Fue el 35º Presidente de los Estados Unidos de América, tenía 46 años y se llamaba John F. Kennedy.
![]() |
| SecuenciaS del asesinato del Presidente de los EE.UU. John F. Kennedy, en Dallas, Texas. 1963 |
UNA TRAGEDIA AMERICANA
Publicado en Gaudí y Más. Agosto de 2013
El viernes 22 de septiembre de 1963 a las
12,30, el Presidente John F. Kennedy circulaba en la limusina
presidencial por la Plaza Dealy de Dallas, Texas, junto a su esposa Jackie camino de una serie de lugares,
entre ellos el Market Center, donde estaba prevista la inauguración
de una Muestra Internacional de Escultura Contemporánea. El vehículo iba
realizando diversas paradas para que la pareja presidencial correspondiera a
las muestras de afecto de los ciudadanos que acompañaban desde las aceras todo
el recorrido. El vehículo rodeó la plaza tomando la calle Houston hasta su enlace con Elm
Street, momento en que ralentizó la marcha preparando el amplio giro que
debía efectuar a la izquierda. Tras entrar en Elm Street pasó frente al
Almacén de Libros Escolares de
Texas, muy cerca, a unos veinte metros y a una velocidad de 15 km. De repente sonaron tres disparos
seguidos, dirigidos hacia la cabeza del Presidente. El primero da en un árbol y se desvía, rebotando en el
cemento e hiriendo a un presente ocasional, James Tague. El segundo disparo hecho 3,5 segundos más tarde - denominado "la bala mágica" para no aceptar que pudo haber otro tirador-, entraba por la nuca de Kennedy, saliendo por su garganta e hiriendo a la vez en la espalda, la muñeca y el muslo del gobernador de Texas, John Connally, que se encontraba en el asiento delantero con su esposa Nellie. El tercer y último disparo se
realiza a 8,4 segundos del primero,
impacta en el occipital derecho del Presidente con toda potencia, de lleno,
desprendiendo una parte del cráneo que va a parar a la parte trasera del coche.
La filmación de un testigo ocasional ha permitido visionar el valor y los
reflejos de Jackie, la esposa del Presidente, colocando a su marido estirado
en el asiento y gateando hasta la parte trasera descubierta, posiblemente para recoger el
fragmento que le señalaba el guardaespaldas, sin temor a las balas ni a la velocidad del vehículo, que salía disparado hacia el hospital. El periodista de la BBC, John McAdams, entrevistó en 2002 a otro testigo, Jeff Franzen, que entonces tenía 6 años y se encontraba con sus padres a unos 10-15 metros del vehículo presidencial cuando sonó el segundo de los tres disparos. Vio levantarse a Jackie entre la confusión de color rosa producida en su mente infantil por el traje rosa de la primera dama, las rosas de su regazo y la sangre, observando a la vez el niño que un hombre vestido de azul se subía a la parte posterior del vehículo descubierto, en lo que Franzen recuerda como una acción del guardaespaldas para ayudarla a colocarse de nuevo en el asiento. La pelota con la que Franzen había estado jugando con su padre en el césped de la plaza mientras esperaban la comitiva se les coló por una alcantarilla. La misma en la que más tarde se especuló sobre si había servido de escondite a otro de los autores del atentado.
![]() |
| Gobernador de Texas, John Connally |
![]() |
| Jeff Franzen. Con 6 años fue testigo a pocos metros de distancia del asesinato del Presidente John F. Kennedy |
![]() |
| James Tague durante su servicio militar. Fue herido en el atentado |
![]() |
| James Tague en la actualidad, señalando el lugar donde fue herido |
![]() |
| Edificio del Dallas Market Center en la actualidad |
![]() |
| La escultura de Josep Mª Subirachs, Cera Perdida Vertical, en su ubicación en el Market Center. 1963 |
La Exposición de Arte del Market Center de
Dallas se quedó sin inaugurar aquel 22 de Noviembre de 1963.
Entre las piezas mostradas figuraba la obra
de hierro y hormigón Cera Perdida
Vertical, del escultor Josep Mª
Subirachs, autor de la fachada del Santuario del Camino, en León, y de las cien figuras de la fachada de La Pasión en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.
Ana Mª Ferrin
(*) Del libro El Tacto y la Caricia. Subirachs, Ana Mª Ferrin. Reseña y Primer capítulo














Yo era un crío cuando ocurrió el asesinato. Un tema que todavía hoy presenta más sombras que luces.
ResponderEliminarInspirador de películas, novelas y otras manifestaciones artísticas y culturales.
Un saludo.
Se dice que la pregunta, "¿Qué hacías cuando te enteraste de la muerte de Kennedy?" es un clásico. Yo recuerdo exactamente quién me lo dijo y lo que estaba haciendo.
EliminarY que fue una de las noticias que más han impactado a mi alrededor desde que tengo uso de razón.
Ríos de tinta se ha escrito sobre este magnicidio con grandes sobras aún. La actitud de Jacqueline Kennedy fue de gran valor. Y veo que la escultura de Subirachs quedó allí en Dallas.
ResponderEliminarUn saludo.
Yo, de lo que cada vez tengo menos dudas es de lo que NO pasó. Y después de haber leído bastante sobre el tema mi opinión del comportamiento de Jacqueline no puede ser mejor. Por su valor y dignidad por respeto a sus hijos y su país tanto cuando su marido estaba vivo, como cuando murió. Tuvo elegancia para llevar todo lo que se le vino encima.
EliminarEn cuanto a la escultura, que en la foto estaba en el Market Center de Dallas, en este momento estoy fuera y no tengo medios de saber qué fue de ella, pero a mi vuelta lo sabré. Imagino que al estar en una exposición alguien debió adquirirla y trasladarla a otro lugar.
Mientras relatabas los hechos no he podido dejar de recordar la película de JFK, en la cual se exponen de una manera interesante y documentada el asesinato de Kennedy y todas sus claves. Para Subirachs hubiera sido un honor que los ojos del presidente de los EEUU se posasen en su creación, pero no pudo ser.
ResponderEliminarUn beso
Contra sus detractores, la entrada deja constancia de quién era J.M.Subirachs y en qué ambientes se movía cuando decidió aceptar el encargo de la Sagrada Familia.
EliminarSobre Kennedy, de todas las incongruencias que pueden leerse en el Informe Warren la mejor es la teoría de “la bala mágica”, baza que parece creada para dar carpetazo a la investigación y acallar las voces críticas. Eso de que una sola bala pueda destrozar un cráneo y se pasee por la cabeza y el cuello de una misma persona, que después salga de ese cuerpo y ataque la espalda, el muslo y la muñeca de otro señor, para luego cambiar su trayectoria en zig-zag hasta provocar doce heridas en total…
Que tengas buenas fiestas, Carmen