Foto cabecera

P1090215 - copia Con Hermès, la coreógrafa África Martínez en el Museo Europeo de Arte Contemporáneo de Barcelona. (A.Mª.F.)





SUBIRACHS Y EL BARÓN HEINRICH THYSSEN-BORNEMISZA


  
REEDICIÓN
                     
                      

                         Una anécdota interesante, la vivida por Josep Mª Subirachs al recibir al barón Heinrich Thyssen un viernes por la tarde en la Sagrada Familia. Ese día, visitando el estudio del escultor, el magnate y coleccionista de arte vio tendido en el suelo al Cristo Crucificado, desnudo/desnudo, boca arriba en espera de ser prendido en la Cruz.

Ninguna imagen mejor del barón Hans H. Thyssen, que rodeado por los embalajes de sus obras de arte. (imagen)

EL CRUCIFICADO, UN CRISTO POLÉMICO

 Publicado en Gaudí y Más. 25 de noviembre de 2017  
 Publicado en Gaudí y Más. 10 de Noviembre de 2010               


                    El motivo era que Bruno Gallart, ayudante del maestro y presente en aquella ocasión, debía calcular el lugar exacto para taladrar las muñecas de la imagen en un punto preciso entre los tendones, haciendo coincidir los agujeros en perfecta simetría con los de la viga de hierro que haría las veces de madero, una de las llamativas innovaciones de la fachada.

  Como a partir de la base cervical, el cuello y la cabeza del Cristo inician una curvatura de 1,5 metros hacia delante que transforma la vertical de la imagen en un delicado ángulo, Gallart tenía instalada la figura en el suelo, protegiendo su estabilidad al situarla sobre unas parihuelas en suave inclinación que la mantenían incorporada, evitando forzar una postura de la imagen que hubiera provocado la ruptura del cuello por su propio peso.


El Cristo Crucificado en el nivel más alto de la Sagrada Familia. Sobre su cabeza, el extremo
superior de la viga deja ver en su perfil, en color rojo sangre, la letra "I", inicial de INRI. (A.MªF.)
El Crucificado de Subirachs, de perfil. (J.Mª.S.)
                      
                     Así vio el barón Thyssen al Cristo antes de su prendimiento. El aristócrata que fue famoso por su gran olfato descubriendo nuevas formas artísticas y por aquilatar anticipadamente su valor, supo apreciar las cuatro novedades que hacían de esta Crucifixión una pieza revolucionaria. 

   En primer lugar, el cambio de la cruz clásica hecha con dos leños aquí estaba formada por dos jácenas, siguiéndole la colocación del elemento vertical clavado en la pared en lugar de en el suelo y cuyo perfil superior formado naturalmente por una "I", inicial de INRI, estaba pintado de rojo sangre (*). Acabando todo el conjunto con la variación más evidente, la desnudez de Cristo. Al ver la talla de piedra con su cruz y comprender la originalidad del diseño, Thyssen estuvo observándola en silencio junto a Subirachs, que a su vez trataba de adivinar cuál sería la reacción del entendido coleccionista al término de su estudio.

  Transcurrido un tiempo Thyssen se volvió hacia el escultor, diciéndole: -Me interesa mucho esta obra. Quisiera comprarla. La sorpresa de Subirachs fue grande, respondiendo que lo sentía pero que no estaba en venta. El coleccionista insistió: -¿Sería posible hacer una copia? Y de nuevo el escultor negó con la cabeza. Era un honor que alguien tan entendido se la pidiera, pero el Cristo era un encargo para la Fachada de La Pasión de la Sagrada Familia, una obra única que el artista había proyectado exactamente así para encajarla en aquel emplazamiento.


Detalle del clavo que une la muñeca izquierda del Cristo a la cruz de hierro (imagen)
Ya con las muñecas taladradas, la figura es subida por partes a su lugar en la Fachada (JMªS)

El Cristo espera el transporte de la grúa y Subirachs aprovecha para unos últimos toques. (JMªS)
  
                         Este Cristo ha producido una retahíla de curiosidades para la miscelánea del templo, empezando por el escándalo que provocó al principio su desnudez entre un sector de fieles.

