posible de los elementos materiales que lo componen son los que cambian en un sentido nuevo y ampliado, no de incómoda formación marciial que los dirige y esclaviza. Una gran posibilidad para pensar sobre el diseño y su composición.

    Un cariñoso abrazo, querida Anamaría.

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    1. Seguir el entramado de esos listones torturados es seguir la mente del artista, querido amigo, viendo hasta dónde será capaz de llegar. De llevar un sentido recto pasa a bifurcarse, sube, desciende, se encarama y acaba encontrando algún resquicio por el que nadie antes había penetrado. Representación simbólica de la búsqueda de nuevos caminos en el arte.

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  6. Viendo como colgaba la madeja me han dado ganas de coger las agujas y ponerme a hacer punto

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    1. Muy bueno María, acabas de darle otra idea al artista. Espero que se entere y la ponga en práctica.
      Besos

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