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LouisConfortTiffany Sorolla Louis Comfort Tiffany, artista plástico creador de joyas y de las famosas lámparas Tiffany. Joaquín Sorolla. Hispanic Society.





GAUDÍ, RUBÉN DARÍO Y LA ARGENTINA





                     En su visita a Barcelona en 1911, los guardamarinas de la fragata-escuela argentina Presidente Sarmiento tuvieron entre las varias invitaciones recibidas dos encuentros con Antonio Gaudí el 26 de octubre, en la Sagrada Familia y en el Parque Güell. Además, según una revista de actualidad de la época, asistieron a una recepción en la delegación consular situada en el piso primero de La Pedrera ofrecida por su titular, el empresario y mecenas argentino Alberto I. Gache.

   Lo primero que debió captar la atención de los marinos al entrar en la que era a la vez residencia del cónsul, fue la imponente reproducción en mármol de Carrara de La Victoria de Samotracia, dejando muda a la representación americana.

   La impresión recibida no era un hecho aislado. Algo similar solía ocurrir con la nómina de amigos y visitantes de Alberto Gache, selecta y variada, cuando accedían a su vivienda. Así, una mañana de enero de 1914, llamados el cónsul y el poeta dominicano Osvaldo Bazil por Rubén Darío, a su habitación del antiguo Hotel Colón del Paseo de Gracia a las 10 de la mañana, el poeta nicaragüense iba a ofrecer al cónsul la primera de varias noticias relacionadas con Argentina. Que acabarían por cristalizar en una de las más bellas piezas poéticas del Modernismo...




Salón del consulado argentino en La Pedrera entre 1911 y 1919, y detalles de La Victoria de Samotracia (Arx.Mas)

 Mercurio, Revista Comercial Iberoamerica. Imagen de La Pedrera, en cuyo chaflán, ondea la bandera argentina.
 A la iz. fotografía de A. I. Gache.  
Antonio Gaudí y el comandante de la fragata Presidente Sarmiento,  Beascoechea, conversan en el Parque Güell.
La fragata-escuela Presidente Sarmiento en la actualidad, atracada en Puerto Madero, Argentina.


LA VICTORIA DE SAMOTRACIA Y EL POETA


Publicado en Gaudí y Más. 17 de junio de 2017




                                     Una vez en la habitación de Darío, éste, puesto en pie y con una copa en la mano temblorosa, tras una breve pausa les dijo con la voz entrecortada por la emoción:

                                - Mis amigos. Los he mandado llamar porque quiero confiarles un encargo que espero sabrán ustedes cumplir en el momento oportuno...

    El encargo era nada más y nada menos, que cuando él muriera, fuese en el lugar del mundo que fuese...

                              ...Se encarguen ustedes de hacer conducir mis restos a Buenos Aires, la ciudad de mis predilecciones, donde quiero que descansen-. Y llevándose la copa a los labios, apuró su contenido   

   Acostumbrados a los raptos depresivos de Darío, sus amigos se emplearon a fondo en reanimar aquel alma llena de angustia, tratando de convencerlo para que olvidara sus lúgubres ideas y saliera con ellos a dar un recorrido por el Paseo de Gracia. El día era hermoso, primaveralLas hembras, espectaculares. El sol, tibio y amoroso. Músicos. Vendedores. La vida palpitando en un bulevar.

   Echándole ambos el brazo por los hombros, cogiéndole las manos, bromeando con él y sin dejarlo reaccionar, salieron del hotel camino del divertido caos en que se convertía mañana y tarde la vía más concurrida de Barcelona, el Paseo de Gracia. A la vez, Gache trataba de animarlo contándole lo mucho que iba a gustarle la reunión de amigos que preparaba, muchos de ellos artistas y diplomáticos (*), para que se conocieran. Sería una velada interesante...


En la puerta del antiguo Hotel Colón, Darío con el editor uruguayo Alfredo Guido, (?)  5-1912

Cartel publicitario e imagen del Hotel Gran Colón.

                             Cuenta Gache en sus memorias de 1924 (**):

                        - Habitaba yo entonces la casa más llamativa y rara de Barcelona, obra de Antonio Gaudí en el Paseo de Gracia esquina con la calle Provenza, de la cual se contaban cosas estupendas... Hasta hoy se habla de ella y se seguirá hablando...

   Llegado Rubén Darío a La Pedrera, al entrar en el salón y encontrarse de frente con la Victoria de Samotracia encuadrada ante el mural de El Rapto de Helena realizado por Aleix Clapés, el poeta se llevó las manos a la cabeza, exclamando:

                         - Esto es la realidad de un sueño. ¡Esto es la Argentina!