  Un día, un contratista que trabajaba para las obras y tenía aspiraciones artísticas, habiéndose ofrecido varias veces a Subirachs para ser su ayudante reaccionó de forma violenta al considerar las negativas del escultor como un desaire. Era cierto que el escultor, ya fuese porque en realidad no necesitaba aquel trabajador o porque intuía en el hombre algún rasgo que le parecía negativo, no consintió en tomar en cuenta sus pretensiones las ocasiones en que el hombre se dirigió a él. Para vengarse, el aspirante rechazado aprovechó una jornada a última hora, ya sin testigos, para acceder al taller del artista y enlazar con un cable el cuello y un brazo del Cristo. Ató los cables a la polea de una grúa y accionando su mecanismo, intentó elevar la figura del suelo con la idea de dejarla suspendida en el espacio con los puños levantados como señal de protesta.
                
   Mal sujetos, los seis metros de piedra arenisca de Lérida tensaron las correas haciéndolas crujir. De las entrañas del Cristo partió una especie de quejido y el cuello primero, después el brazo, quedaron tronchados.

   El individuo debió asustarse y no se le ocurrió otra cosa que pegar al torso las partes arrancadas, en una torpe chapuza que hubiera provocado la sonrisa de no mediar la importancia del caso. Pocas investigaciones fueron precisas al día siguiente para dar con el culpable, había suficientes pruebas de irregularidades en aquel hombre para identificarlo. Tiempo después volvió a trabajar para la Junta, pero tras provocar una serie de faltas acabó muriendo prematuramente como resultado de su problemática vida. 

 Ana Mª Ferrin   

(*)   INRI es la sigla de la frase latina IESVS NAZARENVS REX IVDAEORVM clavada en la parte superior de la cruz donde se crucificó a Jesús. Fue una burla de los soldados romanos, traducida al español como: «Jesús (Iesvs) de Nazaret, Rey de los Judíos (ivdaeorvm)».

(**) Un buen número de las peripecias sucedidas en la fachada y el primer capítulo del libro, pueden leerse en el siguiente enlace:

28 comentarios:

  1. ¿No sería el contratista aspirante a artista el mismísimo Mr. Bean? Porque la chapuza que hizo -muy ibérica, por cierto- parece obra suya.
    Buen olfato tenía el señor Thyssen para descubrir dónde había talento. Para otras cosas, más del ámbito personal, posiblemente padecía insuficiencia olfativa.
    Un saludo, Ana.

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    1. Tengo la sensación de que aunque se quejase en su memorias de cómo le fue en la vida, el difunto barón se lo pasó muy requetebien.
      En cuanto al contratista aspirante a la gloria, debe ser tremendo creerse Miguel Angel y que nadie quiera reconocerlo.
      Saludos.

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  2. Unas anécdotas muy curiosas que desconocía.La figura del Cristo es impresionante.Besicos

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    1. La verdad es que tenemos un patrimonio que no nos lo acabamos. Siempre encontramos algo nuevo de interés, querida Charo.

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  3. Este año le pido a los Reyes tu libro sobre Subirachs. Has suscitado mi curiosidad y mi interés. Si lo que cuentas es un pequeño aperitivo, quiero degustar el menú completo. Un saludo

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    1. Lo que me dices es un honor, Conchi. Gracias por interesarte y espero que descubras con él una parte de nuestra historia.
      A ver si tenemos ocasión y te lo dedico.
      Saludos.

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  4. Verdaderamente interesante todas las anécdotas así como el Cristo tan particular.
    Un feliz domingo.

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    1. Cada pieza lleva aparejada su propia historia con la piedra, el artista, sus ayudantes, la instalación. Es todo un mundo, MariPi

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  5. La Catedral da para muchas historias...Y las de Subirachs son la mar de interesantes :D

    Besos

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    1. Es una profesión que se diría solitaria y monótona, Manuel, pero no olvidemos que la piedra aunque se vea como algo muerto, está llena de pequeños secretos y a su alrededor se tejen celos e intereses.

