Para mis hijos
Para la familia de Kiko Ledgar
Para Clint Eastwood,
Demi Moore,
Jim Carrey,
...Y para todos los que vivieron su infancia
rodando en una caravana...
El matrimonio formado por Enrique (Kiko) Rodolfo Ledgard Jimenez, hijo del presidente del Banco Alemán de Perú, embajador de Alemania en Lima y cónsul Honorario de Alemania en Perú, Carlos Ledgard Neuhaus, con antepasados nórdicos e irlandeses, y Ana Teresa Marrou de ascendencia francesa, ambos peruanos, tuvieron un primer hijo, Enrique Hernán (Kiko Jr.).
Hasta aquí todo más o menos corriente. Sólo
que a continuación tomaron impulso y fueron sucediéndose los nuevos bautizos
hasta llegar a once, muchos de ellos con el barniz inglés del mestizaje
cultural del continente americano. Así llegaron Anette (Ana Teresa), Roy Alano, Brick
(ladrillo) Francis, Nikel (por el metal), Lin, a la que añadieron el prefijo
Tink, que al unirse Tink-Ling, sonaba a campanilla y también a locuela.
Coincidiendo con el nacimiento del siguiente vástago la noticia del momento era
un nuevo avión cuatrimotor que rompía moldes de velocidad, el Clipper Marc, y
al padre amante del progreso le gustó el nombre decidiendo que se llamara así.
Pero el próximo embarazo volvía a coincidir con otro avión aún más rápido de
propulsión a chorro, y así le pusieron a la nueva personilla, JET Zabel.
Con
el que pensaban iba a ser el último ya cerraban el ciclo de la velocidad. El
sacerdote lo bautizó como centella, relámpago, FLASH Denis. ¿Hemos acabado? Pues no. Bueno, fueron a
buscar otro más, el último planeado, la propina. Fue Tip Vance. Pero aún quedaba una última sorpresa en la
casa, porque ésta vez ya definitivamente sin prevenirlo, aún aparecería la que
ahora sí sería el último miembro de la familia, Spring Rose. Spring, en inglés
Primavera, pero también resorte, muelle. Sentido del humor no le faltaba a Kiko
Ledgard.
La historia del porqué acabó en España aquel deportista que había trabajado en British Airways e IBM, creativo publicitario dueño de su propia empresa, productor, director y presentador de programas de televisión en su Perú natal, merece un capítulo aparte.
A tres meses de que se cumpla el 20º aniversario de su desaparición, vaya desde aquí un recuerdo a su figura. Tratando otros aspectos de su vida, en especial su tremenda aventura como empresario de cámping.
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| Kiko Ledgard y su esposa Ana Teresa, con casi todos sus hijos. |
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| Una alegre caravana con su avancé... (La auténtica era mucho más pequeña. Pero puestos a imaginar...) |
CUANDO LA SUERTE DA LA ESPALDA
Publicado en el libro de Ana Mª Ferrin, Los Ojos del Paraíso. Huerga y Fierro. 1997
Extracto publicado en Gaudí y Más. 25 de julio de 2015
Si los hijos de aquella familia numerosa
guardan el recuerdo de una niñez armónica y feliz, una pequeña parte del mérito
se la llevó una caravana equipada con ocho literas y un avancé (toldo
cerrado que hace las veces de porche) que también servía de dormitorio. En aquella
magnífica casa rodante el padre se llevaba con él a la familia, instalándola en
el camping más cercano a la localidad que estuviera haciendo galas del concurso
1, 2, 3, con su equipo.
En la familia, cada uno de los once hijos
tenía una misión y la del controlador era la de contar a sus hermanos, que se
numeraban a sí mismos del 1 al 10 mientras subían al vehículo. Pero nadie
controlaba al controlador, así que cuando éste se entretuvo en León
despistándose en el último instante de la marcha, nadie reparó en su falta
hasta llegar a Madrid. En invierno, sin dinero ni abrigo, sin la facilidad
actual del teléfono móvil, el adolescente demostró ser un hombre de recursos y
volvió a la capital por sus propios medios en autostop. Ésa fue la primera vez.
