Foto cabecera

Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





GAUDÍ. DE YOGURS, SETAS Y ALUCINÓGENOS 2/2



Continúa...                          



                          Como decíamos, el arquitecto consumía un producto artesanal que no sabemos si era el mismo que ya en 1911 se anunciaba en el diario La Vanguardia como Yogouhrt de Leche Cuajada Búlgara y se vendía en el Paseo de Gracia nº 53, manzana contigua a la Casa Batlló construida por Gaudí en el nº 43. 

                          Porque también podía ser que tomara el que en 1919 empezó a comercializar bajo el nombre de Yogurt Danone el sefardita de SalónicaIsaac Carasso, en los bajos de su vivienda de la calle de los Ángeles nº 1 y más tarde en el  16, muy cerca de las Ramblas. Los dos locales a pocos metros del Hospital de la Santa Cruz donde Gaudí acudía como voluntario para acompañar los últimos momentos de enfermos sin familia, tomándoles la mano y rezando con ellos. Y próximo también a la Maternidad de la calle Elisabeths, donde visitaba a su amigo el doctor Pere Santaló. 



Cupulín de uno de los dos pabellones de entrada del Parque Güell. Josep Mª Jujol consiguió dar
 relieve a las motas propias de la seta amanita muscaria, aplicando tazas blancas al recubrimiento
 granate del trencadís. (sites.google.com)

La Sagrada Familia en 1909. Cerca, una de las paradas del tranvía que llegaba al templo.



 EL HOMBRE Y SU ISLA


GAUDÍ. DE YOGUR, SETAS Y ALUCINÓGENOS (1/2)




                     Allá por la década de 1910 Antonio Gaudí seguía una dieta sana, comía frutos secos, huevos, pescado y verduras aliñadas con un chorreón de aceite que le traían de Riudoms, todo acompañado con pan. Ya no bebía el vasito de vino de su juventud ni fumaba el puro que apreciaba en las ocasiones especiales. Por último, siempre acababa masticando un poco de miga de pan, una práctica que él aseguraba le servía como esponja limpiadora de la dentadura y bebía un poco de agua.

                       Aparte, consumía yogur, que por entonces era artesanal y no muy conocido ni difundidas sus propiedades. 

                          Y era sobre su afición a este alimento que corría entre algunos trabajadores de la Sagrada Familia una leyenda...


Como en otros episodios de su vida, el arquitecto fue precursor en añadir fruta al yogur..(ArchivoAMF)

Gaudí dejaba colocados sobre su escritorio los tarros de yogur...

Anuncio aparecido en La Vanguardia en 1911(historiacocina.com)

Daniel Carasso, cuyo apelativo familiar Dannon, utilizó su padre como marca del yogurt que
 empezó a fabricar en Barcelona en 1919. En la foto, en el 90 aniversario de la marca. (elmundo.es) 



SIGUIENDO AL ABATE KNEIPP

AL PARAÍSO DE LOS PESCADORES



A nuestro querido amigo Ignacio Sabrás, riojano de pro.
Reposa allá arriba, en el Paraíso que Dios dispuso para los 
 pescadores excepcionales y hombres de bien como él.

Nacho, con afecto para los tuyos, 
en tu recuerdo van estas líneas.





                 Para el pescador común, un par de días esforzándose es más que suficiente. Para los practicantes de esa especie de religión que es la llamada pesca a mosca, o a látigo, se diría que es a partir de la tercera jornada cuando van entrando en situación con los motores bien engrasados. Puede que los cotos a los que iban aquel día de junio de 1997 en Anguiano y las dos Viniegras, tuvieran algo que ver. Primera calidad para esta modalidad de pesca uniendo la caña y el hilo especial cola de rata, hueco y de colores vivos, a la sensibilidad de la muñeca del pescador que podrá lucirse con la finura más increíble.

