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IMG_2321 - copia Avance de primavera. Las Musas Danzan en Cádiz





CON SANDINO EN NICARAGUA. TOMÁS BORGE



                              En 2012, alguien del antiguo Partido Comunista español que lo había acompañado durante un viaje a Barcelona, me dio la noticia de su muerte:

                      - ¿Recuerdas a Tomás Borge? Acaba de morir en Managua.

     El guerrillero, escritor, político, estadista y diplomático, Tomás Borge, era en 1997 cuando estuve en Nicaragua, director del Diario Barricada después de haber pasado veinticinco años en lucha contra el eterno gobierno del clan Somoza, cuyo primer representante, el que sería Presidente Anastasio Somoza García, ordenó asesinar al héroe nacional Augusto C. Sandino tras cenar con él en el palacio Presidencial en 1934. 

   Entre los nombres que yo tenía previsto entrevistar en Nicaragua significados por su compromiso, estaban, además de Borge, el poeta Pablo Antonio Cuadra, director del diario La Prensa. Edén Pastora, el legendario Comandante Cero por entonces reconvertido en empresario. El escritor y embajador en Chile, Jorge Eduardo Arellano. El poeta y monje trapense Ernesto Cardenal y el ex-Presidente Ortega. Añadamos a todos ellos un manojo de españoles residentes allí y un escogido grupo de veteranos periodistas de la tierra y corresponsales europeos. Ellos eran las principales citas que llevaba en mi agenda para redondear un trabajo sobre el famoso guerrillero que fue llamado por Gabriela Mistral, El General de Hombres Libres.  

   Visitas a la casa natal de Augusto C. Sandino en Niquinohomo y sus archivos ocuparon buena parte de mi estancia en el país centroamericano, junto a diversas entidades y personajes con los que compartí ocio y tertulia en Managua, Granada, Matagalpa, Masaya, visita a lugares históricos donde se desarrollaron los principales episodios de lucha, lagos, alguno de los doce volcanes y tantos otros lugares nicaragüenses relacionados con mi investigación sobre el héroe precursor del Frente Sandinista, combatiente contra la penetración norteamericana en su país durante el primer tercio del siglo XX. Obsceno capítulo de la historia del que hoy, hasta los historiadores más proyankis se avergüenzan.


La autora con el director del diario Barricada, Tomás Borge, en su despacho. 1997 (J.M.G.)
Ante su mesa, con la bandera del FrenteSandinista de Liberación, Tomás Borge. (A.Mª.F.)


En las dos imágenes de 2016, el solar donde estuvo el diario Barricada y el proyecto del Centro de Negocios.

¡Y QUE VIVA SANDINO!!
Publicado en Gaudí y Más. 9 de dicembre de 2017.


                              En próximos capítulos seguiré detallando mis encuentros y experiencias en Nicaragua así como los entresijos del libro sobre Sandino y su biografía. En el caso de Tomás Borge, la suya fue la última entrevista que realicé en ese país. Al día siguiente partíamos para Miami, algo muy meditado dentro de la filosofía del Toma el dinero y corre, teniendo en cuenta los informes que me llegaban del comandante Borge alertándome del encuentro que me esperaba. Desde el durísimo juicio de Pablo Antonio Cuadra, hasta las religiosas españolas de una casa de acogida, desde los periodistas históricos a varios artistas plásticos, la idiosincrasia del personaje y su fama de silenciar las voces disidentes, como en el caso de Julio César, le precedían.

   El día anterior a la visita, al encontrarme con el que aquí será un innombrable personaje, viví el colmo de las muchas referencias negativas sobre Borge vertidas por cada uno de mis contactos desde el primer día en que pisé Nicaragua. Aquel entrevistado al que no pondré el rostro de las fotos que le tomé y tengo ante mi teclado, y con quien me cité en unos días veraniegos que él pasaba en Managua venido desde un destino foráneo, me recibió en su chalet cuyo exterior estaba enrejado por completo como una jaula pajarera y el interior invadido de literatura desde suelo a los techos. 

