Foto cabecera

LouisConfortTiffany Sorolla Louis Comfort Tiffany, artista plástico creador de joyas y de las famosas lámparas Tiffany. Joaquín Sorolla. Hispanic Society.





GAUDI Y SUS BODEGAS GÜELL DE GARRAF. UNA ALEGORÍA TEATRAL


                            
                          Serpenteando entre las curvas de la carretera que asciende por el macizo del Garraf, brota el pequeño palacio que hoy sigue sorprendiendo. Unas veces aparece y otras se oculta al vaivén de los giros del automovilista, aprovechando el mimetismo de estar construido con la misma piedra del lugar. Queriendo desvelar con su encanto las hazañas del héroe Garraf y su familia, personajes mitológicos creados hace más de un siglo por el poeta Ramón Picó i Campanar como protagonistas de su poema lírico del mismo nombre.

  Recreando un historicismo medieval y romántico, Antonio Gaudí construyó sobre las rocas ésta obra plena de hallazgos, genialidad oculta por la deliberada sencillez que exhibe el aire ingenuo de sus líneas. Son las Bodegas Güell de Garraf.


Imagen actual de las Bodegas Güell de Garraf. Un restaurante desde el año 2000.
Al fondo tras los arcos y abajo, el torreón medieval 


EL HÉROE GARRAF Y SUS TRES HIJAS


Publicado en Gaudí y Más. 5 de Septiembre de 2015


                              El exhaustivo trabajo y los reveses de los años 1893-94, entre los que se incluyen el abandono de la construcción del Palacio Episcopal de Astorga, habían afectado al arquitecto y rebasado su resistencia moral. Su vida personal, tras el rechazo de Pepeta Moreu a sus requerimientos amorosos tampoco derrochaba motivos de alegría. En medio de aquel panorama la fe debió ser un refugio para él la cuaresma de 1894, cuando acometió un ayuno tan salvaje que acabó postrándolo en una alarmante debilidad.


  Preocupados, sus familiares recurrieron al obispo Josep Torres i Bages, clérigo de voz tronante y figura imponente por quien el maestro sentía verdadero respeto. Gracias a los imperativos consejos del religioso, Gaudí lograría reaccionar y abandonar ese primer intermedio límite, débil y depresivo, que no sería el único en su vida.     

Vista lateral derecha de las Bodegas vista desde atrás

Fragmento de una zona trasera con su reja a modo de red. Debajo, detalle de la puerta



A poca distancia de las Bodegas con su torreón que descubrimos al fondo, bajando a la playa de Garraf , vemos
el Hotel y las antiguas casetas de pescadores. Son parte del pequeño pueblo de Garraf 

Una de las seis canteras que podemos encontrar en el macizo del Garraf

                      La vida seguía su andadura. Una vez repuesto el equilibrio emocional, con la salud recobrada, hace su aparición el encargo de Dº Eusebio Güell para levantar unas bodegas en la sierra del Garraf (*), segundo intento de construirlas en la zona que ya contaba con el antecedente de 1882. En aquella ocasión no llegó a buen fin un pabellón de caza diseñado a lo grande por Gaudí del que sobresalía una torre coronada por un águila. Enseña de la casa Güell flameando a la vista de las naves del mecenas en el cercano mar. 


  En los doce años transcurridos sin materializar aquel proyecto, se había desechado otra iniciativa acariciada largo tiempo por el químico e ingeniero conde de Güell, la de canalizar el caudaloso río que discurría subterráneo bajo las peñas, localizado en la cueva FalconeraEn árabe, garraf significa caudal de agua. Y aunque la idea de canalizarla se fustró, sí llegó a explotarse la cantera de esa colina, cuyas piedras hoy podemos ver formando parte del edificio. 

  La riqueza histórica del terreno ya se prestaba a todo tipo de especulaciones literarias. En el emplazamiento actual de las bodegas, el rey Alfonso II, rey de Aragón y Conde de Barcelona, donó en el siglo XII unos terrenos a los monjes agustinos con objeto de que levantaran un convento en honor de San Vicente. Lo construyeron añadiéndole unas cuadras y una casa de labranza, la torre que aún puede admirarse sirvió de defensa a los monjes por espacio de tres siglos frente a los piratas berberiscos. Hasta que agotados los frailes por los continuos ataques lo cedieron a la Catedral de Barcelona.

   Con tal bagaje, el poeta mallorquín y administrador de Dº Eusebio, Ramón Picó i Campanar, en compañía del músico José García Robles compusieron un poema lírico, Garraf. El argumento de corte wagneriano narra las andanzas de un padre llamado Garraf con sus tres hijas, Vallbona, Ginesta y Falconera. En la obra, la madre de las tres jóvenes es una dona de l'aigua (ninfa), que habita en los lagos subterráneos del rocoso Garraf. 


