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PastorOvejas Atardecer en Tierra de Campos, Palencia, España. (A.Mª.F.)





(2/3) ANTONIO GAUDÍ Y EL CAPRICHO DE Dº MÁXIMO DÍAZ DE QUIJANO, EN COMILLAS



Continúa...


                           
                             En Comillas entra en escena Don Máximo Díaz de Quijano y Fernández de San Juan (1838-1885). Una figura con todos los ingredientes para convertirse en personaje novelesco. No sólo porque fue un abogado que hizo fortuna en las Américas y regresó a su Comillas natal. Ni porque volviese con idea de vivir junto a su hermana Benita y el esposo de ésta, Claudio López y López, hermano a su vez del todopoderoso Marqués de Comillas. Hasta aquí todo normal. 

  Su singularidad proviene de que a pesar del entorno solemne de títulos, realeza y religiosidad, grandes fastos y familias patricias, Don Máximo fue un bohemio amante de las buenas compañías, en especial de cantantes de zarzuela y cupletistas, sobre las que se ha escrito que publicó un documentado libro entre ameno y picantón con el título de Tonadilleras y cupletistas, que precisamente tengo en mi poder y dudo que fuera el autor.


Una pareja en un balcón de El Capricho
Vista lateral de El Capricho. Inferior, balcón encarado hacia el interior

Como una recreación de lo que fue la vida de su propietario, dos visitantes reposan en el banco-balcón del dormitorio.

COMILLAS. ESTILO Y ARQUITECTURA

Publicado en Gaudí y Más. 4 de junio de 2016


                      Soltero, con un físico espectacular como se le recordaría en ComillasMúsico que formo un tándem bien compenetrado con su querido amigo el escritor José Mª de Pereda, también cántabro, junto al que firmó algunas canciones y dos zarzuelas. Una estrenada en 1863, Mundo, Amor y Vanidad, de argumento regio ambientada en la corte de Felipe IV, en un acto y verso. La segunda se representó por primera vez en 1866, Terrones y Pergaminos, y fue la única pieza teatral de Pereda con argumento costumbrista montañés que mostraba un texto donde el carlismo militante de Pereda saltaba a cada párrafo de la obra, estrenada dos años antes de estallar la Revolución de 1868, La Gloriosa:

 - ... Amigo mío, tú…me has hecho comprender y me deleito en confesarlo, que existe una nobleza más ilustre, más grande, más veneranda, que la de los pergaminos, que la de la sangre: La nobleza de corazón...

    Por utilizar un derivado elegante, podemos afirmar que cuando Don Máximo le confió al arquitecto qué actividad básica pensaba darle a El Capricho, no ocultó que la centraba en la alcoba principal. Y que la quería grande, de altos techos artesonados. Gaudí se lució disponiendo unas balconadas fundidas provistas de sus propios bancos como prolongación interior de la baranda, con la característica de que no miraban hacia el jardín, sino hacia dentro del dormitorio. De desearlo, la vida podía transcurrir en plena naturaleza casi sin moverse del lecho.

El escritor José Mª de Pereda



Portada e interior del libro atribuido a Dº Máximo Díaz de Quijano y Fernández de San Juan
                                             
                                   Si hemos de dar por buenas las referencias que corren por el pueblo, que no hacen sino certificar las tímidas alusiones de los primeros biógrafos de Gaudí, el soltero Díaz de Quijano no quería exactamente un hogar. Y Gaudí, tan efectivo en su profesión como recatado en lo personal, construyó lo que se le pedía, pero evitando tener relación directa con su cliente siempre que pudo. Sólo en una ocasión documentada, que al saberse por dos testimonios desconocidos entre sí pudieran ser dos, sabemos con certeza que el arquitecto viajó a Comillas. Al verse obligado a dirigir otras obras al mismo tiempo en Barcelona, la construcción de Comillas quedó al cargo de su amigo y condiscípulo Cristóbal Cascante, barcelonés que ya se encontraba allí entre los arquitectos que dirigían las obras del Palacio.