   Decir que esa hora durante la cual conversé con el tipo fue para mí un ejercicio zen, sería quedarse muy corto. Al finalizar, antes de despedirnos me preguntó los nombres de quienes había entrevistado, qué me habían parecido y si tenía previsto encontrarme con alguien más. La pregunta me pareció indiscreta, así que sólo le cité un par de nombres principales sin más datos, terminando con el de Tomás Borge, que iba a ser mi punto y final.

 Para mi interlocutor el nombre del político resultó demoledor, ni aún esforzándome al máximo podría expresar el cambio experimentado por él al oírme pronunciarlo. Se puso en pie a menos de tres metros de mí. Su cara se tornó rosada, pasó a cárdena y muy rígido, empezó a temblar plantado en medio del despacho. Los pequeños libros de poesía con los que estuvo jugueteando el tiempo de la entrevista, cayeron de sus manos, mientras me señalaba con un dedo tembloroso diciéndome en tono bajo y con dificultad: -Usted ha venido enviada por él, es una espía de Borge... Él la ha enviado... Usted irá a delatarme... Borge quiere acabar conmigo. Usted no saldrá de aquí... ¡Se lo prohibo! -. Levantó un brazo incontrolado encarando su índice hacia mí. 

   No me extenderé. Que cada lector imagine lo que pasó por mi mente en aquellos instantes en los que por segundos, sentada frente a él, no estallé en gritos pidiendo socorro a mi marido y su esposa que nos esperaban en la sala contigua. 

  Para abreviar sólo diré que igual que se alteró, fue calmándose y su estado convulso casi volvió a la normalidad. Momento en que un resorte me disparó de la silla, levantándome de un salto que me llevó a la puerta. Salí del despacho a paso ligero hablando en voz alta sin mirar a mi espalda y escuchar sus pasos tras de mí, camino de la sala adjunta donde nos esperaban nuestras parejas. Al verse en su presencia, él no pronunció ni una palabra. Nosotros nos despedimos afectuosamente de su mujer y salimos sonrientes sin que yo le diera la mano al individuo, con mi marido interrogándome con la mirada porque cuando dos personas se conocen desde los 18 años pocas cosas les pasan desapercibidas.


La Mansión Teodolinda, donde pernoctamos en Managua. Para las fotos debieron retirar el cuerpo de Seguridad que
día y noche hacían guardia armados.

Dos imágenes de la entrada en La Verde Sonrisa. (J.M.G/A.Mª.F.)
                   
                           Y Llegó el día de mi encuentro con Tomás Borge en su despacho del diario Barricada. Frente al edificio, al otro lado de la calle había un chiringuito elemental con unas mesas donde se servían bebidas y platillos para mí exóticos, que pedí, como los huevos de tortuga y algunos intestinos fritos. En mi casa bromean conmigo porque soy una curiosa que siempre pruebo lo típico del lugar allá donde vaya, por raro que sea. 


   Habíamos llegado pronto, así que ante el rechazo de mi compañero, al que como buen castellano sólo interesan alimentos a los que se les pueda mirar a los ojos, comí una pequeña ración de lo disponible, muy frito y sabroso, servido por la cocinera. Una bella joven consumida y dispuesta, de las que en cualquier lugar del mundo identificas como la principal mantenedora de su familia.

   A diferencia del diario La Prensa donde me encontré con el poeta Pablo Antonio Cuadra, todo actividad periodística y entusiasmo, con un gentío en las salas a la espera de ser recibidos, la redacción y los pasillos de Barricada que daban acceso al despacho del director se veían desiertos y silenciosos, eran la crónica garcíamarqueña de una muerte anunciada que se produciría al año siguiente. Ignoro si la puerta del despacho se hizo a propósito para ese emplazamiento. Era acorazada, de las que abren con el cre/crec/crec, propio de un banco suizo o un búnker.   