Josep Torras i Bages, obispo de Vic y escritor

El poeta y escritor, Ramón Picó i Campanar

El compositor José García Robles

Libreto del poema lírico Garraf

                         Con las Bodegas Güell hacen su aparición en la obra gaudiniana las líneas inclinadas tan propias del arquitecto, aunque el aire naïf que hace simpática la casita de fábula tiende un velo que oculta el complejo estudio de sus formas. La imaginación popular de vecinos y turistas se dispara al definirla: Pagoda, tienda de campaña, tienda/tejado, casa/sombrilla, castillo de brujas buenas y hadas malas...

  Durante años las bodegas se catalogaron como una obra de su ayudante Francesc Berenguer i Mestres, debido a que Gaudí le había adjudicado la autoría en su presencia y ante testigos. Hoy se ha rectificado ese juicio al no hallarse en el minucioso archivo de Berenguer ningún plano de la edificación, y en cambio, conocerse que por estar éste ya gravemente enfermo, el comentario pudo hacerlo Gaudí para animar los últimos momentos del que fuera un competente arquitecto sin título, su ayudante en seis obras y a quien apreciaba de veras. A pesar de alguna referencia no siempre afortunada: -Yo tengo dos gatos. Uno que hace las cosas donde debe hacerlas (Francesc Berenguer), y otro que las hace donde no debe (Josep Mª Jujol). 

   Dejando aparte el comentario, para comprender la profunda estima en que lo tenía Gaudí basta contar la anécdota del sentido beso con que despidió al amigo en su lecho de muerte. Él, un hombre que abominaba de los contactos afectuosos.

   Otras notas que acreditan la autoría de Gaudí es su firma en los planos de las Bodegas presentados al Ayuntamiento de Sitges, donde pertenece el término de Garraf. Aunque este dato no es concluyente, pues al no haber acabado Berenguer la carrera siempre necesitó ese requisito para legalizar sus propios trabajos, ayuda que le prestaron numerosos amigos, diversos expertos empezando por Joan Bassegoda no dudan de la autoría de Gaudí. Basándose en la amistad de éste con Güell, de los materiales empleados, de las soluciones estilísticas y estructurales, algunas ya empleadas en proyectos anteriores como el de Tánger 

           
Francesc Berenguer i Mestres





Fotografía de Gaudí a su maqueta para las Misiones de Tánger. Obsérvese
la similitud en las torres y otros detalles con las Bodegas Güell

La Sirena de Sitges. Obra del escultor Pere Jou en 1964

                       La construcción de las bodegas Güell consta de un almacén donde antiguamente estaban situados los lagares para un vino sencillo que el empresario cosechaba en aquellas vides pedregosas, aprovechándolo más tarde para servirlo a los pasajeros de los 33 buques de su Compañía Naviera. Unas viviendas para los empleados comparten espacio en su parte alta con una pequeña capilla provista de campanario, más una portería cuyo arco sirve de base a la escalera que asciende hasta el pequeño habitáculo del portero.

  El conjunto aglutina una serie de formas extrañas entre sí, que logran una visión unitaria gracias a los arcos diversos que se ven por todas partes. Son muchas las claves gaudinianas que aparecerían más adelante, ya germinadas aquí. La firma definitiva del maestro nos saluda desde las chimeneas, tan similares a lo visto en su malogrado proyecto para las Misiones de Tánger. O la preciosista puerta-cancela, red marinera provista de garfios, tejido blando instalado a modo de vela que se abre con el mismo vaivén de un lienzo. 

  Atento vigía,el torreón del antiguo convento de frailes Agustinos continúa en el siglo XXI la guardia que comenzó en el siglo XIII, cuando protegía a los frailes de los ataques berberiscos. Ahí sigue, sobre el acantilado de La Falconera, la cueva por donde desagua al mar el río secreto del mismo nombre, caudal que nunca se ve porque sus aprox. 600 metros va saltando por las entrañas roqueñas, oquedades y cavernas. Eso dicen los informes científicos. 


                           Pero si prefiere acceder a la verdad poética del porqué, si usted se acerca nadando a la pared escarpada de la cueva y el sorbo de agua que traga es dulce, aquí le dejamos la explicación (**).          


Ana Mª Ferrin



(*)               Libro Gaudí. De Piedra y Fuego. Ana Mª Ferrin, 2001:

  http://afejara.blogspot.com.es/search?updated-max=2005-04-15T08:30:00-07:00&max-results=1&start=6&by-date=false


(**)         Leyenda de la sirena y el pescador en la cueva Falconera de Garraf, Sitges. Del libro Folklore del Panadés, de Pere Sadurní i Vallés. 

