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Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





ZENTANGLE


          
                 En el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cuatro astrofísicos se encuentran en el estrado que preside la sala en espera de exponer sus ponencias sobre un nuevo planeta. El coordinador procede a su presentación con la breve biografía de cada erudito dando paso a que el nombrado desarrolle su teoría. El resto de componentes asisten atentos con la vista puesta en el conferenciante de turno, pendientes de sus palabras. Bueno. Todos, excepto uno que escribe pausadamente en el folio que descansa ante él.

   Una asistente al acto desde la segunda fila observa, que más que seguir una línea con su pluma, el escribidor realiza todos sus movimientos en una esquina del papel. Ni su brazo ni su muñeca se desplazan en las casi dos horas que durará la charla, su vista está centrada en un espacio de tres o cuatro centímetros y sólo dejará de hacer correr la tinta durante el tiempo que dure su propio parlamento. Intrigada, la espectadora decide resolver la incógnita al final del evento, acercándose hasta las hojas del orador.     


Imagen de la fotógrafa JuLie Vola (pinterest)
                                                 
           DEL TRAZO DISTRAÍDO AL ARTE                                     
Publicado en Gaudí y Más. 10 de agosto de 2015



                                      María Thomas y Rick Roberts habían asistido al mismo instituto en su ciudad natal, Whitingsville, Massachussets, aunque no se trataron entonces. Más tarde, cada uno de ellos creó su propio negocio, él se dedicó a fabricar flautas de madera y ella a diseñar artículos de papelería. Unos diez años después se reencontraron y María describió a su amigo lo que había experimentado mientras reproducía una y otra vez patrones de fondo para el manuscrito que estaba creando. - Sentí una mezcla de sentimientos de intemporalidad. La libertad, el bienestar y el enfoque completo sobre lo que estaba haciendo, sin pensar o preocuparme de nada más-. A lo que Rick contestó: - Estás describiendo la meditación.

   A esos garabatos que a menudo dibujamos con trazo automático mientras pensamos, estudiamos, hablamos por teléfono, los vieron entroncados con la grafología y con los maravillosos motivos medievales de un libro miniado. Para los dos amigos se abría un campo que iba mucho más allá del simple trazo inconsciente. La certeza sugerente de que por muy negado que uno mismo se crea, todo el mundo puede hacer arte. Poder dar luz a una imagen partiendo del humilde borrón o palote curvado que va enroscándose sobre sí mismo, tenía unas posibilidades increíbles que Rick y María aprovecharon para emprender un nuevo proyecto. Decididos, cada uno abandonó su dedicación para embarcarse juntos en aquel difuso perfil de empresa al que veían tantas posibilidades. 




Zentangle en las esquinas de un folio
Página del Libro de Kells. Siglo IX.

Ingeniosa utilización del Zentangle envolviendo una imagen plástica (www.didactticarte.it)

Mariska den Boer es la autora de este rinoceronte

                      Porque desde llenar los márgenes de un bloc de trabajos escolares o un libro, había quien se dejaba llevar rellenando mándalas con otros mándalas y enriquecía una portada contorneando un rostro con flores. O convertía al puntillismo una imagen famosa y añadía flora abstracta a un paisaje, además de orlar una tarjeta como si se tratase de un billete. Las posibilidades inexploradas como arte autónomo, eran infinitas, y de ahí a iniciar cursillos relativos al rescate de esa técnica inmemorial y olvidada, sólo se precisaba un paso, empezando por buscarle un nombre y bautizarlo como Zentangle. De Zen, y Tangle, (maraña, lío, laberinto) 

   En 1979, Betty Edwards, profesora en la Universidad de California de Long Beach, publicó un libro decisivo para la pedagogía del arte en los niños, aplicable a todas las edades. Con su título, Basándose en el lado derecho del cerebro, Edwards se enfrentaba a quienes anulan la creatividad del escolar con dificultades para copiar una lámina, quitándoles las ganas de esforzarse. Hay otros caminos, propone en su libro. Estrategias y ejercicios que les harán posible el acceso al dibujo, complementando las funciones otorgadas por los neurólogos a los dos hemisferios de nuestro cerebro, el izquierdo analítico y el derecho pasional.  