   El desayuno había ha sido rápido, un par de pastas y un café sin esperar el servicio del horario oficial. A la seis de la mañana el grupo madrugador participante en las Jornadas de Pesca de La Rioja ya estaba en marcha hacia el Coto de Anguiano, llegando a la orilla que amanecía coronada de rocío.




Tres evocadoras estampas de pesca a mosca que podrían ser las de nuestro querido amigo Nacho Sabrás. 


EL CAZADOR DE LOS CLAROS CAMINOS


EL SENTIDO DEL GUSTO EN LA PINTURA




Mi abuelo decía que en griego, la palabra “soñar” contiene
                                la palabra “eructar”.  Al principio no le encontré sentido,
                              pero años después comprendí que estaba relacionando la
                                comida con las historias.

                                Ambas contienen un ritual. Cualidad esencial para ser más
                                                               sabrosas en su presentación…
                                                                                                                                                                                      Tassos Boulmetis 
                                                                Director de cine 
                                                             
                    

                           En una de las magníficas entradas de su blog Dactyliotheca, el amigo Antonio Campillo evocaba en el pasado agosto el cine de verano de su niñez añadiendo una película griega y turca, con Estambul como fondo, donde junto a la historia de un desgarro nos habla de amistad, de tragedia identitaria y del placer de los sentidos. Prodigio de gusto y sensibilidad, Un toque de Canela (*).   
                        
En esta obra de arte el inicio del film, soberbio, nos muestra en primer plano los senos de una madre que intenta amamantar a un bebé que rechaza el pecho. Serena, la mujer echa mano del bol que reposa en la mesa cercana, atrapa un buen pellizco de azúcar y lo espolvorea sobre sus pezones a los que queda adherida por el vaho de calor que desprenden. Al acercarlo de nuevo a su boca, el cambio en la actitud del lactante es radical. En contacto con el azúcar, las papilas de su lengua detectan el dulce sabor y se le escucha rezongar con gruñidillos de placer que, suaves, se entremezclan de leves gemidos entrelazados de chupetones y chasquidos de lengua. El nuevo ser se adentra en el universo del placer gastronómico, iniciándose en el saber de sabores que ya no olvidará jamás.








Cuatro secuencias de Un toque de canela que forman parte de la biografía de todo ser afortunado. 




EL SABER DEL SABOR

FRIEDRICH HUNDERTWASSER. ENTRE GAUDÍ Y JUJOL (1/2)




                                Situemos en la pista central la luz retratista de Klimt, unas curvas de Gaudí, ciertas cúpulas y toques del Jugendstil vienés, algo de Bizancio, el cromatismo genial de Josep Mª Jujol,  y ¡Ale Hoop!


                                Ante ustedes,  Friedensreich Hundertwasser


Detalle del edificio Bosque Espiral en Darmstad, Alemania.

Vista general del edificio. Abajo, detalle de la torre




Autorretrato de Friedensreigh Hundertwasser


EL HOMBRE DE LAS CIEN AGUAS

(2/2) FRIEDRICH HUNDERTWASSER. ENTRE GAUDÍ Y JUJOL



Continúa... (*)

                   

                         Durante los últimos 25 años de su vida, 1975-2000, Hundertwasser los vivió en Kawakawa, Nueva Zelanda. Para los aseos públicos situados en el nº 60 de Gilles Street, el artista diseñó unos espacios que parecen inspirados por Antonio Gaudí y su trencadís, más ciertos conceptos constructivos y materiales traslúcidos reciclados como las botellas de cristal, sustitutos del caro pavés y aún más costoso vitral o los decorativos elementos comunes de forja y fundición. Todo ello arte povera utilizado anteriormente por Josep Mª Jujol en sus obras para penetrarlas con un soplo de luz.   



  




El revestimiento de paredes y suelos de estos aseos públicos en Nueva Zelanda, no olvida el símbolo por
 excelencia de ese país, la espiral Koru.  



LA TEORÍA DE LAS CINCO PIELES