La piscina de La Verde Sonrisa, Tomás Borge tenista y el mural de la entidad con su portero en la entrada(A.Mª.F.)



                              
                           
                                  En las tres imágenes superiores, un vendedor de refrescos que encontrábamos a diario en nuestras idas y venidas por Managua, el padre empujando el carrito y el hijo cogido de su mano, ambos vestidos y aseados ganándose la vida con toda dignidad. En el centro, por las cercanías de la catedral nueva uno de los muchos grupos de menores dejados a su suerte, pegándose a los turistas para, a pesar de sus pocos año, lograr la supervivencia. Sobre estas líneas, adolescentes de la Fundación de Borge escolarizados, vestidos y bien alimentados, encarando el futuro con optimismo.1997. (A.Mª.F.)







                                 Cuatro fotografías que muestran la auténtica Managua de hace veinte años, cuando 25 años después del gran terremoto de 1972, la ciudad seguía arrasada en buena parte, sin que la gran ayuda internacional hubiese devuelto la normalidad a los barrios que se recuperaban penosamente gracias al esfuerzo titánico de sus habitantes. Baste decir que aún hoy, muchas direcciones no existen como tal. Sin que haya vuelto a sus calles el orden urbanístico, sus habitantes han encontrado una fórmula para identificar los domicilios a partir de alguna ruina importante. Así: 

       Don Fortunato Briones

      De donde la antigua catedral, tres cuadras arriba y ocho cuadras al lago.

      Managua

La autora en la Fundación La Verde Sonrisa. (J.M.G.)
        

  
Libro autobiográfico entregado por Tomás Borge a Ana Mª Ferrin y dedicatoria (A.Mª.F.) 

                                  Al encontrarme con Borge, lo primero que hicimos fue comentar su viaje a Barcelona donde mi amigo el taxista Manolo, bellísima persona habitual del Bar Metropol, antiguo lugar clandestino de reunión en el Paseo de Fabra i Puig de Barcelona, lo había paseado por la ciudad. Manolo acababa de fallecer y poco antes me lo había encontrado, dándome recuerdos para el político a quien tenía en gran estima. En aquellos pocos días en mi ciudad ambos se habían cogido aprecio y en varias ocasiones durante la conversación, Borge me expresó su condolencia. Rasgo de sensibilidad, que con los antecedentes tenebrosos que llevaba en mis notas no dejaba de resultar curioso.

  Vaya por delante que la conversación tuvo dos partes bien diferenciadas, la política y la vida privada del comandante, capítulo éste último al que aquí me refiero, junto a su admiración hacia la  profesionalidad de su competidor La Prensa.  También citó en positivo a la prensa española, empezando por El País. Y La Vanguardia, de la que habló maravillas a pesar  de ser un medio conservador.


 Demostró gran interés en informarme a fondo de su Fundación La Verde Sonrisa donde tenía acogidos a jóvenes a los que se les impartía estudios, según dijo, acompañados de un buen programa de deportes. Al día siguiente quedamos en visitar el centro, una mansión rodeada de jardines. Al ser agosto el ambiente era relajado, con menores de ambos sexos reunidos aquí y allá, con algunos en la piscina. Cuando llegamos nos recibió vestido de blanco tenis en toda su equipación menos la gorra azul de beísbol. Cuando nos dejó para ir a cambiarse, no resistí la tentación de llevarme un documento de la metamorfosis del antiguo guerrillero.



Con Atafat y García Márquez



En familia, con Fidel Castro. Sobre estas líneas con su última esposa, Marcela Pérez Silva y sus tres hijos.