   Aquella casa tan coqueta -contaban las abuelas-, tenía una ventana encantada por la que al subir o bajar su cristal dejaba escapar una melodía producida por campanillas que ahuyentaban los malos espíritus. La realidad era que sintiéndose identificado con su cliente en el amor por la música, Gaudí fue colocando por la casa diversos homenajes, de los que unos fueron los detalles en forma de corcheas y claves de sol en la forja de las barandillas. Igual que las ventanas de guillotina que allí eran desconocidas, las diseñó colocando en las guías contrapesos de bronce en lugar de los habituales en ese tipo de ventanas, que suelen ser de hierro. Al deslizarse, la sonoridad de los metales golpeándose entre sí desgranaban unas suaves notas musicales.               

   Que no fueron sus únicos guiños canoros como pueden comprobar los interesados que se acerquen al Capricho, si están atentos a los cuadrantes inferiores de la vidriera del cuarto de baño, donde una cigarra tañendo su guitarra y un ruiseñor posando sus patas sobre las teclas de un piano, desgranan una melodía en recuerdo de aquellos dos melómanos que fueron el indiano y su arquitecto.



                





Dos originales ventanas. Una con mecanismos de guillotina musical y la inferior con unos
simpáticos motivos canoros
     

  El visitante puede observar hoy la graciosa torre mirador como una palmera que elevase su cintura cara al viento. Recuerdo tropical para el retornado que se trajo de Cuba no sólo una considerable fortuna, en su maleta también repatrió su gusto por los cálidos placeres. Comillas seguía siendo una sociedad puritana y su vida galante aunque discreta, fue un secreto a voces. Aún recuerdo la definición que me hizo de Don Máximo un veterano comillense, y como la escribí en su momento: -Era un libertino. (*)   

  Con los años y después de ir ampliando la documentación sobre él, mi opinión difiere de aquellas declaraciones del amable vecino. Don Máximo Díaz de Quijano fue un emigrante como tantos otros, que empleó su juventud en trabajar duro y poder regresar a su tierra con rentas suficientes como para no tener que preocuparse por el futuro. A partir de ahí y entrado en la cuarentena su dedicación en Comillas y Santander se centró en vivir la vida como una continua celebración.

  Hoy sabemos que Antonio Gaudí y su cliente fueron dos hombres que a pesar de no haberse conocido bien y ser caracteres distintos, tuvieron una juventud esforzada con mucho en común. 

  Por eso, en aquel terreno colgado de una ladera frente al mar donde la belleza cántabra no puede serlo más. Rodeado de macizos de flores y árboles que abrazan, entorno de golondrinas en el que hasta el mismo Bukowski se hubiera soñado Bécquer, el arquitecto de treinta años se abrió al romanticismo como nunca más volvería a permitirse, diseñando un nido con muros de girasoles y ventanas musicales. Levantando la casa al pie de la letra como le indicó el dueño. Pero eso sí. Añadiéndole un punto perverso la construyó sólo en función de... 

   Sin tan siquiera instalarle una cocina.

Continúa...

Ana Mª Ferrin

(*)  En mis libros de 2001, Gaudí. De Piedra y Fuego y  Gaudí. La Huella del Genio, pueden ampliar la historia de El Capricho y su devenir en dos largos capítulos:


22 comentarios:

  1. Qué preciosidad !!
    Interesante la personalidad de D. Máximo.
    Besetes.

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    1. Todos los comentarios que me sugiere esta obra son cálidos.
      Tiene un algo bizcochable. Un beso.

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  2. Un edificio singular en un entorno precioso, efectivamente "un capricho".
    Saludos, Ana Mª.

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    1. Es un edificio de lo más curioso, mórbido, con la mayoría de sus ángulos y esquinas redondeados por ladrillos curvos hechos expresamente.
      Saludos desde el mar.

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  3. Lo hizo a la medida del cliente...
    Muy interesante Ana.

    Besos

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    1. Con pocas estancias pero amplias y luminosas.
      El sueño de cualquier solter@, amigo Doc.

