Continua...
De haber seguido
con el rol al que parecía destinada, la adolescente Niki de la Phalle habría
continuado su paseo vital por esos lugares que aparecen en ¡Hola! vestida por
Valentino, veraneando en Cannes o Nueva Inglaterra, siendo la dócil portada del
Vogue o el Vanity Fair que iba dando fe de su paso por las pasarelas el tiempo que
le dejaban libre sus clases en la Universidad.
Sin embargo, desmintiendo el brillo de sus
fotos en esa época, la hermosa parisina arrastraba una losa que a duras penas
dejaba resquicios para el sosiego. El incesto. Y ese debatir moral, secreto,
entre lo que adivinaba tan vergonzoso que no se atrevía contar a nadie y una vida de ocultación, minaría
su interior durante décadas hasta decidir romper su silencio en 1994 con el libro
Mon secret , cuando ya era abuela y tenía 64 años.
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| Entre los 16 y los 18 años, tres portadas de Niki de Saint Phalle durante su etapa de modelo |
Publicado en Gaudí y Más. 31 de Octubre de 2015
El encuentro a los trece años
con Harry Mathews, que sería su primer marido y su posterior huída con él a los
18 años, casándose un año más tarde, le abrió posibilidades de
realización que si bien más adelante se revelarían perfectas para encontrar su
camino, por esa época no fue ajeno a la catarsis intermitente que la poseyó y que duraría hasta su encuentro con Jean Tinguely, su alma gemela, el hombre que iba a ser
su compañero hasta 1986.
Lo más sorprendente en Niki
de Saint Phalle aparece al preguntarse cómo esta mujer frágil, de
belleza delicada, pudo realizar una obra tan monumental en dimensiones y
cantidad, desplegando tanta energía, en medio de internamientos psiquiátricos y
una débil salud que la hizo transitar por una serie de enfermedades agudas.
Además de tener dos hijos y sufrir una crisis tiroidea que desembocó en una grave
operación, con el añadido de padecer toda su vida una insuficiencia pulmonar
jalonada de internamientos que acabó causándole la muerte a los 71 años.
Su infancia y adolescencia a
caballo de París y New York. Su encuentro con Salvador Dalí o Robert Graves y Ava Gardner. La vida en compañía de su
atractivo marido, con quien viviría dos años en Mallorca y conocería el resto de España, en especial Barcelona, donde descubrió a Gaudí. Esta hija de banqueros que prefirió la bohemia antes que a Dior o Tíffany’s, siempre bendijo su encuentro con el arte, al que hizo responsable
del giro benéfico que dio a su vida.
- Pintar calmaba el caos que
agitaba mi alma. Era una manera de apaciguar a esos dragones que iban
apareciendo… Descubrir el arte fue una suerte para mí- declaró en su madurez.
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| Con su hija Laura y su esposo, Harry Mathews, en España, c.1955 |
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| La primera inspiración de Saint Phalle, el banco ondulado del Parque Güell de Gaudí, recubierto de trencadís, |
| Dos imágenes del Jardin de los Tarots. |
A quien haya leído alguna obra de Mathews, alumno de Princeton y Harvard, -Conversiones, Cigarrillos-, no le quedará duda de su talento. Sí de cómo debió ser su vida en común con una mujer de sensibilidad tan acusada como Niki, su primera esposa, cuando se presta atención a las respuestas que daba el escritor en una entrevista de 2008: -Teníamos educaciones similares, éramos de clase alta... Los dos teníamos inclinaciones artísticas, hipersensibles, abiertamente rebeldes y nuestro encuentro agudizó las ansias de libertad... Luego empezaron las infidelidades...
Por la época en que Niki hizo incursiones en el mundo de la moda, Mathews pasó un año en la Armada y a su regreso ambos se unieron, casándose en 1950. Él empezó a estudiar música y ella interpretación. Sus vidas arrancaban. Se fueron a vivir a París, viajaron. Tuvieron a su hija Laura en 1951. Eran, según él, extremadamente felices juntos...
Pero en medio de esa temporada idílica, en el verano de 1953 mientras se encontraban en la Costa Azul, Niki entró en una violenta crisis nerviosa que la dejó fuera de sí, histérica y tratando de inventar uno tras otro, métodos suicidas.