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  6. El escándalo por la desnudez de un Cristo no es cosa nueva. El magnífico Cristo blanco de Cellini, también fue objeto de lo mismo, cuando llegó al Escorial regalado por un Medici. Y fue precisamente Felipe II quien lo mantuvo tal cual le fue regalado, pese a la protesta de los monjes del monasterio.
    Saludos.

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    1. Toca usted un tema que da para mucho.
      El Cristo de Cellini es magnífico. De lo mejor de un artista que dominaba el desnudo masculino como pocos.
      Saludos.

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  7. Es una anécdota llena de interés.
    Agradezco la hayas compartido.
    Un beso. Feliz semana.

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    1. Como en el título de tu blog, "Lo que el viento se lLevó", en las grandes obras hay pequeñas historias que desconocemos.

      Me alegra que esta te haya gustado. Buena semana para ti.

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  8. Reconforta saber que no todo se puede comprar. Y asombra descubrir que alguien con aspiraciones artísticas es capaz de semejante barbarie.

    Feliz semana.

    Bisous

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    1. Tus dos comentarios no pueden ser más ciertos.
      Imaginemos lo que podría haberse beneficiado Subirachs de haber sido uno de esos tipos que cada día acaparan las noticias, para los que el dinero es lo único importante.

      Petonets, Dame.

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  9. ¡Qué de historias se han tejido a la luz de la Sagrada Familia, Ana María!

    Un beso austral (con 30 grados de temperatura ambiente)

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  10. La venganza del contratista es para asustarse y mucho. No entiendo cómo puede haber gente así. ¿Cómo lo arreglaron finalmente? Porque una rotura de esas características no es cosa baladí.
    Un beso

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    1. Les dio su trabajo, menos mal que eran gente con oficio y que la pieza está a unos 30 metros de altura.
      El individuo parece que tenía costumbres de las que nublan la mente. Aparte de que debía ser una buena pieza. Besos.

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  11. Una entrada profundamente interesanae, Ana María.
    Se aprende mucho con ellas.
    Un beso.

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    1. Sea como sea, cuando una pieza de arte sufre desperfectos siempre da quebraderos de cabeza, como bien sabes.
      Otro para ti.

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  12. Unas anécdotas muy interesantes, querida amiga. Buen ojo el del barón para el arte.
    Caramba con el contratista...
    Besos desde Pamplona.

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    1. MariPaz, recibe mis mejores deseos para tu nueva residencia.
      Te imagino atareada con las fiestas y la familia.
      Besos desde esta locura de ciudad.

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  13. Sí, en todas las lecturas en las que aparece Heinrich Thyssen se le identifica con un experto en innovación y arte. Debió ser un amante extraordinario de la belleza y la perfección que surge de la creación humana. Este Cristo es tan excepcional como lo describes, Anamaría. Complejo en su conformación anatómica y posición, verdaderamente inestable y de gran tensión para la propia materia que lo conforma. Poseer la cualidad de la unicidad es un aliciente más para que La Sagrada Familia sea el símbolo de la genialidad momentánea sin posibilidad de repeticiones. Como es habitual en ti, una nueva “anécdota” que nos enriquece con tu saber. Un abrazo, querida amiga.

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    1. Sí que debió ser un tipo interesante. Su colección es excepcional, cada obra está superescogida, siempre con un sello especial. Y su viuda ha callado muchas bocas con su buen hacer porque ha demostrado ser una digna sucesora, con muy buen ojo. La imagino diciendo para sí: "Si ladran, es porque cabalgamos..."
      Otro para ti, Antonio

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  14. Hola Ana Mª sin duda la Sagrada Familia da para muchas anécdotas y estas son muy interesantes ¿se sabe cuanto ofreció Thyssen por el Cristo?.

    Un abrazo.

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    1. ¿Que cuanto ofreció?

      Mmmm... Mmm. Dios sabrá. Y nunca mejor dicho, querida Conchi.

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