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DSC_0286 - copia - copia "No te pido que me lo mejores, sólo... ¡ Iguálamelo !" (José Mota). Imagen, A.Mª.F.





(Parte 2/2) NOMADLAND Y LOS ESCITAS, HOY.


 

                 
                        Acercándonos en el tiempo, dejando aparte las expediciones guerreras que desde siempre han buscado el refugio de las tiendas y carpas, así como las expediciones científicas o naturalistas y sin olvidar a los campamentos mineros, el camping ha ido asociándose cada vez más al ocio.

   A través de los tiempos vemos incluidas todas las categorías sociales. Ya en el siglo XIX, a los aristócratas ingleses y centroeuropeos románticos y adinerados, que compartían su amor a la Naturaleza con las comodidades más sofisticadas, sólo les era posible conseguirlas disponiendo de servidumbre en abundancia y carruajes para acarrear hasta el lugar elegido en el campo, desde cama con dosel para defenderse de los insectos, hasta mesa puesta con vajilla y candelabros, así como una cocina completa...




Caravana Volkswagen Westfalia, la clásica más querida. (*)



Volkern, una de las más lujosas. Con coche y garaje incluidos




Bufalino, la más pequeña


Y POR TECHO, LAS ESTRELLAS

Publicado en Gaudí y Más. 8 de mayo de 2021


                                                                       
                                        Desde opciones para economías potentes, hasta posibilidades que contienen a la vez trabajo, transporte y vivienda con una mínima inversión, el caravaning está al alcance de casi toda la población. A continuación interior de las tres opciones mostradas:


                             Primera








                         Segunda






                 Tercera
            





                                 A su lado, el solitario científico aficionado con la mínima tienda al hombro y una manta, conseguía su encuentro a solas con las estrellas sin el intermedio del tejado sólido, sin embargo, la humilde tela le aportaba un punto de seguridad y le protegía de la lluvia y del viento. Se cuenta que el primero que vendió tiendas en Europa fue un sastre inglés. Antes, en plena fiebre del oro americana, Lévi Strauss padre de los pantalones vaqueros, inauguró su milmillonario negocio en 1873 confeccionando éstos con el género sobrante de una partida destinada, precisamente, a fabricar tiendas de campaña.
 
   Así, paso a paso, la maravilla de oxigenarse al aire libre más de una jornada seguida iba poniéndose de moda entre los avanzados amantes de la comodidad. Los maestros vanguardistas de la nueva pedagogía escolar descubrieron que era una manera práctica de impartir clases de ciencia sobre el terreno y pusieron en práctica éste método de acampada tras la 1ª Guerra Mundial.

   Más adelante, tendría que calmar Europa los diversos conflictos que culminaron en la 2ª Guerra para que el hombre de la calle, tanto el que venía de luchar como el que había sufrido la convulsión desde la retaguardia, necesitaba un baño de pureza, de calma, y nada mejor para ello que instalarse a campo abierto o entre el bosque, a orillas de un río o frente al mar. Las horas diurnas quedaban cortas y no se deseaba volver al techado, los ojos se acostumbraban a la luz y el sonido balsámico del silencio actuaba como sedante del ánimo.

   Se imponía una forma de guarecerse de la noche y de nuevo, la tienda, conseguida del ejército o copiada de forma artesanal, cumplía esa necesidad, no tardando en fabricarse en serie en Alemania, Francia e Inglaterra. Al mismo tiempo, bricolajeros pioneros, manitas creativos, iban más allá construyendo las primeras roulottes. Pronto los constructores se darían cuenta del potencial de la nueva industria y empezaría la oferta profesional de las casas rodantes.



Un campamento de las legiones romanas



Los bereberes, reyes de las dunas, saben bien de campismo



A todo plan en África, las mansiones de lona de los clientes adinerados.



PERMÍTANME UNA NOTA PERSONAL





Muchos empezamos la aventura con la humilde canadiense y la moto




Y cuando llegó la familia, la clásica tienda de dos habitaciones y "porche"



De ahí a una menuda caravana Pluma de 2,95 mt, similar a la imagen



En nuestra furgoneta Citroen C25 autoequipada




Nuestra penúltima compañera de viaje. Abajo, interior



                          
                          
                                         Pero si el tiempo disponible era de semanas, el sueño era el Surel Sol. Para Italia y el sur de Francia había llegado la hora de acoger a sus vecinos norteños ansiosos de vivir las máximas horas de luz posibles. Y sobre todo España, que no tardaría en ser uno de los destinos principales, si no el preferido, para vivir unos días soñados durante todo el año.

    Para ello nuestro país contaba con el clima, es cierto, pero también con paisajes, gastronomía, monumentos, y una quinta baza que no se improvisa, que no puede conseguirse a golpe de talonario ni inversiones, porque forma parte de la pulpa misma del país. Su gente amigable.

