En los años noventa, al echar un primer cierre a todo lo reunido sobre Antonio Gaudí y disponiéndome a iniciar la redacción de mi libro Gaudí. La Huella del Genio, revisando diversos apartados descubrí que me faltaba un eslabón, imprescindible para descifrar el cómo se había podido mantener la fascinación japonesa por Antonio Gaudí desde 1926, año en que la Sagrada Familia recibió al primer viajero conocido de esa nacionalidad, Kenji Imaii, dos meses después de la muerte del arquitecto.
Pero ya habían pasado 70 años y el número de
visitantes de esa nacionalidad no dejaba de crecer, era arrollador, imposible
por tanto que sólo se alimentara de aquella visita aislada que si exceptuamos al
colectivo de arquitectos, entre sus compatriotas tuvo escasa repercusión.
Tres
eran los japoneses, dos arquitectos y un escultor, que se habían anticipado en una
década al boom de sus paisanos en 1983, llegando en solitario y por libre a Barcelona en los años 70 y
tomando la decisión de dedicar parte de su propia obra a la de Gaudí. Uno
haciendo durante 20 años los planos de todas sus construcciones, el segundo preparando un
extenso estudio que publicó en dos tomos con muchas claves de la inspiración de Gaudí, y el
último quedándose a trabajar en la Sagrada Familia para realizar diversos elementos
en la fachada del Nacimiento, lugar en el que sigue en la actualidad.
El
primero de ellos, el arquitecto Hiroya Tanaka, señaló la respuesta a mi interrogante al
desvelarme un episodio ignorado en Occidente que había fascinado al país nipón hasta tal punto que lo había unido al espíritu del arquitecto,
enamorándolo de Gaudí para siempre.
Gracias a Tanaka descubrí que todo partió de un
hecho fortuito: la impactante campaña publicitaria que la firma de bebidas Suntory había desplegado en televisión
para el lanzamiento de su producto estrella, el whisky Royal.
UNA CAMPAÑA GENIAL
Publicado en Gaudí y Mas. 15 de Junio de 2013
Empecé a investigar los contactos que la firma tenía en España tratando de conseguir el vídeo de la campaña o siquiera alguna foto con las imágenes que tanto revuelo habían armado. Fui consciente de que había dado con algo aquí desconocido que abría una puerta importante en la relación España-Japón, ya que al destaparlo, su interés por el arquitecto no sólo se dirigía hacia Barcelona, sino que ampliaba el abanico hacia otros lugares del país donde se encuentran sus obras; León, Astorga, Cantabria, Mallorca, sin olvidar a la Andalucía flamenca del protagonista del spot televisivo, porque allí además comparten antepasados desde el siglo XVII con los habitantes de Coria del Río.
Resultó que la empresa
Suntory tenía en Madrid y Barcelona varios negocios de restauración y desde el
primer momento colaboraron para proporcionarme lo que les pedí. Unos días
después del encuentro que mantuvimos en uno de sus locales me hicieron llegar unas
fotografías sacadas del vídeo y el mismo vídeo, que por cierto estaba grabado
en sistema Secam y los periodistas que me entrevistaron para el programa de la
televisión catalana TV3 que se estaba rodando para Gaudí 2002 y en el que
colaboré proporcionándoles abundante material, se encargaron de pasar la cinta
al sistema Pal que era el que utilizábamos en España.
![]() |
| La bailarina danza perfilando el banco ondulado del Parque Güell, |
El
vídeo promocional de Suntory se había extendido por todo Japón en 1983 a través
de la televisión en color. En él, envuelta en el ambarino color del pasado –y
del wishky–, una ballerina en rojo y
rosa con máscara de geisha marcaba
pasos de baile por diversas obras del arquitecto, cortejada por un apuesto
caballero con monóculo, ataviado con una indumentaria a medio camino entre
traje corto andaluz y el Zorro.
Personajes de
la mitología popular japonesa asomaban entre las columnas inclinadas del
Parque Güell. La danzarina perfilaba el contorno ondulado del célebre banco
de trencadís, los terminales del Parque Güell servían de
fondo al enigmático galán y las cristaleras acuáticas del salón de la Casa
Batlló prestaban su escenario a otro baile de la dama, con el galán de sombrero
cordobés apoyado de espaldas contra una de sus finas columnas en la que también
reposaba con indolente chulería la suela de su bota, a la manera de un James
Dean flamenco. El elemento femenino del país quedó seducido con el actor y los
espectadores varones captaron el atractivo look masculino del misterioso
personaje.
![]() |
| Hiroya Tanaka preparando la primera exposición de sus planos en el centro comercial La Illa. 1990 |
![]() |
| Dos de los dibujos y planos realizados por Tanaka. 2000 (A.Mª.F.) |
![]() |
Cristal cuarteado y liso, diseños de Tanaka para la firma Torres.2000.(AMF) |
Vista
hoy la promoción treinta años después de su primera emisión, el despliegue de
medios sigue siendo soberbio en sabia mezcla de estilos y efectividad. Las
ventas del wishky Royal se dispararon, pero el efecto colateral
que nos ocupa vino por añadidura. Fue la identificación medular y definitiva
de Japón con España, con Barcelona y con Gaudí.