                                Al hablarme de la capacidad intelectual de este antiguo estudiante de Derecho que colgó los libros allá por el primer curso, de su valentía, dureza de carácter y don de liderazgo, todo el que lo conocía no tenía término medio al mencionarlo. O lo ponía por las nubes o corría a esconderse. Nadie me puso al tanto de que iba a encontrar a un ser que desde el principio se le veía interesado en contarme confidencias de su familia, sus esposas, sus hijas, del desastre que significa para los jóvenes verse empujados a huir a las montañas viviendo experiencias y tomando decisiones que ningún hombre debería vivir. Por su seriedad al explicarse parecía estar echando cuentas consigo mismo.

   Por entonces debía ir por su tercer matrimonio más historias añadidas, con ocho hijas reconocidas y un único hijo varón, Oscar, más otro que venía en camino según me informó mientras conversábamos. Me hablaba del mundo en que crecerían sus hijos pequeños, cuando al mencionar a una de las hijas mayores enmudeció, mirándome muy fijo con los ojos acuosos y sus labios formando una línea paralela bajo sus pómulos afilados. Había sido asesinada por la época en que se produjo el golpe que propició el acceso al poder del Partido Sandinista en 1979, tras una vida con episodios que un padre, sea el que sea, jamás desearía para una hija. Decir que fue uno de esos momentos cuyo flash se queda en tu retina, resulta imprescindible. 


   Ya en 2007 siendo embajador en Perú se casó por última vez con la actriz y cantante peruana Marcela Pérez Silva, con ella tuvo otra hija y dos varones. Según todos mis informantes, esos fueron sin duda los años felices de este hombre al que sabe Dios si, como tituló su admirado Fidel Castro, la historia lo absolverá. O no. 


Ana Mª Ferrin


32 comentarios:

  1. Interesantes vivencias las tuyas, Ana María. Debe ser impactante estar frente a frente con personas que, para bien o para mal, han marcado la historia de sus países.
    Deduzco que has escrito la biografía de Sandino y realmente me sorprende la paleta variopinta de tus biografiados.
    Supongo que todos, sean del cariz que sean, te habrán enriquecido de una manera u otro. Aprovecho para felicitarte la Navidad, no vaya a ser que tomes ya un descanso y nos dejes hasta pasadas las fiestas. Un abrazo

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    1. Amiga Conchi, desde 1985 no he parado de tocar la variopinta paleta que nombras. De ahí que siempre salgan cosillas que en su día se publicaron o hilachas que quedaron para mejor ocasión, como en este caso.
      En agosto y diciembre siempre dejo algo preparado, así que aparte de desearos Felices Fiestas a todos la próxima semana, seguiremos en contacto.

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  2. Estuviste en todo el mogollón latinoamericano y con un personaje muy vinculado con gerifaltes guerrilleros de plena guerra fría. Menudo susto te llevarías con el individuo que te tildó de espía. Pensarías de todo.
    Un saludo.

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    1. El individuo que citas era -sobre el papel- un humanista, pero que debía tener con el peligroso Borge alguna movida de peso era evidente. Y aunque yo era una simple escribidora que pasaba por allí, no me paré a filosofar.
      Para diálogos, mejor Platón

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  3. Apasionante todo lo que cuentas, Ana María. Te da material para escribir un libro en el que no se puede parar de leer.
    Recuerdo remotamente las andanzas de Sandino y otros personajes por los telediarios de entonces. O al menos eso creo.
    Te confieso humildemente que no estoy a tu altura. Incluso recuerdo vagamente haber visto una película.
    Admiro tu memoria.
    Un abrazo.

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    1. Mi memoria se nutre de las notas que escribí cada noche de aquel viaje en que estuve recorriendo buena parte del país, con entrevistas y visitas a lugares muy concretos.
      Tienes razón en que por los años 80-90 se habló mucho de Nicaragua y de los seguidores de Sandino, que murió en 1934. Sabía de la película pero no la vi, así que me has dado una buena idea.

      Abrazos para ti y celebro que te haya interesado el tema, bastante desconocido.

