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01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





COREA DEL SUR. RECORDANDO A JOSEP Mª SUBIRACHS



                                        Tras once años de una grave dolencia contra la que luchó como hizo siempre contra todo tipo de adversidades, de frente, nos dejó la noche del lunes 7 de abril de 2014 a los 87 años, el gran escultor Josep Mª Subirachs. Dedicadas a los que admiraban al artista y a quienes procuraron al hombre compañía y afecto en éste último tramo de su vida, tan difícil, van mis condolencias en este 5º Aniversario de su partida.


Josep Mª Subirachs en 2001, en la capilla del Rosario de la Sda.Familia durante
 la presentación de dos libros de Ana Mª Ferrin sobre Antonio Gaudí. (F.Bedmar/F.T.M.)


     ADIÓS A UN GRAN BARCELONÉS               
Publicado en Gaudí y Más. 8 de Abril de 2014
Publicado en Gaudí y Más. 30 de marzo de 2019

   
                                            Después de cruzarnos un tiempo por el interior de la Sagrada Familia donde él estaba dedicado a crear sus figuras para la fachada de La Pasión desde 1986 y de saludarnos mientras yo visitaba a menudo el templo documentándome para mi biografía de Antonio Gaudí, empecé a tratar a Josep Mª Subirachs sobre 1990. Con posterioridad acordamos que yo escribiría su biografía, para lo cual a lo largo de unos veinte años mantuvimos infinidad de encuentros en los que hablamos de todo lo divino y humano, con una sinceridad y valentía estimables por su parte.

  Quizás por eso, por conocer muy bien su realidad, me apetece recordar temas que fueron gratos para él en sus tiempos felices.

En Seúl con su compañera Maite Sarró y Choi Man Lin en la inauguración de
su monumento Unión de Oriente y Occidente, que aparece tras ellos. 1989 

El monumento de Subirachs, Los Pilares del Cielo, para los Juegos
Olímpicos de Seúl, 1988.


Antecedentes del monumento: A Pompeu Fabra, en Planoles, Gerona, y A L'Hospitalet ,en Barcelona

                                Mi propuesta para huir del triste obituario, será escoger los tres encargos que realizó para Corea del Sur en el periodo 1988-2003, por ser ese país uno de los lugares que mejor comprendieron su obra y donde más valorado se sintió, por sus habitantes y por las autoridades. Como me refirió en varias ocasiones, Corea ocupó sin duda un lugar preferente entre sus afectos.
                   
  Para  el Parque de Esculturas de los Juegos Olímpicos de Seúl creó Subirachs en 1988 Los Pilares del Cielo, y a este monumento le acompañarán siempre de manera inevitable varias referencias a otras obras suyas anteriores. Existe toda una historia detrás del monumento definitivo que Subirachs acabó instalando en Seúl y de la elección del artista, empezando por la intervención del crítico de Arte e historiador francés de origen catalán Gerard Xuriguera, que fue quien propuso su nombre, según me contaron Subirachs y el propio historiador.

Subirachs recibió la llamada de Corea cuando se encontraba picando la primera figura para
la Fachada de La Pasión, el Cristo atado a la columna de La Flagelación. Aún así,  aceptó
el encargo.

En las dos imágenes, Subirachs trabajando en los talleres de Seúl acompañado
por  sus ayudantes y la intérprete. 
                                                 El escultor acababa de empezar su obra en La Sagrada Familia y tenía en fase de ejecución la primera pieza para ese proyecto, La Flagelación. Pero aún con todo el barullo de un comienzo de las dimensiones del templo, Subirachs aceptó entusiasmado colaborar en aquel proyecto olímpico que tanto significaba para Corea, un pueblo animoso que empezaba a abrirse al mundo moderno después de sufrir una guerra civil demoledora. Con el joven país deseoso de desterrar de su memoria la tragedia vivida se identificó rápidamente de manera emocional, ya que también él y por las mismas causas, había vivido su juventud ansioso por abrirse a otras fronteras. …Cuando veo las caras de esos jóvenes artistas con tantas ganas de conocer lo que se está haciendo fuera –me comentó en una ocasión-, es como vernos a nosotros en la posguerra.   