Y destrozada, tras pasar por terribles sesiones de descargas eléctricas. Algo bárbaro que en opinión de su familia, la ayudó a recobrar el control. Con la salud mental a medio reponer, Niki tuvo la fortuna de caer en manos de una psicoanalista que logrando su confianza entendió el caos de su mente y sus motivaciones. Con la excelente atención que le prestó en su clínica, en dos meses consiguió dar por repuesta a la joven de 23 años, llevándola a recuperar su amor a las artes, encaminándola hacia la olvidada vocación que de niña la llevaba a pintar y componer poemas.
El comienzo de su recuperación fue humilde. Recoger piedras, ramas y flores del entorno a la entrada a la clínica, con los que componer ingeniosos collages. -Niki no era una intelectual. Era una autodidacta primitiva e instintiva que veía creación donde otros no veíamos nada -reflexionaba Mathews-. Cuando fuimos al Parque Güell y se topó con el banco ondulado recubierto por fragmentos de platos, comprendió que había descubierto a otro ser que veía lo que ella, que formulaba su trabajo de una manera bella y única, como le pasaba a ella.
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| Otra de las 30 esculturas esculpidas en Bomarzo a las que rindió homenaje es El Orco y su gran boca. Podemos verla duplicada en el Jardin de los Tarots, abajo. |
Al poco de nacer su hijo Philip
en Mallorca, 1955, se recrudecen los problemas de la familia. Situándose en el
centro del escenario, Harry Mathews recuerda: - El verano de 1957 fue de
pesadilla y durante los dos años siguientes no hubo posibilidad de poder
trabajar. Philip empezó con una crisis de convulsiones y derivó hacia un coma
de hipoglucemia. A la vez, a Niki se le agravó su hipertiroidismo y sufría
terriblemente. En sus periodos extremos, esa enfermedad es muy invalidante,
debilita al máximo. Uno de sus síntomas es la taquicardia. Su frecuencia
cardíaca podía llegar hasta 160 latidos por minuto y no bajaba por las noches,
por lo que nunca dormía. Fueron tiempos duros, había dos enfermos en la casa y
yo tuve que hacerme cargo de todo. Desarrollé el hábito de dirigir su vida por
ella, algo que al sentirse bien otra vez, no le gustó nada...
...La hostilidad posterior hacia mí y hacia
los hombres en general comenzó a expresarse en ese punto y acabó manifestándose
en su trabajo -los paisajes negros, los collages con todos los fragmentos de
cerámica cortantes y herramientas metálicas-. En diciembre de 1958, cuando Niki
y Philip sanaron después de estar en las montañas de Grenoble, empecé mi libro
Las conversiones y lo terminé en mayo de 1960. Ella terminó su Autorretrato.
Al recuperar la salud, todas las imágenes y
elementos que la habían impactado durante los años anteriores de brumas, se
hicieron patentes. Las figuras del Parque de los Monstruos del Palazzo Orsini
en Bomarzo, al norte de Roma. El Parque Güell de Gaudí. El Museo del Prado con
las Gracias de Rubens. Un alud de fuerza parecía poseerla.
Las relaciones de Niki con el ambiente
artístico se ampliaron en calidad y amplitud. Ulrich Krempel, del Museo
Sprengel de Hannover, se interesó seriamente por su trabajo. Para Niki
significó un espaldarazo a sus ideas de "Vanguardia si, pero realista". A la vez,
el colectivo Nuevo Realismo, que en su Manifiesto de 1961, 40º por encima de
Dadá, presentaban un enfoque de lo real con sentido del espectáculo, gritando
un ¡Viva la vida!, le invitaron a unirse a ellos. Introducida en un ambiente en
el que por fin se sentía a sus anchas, las ideas arrancaron en tropel hacia
nuevos caminos.