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  4. De las pocas obras que Gaudí ha proyectado fuera de Barcelona, los comillanos hoy pueden presumir de un precioso palacio:EL CAPRICHO.
    Y el nombre le viene como anillo al dedo, ya que ha sido el capricho de un solterón que amaba la vida y la música.
    Cariños y buen comienzo de semana.
    kasioles

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    1. Se le recordaba con simpatía, debió ser un tipo alegre y buena gente.
      Querida Kas, bien sabes que no hay nada como ser feliz para hacer la vida grata a los que te rodean.

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  5. Olá Ana Mª.

    É estupenda esta sua postagem. Dela, fiz uma cuidadosa leitura, não apenas no que diz respeito ao arquiteto Gaudí, que aos poucos vou conhecendo melhor, graças a você, Ana.

    Agora vejo que esse leque de conhecimento é aumentado, pois entro em contato com escritor José Mª de Pereda, e fico sabendo um pouco do que ele representa para a cultura de seus país.

    Mas não posso deixar de dar destaque ao plano principal deste seu texto, qual seja, o que é óbvio: EL CAPRICHO, com as fotos com as seguintes descrições:

    "Una pareja en un balcón de El Capricho",
    "Vista lateral de El Capricho. Inferior, balcón encarado hacia el interior",
    "Como una recreación de lo que fue la vida de su propietario, dos visitantes reposan en el banco-balcón del dormitorio",
    "Dos originales ventanas. Una con mecanismos de guillotina musical y la inferior con unos simpáticos motivos canoros".

    Acho desnecessário dizer que o edifício "El Capricho", criação de Gaudí, é uma genuína obra de arte.

    Parabéns, querida amiga, por mais este excelente texto, enriquecido que está pelas belas fotos.
    Abraços.
    Pedro.

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    1. Amigo Pedro, Gaudí no hubiera encontrado mejor marco para El Capricho.
      Toda la comunidad autónoma de Cantabria es una tierra bellísima de playas amables y acantilados sonoros, con unos paisajes suizos de suaves ondulaciones y una arquitectura popular armoniosa puntuada de monumentos, con cuevas de cristal, tesoros arqueológicos y ermitas rupestres que son la cuna de nuestra cultura.
      Nunca olvidaré la primera vez que llegué a Santander un verano al anochecer para conocer a mi familia política, después de un viaje en moto de 700 Km. desde Barcelona. Fue un amor a primera vista que va a más cada vez que volvemos a encontrarnos.

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  6. Me encantan estos relatos tuyos con detalles tan precisos e interesantes de estos personajes que traes a tu rincón.
    No sabes como te lo agradezco, querida amiga.
    Siempre es un placer visitarte.
    Besos para ti y el palentino.

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    1. Detrás de cada monte vive el que ha bajado a la mina o la jovencita que un día llegó una secta a su pueblo y se la llevó a un mundo que prometían mejor. Saber cómo ellos remontaron todo eso vale la pena. Un ser humano, una historia, Maripaz.

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  7. Un sueño, un capricho surgido de la imaginación de un gran genio que se adaptaba a las necesidades de su cliente. Y, ¿dónde inspirarse para construir una deliciosa morada sin ser casa? En el Libro de las Mil y una Noches. ¿Dónde podría encontrarse un modelo mejor para satisfacer los anhelos de don Máximo? Y si además estaba de moda la recreación de edificios de aire oriental tanto mejor.
    Un beso

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    1. ¿La inspiración? Retrocedamos hasta diez años antes de el Capricho y encontraremos al joven rubiales de barba rojiza sentado en un rincón de la biblioteca de la Escuela de Arquitectura, revisando dos colecciones con grandes fotografías de edificios de África y Asia…

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    1. He visto reproducciones que son bomboneras..

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  9. How wonderful building, love it. And the marvelous balcony, there will certainly be a little frightening to sit.

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    1. No creas. Ese banco se fabricó para aguantar el peso de una pareja…

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  10. En verdad Ana María, con creces es GAUDÍ Y MÁS...mucho más. Gracias.

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    1. Gaudí es el pretexto para la charla.
      La Vida es Más, mucho más, querido Esteban.

      Las gracias a ti.

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  11. Beautiful! Greetings from Montreal, Canada. :)

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    1. Hola, Linda.
      Desde el Mediterráneo afectuosos saludos para ti y tus gatitos.

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