   Al son de la canción oficial de los Juegos, Hand in Hand, las calles se llenaron de reproducciones de la mascota diseñada por el artista local Kim Hyun, el tigre Hodori, que junto a su compañera Hosuni representaba al animal legendario de las tradiciones coreanas entre una explosión de alegría. Subirachs tuvo un éxito notable y tanto el monumento como el artista lograron una identificación con el pueblo coreano no muy común entre los artistas occidentales, convirtiéndose en uno de los personajes más conocidos de los que acudieron al evento cultural. Sus acompañantes empezaron a comprender la dimensión de su popularidad cuando vieron que al entrar en un banco de Seúl para una gestión, los clientes se acercaban al artista para pedirle autógrafos.      
          
  Mientras el artista coreano Nam June Paik buscaba escandalizar a sus paisanos en cada entrevista televisada, con declaraciones del tipo: -Hacia el año 2010 ya tendremos por lo menos un premio Nobel de literatura que no habrá publicado un solo libro… El arte es puro fraude. Sólo tienes que hacer algo que no haya hecho antes nadie… Yo creo mis obras cometiendo error tras error..., Subirachs centraba con seriedad sus opiniones sobre escultura remitiéndose a la sabiduría de técnicas usadas secularmente.

   Lejos de referencias rupturistas, la presencia modesta de Subirachs destacaba apareciendo en la televisión coreana para explicar su obra con tono quedo y riqueza de lenguaje, con metáforas poéticas que tenían mucho de espiritual y aprovechando para defender en cada entrevista la utilización de materiales tradicionales; la piedra, el mármol: -Son materiales eternos que han conservado durante milenios las obras perfectas, porque nacieron perfectas –exponiendo a la vez su compromiso como artista-: La modernidad de una escultura ha de estar en su espíritu, en la forma. Ser contemporáneo con una escultura en metacrilato o aluminio es muy fácil.

Unión de Oriente y Occidente. segunda escultura de Josep Mª Subirachs  en Corea. 1889



Dos fases históricas de un proyecto. La firma de colaboración entre los escultores Josep Mª Subirachs y 
Choi Man Lin para la obra citada. 17-8-1988. A la izquierda, Maite Sarró

La mascota del acontecimiento deportivo, el tigre Hodori, omnipresente
 en las calles de toda Corea durante los Juegos Olímpicos
Aquí con traje típico junto a su pareja, Hosuni, eclipsada por el éxito de Hodori.

                                Es un hecho que Subirachs consiguió en Corea esa conexión duradera, difícil de explicar, que a veces se instala entre individuos de culturas alejadas uniéndolos para siempre. Por todo ello se comprende lo que debió significar para el artista barcelonés cuando al año siguiente de celebrarse los Juegos Olímpicos, 1989, el Comité coreano volvió a contactar con él para que levantase un monumento en recuerdo del evento deportivo que tanto había significado para el país.

   El proyecto que le presentaron  contenía un muro semicircular, El Muro de la Gloria, en el que irían los nombres de los ganadores de todas las disciplinas olímpicas. Rodeando el muro, árboles. Y unos altísimos mástiles portando las banderas de los países asistentes, que para esa ocasión habían superado en mucho a los participantes de las dos ediciones anteriores de los Juegos.

   Sobresaliendo en medio de todo el conjunto escultórico, ya que en Corea lo tradicional había sido hasta entonces la escultura horizontal, Subirachs levantó un monumento de 12 metros de altura, plano, de granito blanco con una abertura en el centro donde se muestra sin principio ni fin la Cinta de Moebius mezclando pasado y presente, en homenaje al hermanamiento entre los pueblos que significaron los Juegos Olímpicos de 1988. Como título, Unión de Oriente y Occidente.

  Las imágenes nos permiten apreciar el conjunto, que resultó de gran efectividad. Alrededor de la escultura de Subirachs, el artista coreano Choi Man Lin compuso una instalación consistente en cinco conos truncados de los que sobresalen bolas doradas en relación a los cinco continentes, todo ello reposando sobre un mosaico circular construido con piedras traídas de sus países por los atletas participantes. El artista asiático viajó a Barcelona para entrevistarse en la Sagrada Familia con Subirachs y firmar el contrato de colaboración acompañado por el cónsul coreano en Barcelona, Kim Joo Teck, nombrado  en 2014 embajador de Corea del Sur en Venezuela.