                 ...Hace muchos, muchísimos años, tantos que nadie sabría decir cuántos, dentro de la cueva de la Falconera en Garraf, había un gran tesoro. Este tesoro estaba guardado por una hermosa sirena y un dragón feroz. Un día, un pescador de Vilanova vio a la sirena lavándose el cabello mientras cantaba una canción sobre el mar. El pescador cayó tan profundamente enamorado que, sin tener en cuenta el peligro de desafiar al dragón, le confesó sus sentimientos a la sirena, que al ver la nobleza de los sentimientos del chico le correspondió. Pero el dragón, rabioso de celos, le dio al pescador un brebaje venenoso. Por suerte, el joven intuyó las intenciones del dragón y tiró el veneno al mar. Y desde entonces, el agua de la cueva mana dulce todos los días del año -excepto la noche de San Juan-, en recuerdo del amor que unió a la sirena y el pescador...
             

14 comentarios:

  1. El negocio del vino, los bodegueros en realidad, son muy propensos a encargar edificios singulares, en general; y no lo digo por Güell, que no lo era sólo, y encargó otras obras, como mecenas y amigo que fue de don Antonio. Desconocía esta obra, una auténtica joya en medio del campo; y generoso fue Gaudí permitiendo la atribución de la obra al discípulo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué razón tienes. Cuántos edificios notables nos han legado sus bodegas con primeros nombres de la arquitectura e ingeniería. Lo del detalle de Gaudí con Berenguer es grandioso, y más ahora que acabo de dar con una prueba de 1906 sobre la incontestable autoría del maestro.
      Vuelta al trabajo.

      Eliminar
  2. Uma maravilha, Ana, essas obras (Bodegas Güell de Garraf)
    de Antonio Gaudí. Fico a imaginar como seria importante conhecê-las.
    Uma boa semana.
    Abraços.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso se soluciona con una visita a Barcelona, amigo Pedro.
      Cordiales saludos.

      Eliminar
  3. Sobre todo la primera fotografía, recuerda las arquitecturas imaginadas de los cuentos centroeuropeos. Es un conjunto de gran belleza.

    Saludos, doña Ana María.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Señor del Retablo. Esa primera imagen tan bella no es mía, es de esas cosas que te llegan y te es imposible encontrar la autoría, aunque no su disfrute.

      Eliminar
  4. De cuantas ideas ha sugerido a la imaginación popular, me quedo con la de castillo de hadas. Es un lugar mágico en sí mismo, perfectamente acorde con la hermosa leyenda con la que usted cierra este estupendo artículo.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y en esta ocasión, perfectamente conservado. Mucho han tenido que ver los distintos propietarios que se han sucedido, incluidos la familia Granada que, creo, siguen allí regentando su magnífico restaurante.
      Bonne soirée, madame.

      Eliminar
  5. Para mí resulta lo más parecido a la casita de chocolate, donde la malvada bruja espera impaciente la llegada de Hansel y Gretel. Hay una mezcla de cuento de hadas, de mitología, de elementos góticos y unas gotas de romanticismo becqueriano al estilo de las viejas leyendas.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es todo eso. Añadiendo que en esa obra inicia el despliegue de sus hallazgos personales que repetiría en obras posteriores, como el plano inclinado que forma a la vez cubiertas y muros llegando hasta el suelo.
      Saludo recibido.

      Eliminar
  6. La polémica acerca de la autoría planea sobre el edificio como una losa, al igual que otros misterios más o menos aclarados del maestro, que ciertos sectores se empeñan en oscurecer. Hay quien dice que todo lo construido por Gaudí no es originalmente suyo, sino de Berenguer, de Rubió, de Jujol, y no sé qué sacan con afirmar esa sarta de mentiras.
    Polémicas aparte, no hay que dejar de lado la extrema sensibilidad de Güell, un personaje sin el cual quizá Gaudí no hubiera sido tan grande. El mecenas y sus ideas espolean al artista para que salte a lo más alto.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La respuesta la veo muy clara. Güell fue un gran personaje, pero si hoy escribimos sobre él fue por su visión al comprender que había encontrado a un genio y obrar en consecuencia.
      ¿Qué habría sido de Gaudí sin él? Si pensamos que su obra cumbre fue la Sagrada Familia, y le llegó por una vía ajena a Güell cuando éste sólo le había encargado un sillón y una caseta de baño, algo nos dice que tampoco le habría ido mal.
      Un abrazo.

      Eliminar
  7. El vino que logró obtener en las viñas era de mala calidad y regalaba cad año un par de cubas a la cooperativa de la Colonia Güell, cosa que agradecían sus trabajadores. Luego hacían vinagre con el y humoristicamente lo llamaban,"vino de Garraf -on".

    El conde GUüell lo embotellaba amorosamente y se lo vedía a su suego el Marqués de Comillaas, que lo servía a lospasajeros de sus barcos, los cuales nunca supieron si se mareaban po la mala mar o por el tintorro del conde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El humor es siempre una buena herramienta para el comentario.

      Saludos cordiales.

      Eliminar