   Varias circunstancias se dieron aquella tarde para que el nombre de Gache quedara unido para siempre a la lírica de su amigo Rubén. Primero, que el vate ya era un enamorado de la escultura que, en este caso, era una perfecta reproducción a tamaño natural del escultor Josep Cardona Furró, íntimo de Gache y de Picasso, que lo pintó cuando tenía 18 años y el escultor 21 siendo ambos jóvenes unos desconocidos aspirantes a la gloria. Y que el silencio religioso con que Darío empezó a rodear la figura ante el mutismo de los asistentes, no era más que la toma de medidas elegíacas con las que pensaba dibujar en versos a la inmortal Niké, diosa de la Victoria hija de Zeus y Temis.

Tapiz de El Rapto de Helena, copiado por Clapés para el salón donde se ubicaba La Victoria 
El poeta dominicano amigo de Rubén Darío
En la Residencia de Estudiantes de Madrid, 4º por la iz, en la 2ª fila, Darío  con Bazil apoyándole su mano en el
hombro. También Alejandro Sawa, Valle Inclán, Gómez Carrillo. 15-4-1899. (M. Company)

Autorretrato de Aleix Clapes

Dos imágenes del escultor Josep Cardona. En la inferior, pintado por Picasso

El historiador mexicano Carlos Alejandro Lupercio. (CAL)
                             
                                                Al despedirse, Darío le confesó a Gache que pronto le haría entrega de unas estrofas en honor a la deidad. Lo que no le dijo era que irían dedicadas al cónsul de su puño y letra, fechadas el 21 de enero de 1914. Y así se instalaron en la posteridad, como podemos seguir viéndolas hoy en cualquier poemario, dos cuartetas con todo el sabor y la emoción de un grande de la lírica que nos transportan hasta aquella tarde, ya en las postrimerías de su trágica y brillante vida, abierto en canal a la belleza. 

     Jamás lo auténtico envejece, sólo se transforma en clásico:


La Victoria de Samotracia

              A mi viejo amigo Gache


 La cabeza abolida aún dice el día sacro
en que, al viento del triunfo, las multitudes plenas
desfilaron ardientes delante el simulacro
que hizo hervir a los griegos en las calles de Atenas.

Esta egregia figura no tiene ojos y mira;
no tiene boca, y lanza el más supremo grito;
no tiene brazos y hace vibrar toda la lira,
¡y las alas pentélicas abarcan lo infinito!

                                                                   Rubén Darío       

                                .....................................................


                              El historiador mexicano doctor Carlos Alejandro Lupercio, despliega en su tesis cum laude, dirigida por el hoy Director de la Cátedra Gaudí, el profesor Juan José Lahuerta (***)  "Aleix Clapés (1846-1920) y Manuel Sayrach (1886-1937) en los márgenes del modernismo", aspectos de esa corriente artística de la que varios episodios estuvieron relacionados con Antonio Gaudí. Se trata de un trabajo original y riguroso cuya amplia investigación no le resta amenidad. A la vez que nos desvela la biografía de Aleix Clapés colaborador del arquitecto, discurre aclarando ciertas lagunas en las que nunca se había reparado. A la vez, el texto contiene la vida y obra del poco estudiado arquitecto y pensador Manuel Sayrach, creador de culto para sus conocedores. 

   En estas mismas páginas tendremos en breve una entrevista con Carlos A. Lupercio, profesor universitario en Monterrey, quien entre 1997 y 2013 dedicó 16 años de su vida a realizar la obra mencionada. Añadiremos varios enlaces proporcionados por él, su tesis y otros trabajos, que ampliarán el conocimiento del autor. 


Ana Mª Ferrin

(*) Cónsules americanos en Barcelona. Revista Mercurio, 1920. pag. 48,49.



(**) Libro de Alberto I. Gache,  Corazones y Cerebros, Juan de Gasso Ed. 1924. Citado por Carlos Alejandro Lupercio en La Pedrera Inédita


(***) Profesor Juan José Lahuerta

24 comentarios:

  1. Poeta y bohemio, no sabemos qué estrofas del poeta nicaragüense se las debemos a la musa de la absenta.
    En la foto de la Residencia de Estudiantes, Alejandro Sawa, escritor que inspiró a Valle Inclán la figura de Max Estrella, poeta ciego y genial de "Luces de Bohemia".
    Un saludo, Ana.

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    1. Precisamente a la derecha de Darío está un Valle Inclán joven, apoyada la cabeza en actitud durmiente. Vaya catálogo el de esta foto. Saludos a 40º, Cayetano.