La segunda tuvo lugar en Aguadulce, Almería.
Kiko había partido a primera hora con la
familia para presentar el Festival de la Costa del Sol. Brick se distrajo
quedándose solo en el cámping. Lo solucionó forzando una ventana para entrar en
la caravana y pasó todo el día solo, comiendo por su cuenta y pasándolo tan
ricamente.
-Como creador y comunicador, mi padre sí que fue un profesional importante, pero en su faceta de hombre de negocios creo que nunca fue muy bueno –reflexionaba su hijo Brick durante la entrevista telefónica que mantuvimos en 1996.
Puede que le faltara ese punto de canibalismo tan necesario a veces en las finanzas para saber eliminar los obstáculos que se crucen en el camino. Sin embargo tuvo una visión brillante para la época cuando finalizó la primera etapa del concurso, la misma que tantos caravanistas hemos acariciado al contemplar un paisaje especialmente bello: la instalación de un cámping en ese terreno dotándolo de los mejores equipamientos.
-Como creador y comunicador, mi padre sí que fue un profesional importante, pero en su faceta de hombre de negocios creo que nunca fue muy bueno –reflexionaba su hijo Brick durante la entrevista telefónica que mantuvimos en 1996.
Puede que le faltara ese punto de canibalismo tan necesario a veces en las finanzas para saber eliminar los obstáculos que se crucen en el camino. Sin embargo tuvo una visión brillante para la época cuando finalizó la primera etapa del concurso, la misma que tantos caravanistas hemos acariciado al contemplar un paisaje especialmente bello: la instalación de un cámping en ese terreno dotándolo de los mejores equipamientos.
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| En su joven época deportista, Kiko Ledgard |
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| Sus comienzos como presentador |
En su caso, aparte de la inversión era
también una previsión de futuro. Iba a ser una isla protectora ante los posibles
vientos de las contrariedades económicas.
Con tantos hijos en edad laboral, aparte
de una ocupación también tendrían un lugar de estancia en plena naturaleza,
espacioso, donde estar todos juntos y practicar deportes, a la vez sin duda que
una fuente de ingresos. El lugar estaba cercano a un pantano navegable en la
carretera Toledo-Ciudad Real, «La Torre de Abraham». Gran extensión de suaves
terrenos con diferentes tonalidades, moteados aquí y allá por encinas.
Lo primero que hicieron fue escoger el
nombre.
Ubicándose en La Mancha y propiedad de
Kiko, no podía ser otro que Don Kikote.
Se compraron los terrenos. Al ser rurales y
alejados de núcleos habitados todo estaba por conseguir. Accesos, servicios,
traída de suministros, permisos.
Empezaron las obras, se construyeron los
bloques de sanitarios, la piscina y una pequeña edificación que haría de
vivienda provisional hasta que terminaran los albañiles. Allí estuvo durante
una temporada su hijo Brick supervisando las obras y en ese tiempo el proyecto
avanzó considerablemente, al tiempo que absorbía más y más financiación, justo
cuando después de tres años sin aparecer en TVE, el impacto publicitario que
genera el medio se iba apagando, descendiendo en consecuencia la demanda del
espectáculo en vivo. Con once hijos el padre tenía cuestiones diarias más
perentorias que resolver, teniendo por ello que aparcar la resolución
definitiva del proyecto varias veces. Tampoco era que los sueldos de TVE en
aquellos días fuesen astronómicos, pero daban pie a la contratación de galas,
que esas sí eran rentables.
En un cierto momento, Televisión volvió a
llamarlo para la segunda temporada del concurso y quedaron las obras en espera
de conseguir más financiación para darlas por concluidas, a la vez que se
dejaba la consecución de los permisos definitivos en una manos gestoras que
como se demostró más tarde, no fueron las adecuadas.
