Foto cabecera

detalleChillout Momento Chill Out. (La ventana de Mari Carmen)





INTERESAR, ESE DON DIVINO


                                       
                                Recuerdo una clase de Bachillerato en un centro de La Salle al que me invitaron hace unos años para participar en una charla-coloquio con los alumnos. Se trataba de hablarles sobre la vida y obra del arquitecto Antonio Gaudí y contestar a sus preguntas. Pero al verme sola en el aula con los chicos y observar sus expresiones, se me ocurrió abandonar la mesa donde me habían situado, coger la silla y llevarla frente a ellos, cara a cara. Por algo ya había lidiado con tres elementos de esas edades y conocía sus mecanismos. 

  Dejé a un lado el orden previsto y empecé a preguntarles directamente, salteando las filas. Si me baso en cómo fueron aumentando a lo largo de la mañana las preguntas y el relato de sus propias experiencias, diría que algo sí logré interesarles por el arte público de la ciudad, edificios y monumentos. Diría. De lo que no tengo duda es de lo mucho que aquel día aprendí de ellos.

  Por ejemplo, descubrir a través de qué vericuetos actuales desconocidos por mí, bastantes de aquellos adolescentes habían llegado a interesarse por el Arte, la Historia y la Literatura.



La Creación de Adán, de Miguel Ángel Buonarrotti, 1511. Arriba, Homer Simpson como modelo.
   


ANDURRIALES ALTERNATIVOS DEL SABER

Publicado en Gaudí y Más. 2 de abril de 2016


                                    No es nada nuevo. Ir del cómic a la novela y de allí al ensayo y la Historia, son caminos comunes por los que hemos transitado los lectores adultos. Ahora bien, que los dibujos animados nos hayan abierto el apetito cultural, no diría yo que hasta la generación presente fuese algo normal.

  Y sin embargo así sucede a través de los medios.

  Aparte de la información lógica adquirida a través de la escuela y la familia, saber que ese chico que hace cola para acceder al Museo del Prado, conoce la existencia de la pirámide de Keops o del Machu Pichu, de la Sagrada Familia de Barcelona o del individuo que pintó a una joven con una perla, a través de una película de Spiderman, BatmanSupermán, o gracias a visionar las aventuras de Los Simpsons, eso tiene su gracia.


La joven de la perla, Vermeer, 1665. Arriba, creación en los Simpsons



Los halcones de la noche. Edward Hopper, 1942. Arriba, en los Simpsons.

Los relojes blandos, Salvador Dalí, 1931. Arriba, en Los Simpsons






Primera imagen, Los Simpsons como banda de ladrones pasando por delante de
 tres cuadros famosos cuyos originales se muestran a continuación:
Los síndicos de
los 
pañeros, de Rembrandt. 
1662.  El Joven Azul, de Thomas Gainsborough, 1770.
 
Autorretrato con mono, de Frida Kahlo, 1939


Arriba, Marge Simpson reprende a su hija Lisa por haber ensuciado la pared con una pintura. Debajo,
el original de Vincent Van Gogh, La Noche estrellada, 1889
                                                         
                                           Las referencias que aparecen en la serie Los Simpsons no sólo son de artes plásticas, también la música o el deporte, la política, el cine y las celebridades, tienen cabida en el movido mundo amarillo de sus personajes como cualquier otro episodio contemporáneo.

  Allí se reflejan en un espejo los impactos de las Torres Gemelas, la peculiar forma de gobierno de los Presidentes Kitchner en Argentina, España en 2010 ganando el Mundial de Fútbol, las corridas de los Sanfermines, y, ¿quienes fueron los Beatles? ¿qué hacían cruzando un paso de cebra en Londres?, y Homer, con el amigo que le rodea los hombros con su brazo, ¿por qué observan los dos esas formas de piedra tan originales?

   Todo lo que pueda ser capaz de hilvanar comentarios sobre actualidad, todo, desfila por la pequeña pantalla presto a convertirse en un buen tema de trabajo en la escuela, bocados de cultura de unos guionistas soberbios. De mayor o menor calado, deben pensar, cualquier hecho noticiable es susceptible de convertirse en Historia




La Casa Rosada, en Buenos Aires, residencia del Presidente de Argentina, Néstor Kichner,
y su esposa, Cristina. Arriba, como aparecen en  Los Simpsons



Arriba, Homer y Marge con Lisa en los brazos y Burt a su lado, corriendo los sanfermines enmarcados por las
astas de un toro. Debajo, imagen real.