Ilustración de las funciones de los dos hemisferios del cerebro por Bayán para cartoonaday.com
           
Mándalas muy trabajados

La antigua peseta, orlada de Zentangle
     
¿Masa cerebral? ¿Tejido abullonado?

Envolviendo a Van Goch

                                Un buen consejo de Edwards para el adulto.

    Olvide la mala experiencia de sus tiempos escolares. Inténtelo sin miedo a las notas ni a sentirse defraudado, dibuje con el único propósito de disfrutar su creatividad. Si es usted capaz de coordinar su mano para escribir un texto manuscrito, también lo será para imaginar la forma de rellenar un espacio. Engañe a las dos partes de su cerebro. Haga, ni más ni menos, lo que suele hacer sobre un papel cuando se aburre en un discurso de su jefe, déjese ir. Cierre un cuadrado e invente un azulejo. Un círculo con radios le valdrá para diseñar una pelota. Un óvalo y podrá desarrollar la decoración de un huevo de Pascua. Con una "U" cerrada por arriba, el escudo para la partida de cartas o el equipo de fútbol con sus amigos. Y de ahí, en adelante. ¿Quién dijo que usted no sabía dibujar?
   
Esther Gordo en Urueña, Villa del Libro, caligrafiando un texto en el muro del centro e-LEA Miguel Delibes

María Thomas y Rick Roberts con su coche, tuneado por ellos.
                                            De zapatillas deportivas a ropa de casa, de vajillas a joyería, tanto como tunear un coche, la bella técnica es ideal para el diseño. En resumen. Como afirma Esther Gordo, profesora del mundo calígráfico,: Si sabe hacer líneas, círculos, curvas y puntos... usted podrá realizar cualquiera de los modelos expuestos en esta página, más los que se le ocurran. En el blog de Esther encontrará la forma de acceder a las varias disciplinas artísticas de tinta y pluma, como las impartidas por la profesora de Zentangle, María Tovar (*).

   A ellos añadimos otras páginas, empezando por las de sus creadores (**).


Ana Mª Ferrin





14 comentarios:

  1. Conozco a varias personas que tienen esa costumbre. Alguno incluso ha desarrollado una habilidad enorme y hace composiciones fantásticas. Uno de ellos es Emilio, profesor mío en mis tiempos universitarios, amigo, historiador y poeta. Aquí tienes varios ejemplos de lo que hace. Tarda algo en descargarse:

    http://www.archivodelafrontera.com/wp-content/uploads/2012/05/02-El-padre-del-cuchillo-PRIMERA-PARTE.pdf

    Un saludo.

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    1. Buenas amistades tienes, Cayetano. He ojeado lo que me apuntas de Emilio Sola y sus dibujos van más allá, no sé si encuadrarlos en la técnica que expongo en mi entrada. El texto merece una lectura completa que haré en breve.
      Saludos.

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    2. Se puede encuadrar, no en cuanto a ciertas temáticas, pero sí en lo minucioso del dibujo, que más parece obra de orfebre o de alarife. También como forma de meditación a la que aludes. Ya en mis tiempos universitarios, Emilio se dedicaba a estos menesteres mientras los alumnos nos examinábamos con él en prueba oral en la asignatura de Historia Moderna. Mientras hablábamos del tema que nos tocaba en suerte, él escuchaba, pero mientras garabateaba en un papel. Una forma de concentrarse y de entretenerse, supongo.
      Por cortesía suya, en su ADF (Archivo de la frontera) tengo yo alojado un e-libro gratuito en pdf: "De vaqueros y fronteras".
      http://www.archivodelafrontera.com/wp-content/uploads/2015/01/De-vaqueros-y-fronteras-con-plantilla..pdf
      Otro saludo.

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    3. Los dibujos de Sola tienen una calidad notable de inspiración variada que me recuerdan a Vasarely. Algunos planean integrados en una abstracción geométrica pareja al Op Art y otros toman un aire constructivista, como el primero de su relato, con esos trazos mórbidos o angulosos que por su efecto tridimensional parecen poder penetrarse.
      Conozco tu relato. Hablaremos de él. Un abrazo.