Subirachs en su apartamento de la S.Familia con el cónsul de Corea del Sur, Kim Joo Teck,  1988
          
Con el escultor Choi Man Lin en la Sagrada Familia junto a La Flagelación. 1988

KOREA. Tercera y última obra de Subirachs en Corea. 2003

                                    En 2003, Subirachs realizó su último viaje a Corea del Sur. A las dos obras realizadas para ese país a finales de los años ochenta con motivo de sus Juegos Olímpicos, se le pidió una tercera con destino al Simposio de Escultura y esta vez su creación fueron las cinco letras del nombre del país, KOREA, talladas en granito de la montaña Po-Cheon.

     Antes y después de que la escultura se colocara en su emplazamiento al aire libre, Subirachs revivió su experiencia de quince años atrás participando en diversos encuentros, más un simposio y un seminario, desplegando una actividad que motivó en la prensa comentarios como el siguiente: "12 escultores famosos de España, 6 de Latinoamérica y 8 de nuestro país, se encuentran desde el día 11 haciendo un trabajo en común...El artista español Subirachs, quien esculpió para la catedral de Gaudí, se ha olvidado de su edad y trabaja duro en su creación..."

     Demostrando la minuciosidad con que siempre ha preparado sus trabajos, al referirse durante una entrevista al motivo de que escogiera para su obra la representación gráfica del nombre del país, utilizando las letras en homenaje al gran aporte de Corea a la cultura, aclaró: -Corea fue el primer país que empezó a utilizar el metal para los tipos (de letra), ¿no es así? Esa es la razón por la que he prestado atención a las letras, para simbolizar Corea. Diferentes a los demás animales, únicamente los seres humanos empleamos letras y caracteres y eso hace que las letras sean especiales.

  A la pregunta de cómo había encontrado el país después del tiempo transcurrido desde sus primeras visitas, Subirachs respondió con unas palabras que se reprodujeron en todos los medios coreanos: -He descubierto logros extraordinarios, el esfuerzo que ha hecho el pueblo de Corea para avanzar. Les deseo ánimos para continuar en ese progreso.





Subirachs ha realizado varias obras, pinturas y esculturas, teniendo como base su original abecedario.

                                           Aparte de la anécdota tipográfica, para esta pieza el artista se inspiró en la bandera de Corea del Sur, que conlleva la armonía del ying y el yang junto a la tradición de sus símbolos y la importancia que conceden al mundo espiritual. Subirachs explicó que: - En mi nueva obra KOREA, el círculo de la “O” lleva consigo el significado de lo perfecto y la “A”, la seguridad, como en las pirámides.

   Precisamente a la vuelta de ese país en 2003 trayéndose el que hubiera sido el mayor encargo de su carrera, la fachada con doble superficie que la de la Sagrada Familia para una biblioteca, fue cuando le diagnosticaron la enfermedad neurodegenerativa que en poco tiempo minaría su fortaleza obligándole a dejar la escultura. La mala noticia lo pilló en un momento de euforia comprensible, pues de haberse llevado a término este cuarto proyecto para Corea, habrían sido tres las fachadas monumentales de su autoría. Algo único en la historia de la escultura.


Primera fachada escultórica de Subirachs. Santuario de la Virgen del Camino. León. 1959-1961

Segunda Fachada escultórica. La de La Pasión, en la Sagrada Familia de Barcelona. 1986-2003
La que hubiera sido su Tercera Fachada, en la Biblioteca de Corea, no pudo llevarse a cabo.
                 
                                      La educación, cultura y respeto por la familia que observó en la juventud coreana y el aspecto dinámico y desarrollado que presentaban las ciudades en éste su primer regreso al país desde 1989, fueron las dos cualidades principales que valoraba el escultor en la sociedad coreana, tras visitarlo en el que fue su último viaje al país asiático. Y por nuestras últimas conversaciones puedo testimoniar que siguió guardando ese sentimiento en el último tramo de su vida.

   Hasta las alturas, hacia donde lo llevaron sus últimas obras para la Sagrada Familia, vayan con el mayor respeto estás líneas dedicadas a Josep Mª Subirachs. 

   A quien fue un honor conocer, tratar, y ser un poco partícipe de su confianza. Por siempre en nuestro recuerdo
(*).


Ana Mª Ferrin

(*) El episodio figura en un extenso capítulo sobre la fachada de La Pasión en la Sagrada Familia, en mi biografía del escultor: El Tacto y la Caricia. Subirachs. 

