Foto cabecera

PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





(2/2) GAUDÍ Y SU SEGUIDORA, NIKI DE SAINT PHALLE



Continua...

                 
                       De haber seguido con el rol al que parecía destinada, la adolescente Niki de la Phalle habría continuado su paseo vital por esos lugares que aparecen en ¡Hola! vestida por Valentino, veraneando en Cannes o Nueva Inglaterra, siendo la dócil portada del Vogue o el Vanity Fair que iba dando fe de su paso por las pasarelas el tiempo que le dejaban libre sus clases en la Universidad.

   Sin embargo, desmintiendo el brillo de sus fotos en esa época, la hermosa parisina arrastraba una losa que a duras penas dejaba resquicios para el sosiego. El incesto. Y ese debatir moral, secreto, entre lo que adivinaba tan vergonzoso que no se atrevía contar a nadie y una vida de ocultación, minaría su interior durante décadas hasta decidir romper su silencio en 1994 con el libro Mon secret , cuando ya era abuela y tenía 64 años.

   Si el lector ha llegado hasta aquí le pido que siga confiando en el olfato de la escribidora. No estamos ante la artista naif que no da más de sí. Aquí hay mucho más.          




Entre los 16 y los 18 años, tres portadas de Niki de Saint Phalle durante su etapa de modelo


REIVINDICARSE A TRAVÉS DEL ARTE 

GAUDÍ Y SU SEGUIDORA, NIKI DE SAINT PHALLE (1/2)




                            ...En Gaudí conocí a mi maestro y, al mismo tiempo, mi destino. Mi mente y mi cuerpo se sacudían con escalofríos al contemplar su obra y tuve la certeza de que un día yo también crearía algo tan fantástico...


Niki de Saint Phalle
(1930-2002)


En el Jardín de los Tarots, Niki de Saint Phalle nos sorprende con toda una recreación del Parque Güell

Y siempre, el estilo. Hasta para dar los últimos toques a una figura.



ESENCIA DE REBELDÍA

AMOR EN EL REFUGIO. 1938.




RELATO

Original de
Ana Mª Ferrin



                                Finalizada su restauración, en mayo pasado abrió sus puertas al público el refugio antiaéreo que se construyó durante la Guerra Civil en la Central de las Aguas de Cornellà de Llobregat, en Barcelona.

  Hoy Joan y Pepita en una conjunción de coloridos, azul oscuro en las ropas y blanco en sus cabellos, caminan mientras a sus espaldas el sol va formando una aureola que los enmarca. A ojos de quienes los ven pasar, son dos veteranos. Sin embargo, para ellos mismos siguen siendo la pareja adolescente que un lejano día de 1938 cruzaron por primera vez sus miradas bajo el amparo de los túneles que los protegían de un bombardeo. A pesar de los avatares vividos nada ha cambiado para ellos y siguen siendo eso, dos enamorados atravesando juntos la historia de este país, que en el tiempo transcurrido hasta 2015 ha experimentado un remolino de cambios.





Imágenes del Refugio Antiaéreo de las Compañía de Aguas. Cornella de Llobregat, Barcelona (*)


UN SÍMBOLO EN LOS CORAZONES

ANTONIO GAUDÍ Y SUS CINCO LECHOS DUCUMENTADOS



     1- LECHO DE GAUDÍ EN VIC. 1910


                         Era mayo de 1910 y entre los habituales de Antonio Gaudí se comentaba con preocupación que la irritabilidad y la dificultad en su trato estaban afectando a todos los que colaboraban con él. Hablaban de tensiones, poco descanso, mala alimentación y con su salud llevada al límite desembocando en una anemia cerebral, o como diríamos hoy, una depresión nerviosa, que alarmaba a sus amigos.

   El obispo de Vic, Josep Torres i Bages era un corresponsal exhaustivo. Rastreando los cinco tomos que recogen todas sus cartas podemos hacernos una idea de cómo se organizó la estancia de Gaudí en la ciudad de Vic acompañando al P. jesuíta Ignacio Casanovas. Sabiendo que el arquitecto amigo de ambos estaba pasando por una época de gran decaimiento, el obispo terminaba su carta de invitación al  jesuita con la siguiente fórmula:

                       ... Escoja Vd. la semana que mejor le venga para venir… comprendamos la situación de aislamiento espiritual de Gaudí... el hombre que no busca relaciones ni expansiones mundanas, encuentra a faltar los afectos domésticos, que ahora necesita suplir con los afectos de la amistad. Cuando venga usted por los Ejercicios (espirituales), tráigalo, pues es muy merecedor de que se le proporcione consuelo a quien tantos gozos cristianos y estéticos ha proporcionado a los demás...  

  Como resultado de estas gestiones, un Gaudí agotado recalaba en la ciudad bañada por los ríos Méder y Gurri para pasar las primeras vacaciones de su vida.


Dª Concepción Vila, aquí en compañía de su esposo, vivió un desafortunado encuentro con Antonio Gaudí.


Azares del Destino, la cama que ocupaba la alcoba velada por un dosel ya no se encuentra allí. Como si el lugar vacío
quisiera mostrar el auténtico lecho que utilizó Antonio Gaudí durante su estancia, ya que durmió en el suelo. (AMªF)


SOBRE EL REPOSO DE GAUDÍ

EL SENTIDO DEL TACTO EN LA PINTURA.



Hombre, toca,
toca lo que te provoca:
seno, pluma, roca...
    
Dámaso Alonso


                             Para representar el último de nuestros sentidos, Jan Brueghel el Viejo contó, además de con su amigo Pedro Pablo Rubens para dar forma a Venus y Cupido, con lo aprendido de su abuela María Bessemers, famosa miniaturista. No sólo por su preferencia al vestir de terciopelo se le llamó a Brueguel, Jan Velours (terciopelo). También a su delicadeza colocando exquisitos detalles en sus cuadros se debió el sobrenombre.    

   Son infinidad las sensaciones producidas por el quinto sentido que asaltan al observador cuando contempla esta Alegoría del Tacto. De la picadura del escorpión al palo que golpea a un asno. La quemazón del hierro en la fragua, la frialdad del acero convertido en armadura. El golpe dado con uno de los manteletes que vemos en el montón donde reposan los restos de una batalla, o en algún cuadro. La suavidad del beso entre Cupido y la Diosa. Calor en el Infierno y el escozor que sugiere la Flagelación de Cristo en algunos de los cuadros presentes.

   La minuciosa perfección con que evoca cómo sería lo que rozara nuestra piel de pasearnos por el óleo de la tabla, desplisa nuestra mente. En una especie de gruta palaciega, armas y garfios, pesos transportados sobre el hombro, hierros de marcar al rojo y hasta una rapaz clavando pico y garras en su víctima, son algunos elementos de los muchos que Jan Brueghel imaginó para transmitirnos en qué consiste el tacto.



Tabla El Tacto, de 1618, última de la serie Los Sentidos. de Jan Brueghel el Viejo(*) 
                             


LAS ARTES PLÁSTICAS, POESÍA TÁCTIL