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  4. Viví aquellos años de la guerrilla, con las noticias que llegaban sobre Somoza y los intentos de acabar con la dicatadura. Recordé con tu entrada al Comandante Cero y Borge, así luego los tristes años de la presidencia de Ortega. En los años 90 del siglo XX, trabaja en la industria farmacéutica y me tocó viajar muchas veces a Centroamérica, entre ellos Nicaragua. Me has traído recuerdos interesantes.

    Besos

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    1. No sé hoy, pero vivir por entonces en la Managua del terremoto era un ejercicio de valor como no he visto en ningún otro lugar.
      Sabrás muy bien a qué me refiero.

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  5. Tienes unas intensas experiencias. Un reportaje interesante donde desconocía mucho de lo que cuentas.Besicos

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    1. No soy nada arriesgada, la comodidad es lo mío. Pero a veces se presentan ocasiones que no hay que dejar pasar. Petonets para ti.

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  6. Un intenso y muy interesante reportaje.

    Sin duda, tienes unas grandes vivencias dignas de recordar.

    Mil gracias por compartirlas.

    Un beso,

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    1. Para bien o mal los protagonistas de grandes momentos de la Historia siempre resultan atractivos. Y si hay posibilidad de rascar un poco la corteza, eso que añadimos, Amalia.
      Una abraçada.

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  7. cuanta maravilla en lo que cuentas
    eres toda una artista de tus letras e imágenes

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    1. Gracias, guapa.
      Hay por ahí cada personaje que como te descuides, en diez minutos te da hecho un relato de veinte páginas.

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  8. Una visita entrañable y peligrosa, Anamaría. Ante las amenazas, muy de machitos centroamericanos, la tranquila entrevista con esta persona capaz de entender y transmitir sin problemas su opinión acerca de las, imagino, variopinta comunicación que tendríais, uno observa que comunicarse con un “indiano” que ha tenido que luchar para que el imperialismo engulliente y pertinaz desaparezca de su pueblo, debió de ser tan importante como cuando estuve con Fidel Castro y me sorprendió “su calma tras la fura batalla”. Nunca se perdona a quienes han hecho posible que el Poder se tambalee y se limite a inmiscuirse en sus problemas domésticos y no en los de pueblos que quieren ser lobres y, a veces, pocas, lo consiguen. ¡Viva Sandino! Un abrazo.

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    1. Hay veces en que la estrategia del Big Brother es un combinado de ducha escocesa. Guerra y apartarse, una y otra vez, hasta que el más débil por mucha razón que tenga se consume, al faltarle el oxígeno económico y el respaldo de la opinión pública. Sandino tenía toda la razón y todo el apoyo de muchos países y a pesar de su precariedad de medios, demostró que de haber podido resistir hubiera sido un estadista de primera. Pero las alianzas de intereses bien manejadas por sus enemigos fueron corrompiendo y desmoronando al pequeño ejército, hasta que se lo tragaron vivo.
      Pero ahí quedó su gesta, como en Esparta.
      ¡Y que viva Sandino!

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  9. Trabajo y un poco de turismo a la vez puedes lograr me figuro, pues siempre se va conociendo algo importante de la ciudad en estas entrevistas.
    Me imagino que tu vida debe de ser a ratos dura pero es tan interesante a la vez con todas estas entrevistas que realizas.
    Un abrazo.

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    1. Este fue un viaje muy organizado en función de lo que pensaba hacer. Pero la belleza omnipresente de Nicaragua se filtraba por todas partes y mucha de su gente quedó en mi para siempre.

      Un beso, MariPi

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  10. Nunca dejará usted de sorprenderme, querida Ana María. Hoy descubro que además es usted una dama muy aguerrida! Menudos minutos de tensión debió de pasar usted en presencia del innombrable. Todo un ejercicio de autodominio, que parece que se le da mucho mejor a usted que a él.

    Feliz lunes.

    Bisous

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    1. No quisiera dar la sensación de una reportera de guerra porque nada más lejos de mi naturaleza, hedonista y amante de la buena vida. Vamos, que nunca me verán escalando el Annapurna.