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  2. Si alguien hubiese dicho a una de nuestras abuelas, madres, tías, que cuando su paciencia y esmero se traducían en un tapete de hilo blanco y delicado sobre el que descansaría un jarrón de Sèvres o de simple cerámica del orfebre del pueblo, lo único que estaban haciendo era un mándala; o por el contrario, si lo producían sin pensar, enfrascadas en la conversación que tenía lugar entre las vecinas sentadas en la puerta de la casa de una de ellas, lo que estaban realizando era un Zentangle, estoy seguro que, fuese cual fuese el lugar en el que se encontrasen, les hubiese dado un patatús que habrían quedado privadas por largo tiempo.
    Todos recordamos un tiempo, no lejano, quizás unos diez años después de los diez que tardaron en reencontrarse y unirse María Thomas y Rick Roberts, en el que corbatas y camisas poseían unos diseños que eran puros zentangles. Tan recargados como diferentes, tan especiales que con sólo cambiar una línea de un dibujo a otro se creaba una diferencia que les hacía únicos. Pero, en general, se trataba de la reiteración de líneas para crear formas. En la actualidad muchos de los diseños de tejidos, muy extendidos en áreas orientales, utilizan precisamente esta técnica de diseño.
    Ana María me pregunto si en la actualidad occidental, un fractal no es infinitamente más bello, cumple la delicadeza y belleza de un zentangle, se puede realizar siguiendo las pequeñas acrobacias entre las dos partes del cerebro y, a la vez, al igual que el zentangle, puede ser sometido a la estructura perfecta de las matemáticas que nos haría comprender, sentir, disfrutar, apasionarnos, analizar, amar, controlar, etc., etc., todo entremezclado, tan desordenadamente ordenado que cumpla a la vez con ambas porciones analiticopasionales del cerebro sin percatarse de ello ninguna por separado, sin analizar con cual de ellas se juega en cada momento. Algo que sería maravilloso … para mí, claro.
    ¡Ay, D. Alonso! ¡Le rodearon de zentangle y fue su perdición! ¿Qué parte de su cerebro utilizó por los campos de la Mancha, la Estepa Castellana o la altiva tierra de Cataluña, la analítica o la pasional?
    Como siempre, mi querida Ana María, un artículo tan interesante como bello.
    Mis felicitaciones.

    Un cariñoso abrazo, querida Anamaría.

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    1. Querido Antonio. En este momento tras leerte, las dos sencillas porciones analíticopasionales de mi cerebro están batiéndose a pura guantá, que diría un murciano de pro que yo me sé. A ver si doy de sí.

      Permíteme disentir de la reacción de esa abuela al escuchar la palabra Zentangle. Estoy segura de que la señora, tan lista como para ser capaz de hacer la dificilísima filigrana de un tapete de ganchillo o bolillos, también tuvo 20 años de esos que encendían las farolas cuando ella pasaba, estaría atenta a la moda y no le daría un patatús al escuchar la palabreja, sino que te contestaría “De Zentagle, ná. Eso es puro Op Art”. Y tendría razón. Porque a la pareja Thomas-Roberts se les olvidó que ese tipo de diseños, aunque despojados de su aura Zen ya hicieron furor en el medievo. Y en los 50-60 con los pintores abstractos que perseguían la hipnosis y con Mary Quant y sus diseños ópticos para las minifaldas.

      En cuanto a Don Alonso, como mi teoría es que siempre estuvo en sus cabales y eran los demás los que veían locuras donde sólo había aventura y sed de justicia, se habría limitado a utilizar las dos partes del cerebro a la vez, o sea, el sentido común, que ignoro si científicamente se contempla pero que es la única técnica que nos permite acertar.

      Y como me sucede a veces con tus comentarios he tenido que consultar el significado de la palabra fractal, que me sonaba relacionada con la geometría pero sin poder ubicarla correctamente. Así he descubierto la maravilla de las formas fractales que nos rodean en la Naturaleza, en el Universo y en nuestro propio cuerpo donde permanecen hibernadas. Y que son las que cuando alguien nos cuece con un parlamento farragoso sale en Zentagle por la punta de nuestro lápiz, como le pasó al científico que encabezaba mi texto, querido amigo.