Caminos a los que no era ajeno el escultor y
artista multidisciplinar Jean Tinguely, creador de las maquinarias que dirigían
las figuras a una nueva dimensión móvil. Niki acordó con su marido no recibir
ninguna compensación tras el divorcio. Mientras, él se encargaría de los dos
hijos hasta que ella lograra abrirse camino en el mercado artístico y vivir de
sus ingresos. A finales de la década de los 50, Niki y Tinguely ya eran
inseparables y contraerían matrimonio en 1960.
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| Autorretrato. (1958-1959). Trencadís, pintura y diversos elementos metálicos adheridos. |
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| Con sus compañeros del Nuevo Realismo. A su derecha, Jean Tinguely |
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| Retratada por Denis Hopper en 1963 |
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| Ulrich Krempel en el Museo Sprengel entre dos cuadros de Picasso. |
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| La alegría de las Tres Gracias de Saint Phalle, unas de sus famosas Nanas. Imagen superior de Rubens |
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| En plena ejecución de sus Pinturas Disparadas, Niki de Saint Phalle |
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| Cubierta y contracubierta de su libro Mon Secret, con el que inició su limpieza interior. |
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| Cartel de su película Daddy, último ajuste de cuentas con el padre criminal. Por fin en paz. |
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| Niki y Jean Tinguelyn. Su unión, 1959-1986, fue providencial para que ella consiguiera la estabilidad emocional |
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| La famosa camisa tiroteada, "purificadora" de malos amores. |
El pasado año, la historiadora del arte Catherine Francblin, se refería en el catálogo de la muestra del Grand Palais a las obras de la artista como historias sombrías envueltas en abrigos arco iris. También, Alex Vicente contaba en El País la siguiente anécdota de la artista:
...Para olvidar a un amante que la hacía sufrir, un día Saint Phalle se armó de una carabina y tuvo una idea ingeniosa. -Le robé una camisa, le puse una diana por cabeza y lo maté de manera ritual. El dolor se curó rápidamente, explicó. Inauguraba así una serie de lienzos pintados fusil en mano. Para crearlos organizó happenings en los que disparaba contra bolsas de pintura recubiertas de yeso, que al explotar inundaban la tela de acrílico. -En el plano psíquico lo tenía todo para convertirme en terrorista. En su lugar, utilicé el fusil para una buena causa: la del arte.
La receta es para guardarla. Por si acaso.
Ana Mª Ferrin






















Detrás de muchos artistas geniales y/u originales solemos encontrar grandes desequilibrios emocionales e incluso psiquiátricos. Ahí tenemos el caso de un Van Gogh o un Leopoldo María Panero, a quien rindo homenaje.
ResponderEliminarLo de aniquilar con un fusil al antiguo amante a partir de una vieja camisa tiene algo de ritual vudú o de ceremonia inquisitorial cuando quemaban en la pira un muñeco en representación del reo ausente, quemarlo "en efigie", que decían. Solucionar no debía solucionar mucho, pero parece ser que algunos encontraban alivio en ello.
Un saludo.
Me sumo a tu homenaje a Panero, un grande que vivió ciertos puntos de contacto infantiles con Saint Phalle, y que a pesar de su locura ahí está su obra. Seguro que viste El Desencanto.
EliminarEn lo del vudú, ella hizo un viaje por México y otros lugares caribeños del que luego fueron saliendo varios temas en su obra, así que puede que no vayas desencaminado.
Seguimos.
Menos mal que se inclinó hacia el arte y que contaba con suficiente talento y creatividad, porque de otro modo hubiera sido temible, como una bomba de relojería.. "Pintar calmaba el caos que agitaba mi alma". A veces también escribir lo consigue. No sé qué sería de nosotros sin el arte.
ResponderEliminarFeliz tarde
Bisous
De niña, una profesora me escribió en el margen de una redacción: “Quien ama la palabra nunca estará solo”. A lo que, como usted, añado tantos campos que nos salvan de la oscuridad, ma chère amie
EliminarCon tus estupendas entradas se aprende y se conoce del arte universal.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias y lo mismo digo. Con tu última hemos podido conocer algo muy bello. Felicidades.
EliminarNo conocía la historia de esta mujer. Una vida intensa y difícil, que sin el arte hubiera sido, quizás, trágica. Una de esas vidas que, en su final, al evocar su existencia, su protagonista no puede dejar de pensar: he vivido.
