Foto cabecera

LouisConfortTiffany Sorolla Louis Comfort Tiffany, artista plástico creador de joyas y de las famosas lámparas Tiffany. Joaquín Sorolla. Hispanic Society.





JOSEP Mª SUBIRACHS, ENRIC MONJO Y LA DIGNIDAD.


                
                         Vivía el escultor Enric Monjo (1) en la selecta zona barcelonesa de Pedralbes, frente al monasterio, cuando Josep Mª Subirachs entró a trabajar en su estudio a los 15 años. Aún no había realizado Monjo las grandes obras para el First National Bank de Nueva York ni las imágenes para la catedral de Washington, que lo convertirían en una figura del panorama artístico internacional. Pero ya era un personaje de peso, bien relacionado.


     Catedrático en la Escuela Superior de Bellas Artes, ultimaba por entonces una serie de piezas encargadas por el Monasterio de Montserrat. Dejando aparte que el estilo del maestro pudiera o no interesarle, para el joven Subirachs proveniente del mundo obrero recién salido de una guerra que había dejado la ciudad agotada por la escasez, las fiestas y el ambiente lujoso de que gustaba rodearse el renombrado escultor de la parte alta de Barcelona, provocaban en Josep Mª un rechazo que le hacía trabajar a disgusto.

    Aunque esa circunstancia acabó siendo sólo un problema menor, en el angustioso conjunto de situaciones que llegaría a sufrir allí el aprendiz de artista.


Josep Mª Subirachs trabajando en el taller de Enric Monjo, 1942-1947. (JMS)

En el taller, posando en el centro con dos compañeros (JMS)

El aprendiz Subirachs en el taller de Monjo. A la izquierda, el artista plástico Martí Sabé (JMS)

El escultor Enric Monjo Garriga con una de sus obras. (MuseoVilassarMar)

DÍAS DE FURIA Y SERENIDAD

ANTIGUEDAD, INCREÍBLE CUNA DE AVIADORES. Y MÁS.




                   Alzado en un alto, en el mirador que abarca las tierras de Antigüedad y más allá, el avión de combate McDonnell Douglas F-4 Phantom II parece custodiar a sus habitantes. Su nombre, Titán 57. En él, oculto en su fuselaje, reposan los espíritus de dos hermanos hijos de la villa, César y Augusto Martín Campo, aviadores combatientes en ambos bandos de nuestra Guerra Civil (*).


                    En tiempos de paz, la semilla del vuelo germinaría en las fértiles tierras de Antigüedad con otros tres nombres que harían carrera en la aviación: Valentín Marcos Clavero, hoy retirado, después de ser alférez piloto del Ejército del Aire fue comandante y Jefe de Flota de DC10 de Iberia. Andrés Sanzo Gil, madrileño cuya madre es natural de Antiguedad y él mismo siempre ha estado muy unido a la villa, es actualmente comandante del Ejército del Aire y piloto de caza.


                      En cuanto al coronel Jorge Clavero Mañueco, también escritor (**), tras una dilatada experiencia en diversas operaciones y destinos, ha sido nombrado el pasado 19 de mayo, Jefe de la Base Aérea de Gando, enclave histórico de la aviación pionera española en la isla de Gran Canaria. Como podemos apreciar, todos ellos aviadores con una brillante trayectoria. Y de Antigüedad.
  

 

Símbolo de la vocación aeronáutica de Antigüedad, el avión Titán 57 de McDonell Douglas en su mirador (AMF)

César Martín Campo (*)

Augusto Martín Campo (*)

"Este avión que vemos en lo alto de la ladera, es un homenaje a todos los pilotos españoles que han servido
a España a lo largo de su Historia" (**) 

En una imagen de estos días, el Coronel Jorge Clavero Mañueco en su F-18. (JCM)

El comandante del Ejercito del Aire y piloto de caza, Andrés Suanzo Gil. (A.S.G.)



PASIÓN POR LA AERONAÚTICA

PEDRO UHART, PINTOR. COLECCIONISTA DE ANTONIO GAUDÍ


                  

                  El pintor y coleccionista Pedro Uhart, 1938, chileno nacido en Concepción, reside en París desde 1962, cuando decidió dedicarse a la pintura tras estudiar Economía y Derecho.