En el siguiente enlace, datos, sinopsis y primer capítulo del libro.  
http://amf2010blog.blogspot.com.es/2011/05/el-tacto-y-la-caricia-subirachs-nuevo.html#more


18 comentarios:

  1. Qué lujo para los dos, Ana María. El tuyo por esa creciente amistad con un notable a nivel mundial y el de él por saber que una enorme pluma tan digna de crédito, interesada en reflejar su vida y obra, ya empezaba a atar cabos.Parodiando a un grande de las letras aunque con alguna deformación, concluyo que Subirachs "ya tiene quién le escriba".

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    1. A la vez que preparaba mis libros sobre Gaudí, en paralelo tuve la suerte de tratar regularmente a Subirachs tomando notas y fotografiando su trabajo, semana a semana, mes a mes, durante más de veinte años, mientras él realizaba su obra en la Sagrada Familia. Además de entrevistar a sus familiares, amigos y compañeros de arte. Algo medieval.
      Gracias por tus palabras.

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  2. Pormenores de un gran artista y un gran hombre, contados con los conocimientos y la sapiencia que da la amistad.
    Besos.

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    1. Querido Juan, hablar de amistad en ciertos casos es un poco arriesgado. Dejémoslo en que sin proponérmelo, fui testigo en primera fila de circunstancias personales e históricas, así como confidencias, poco comunes.
      A ti.

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  3. Un artista fundamental de nuestra época. Un hombre de mundo. Y bonito homenaje el tuyo. Han pasado pocos años y parece un siglo desde que nos dejó.
    Un abrazo, Ana.

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    1. A veces lo que parece un error se convierte en una satisfacción.
      Cuando Subirachs me propuso que para después de publicados mis trabajos sobre Gaudí, olvidara el siguiente que tenía hilvanado y escribiese su propia biografía, tardé en decidirme. En los años siguientes a menudo me preguntaba si no me habría equivocado al aceptar por las dificultades ajenas que encontré, ya que él estaba situado en medio de varios polvorines. Y ahora, cuando recuerdo su abrazo cuando lo vi por última vez ya muy deteriorado por la enfermedad, y sus lágrimas mientras me daba las gracias por el libro, pienso que sí valió la pena mantenerse firme y escribir buena parte de lo que fui testigo. Y más cuando voy enterándome de la cantidad de plagios que se nutren de mi obra.
      Ladran, luego cabalgamos, querido Cayetano.

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  4. Gracias por darnos a conocer mejor a este gran escultor que bien se ha merecido el bonito homenaje que le has hecho en tu blog.Besicos

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    1. Hay autores a los que interesa jalear y a otros, silenciar.
      Pasemos de ellos y hagamos lo que creamos. Besicos.

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  5. Conocía la escultura de Subirachs de los JJOO. Un gran artista contemporaneo que plasmó su visión en todo su trabajo.

    Besos

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    1. Así debería ser la vida, Manuel, aunque no siempre lo consigamos.

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  6. Hermoso recordar a este gran artista.
    Y excelente tu trabajo que agradezco mucho compartas.
    Un fantástico homenaje.
    Un beso.

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    1. Una parte importante fue su obra pública. Las piezas de Barcelona son magníficas, un museo al aire libre. Besos

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  7. Recuerdo esa etapa coreana de Subirachs leída en su libro El tacto y la caricia, sobre el escultor del que tanto aprendí con su lectura. Digno homenaje esta artículo para recordar el quinto aniversario del fallecimiento del personaje y del hombre con el que tantas horas compartió.
    Saludos.

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    1. Gracias por haberlo leído. Deseo que el conocer a fondo su vida y obra le ayudara a valorar al artista. Saludos.

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  8. Un bonito homenaje le has hecho a este gran artista. Me ha encantado conocer de él detalles que desconocía.
    Muchas gracias.

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    1. Tú que te mueves por Castilla y León, seguro que conoces su obra en La Virgen del Camino. Gracias a ti, guapa. Un abrazo.

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  9. Qué mejor que restañar las heridas de una guerra que mediante la contemplación del arte. Un genio en Corea, nada menos. Lejos marchó a hacer posibles los sueños de las gentes del otro lado del globo.
    Bonito homenaje.
    Un beso

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  10. El episodio de Corea es conmovedor porque el cariño con que lo trataron, fue en aumento desde la primera vez. Y una pena que la maldita enfermedad le llegara cuando acababan de encargarse la tercera fachada de su vida, lo que hubiera sido para el Guinnes. Una obra de 200 m2, el doble que la fachada de La Pasión, algo nunca visto.
    Besos.

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