ResponderEliminarUn saludo.
Ante una tragedia de ese tipo la mayoría se sentaría a lamentarse de su suerte. Según contó, ella también lloró lo suyo y casi enloqueció, pero logró salir de esa espiral. Un día paró el llanto y empezó a luchar por su dignidad, lo que es un ejemplo para quienes han sufrido ese tema que según parece son un gran número de hombres y mujeres.
EliminarUn drama que aquí mismo, ahora mismo, sucede.
Si acabó pasándolo en grande yo también la aplaudo. Bien por ella y que le quiten lo bailao
Saludos.
¡Sorprendente todo lo que nos cuentas!
ResponderEliminarPese a su belleza y éxito como modelo, su vida no tuvo que ser muy feliz; el llevar el peso de un incesto sobre todo en aquella época cuando era condenado por la ley y la moral, ha tenido que ser muy duro, quizás hoy nos sorprendería menos.
Pero su espíritu inquieto, pienso que todos los artistas tienen algo en común, y las enfermedades que la aquejaron a lo largo de su vida, no lograron apaciguar su pasión artística y expresar sus sentimientos mediante la escultura.
En Gaudí encontró a su genio gemelo.
Agradezco mucho tu entrada, no conocía nada de la vida de esta gran mujer.
Cariños en el corazón.
kasioles
Cariños para ti y celebro que el personaje te haya interesado.
EliminarCreo que las historias de superación nos vienen bien para echar una mirada a nuestra realidad y ver que nunca hay que rendirse.
Besos y pucheros.
Una,diríamos, "chica bien" con un drama interior que podría haberse limitado a pulular por las páginas de la prensa rosa y que, sin embargo, dio rienda suelta a su capacidad artística a pesar de vidas lujosas, maridos, escarceos amorosos, viajes, fiestas e hijos
ResponderEliminarUn beso
Encuentro que fue una vida muy interesante de la que se pueden sacar diversas conclusiones. Y que aunque es cierto que podía haberse limitado a vivir con sus desvaríos a la sombra de un marido guapetón y famoso, tuvo la lucidez precisa para abandonar fasto y fiestas y ser ella misma.
EliminarY esa camisa quedó tal como la usan "los lolos" hoy en día.(En mi país, se le dice lolos a los más jóvenes)
ResponderEliminarAfectuosos saludos Ana María.
No me dirá que el método sanador no es efectivo. Debe quedar uno muy descansado.
ResponderEliminarGracias por la visita. Bienvenido
Lovely old magazines !!
ResponderEliminarEs cierto, qué estilazo tenían las maniquíes de los 40-50
EliminarHmmm… I found more images here :)
ResponderEliminarAll are nice and interesting.
Celebro que te gusten
EliminarHola Ana Mª, también yo había entrado ya en tus blogs guiado por algunos comentarios tuyos en blogs que compartimos leyendo. Pero fue al ver que el tema principal era bastante recurrente, Gaudí, eso me pareció entonces, que decliné seguir. Y pensé que tú misma prestarías poca atención a mis textos. Ya ves que acierto el mío. Cosas de la vida.
ResponderEliminarHe leído algunos textos, Gaudí incluido, de tus dos blogs. Interesantes. Y se ve tu gran dedicación al tema.
Un abrazo. Feliz año.
Hola, Ernesto. Cómo me va a extrañar que pensaras que Gaudí era un tema manido, si cuando yo era niña y empezaba a documentarme, ya me dijo mi madre, “Pero cómo te interesas por Gaudí, si era un personaje retraído, sin ningún interés”. Por fortuna no le hice caso y descubrí a un outsider complejo y apasionante.
EliminarEn cuanto al blog, es cierto que trata de Gaudí. De él y Más. Se nutre de todo ese mucho más que he conocido en mi vida. Y como he dado algunas vueltas y he escrito sobre bastantes temas y personajes aparte de Gaudí, aquí hay algo de todo eso.
Gracias por tu visita. Reitero mi felicitación a tu blog y te deseo un buen 2016. Un saludo muy cordial.