Es aquí cuando la historia del camping Don Kikote toma otros derroteros. Porque al volver transcurrido un corto
espacio de tiempo para continuar, al ser unos terrenos lejanos sin posibilidad
ni medios para una vigilancia intensiva, el vandalismo había hecho su aparición
destrozando la piscina, llevándose los sanitarios, aniquilando la instalación.
Así, cuando volvieron todos juntosa para instalarse, con la
ilusión de finalizar aquel esfuerzo colectivo que les proporcionaría una fuente
estable de ingresos, comprobaron que todos sus ahorros, junto a la gran
inversión de años de trabajo, se habían evaporado.
Cuando en 1996, recién
fallecido Kiko Ledgard me puse en contacto con la familia para incluir su
historia en un libro sobre camping y caravaning, su portavoz, Brick, evitó
echar el tema por lo melodramático. Pero entre líneas se adivinaba la gran
decepción sufrida. Cualquiera que haya puesto su alma en un proyecto al límite
de sus posibilidades económicas tirando a la vez de toda una familia,
invirtiendo los ahorros de años y embarcándose en créditos, puede comprender lo
que significó para ellos.
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| Con el gran Valentín Tornos, Don Cicuta. |
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| Con las azafatas del 1, 2, 3. |
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| Narciso Ibáñez Serrador, director del programa, acompañado por las azafatas |
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| Las Hermanas Hurtado, Las Tacañonas. |
El punto final de la historia fue que no pudieron retomarlo para ponerlo en marcha de nuevo y cualquiera que se acerque por los alrededores de ese pantano podrá comprobar el estado en que quedaron los terrenos, que por cierto, en la época de mi entrevista aún eran propiedad de los protagonistas.
Dos años después de terminar la segunda etapa en que fue su presentador, Kiko Ledgard sufría el tremendo percance que frenó definitivamente una larga carrera de éxitos. Fue uno de esos chispazos de mala suerte en los que uno no tiene más opción que convertirse en observador pasivo de las circunstancias.
En 1981, Ledgard se encontraba en un hotel de
Lima para comparecer ante la Prensa en la exhibición del programa concurso que
iba a ser su reaparición triunfal ante las pantallas peruanas. La idea, otra
vez, era muy original. Él se presentaría como una estrella de la comunicación
acompañado de su secretaria española, Deli Huelva, a la que desde España
perseguía su celoso marido (el auténtico, Manuel Troncoso).
Con un show a la americana deslumbrante de
luces y bellas mujeres, Kiko Ledgard con su talento para el espectáculo, se
subió a la barandilla de la terraza del salón y empezó a hacer el alarde de
funambulismo que siempre remataba con una voltereta hacia atrás en la que
simulaba perder el equilibrio, provocando la emoción en la gente y un último
aplauso cuando enderezaba la figura y saltaba ágilmente al interior sin sufrir ningún daño.
Pero en ésa actuación no contó con el
pánico de una azafata inexperta. Ésta, creyendo de veras que se caía, con la
mejor intención saltó hacia él agarrándole una pierna, lo que desestabilizó al
equilibrista y lo precipitó sobre un suelo de cemento desde la altura de un segundo piso.
Contra todas las previsiones no fue una
caída mortal. Aún así, los diferentes traumatismos y sobre todo la conmoción
dejaron seriamente tocado su organismo, en especial con un cierto desconcierto del
tiempo que le hacía confundir el antes y el después.
Un año más tarde intentó volver a su
actividad. Debido al problema de coordinación, su forma de trabajar basada
principalmente en la rapidez de reflejos y el ingenio, quedó bastante disminuida.
A pesar de que él mismo era consciente de la situación y muchas veces conseguía
arreglarlo a base de bromas, en las contadas ocasiones que trabajó a partir de
entonces se hizo patente que la única forma posible de hacerlo bien hubiera
sido en programas estrictamente grabados .