Sobre la imagen del impacto de las Torres Gemelas en Nueva York en 2001, una pareja aparece
bailando en un pub mientras en la pared, un espejo refleja la tragedia anticipadamente, en 1997!!


El inolvidable Mundial de Fútbol de Sudáfrica donde España fue vencedora, quedó reflejada en un capítulo de
Los Simpsons, arriba, con una familia siguiendo el Campeonato desde el sofá. 


George, Paul, Ringo y John, Los Beatles, cruzando el paso de cebra de Abbey Road frente a los Estudios de
grabación del mismo nombre, en Londres. La foto fue portada del álbum Abbey Road, en 1969. Imagen superior,
Los Simpsons recreando la escena.

El candidato republicano a la Presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump

Y como no podía faltar en nuestra página, también Homer Simpson hace un homenaje a Antonio Gaudí y su templo
de la Sagrada Familia, visitando Barcelona con su amigo de juventud llamado precisamente así, Eduardo Barcelona

Ana Mª Ferrin

18 comentarios:

  1. Descubriste -y pusiste en práctica- dos principios básicos de la pedagogía: la motivación y partir de los conocimientos previos del alumno para que puedan producirse aprendizajes significativos. Enlazaste los contenidos que querías divulgar con lo que ellos ya conocían por la tele gracias a Homer Simpson. Bienvenidas sean las series y los libros juveniles al estilo de Harry Potter si son capaces de conducir a los chicos a tener interés por ciertos temas y si obran el milagro de crear nuevos lectores.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Valoro al máximo la enseñanza y no seremos el gran país que deberíamos, hasta que ser profesor no se considere la dedicación más importante y respetable de nuestra sociedad.
      En mi caso fue algo puntual aunque muy gratificante. Una anécdota de las que se viven cuando haces presentaciones o coloquios.
      Saludos

      Eliminar
  2. El poner tu silla a su altura fue el camino llano de llegar hasta ellos y al revés. Abriste una puerta, a veces, atascada. Besetes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Era lo natural, era yo quien invadía su territorio.
      Con la suerte de que estaban muy bien preparados y me dejaron una sensación gratificante. Besetes a ti.

      Eliminar
  3. Los Simpson han llegado a ser tan inmortales como la propia Sagrada Familia, a la que no sabía que también hubieran dedicado su homenaje. Curioso sincretismo para la colección.

    Feliz fin de semana.

    Bisous

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A raíz de esa experiencia me interesé a fondo por la serie y hay pocos apartados a los que no se hayan referido en algún momento.

      Petons

      Eliminar
  4. Los Simposons es el dibujo animado más exitoso de cualquier época, manteniéndose durante 25 años de forma ininterrumpida en la TV. Antes de ellos, otra familia, Los Picapiedras, había sido las más exitosa (6 años en el aire). Ambas, sobretodo Pedro Picapiedra, han sido mis favoritas.

    Doy charlas en el instituto del pueblo. Siempre me rompo la cabeza para interesar al auditorio, que siempre tiene cara de aburrido...Me has dado una idea interesante.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por Dios, Manuel, ¡¡¡Vilma!!!
      Cuantos recuerdos...

      Me alegro si estas letrillas te han servido de algo, y felicidades por tus charlas.
      Saludos

      Eliminar
  5. Una buena forma de aprender a través de los Simpsons, yo que no miro ninguna programación de ellos, me ha sorprendido agradablemente las imágenes que nos has dejado.
    Sin duda los medios de comunicación ayudan enormemente al aprendizaje de los niños.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En casa no acostumbramos a ver series. Pero si alguna vez de refilón captamos algo interesante, las vemos de un tirón, como House of Cards o Prison Break.
      Ahora tengo pendiente echar una mirada al Ministerio del Tiempo, me han hablado muy bien de ella.
      Besazos.

      Eliminar
  6. Bueno es que los Simpsons no es una serie propiamente infantil, sino una serie educativa y de entretenimiento. que para las dos cosas no hay edad.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego, entretenida si me ha parecido. Y rompedora.

      Saludos.