Las vueltas que da la vida.
Pasado un tiempo, la firma Torres encargó a Hiroya Tanaka el diseño de una botella para su brandy Jaime I. Echando mano de los planos de las obras gaudinianas que había realizado a lo largo de más de veinte años, Tanaka diseñó la réplica de una de las salidas de escalera que podemos ver en la terraza de la Casa Milá. Llevada a cristal y cerámica en varias versiones, se ha convertido en una pieza de regalo que ofrece la doble función de poder saborear su apreciado licor y hacer perdurar su envase como objeto decorativo.
Ana
Mª Ferrin
(*) Vídeo gaudiniano del whisky Royal
(**) Capítulo con la biografía de Hiroya Tanaka más una larga entrevista, en el libro de A.M.Ferrin,
La Huella del Genio:
La Huella del Genio:








Una mezcla exótica y explosiva: Gaudí, Japón y el Whisky.
ResponderEliminarEs lo que tienen los genios, que todo el mundo intenta una aproximación.
Ya veo que sobre el genial arquitecto guardas una importante documentación, pero creo modestamente que te falta algo: una noticia impactante que saqué en el blog hace tiempo. Después del consultar el enlace, fíjate en que fecha salió a la luz:
http://latinajadediogenes.blogspot.com.es/2010/12/la-obra-culmen-de-gaudi-en-peligro.html
Un saludo.
…es que hay gente muy mala a la que no le sienta bien la Navidad y quiere vengarse.
ResponderEliminarYo la primera, porque eso mismo le pregunté en el 2000 a Jordi Faulí, que hoy es Arquitecto Director de las obras y entonces era el ayudante, y a pesar de ser una incrédula reconozco que su respuesta me pareció muy razonada y tranquilizadora. Y no debía ir mal encaminado porque quince años después todo sigue en pie a pesar del AVE. (O eso parece).
Recuerdo de aquella entrevista: http://amf2010blog.blogspot.com.es/2013/02/sagrada-familia-la-acabara-jordi-fauli.html
Saludos desde BCN
Al final va a resultar que la inocentada podría convertirse en una pesadilla real... dentro de 2000 años.
ResponderEliminarUn saludo.
No lo creo. Mira lo que supimos hacer apilando piedras en Segovia y Tarragona hace 2.000 años y ya ves como están los dos monumentos, da gusto verlos.
EliminarSaludos desde la Rambla.
A veces el eslabón perdido aparece de la manera más imprevisible posible y no siempre éste es misterioso y erudito, sino que está relacionado con la realidad inmediata y popular de un anuncio de la televisión. Cualquier cosa puede hacer saltar la mecha del interés de alguien sensible que piensa mientras ve este anuncio, por ejemplo, que lo que aparece ahí merece la pena y que el centro de su atención no es el artículo que en él aparece en venta, sino unos edificios que le atraen poderosamente la atención.
ResponderEliminarLo que no me explico, Ana, es cómo no han llevado al príncipe japonés a Barcelona. Me parece extrañísimo. Ya sé que el viaje estaba centrado entre las relaciones entre España y Japón, que se remontan a hace más de 400 años. Pero, ¿qué tenía que ver Santiago de Compostela?
Un beso y saludos a Rocky (en cuanto te envíe el paquete contesto a tu mensaje)
Qué verdad es eso de que a veces te impacta algo que ves en un anuncio y sin embargo no recuerdas lo que estaban anunciando.
EliminarPor un par de casualidades sé algo de esa visita. El príncipe Naruhito ya ha estado como mínimo una vez en Barcelona. Y sus padres además de alguna otra en Madrid y Salamanca (sabrás que su madre la Emperatriz Michiko está muy ligada a tu ciudad y de ahí que esta vez el príncipe también haya ido a Salamanca), estuvieron dos veces en Barcelona, lo sé por una anécdota que pasó con Etsuro Sotoo. A Madrid ha ido por ser la conmemoración de la primera embajada japonesa y precisamente a Coria del Río lo ha llevado la historia de los japoneses que se quedaron allí en el siglo XVII tras la visita. El ir a Santiago es porque la Ruta Jacobea está hermanada con el Kumano Kodo, equivalente místico de nuestro Camino, unión representada por un monumento y dos placas que se colocaron hace años en las dos ciudades.
Hay más motivos para que esos fueran los destinos escogidos pero los que te cuento son bastante interesantes. Ahí va la entrada que hice a propósito del hermanamiento Santiago-Kumano:
http://amf2010blog.blogspot.com.es/2012/02/escultura-sonora-ulular-al-viento.html
Saludos de los dos.
A Salamanca vienen siempre porque en ella está establecido el Instituto de Estudios Hispano- Japoneses, concretamente en el antiguo Palacio de la duquesa de Almarza. Y no me cabía duda de que ya habían admirado la obra de Gaudí en Barcelona, pero me extrañaba que no hubiera sido un punto de la visita de este año. Todo aclarado.
EliminarSaludos
Poco a poco voy descubriendo que la relación Japón-Salamanca tiene derivaciones culturales interesantes, y no muy conocidas fuera de la ciudad, que sería bueno darlas a conocer. Bszs
Eliminar