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  2. Muchas gracias, Ana María por difundir y ampliar datos sobre mi querido trabajo. Abrazos desde Monterrey, México.

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    1. Hola, Carlos. Abrazos para ti y nada de gracias.
      Ha sido un placer leerte.

      Hasta pronto.

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  3. Desconocía, Ana María, esa enorme admiración de Rubén Darío por Buenos Aires. Es muy completa e ilustrativa toda la historia publicada.

    Saludos australes.

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    1. Hola, amigo austral. La vida de este grande da para mucho. Por su genio, por lo mucho que se movió y por la cantidad de amistades del alma que hizo en su vida.

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  4. Arte y letras :que al margen de ideologías y credos, se unan todos los frentes que conforman esta familia de las Humanidades,para enriquecer el patrimonio cultural esta más que demostrado: que entre todos se puede.

    Una estupenda crónica por eso tenemos que ser conscientes de la riqueza de léxico que tenemos y fomentar las buenas relaciones, sobre todo a favor de la Cultura.

    Un fuerte abrazo es una maravilla pasar por tu rincón.

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    1. Querida Bertha, la lengua es un vínculo potente porque a ella van unidos el corazón y la cultura. Y la nuestra, tan extendida, hace que cada día en cualquier punto aparezcan nuevas voces enriqueciéndola con sus aportaciones. Abrazos para ti

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  5. Un buen pasaje de su vida que nos cuentas con la relación de las obras y su paso en España.
    Un abrazo.

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    1. El aquí fue querido de veras y el trato que recibió, ya estando su salud muy deteriorada, fue de altura. Lástima que cayó en unas últimas manos que explotaron su nombre y acabaron con él.
      Un beso.

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  6. siempre aprendo cuando llego aqui
    eres magia de historias
    de un pasado divino
    beso

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    1. Otro para ti. Para eso están nuestras páginas, para intercambiar conocimientos. Tú eres maga y sabia.

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  7. Hola Ana:
    El nombre de la entrada me hizo dudar sobre la nacionalidad de Ruben Dario...Pero veo que como todos, él tenía una admiración especial en este caso por Buenos Aires. La tengo por Ciudad de México y México en general.

    Un pedazo de historia que desconocía completamente

    Besos

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    1. La relación que tuvo Darío con el cónsul Gache fue algo bello y fraternal, muy especial. Yo sólo conocía una parte de la historia y la redondeé gracias a Carlos Lupercio.

      Mi relación con México es de lo más exótica. Un día la traeré al cuaderno. Saludos, Manuel.

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  8. Sin duda tenía mucho vínculo con Argentina. Se comenta que allí llevó una vida un poco complicada.

    Muy interesante y buenísima tu información.

    Un beso.

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    1. Querida Amalia, diría que de trago en trago se bebió los dos continentes. Pero afortunado él, que supo dejar tanta belleza a donde acercarnos cuando el amor y el desamor.

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  9. Olá, que ninguém pense que é o dono da verdade e da sabedoria, ao passar por aqui, fico sempre a saber mais.
    Continuação de feliz semana,
    AG

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    1. Cada vez que abrimos una página nos damos cuenta de cuánto ignoramos. Y qué felicidad que nos pase eso. Y que no acabe nunca, AG.

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  10. ¡Rubén Darío en la Casa Milá! Quién lo hubiera imaginado. La pena es que no le inspirara alguno de sus poemas.
    Un beso

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    1. Hola, Carmen. Yo creo que ese día vio la Victoria y todo se le borró. Pero mira cuánto provecho le sacó. Desde luego, lo que veía, lo veía.

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  11. Aparte de todo lo que he aprendido en esta entrada, me ha hecho gracia el comentario del cónsul en sus memorias al calificar de "rara" la casa que habitaba.
    Un abrazo.

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    1. Hay que ver con el señor cónsul. Encontrar "rara" la Casa Milá, tan normalita ella.
      Aunque al final parece que acabó gustándole.

      Saludos. DLT

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  12. Gaudí e Rubén Darío na Argentina é, sem dúvida, um rico trabalho, no qual há menção a muitas personalidades, algumas delas bem conhecidas, em que pese o relato alcance o ano de 1912, embora não tivesse ficado apenas nessa data e nesse país. Gostei muito Ana, não apenas do excelente texto mas também das imagens que integram a postagem.
    Um abraço.
    Pedro.

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    1. Como verá, he añadido al texto las dos páginas enteras de la antigua revista donde aparecían todos los cónsules americanos en Barcelona. Se me ocurrió al leer su comentario.
      Seguro que encuentra nombres conocidos. Saludos, Pedro.

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