      Eliminar
  7. Sí, Ana María, los recursos didácticos, obtenidos de un entorno cotidiano, que facilitan la comprensión de aspectos inteligibles pero considerados complejos, son necesarios en multitud de ocasiones. Las explicaciones pueden llegar a ser evidentes y se facilita el proceso de retención y posibles relaciones interdisciplinares. A veces, su potencia e influencia llegan a ser tan intensas que ahí, ahí se empiezan a cuestionar determinados aspectos de tales similitudes. La primera es muy sencilla y decepcionante: ¿el mecanismo para relacionar, recordar y comprender por qué se ha utilizado el recurso, implica mostrar el original y compararlo para sorpresa de quien recibe la información? Inmediatamente deducimos que no siempre se puede realizar tal comparación y, por tanto, mucha información lanzada a millones de personas, queda incompleta pero, eso sí, pero… con una influencia decisiva que no es fácil procesar.
    La segunda reflexión y no menos importante podría ser: Cuando se utiliza este método ¿se deforma la realidad o se plasma tal cual ha sido? ¿En algún momento aprecia el receptor que está siendo víctima de un uso, pensemos que inocente y no abuso, de lo transmitido? En el caso al que aludes es evidente su bondad y buen hacer pero ¿siempre es así? No, creo que definitivamente no. El poder de los recursos y medios es tan inmenso cuando se aplica a personas sin unos conocimientos básicos, imprescindibles para relacionar e interpretar que, su mal uso ha dirigido a la sociedad actual hacia un perpetuo fracaso cultural y social.
    Sin embargo, como tú hiciste, un estudio comparativo tan bien explicado como el que llevaste a cabo es, precisamente, una asignatura pendiente en la moderna metodología, y necesario en todos los campos del saber.
    Como en todas tus publicaciones, es un placer leerte y aprender.
    Un gran abrazo, querida Anamaría.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Antonio, por lo general yo sí creo que unos hombres y mujeres de 17 años son muy capaces de recordar, relacionar, asimilar y comprender.
      Más bien, la pregunta es: ¿estamos los adultos capacitados para bajarnos de esa columna inapelable donde a veces nos situamos?
      Quizá, deberíamos dejar de intelectualizarlo todo, hasta lo más sencillo, como método de enseñanza. Y en lugar del “esto es así y punto” con que cerraba Fraga las objeciones, recordar el secreto que propugnaba Marañón como la mejor fórmula para encarar un problema. La silla. Para sentarse frente al individuo y escucharlo sin prisas, de tú a tú.
      Sé que para los profesionales todo se alía en contra de que puedan hacerlo, pero también que la mayoría quieren ayudar a sus alumnos. Algo que con tu experiencia docente estoy segura de que conoces muy bien, querido amigo.

      Afectuosos saludos.

      Eliminar
  8. Ana Mª,

    Está excelente esta sua mais recente postagem, na qual você fala de adolescentes e da cultura que eles hoje assimilam. E você diz que, como professora que é, no momento você quis assumir a cátedra para chamar-lhes a atenção, mas que depois viu que eles tinha a fórmula própria para aprender, que são os quadrinhos dos Simpsons ; e você então passa a postar imagens para exemplificar. Então seguem Miguel Ângelo, Edward Hopper, Slavador Dalí, de Rembrandt, Thomas Gainsborough, Frida Kahlo, Van Gogh, entre outras imagens, tudo editado com a capricho de quem valoriza a cultura. Parabéns.

    Uma boa semana.
    Abraços.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pedro, yo no soy profesora, la invitación a esa clase fue como escritora y biógrafa de Antonio Gaudí y Josep Mª Subirachs.

      Siempre preparo a conciencia las intervenciones para poder hablar sin leer. Y en este caso lo hice tratando de animar a los alumnos para que viesen el arte como algo vivo, en las calles y los museos, pensando en improvisar todo lo que fuese preciso. Y fue preciso porque a partir del comentario de uno de ellos sobre obras que aparecían en los cómics, fuimos yendo en zig-zag por ese terreno, con aportaciones sobre la importancia del factor humano en el creador, que resultaron de lo más interesante.

      Saludos y también una buena semana para usted.

      Eliminar
  9. En mis tiempos no eran Los Simpsons , sino los cómics de Don Miki los que me enseñaban las aventuras de Colón, las obras de teatro de Shakespeare o las novelas de Cervantes. La cuestión es que a los chavales les vaya sonando, se interesen por los temas históricos y acaben descubriéndolos por si mismos o a través de sus profesores.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón, el formato varía pero siempre hay posibilidad de distracciones positivas.
      Hoy también hay mucho ocio majo, y hasta una cierta edad, en nuestras manos está dirigirlos hacia ese terreno o dejarlos que se distraigan con los pulgares destripando alienígenas.
      Esto pide un buen debate, Carmen.

      Eliminar