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| Con su partener en el concurso, Dely Huelva |
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| Instante del accidente, cuando una azafata se asusta e intenta sujetar a Kiko causando la trágica caída, imagen que por respeto a su memoria no mostraremos |
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| En una de sus últimas imágenes, Kiko Ledgard |
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| Para el recuerdo, imagen alegre de la pareja junto al rótulo del camping. |
Una pregunta de esas que te asaltan como una
chispa me estuvo hormigueando durante toda la conversación con Brick Ledgard. Surgía y se apagaba quedando en el aire. Después
de repasar mentalmente todos los datos no me resistí a efectuarla, consciente de que al igual que yo, mucha
gente se la hizo en su momento. En un principio recibí evasivas, la familia
nunca había comentado el tema y no era fácil que a esas alturas y en esas
circunstancias contestasen. Insistí.
-Tras la tragedia –le pregunté a Brick
Legdard-, después de haber sido el alma del programa 1, 2, 3, lanzarlo a la fama y compartir una
larga colaboración con el director, ¿hubo algún tipo de apoyo laboral o
amistoso de cualquier especie por parte de Chicho Ibáñez Serrador?.
-No. Ninguna.
-¿Y algún mínimo aliento o ayuda
de otro tipo?
-No. Ninguno.
Robert L. Stevenson dejó escrito que todos los hombres mueren jóvenes.
Aquel gran creativo de la publicidad y la televisión, Kiko Ledgard, nos dejaba
definitivamente el 23 de Octubre de 1995. En cuanto al mundo del cámping tocó
los dos polos de esa actividad, como caravanista y como empresario, con
desigual fortuna. Pero en el romántico intento de realizar sus sueños, sólo por
eso, por creerlos posibles, ya logró un
triunfo notable.
ANEXO
Según nos
informaba el autor del segundo comentario, ahora confirmado por su hijo Clipper,
las cenizas de Kiko Ledgard fueron esparcidas por los terrenos del cámping
donde había puesto tantas esperanzas.
Dos años
más tarde, en 1997, el aporte de nuevos
cauces de agua amplió el volumen del pantano, quedando sumergido el cámping y
con él las cenizas del recordado presentador. Descanse en paz.
Ana Mª Ferrin
















Me traes recuerdos de otros tiempos, de aquel programa que veíamos toda la familia. Chicho Ibáñez Serrador siempre fue un innovador con todos los programas que hizo. Y Kiko, un gran presentador, siempre simpático y sonriente, con esa costumbre suya de llevar varios relojes en las muñecas y también, según creo recordar, un calcetín de cada color. Original siempre fue.
ResponderEliminarUn saludo.
Hay vidas que merecen un libro y ésta tiene todos los ingredientes de un best seller, además de haberse ganado un puesto amable en nuestros recuerdos.
EliminarSaludos y buena vida.
Falta el final; al fallecer kiko en 1995, sus cenizas se esparcieron en el terreno del camping. En 1997, el pantano se amplió, quedando bajo sus aguas el camping Don Kikote de la Mancha, junto con las cenizas de Kiko Ledgard.
ResponderEliminarHola U, saludos.
EliminarIgnoraba lo que cuenta, tan interesante, así que si quiere ampliarlo y publicarlo le ofrezco estas páginas. Identificándose, claro.
Hasta pronto.
Era yo bastante niño, pero lo recuerdo. Forma parte de mis recuerdos infantiles, compitiendo con los concursantes en la tele y con mi padre en el sofá del cuarto de estar de casa, respondiendo una y otra vez a las preguntas del gran Kiko Ledgard. Y también recuerdo la noticia de su accidente. Y quedo muy sorprendido por los detalles y la fotografía, pues ignoraba los detalles.
ResponderEliminarUn saludo.