      En realidad la escena podía haber sucedido en el salón del protagonista ilustrado de una de sus magníficas novelas, porque el personaje se movía ágil entre letras y academias. Pero sufrió un ataque de pánico, él sabrá porqué, y yo reaccioné como he contado.

      Se acercan días señalados y le deseo lo mejor, querida amiga.

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  11. Sin conocer demasiado el tema me maravillan los contactos que has logrado establecer en el presente y en el pasado (y auguro que el futuro). A parte de esta entrevista podemos seguir el rastro de muchas otras que sin este blog serían para nosotros personalidades desconocidas...o casi. Recuerdo la de Pujol, por ejemplo.
    Un beso

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    1. Buen encuentro aquel, desde luego. Para mí también fue una sorpresa, aunque no hay duda de que el ex President supo reaccionar con categoría. No como el innombrable.
      Al trabajar bastante la entrevista con el factor humano como fondo, ya había tenido otras experiencias de desnudos vivenciales de los que aportan un plus. Pero alguna va más allá, te deja huella y la enseñanza de que todos tenemos nuestro cajón secreto.
      Besos.

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  12. Al cabo del tiempo, Ana María, te sentirás parte de esa historia, la que se enseñará en los colegios con mil matices. No cualquiera logra meterse "dentro" del cuadro, el mismo que para otros es objeto solamente observable sin movimientos.

    Un beso austral.

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    1. Como bien sabes, a menudo se cumple el expediente. Pero en ocasiones sí tienes la sensación de haber levantado una porción de la esquina de la alfombra. Otro para ti.

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  13. Com este teu trabalho, CON SANDINO EN NICARAGUA. . TOMÁS BORGE, pude conhecer um pouco do que se passou na Nicarágua, nesse período em que relatas.
    Como aqui no Brasil sempre estivemos um pouco de costas para esse país da América Central, aguardo a sequência deste teu trabalho para conhecer um pouco esse país.
    Um grande abraço, Ana.
    Pedro

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    1. Hola, Pedro.
      Seguro que a medida que vayan saliendo nombres y situaciones del Frente Sandinista y Nicaragua, recordará lo que pasó en los 80-90. Fue una época interesante en todos los países por los bloques políticos de opinión que se formaron.
      Saludos.

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  14. Por lo que leo llevas una vida muy interesante y de mujer aguerrida entrevistando a personajes importantes aunque te llevaras un susto mayúsculo cuando te acusaron de espía e intentar que no salieras de allí. tus entradas siempre son de lo más interesante Ana Mª.
    Un abrazo.

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    1. Ese día aprendí que poner cara de esfinge y quedarse inmóvil ante un individuo descontrolado, es positivo.
      Otro para ti, Conchi.

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  15. Estoy gratamente sorprendida con tus vivencias y la concatenación de hechos y personajes de la historia reciente. Me gustó como cuentas la mirada de complicidad con tu marido cuando saliste acongojadita del despacho. Pero se me rompe el alma cuando te refieres a esos niños que se ponen al servicio del turista como forma de supervivencia... Sigue sin erradicarse.
    Siempre un placer pasar por tu espacio.
    Un abrazo, Ana María

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    1. Según luego me contó, salí tranquila y sonriente pero mis ojos eran un poema.
      No he querido extenderme por respeto, pero veo que has captado la idea de los niños. Ignoro como será el presente. De todo corazón les deseo lo mejor, que es lo que se merecen.

      Un beso, Pilar.

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  16. Eu estou seguindo o seu blog,
    sabia? Por isso estou aqui,
    para dizer também que adoro
    vir por estas bandas e para
    te deixar um abraço e os votos
    de um feliz ano novo.

    Beijos,

    silvioafonso



    .

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    1. Hola, Silvio. Gracias por la visita.

      Reciba mis buenos deseos para el próximo 2018.

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