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    2. Querida Anamaría, ¿cómo no me habías dicho nada de mis siempre queridos y admirados fractales? Son la maravilla de las maravillas en la Naturaleza. Todos estamos "confeccionados" con ellos y, además son maravillosamente bellos. En muy diversas entradas de mi blog he hablado con reiteración de los fractales pero existe una etiqueta, de nombre "Fractales" (ya sabes, parte derecha de la pantalla) qe si picas sobre ella encontrarás seis publicaciones: una que está en reparación, un vídeo que me han escamoteado y el resto ... unas imágenes estáticas y en movimiento preciosas. Seguro que son las que has encontrado en la búsqueda tan interesante por el saber que posees. A pesar de ello, si puedes, échales un vistazo.
      Tu comentario, como siempre es espléndido y de una erudición impresionante.

      Un cariñoso abrazo, querida Anamaría

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    3. Antonio, tu comentario abona la parcela donde guardo mis parcos conocimientos. Muy buenas esas entradas. Ya te comenté en otra ocasión que soy curiosa y cuando algún tema me interesa y sobrepasa lo que sé, tengo la costumbre de bajarlo al mundo doméstico, como en este caso que está relacionado con una conversación sobre el bróquil romanesco y las nervaduras de las hojas de las acelgas. Creo que de ahí parte mi recuerdo del fractal como referente geométrico, porque las matemáticas como asignatura acabaron para mí a los 12 años.

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  3. Tal como está explicado parecería estar al alcance de todos; y sin embargo estoy seguro que si me pongo yo resultaría una patata. Esos dibujos policromados del libro de Kells, presuntos antecedentes de esta técnica, son bonitos.
    Un saludo.

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    1. Tenemos más talento del que creemos.
      Un reto Coja cualquier esquina de las que aparecen en la página y póngase un rato a la faena. Le apuesto una merienda a que lo hace mejor que la muestra.
      Ya me dirá.

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  4. Esta técnica debe ser relajante a la vez que activa nuestro cerebro para crear dentro de un espacio de papel un mundo onírico y subconsciente. Y ahora que me doy cuenta... ¡mi nueva colcha colorista se basa en este tipo de motivos! Creo que le pone un punto de alegría al dormitorio.
    Un beso

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    1. Mira por donde tienes aquí inspiración para la próxima colcha mientras exploras tu subconsciente. No lo tomes a broma, mira la pareja norteamericana que muestro, que con algo tan elemental han creado una empresa de múltiples ramales que es una mina. Besos para tí.

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  5. Precioso texto, Ana María, y acertado el acercamiento de Zentangle a todo lo que relacionas.
    El método Zentangle tiene la capacidad de sacar de nosotros el artista que TODOS llevamos dentro, y que como bien dice Betty Edwards, (¡que gran libro!), algunos malos profesores se encargan de anular en nuestra infancia.
    Todos podemos dibujar. y con toda certeza, después de haber iniciado a muchas personas en Zentangle, todos podemos hacer arte.
    Los dibujos y diseños, en Zentangle se llaman tangles, llevan entre nosotros desde que le mundo es mundo. Y no son propiedad de nadie, están en todas partes.
    Lo que Rick Roberts y Maria Thomas han creado, es un método para aprender a dibujarlos, de manera sencilla, y con materiales al alcance de cualquiera.
    Además, mientras dibujas, consigues un estado mental muy próximo a la meditación, por lo que tu cerebro se relaja, y se ejercita, casi sin querer.
    Felicidades por este precioso post, y gracias por haberme contactado. Habría sido una pena perdérselo.
    (Un placer encontrarme la foto de Esther Gordo, con la que organizo talleres de Zentangle a menudo en Valladolid)
    Espero que nos encontremos algún día en uno de mis cursos de Zentangle,para que veas que el trabajo "patata" aquí, no existe.
    María Tovar CZT, Profesora Oficial de Zentangle.
    http://elultimotangle.es/

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  6. Querida María, yo también creo que si el amigo DLT se pusiera a la faena no haría ninguna patata. Nos dejaría pasmados.

    Valoro tu trabajo y sé del éxito de tus cursos. Te deseo que vayan a más.

    Suerte y hasta pronto.

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