  Cualquiera que haya viajado a fondo por el continente habrá encontrado personas encantadoras con las que forjar amistades entrañables de esas que se mantienen de por vida. Pero el porcentaje, según me han ido informando en muchos países, es muchísimo mayor aquí, de ahí que a España vuelvan uno y otro año viajeros foráneos durante toda su vida. No se trata de ser mejor ni peor, sino que por término general esa forma nuestra de vivir básicamente oral, hace que un vecino del Norte acostumbrado a una vida introvertida de silencio, encuentre entre nosotros una forma fácil de expresión que le invita a repetir la experiencia.

   En 1949 se instaló el primer camping español, documentado, en La Fosca, en Palamós, Gerona. Su avispado propietario vio una forma de negocio hostelero en aquellos terrenos de playa donde desde hacía unos años, algunos visitantes extranjeros le pedían permiso para instalar sus tiendas o estacionar sus caravanas. 



Si el manitas pone en marcha su creatividad, puede surgir cualquier cosa...


 Como esta sorpresiva caravana. En ruta es una más. Pero al instalarse... (**)



Tienda y saco de dormir. 220x66 cms x 50 cms. Empacado, 39x10x10 



Los moteros no pueden quejarse. Todo es comodidad para ellos.

                        
                                     Con muchas de las anécdotas vividas por mi familia, desde el inicio de la pareja con una canadiense y una manta en la moto, siguiendo con el crecimiento de los hijos y su adecuación a la ruta con una caravana Pluma 2,95, entre 1995 y 1997 publiqué dos libros de relatos.

  En 2004 vendimos nuestro penúltimo vehículo campista, una autocaravana Benimar, no sin echar unas cuantas lagrimillas. Pero nunca nos acabamos desligando de ese tipo de vida, a la que volvimos no hace mucho. 

  En realidad, estemos donde estemos y sea cual sea nuestro nivel adquisitivo, así seguimos. Practicando igual que hace tres milenios la igualdad de sexos a la hora del trabajo, aunque dándole la vuelta al pasado de una herencia común, las mujeres ya no combaten (tanto). Hoy son los varones quienes colaboran en los quehaceres familiares compartiendo la atención a los hijos o la limpieza y el orden del hábitat. Y preparando unas barbacoas que harían saltar las lágrimas a quienes, por diversas circunstancias, nunca han experimentado la grandeza de tener a los árboles como salón y al arco iris como techo.


Ana Mª Ferrin



(*)  http://www.cloudlineapparel.com/blogs/cloudline/96476230-11-reasons-van-life-should-be-in-your-future

(**) http://www.diariovasco.com/fotos/sociedad/201505/30/caravanas-sorprenden-3011809584056-mm.html

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PARA QUIENES DESEEN ESTRENARSE EN EL CAMPISMO
       

                      El sentimiento de libertad que se siente viviendo en trashumancia es difícil de entender para quien no lo haya experimentado. Pero, ATENCIÓN. No es una modalidad que valga para todo el mundo, aunque sobre el papel al principio deslumbre. He conocido parejas y familias que después de hacer la importante inversión de la autocaravana y el equipo, al primer viaje deciden abandonar, en especial las mujeres. No, no es una forma de ocio que valga para todos. Así que, para evitar decepciones, a quienes piensen iniciarla les aconsejo que empiecen por alquilar un vehículo no muy grande, organizando un pequeño viaje de pocos días que combine la estancia en camping con la pernoctación en una vía pública de cualquier localidad. Eso les dará la pauta de si tienen los suficientes registros y locura para embarcarse en esta aventura. 

39 comentarios:

  1. Querida amiga, Ana, con estas dos entradas me has dado en la vena del gusto, ya que desde que tengo uso de razón, mi mejores recuerdos de vacaciones son siempre bajo una tienda de campaña y en acampada libre, cosa, que con el paso de los años fue cambiando, y te pongo por ejemplo a la Guardia civil, que al principio cuando te veían acampado en algún parque natural o en alguna sierra, se acercaban a ti para ver quienes éramos y de inmediato se ofrecían por si necesitabas alguna cosa, que ellos te lo traían a la vuelta del servicio si volvían a pasar por allí, o al día siguiente porque estábamos en su ruta, cosa que agradecíamos invitándolos a tomar café, agradable compañía que tuvimos durante toda una semana en la sierra del Segura, allá por los años sesentas, y algo parecido nos sucedió también en las playas del coto de Doñana, y en la Sierra de Cazorla. Ya en los años ochentas por presiones de los camping, si te veían ya era para recomendarte que te fueras a un camping o cambiaras de lugar. Bueno, aunque te podía contar cientos de anécdotas, lo dejo ya, no sin antes agradecerte el magnífico trabajo que nos has presentado sobre este tema, con sorprendentes imágenes.
    Un fuerte abrazo, Ana María.

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    1. Amigo Manuel, veo que hemos compartido muchas rutas y por eso sabrás bien los encuentros tan dispares que pueden depararnos esos caminos de Dios.
      Porque uno podrá cruzar el mundo de parte a parte, pero no es fácil comprender la intimidad de los habitantes si no se comparte espacio, comidas, ocio, etc.
      Otro para ti.