                   Para quien tenga los años suficientes, su nombre siempre irá unido a su homenaje tributado a Salvador Allende y a Chile, cuando presentó en la VIII Bienal de París una de sus telas libres o mural flotante como son conocidas esas obras suyas pintadas sobre grandes lienzos sueltos,  titulada 11 de septiembre de 1973, que fue a la vez su salto al reconocimiento internacional. Y en éstas páginas, a su condición de artista será preciso unir la de coleccionista de mobiliario y accesorios diseñados por Antonio Gaudí, con esa mirada de los que saben reconocer el fuego de los únicos, en épocas que el mundo aún no ha olisqueado que la grandeza de los genios se encuentra ahí, ante su vista, desapercibida.

              La libre lírica de sus cuadros nos espera en centros de la talla del MOMA y el Pompidou, o en colecciones particulares gritando sus colores puros. Las piezas de Antonio Gaudí adquiridas desde los años sesenta por el matrimonio Uhart, reposan en la actualidad entre su estudio de París y diversas colecciones y museos.




Kiki y Pedro Uhart en su estudio de París. La fantástica colección de elementos gaudinianos empezaron
a reunirla a finales de los años sesenta, cuando el arquitecto no se valoraba y eran pocos los conocedores
y amantes de las piezas del arquitecto.  Abajo, cuadro de Uhart con el biombo de la Casa Milà que da
nombre a la pintura. La Casa Milà. (*)




Aspecto de un salón de la Casa Milà, La Pedrera. El biombo lo utilizaban como pantalla para colocarlo cuando
el balcón estaba abierto, o para separar determinadas partes del salón.


KIKI Y PEDRO UHART, COLECCIONISTAS



(3/3) LA COLONIA GÜELL. FIESTA MODERNISTA 2014


   
Continúa ...


                            Todas las antiguas casas. La del médico, el maestro, el director, el secretario y demás, siguen en pie bien conservadas, algunas son pequeñas joyas construidas por los ayudantes de Antonio Gaudí, Francesc Berenguer y Joan Rubió. El Ateneo y el Teatro presiden la plaza que adorna una estatua de Eusebio Güell, colocada en 1935 y decapitada un año después por un grupo de anarquistas del cercano pueblo de Sant Boi de Llobregat. Tras la Guerra Civil los mismos vecinos la restauraron y el lugar es ahora un tranquilo rincón que acoge los juegos de los pequeños. La cooperativa alimentaria sigue funcionando en la actualidad como un supermercado al que acuden los habitantes de aquellas 150 casitas unifamiliares que Eusebio Güell construyera y que sus herederos vendieron a su vez, después de la guerra, a los descendientes de los primitivos obreros. Un poco más alejada se encuentra la casa parroquial del Sagrado Corazón atendida por el rector Joan Rosell.




Dos vistas de la escuela, con la casa del maestro a la que se accede por un arco. Esta, con forma de palacete, tiene
 elementos gaudinianos presentes en la casa Bellesguard, y otros como el torreón con su sombrerete, en la
 Casa Botines de León. 1910-11. Obra del ayudante de Gaudí, Francesc Berenguer. 




UN CONJUNTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO 

(2) COLONIA GÜELL. LA FIESTA MODERNISTA



Continúa...



                         La cámara del recuerdo rebobina, da marcha atrás y consulta el guión de los comienzos, a saber: Estamos en 1872...        


                        Estamos en 1872 y acaba de morir Joan Güell i Ferrer, uno de esos españoles emprendedores que había cruzado varias veces Europa y el Atlántico desde su natal Torredembarra, hasta Cuba y Santo Domingo, trayendo al volver a Barcelona el empuje empresarial de raza. Su pasado esclavista de los primeros tiempos tras estudiar náutica, había quedado atrás, borrado por la importante actividad empresarial desarrollada desde su vuelta a la ciudad catalana a mediados de 1830, donde aplicando los métodos industriales que había conocido en sus viajes por Inglaterra y Estados Unidos fundaría en 1840 la pequeña fábrica de tejidos Güell, Ramis y Cía en el pueblo de Sants. Extramuros de Barcelona, por esos años aún amurallada.



Don Eusebio Güell Bacigalupi en su juventud.

Textil de Eusebio Güell en  la Colonia. Hoy es un centro de eventos privados, sin visitas turísticas (EnriqueFreire) 

El padre de Eusebio Güell, Dº Joan Güell Ferrer

Primitiva fábrica textil de Joan Güell en Sants. Güell, Ramis y Cía. Conocida por El Vapor Vell. (w110.bcn.cat)



 EUSEBIO GÜELL. EMPRESARIO Y MECENAS