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detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





LA OLIVERA


RELATO

Original de
Ana Mª Ferrin

RPI



               AQUELLA mañana había leído su primer libro en Internet y por esa circunstancia acababa de darse cuenta de que ella, contrariamente a lo que siempre había creído, no aspiraba a ser una intelectual, sino una castiza.

 ¿Interesante? Sí, había sido una experiencia interesante, pero nunca podría compararse a la de palpar un libro querido.


La niña del bello rostro/ sigue cogiendo aceitunas/ con el brazo gris del viento/ ceñido por la cintura.
                                                                                                                                            Federico García Lorca 


    NUESTRO OLIVO, EL TÓTEM MEDITERRÁNEO


(2/2) A PROPÓSITO DEL EX-PRESIDENT JORDI PUJOL



 Continúa…

                             
                               Al repetirle a Jordi Pujol el nombre de Vicens Faus, de Comisiones Obreras, que había sufrido prisión a la vez que él en el mismo penal de Burgos, el ex-President cambió de postura dos o tres veces apoyándose en los brazos de la silla. Se produjo un corto silencio. Una vez retomado el control tras acusar el impacto de la pregunta imprevista, volvió a manejar la situación con su temple habitual. Entonces, cuando me disponía a escuchar de su parte un: –La entrevista ha terminado. Buenos días, para mi sorpresa respondió lo siguiente:

                                    -     Mire usted, el señor Faus tiene razón. Antes de 
terminar la carrera, yo ya era consciente de que me resultaría imposible ganarme la vida ejerciendo mi profesión directamente con los pacientes. Era una cuestión de responsabilidad.

 Vicens Faus (*) fue un hombre de bien, uno de aquellos comunistas que sufrieron todo lo imaginable durante la dictadura. Su relato de la humillación que sintió cuando al ser llevado a la enfermería después de un interrogatorio en el penal de Burgos, el médico que lo visitó lo hizo a distancia, sin tocarlo a pesar del estado en que se encontraba, transmitía tan profunda decepción que aunque intentaba hacerlo en tono irónico, la voz se le quebraba. Era evidente que el recuerdo de aquella situación no se le había borrado en los veinte años transcurridos. 

  Pensando en él me dispuse a seguir escuchando con atención las palabras de Jordi Pujol, que tras el inicio, empezó a exponer los motivos determinantes que le habían llevado a la decisión de no tocar a los enfermos. 


En su despacho, Jordi Pujol ojeando unos libros que después me entregaría. 2006. (A.Mª.F.) 



UNA VENTANA AL INTERIOR

A PROPÓSITO DEL EX-PRESIDENT JORDI PUJOL


                                El 22 de marzo de 2006 a las 11 de la mañana, tuve una primera entrevista con quien ya era desde 2003, el Molt Honorable ex-President de la Generalitat de Catalunya, Dº Jordi Pujol i Soley, con destino a la biografía del escultor Josep Mª Subirachs. En principio el encuentro debía tratar de su valoración sobre la obra pública del artista barcelonés, algunas de cuyas piezas fueron realizadas en medio de una gran controversia ciudadana. En especial el monumento a Francesc Macià relacionaba estrechamente al escultor con Pujol, quien con 23 años como President ha sido el dirigente de la Generalitat en pleno ejercicio de su cargo, con el mandato más dilatado de su historia.

En esos días la magnitud y el prestigio de Jordi Pujol seguían siendo inmensos, su figura provocaba un respeto reverencial. Según aseguraban, era lo que se dice un hombre de palabra, de influencia omnímoda en todos los estamentos del país y gran prestigio en buena parte de los foráneos. Ello unido a su propio carácter amante de un protocolo rígido y distante con técnicas paralizantes para la prensa, a la que intimidaba con su mirada y su conocido: -Hoy, eso no toca, hicieron que las personas que sabían de mi próximo encuentro empezando por el mismo escultor, me alertaran de que sopesara mis preguntas si no quería que la entrevista acabara antes de tiempo.  

Con estos prolegómenos, lo que sucedió a continuación fue sorprendente. Y a pesar de las circunstancias actuales, con el desencanto general provocado por el descubrimiento de su fraude confesado. A pesar de las tramas que parecen envolver a su familia como una madeja, más algo que rechina en la intuición de quien esto escribe, deseo compartir parte de unas declaraciones que considero de gran interés por la dimensión del personaje y su noticia.

                                  
El Ex-President Jordi Pujol i Solei en su despacho durante la entrevista concedida a la autora. 2006 (A.Mª.F.) 


ASÍ FUE


JOSEP Mª ALPISTE. EL PRIMER VIOLÍN DE LA SAGRADA FAMILIA



A FONDO


                         
                        Primero llegaron sus abuelos Jerónimo Alpiste y Mª Eugenia García, venidos desde Vélez Rubio hasta Barcelona con sus hijos Gregoria y Andrés. Una familia que de no ser por problemas políticos nunca se hubieran movido de Almería, donde tenían una vida tranquila dentro de una familia bien situada, propietarios de tierras y un cortijo que heredaría el mayor de los hermanos. Ellos fueron los primeros guardas que hubo en las obras del templo de la Sagrada Familia, contratados por Antonio Gaudí para atenderlo a él, vigilar la construcción y ejercer de guías. 

   Con los años, su hijo Andrés sería modelo de varias figuras para la fachada del Nacimiento y más tarde, cantero en la construcción del templo y ayudante del escultor Joan Matamala. Buen dibujante, su maestría le llevó a ser un apreciado ebanista en los talleres del templo al tiempo que empezaba a tallar la madera, después fue aprendiendo técnicas de modelado, trabajando la piedra con idea de dedicarse a la escultura, y aunque por una serie de circunstancias no llegó a dedicarse a tiempo completo a este arte, sí dejó su huella en diversas obras. Del edificio donde vivían en una habitación bajo el estudio de Antonio Gaudí, Andrés salió para casarse en la misma cripta del templo. 

  Por ello, decir que su hijo, el músico Josep Mª Alpiste formó parte de la tercera generación de una familia que convivió y vivió bajo el estudio del arquitecto en la hoy Casa Parroquial, teniendo los terrenos de la construcción como escenario de sus juegos infantiles, ya es toda una tarjeta de presentación (*). Añadamos que nuestro protagonista ha sido desde los 19 años violinista y concertino (violín solista) en la Orquesta Municipal de Barcelona, y primer violín de la Orquesta del Gran Teatro del Liceo.

   Así, es un placer traer a nuestra página este fragmento del reportaje que realicé a los cuatro primos que vivieron parte de su niñez en el recinto del templo. Publicada en 2006 en la revista Historia16, la entrevista al violinista Josep Mª Alpiste Pérez nos revelará su perfil.  


Durante un concierto en el Palau de la Música, Josep Mª Alpiste Pérez saluda como primer violín. (FA)

A la izquierda Josep Mª con A. Soler y J. Francesch, componentes del Trío Händel 

      
                
UNA INTENSA Y RICA BIOGRAFÍA