El repunte informativo del comentario anterior, ya confirmado y añadido al final del texto, potencia el sentido agridulce de toda la historia.
EliminarAún así, como usted apunta, nos quedará el cálido recuerdo de aquellos años.
La intrahistoria de un personaje famoso y televisivo no es siempre conocida y en muchos casos es preferible que quede al margen ante la voracidad de los paparazzi. Un desgraciado accidente y la fatalidad provocan las mismas consecuencias en una figura conocida que en un viandante, con la diferencia de que el viandante puede comenzar, quizá por otros derroteros, mientras el personaje famoso queda hundido en la bruma del olvido.
ResponderEliminarUn beso
Desde luego no quiero imaginar las dificultades de aquellos padres para sacar adelante a los menores de su numerosa familia en una situación tan extrema, menos mal que al parecer eran personas preparadas y educadas en el esfuerzo, a las que no se le caían los anillos a la hora de trabajar en lo que fuese. Así y todo menos mal que sucedió hace veinte años. Porque dices bien, no es lo mismo salir de un bache así en privado que tener que remontarlo a la vista de todos. Imagínate que hubiera sucedido ahora, con ciertos medios cebándose en ellos y siguiéndolos a todas partes...
ResponderEliminarEn el video de la entrevista a Kiko de Jose Manuel Parada en youtube explica que la persona que le agarró las piernas y provocó el accidente y la caida del balcón fueron dos niños pequeños. Porque hay dos versiones diferentes?
ResponderEliminarEn una conferencia de prensa en un hotel de San Isidro (Real Country Club), uno de sus chispazos de locura haría cortocircuito al caer de un tercer piso, cuando una baranda en la que intentaba caminar haciendo equilibrio cedió por su peso…
ResponderEliminarhttp://elcomercio.pe/blog/huellasdigitales/2010/10/kiko-ledgard-el-senor-extravag
En 1980, sufrió un infarto y le pusieron un marcapasos. Los doctores le dieron 3 meses de vida…
En 1981, en el transcurso de una rueda de prensa, encontrándose en la terraza de un hotel, quiso hacer una graciosa pirueta con destino a las cámaras de televisión y a los fotógrafos, subiéndose a una barandilla. Resbaló y desde una altura de tres pisos, a siete metros del suelo, cayó al vacío, sufriendo un fortísimo golpe en la cabeza.
http://amf2010blog.blogspot.pe/2015/07/kiko-ledgard-y-su-odisea-cervantina-una.html
El 7 de mayo de 1981 sufrió un terrible accidente al caer desde un balcón a una altura de siete metros.
Los médicos le dieron diez meses de vida, pero Kiko se aferró a la vida y consiguió reponerse, tras pasar tres meses en el hospital. Sin embargo, las secuelas fueron irreparables; perdió la visibilidad de un ojo y tenía serios problemas de amnesia que le impedirían ponerse nuevamente delante de una cámara de televisión.
http://undostresweb.16mb.com/kikoledgard.html
Foto de la Caída:
ResponderEliminarhttp://www.arkivperu.com/arkiv_kiko-accidente.jpg
Yo trabajaba como cronista del espectáculo y estuve ese dia en la caída de Kiko Ledgard. Cosas ciertas son que en estas conferencias de prensa una vez que ya ha concluido fluye el licor y los bocaditos. Kiko ya se había tomado varios Pisco Sours y se paseaba saludando a los periodistas. En eso llegó hasta a mi y tomando otro Pisco mas hizo un salud con el Tulio Loza de la revista que yo portaba. Fue ahi que vinieron a llamarlo pues una de las modelos del futuro programa recién llegaba y deberían hacerse nuevas tomas en el balcón del Country Club. Fue ahí que cayó. Recuerdo que alguien me dijo "Kiko se ha suicidado" pero la verdad era un accidente. Fotos de ese día en mi facebook. Cesar Mariategui Gamero.
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