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  2. Yo disfruté muchísimo de mis años de campista, tuve un iglú y una canadiense antes del carro tienda que era muy práctico pues abultaba poco y al abrirlo era enorme, también me dió mucha pena venderlo.Besicos

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    1. El carro-tienda que cuentas nunca lo experimentamos.
      Pero sí hemos conocido a viajeros que lo llevaban y sé que a pesar de no ser un elemento muy conocido, tiene muchas prestaciones interesantes. Porque si a la hora de acampar es muy fácil de montar por tener todos los elementos principales a mano, donde sí es imbatible es en el turismo de ruta, porque al ir plegado y no presentar resistencia al viento, tu velocidad es la misma que si fueras sólo con el coche.
      Un besazo, Charo.

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  3. Para todos los gustos y bolsillos. Algunas de las fotos de caravanas modestas me han recordado las dimensiones de algunos apartamentos que se alquilan en algunas ciudades españolas, muchos de ellos de 10 o 15 metros cuadrados, auténticos zulos.
    Un saludo.

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    1. Creo interesante comentar que en el mundo del campismo el nivel adquisitivo no condiciona el poder disfrutar de un determinado paisaje. Lo que manda es el concepto de vivir esa experiencia.
      Puedes ir por libre al lago Llebreta en el Vall de Bohí, en Lérida, y acampar con tu tienda canadiense entre el ex-Primer Ministro de Holanda con su autocaravana, y la joven familia rumana que montaron un toldo en su furgoneta y allí estuvieron una semana con sus tres niños.
      Saludos a ti.

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  4. Excelente entrada que además de informativa es intimista debido que la escribiste mientras que la nostalgia te la dictaba.
    NOTA La advertencia que haces es muy pertinente.
    Gracias por tan elavorada entrada.

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    1. Gracias por tus palabras. Pero la advertencia es necesaria, no es nada superficial. Igual que dedicarse al alpinismo o la espeleología no está hecho para todos, el campismo y más si es libre, tampoco.
      El sopesar si el placer que proporciona supera a los inconvenientes es algo personal que puede lo mismo puede alegrarte la vida como amargártela.
      Así que más vale dejarse de lírismos e ir al grano.

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  5. A mi esposa le gustan y quiere una. No hemos tenido "tiempo" (dinero). La bufalina me parece genial, para cuando necesites estar contigo mismo, que ocurre algunas veces...

    Pero te digo yo que soy más de una casa, piso, apartamiento cerca del mar... que tampoco tenemos "tiempo"...

    Besos Ana.

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    1. Que conste que no tengo ningún propósito de interesar a nadie en esta práctica de ocio, lo mío es simplemente intentar compartir información para quienes la desconozcan y se pregunten si podría gustarles.

      Si no conoces la parte lúdica del tema, como son el compartir trato con gentes de todos los países. Y en especial si tienes niños, que nada más llegar a un lugar ya tendrán compañeros de juegos con los que no importará si hablan el mismo idioma, no podrás hacerte idea de si te gusta o no. Porque otra ventaja es que tus hijos se soltarán con los idiomas de una manera increíble.
      Y para los adultos que por pereza, timidez o cualquier otra circunstancia, nunca se habían decidido a conversar en los idiomas estudiados, de repente los ves lanzarse a largas conversaciones antes impensables.
      Como pude comprobar yo misma con alguien muy cercano, siempre reacio a emplear el inglés y el francés aprendidos durante 5 y 6 años y al que sin darse cuenta, se le pasaban las horas compartiendo aquellos conocimientos que parecían olvidados.

      Todo ello ante la caravana, en primerísima línea del mar o en la falda de una montaña. Y según sea tu "tiempo", en un sencillo camping municipal, o en otro con todos los servicios de un hotel de 5 estrellas.
      Saludos

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  6. Como dirían en mi tierra: "uno ya no está para esos trotes".
    Besos.

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    1. Qué bien te entiendo.
      Hay que reconocer que echarte para el cuerpo 500 km. en una moto y luego dormir con el saco directamente en el suelo de una tienda y pasarte las noches de juerga, tiene su edad. Esa en que eres capaz de dormir de un tirón y despertarte de un salto, darte una ducha y vuelta a empezar con el cuerpo lleno de energía.

      Pero en la vida hay espacio para todo, Juan L.

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  7. Como sé cuanto le gusta viajar con la libertad que una caravana procura, y el entusiasmo con el que nos ha contado alguna de las aventuras vividas con ese modo de viajar, supongo que habrá disfrutado de lo lindo escribiendo estas dos entradas sobre este modo de conocer mundo, mostrándonos incluso alguno de los medios empleados. Hace unos años vi una exposición sobre la forma de vida de los mongoles, con esas tiendas que también veo en su reportaje. Pero lo de los escitas con sus medios para hacer confortables sus vagones me ha dejado impresionado, casi tanto como las fotografías de esa opción 2, que más parece una habitación de hotel de lujo, que una forma de contacto natural con el campo; aunque quizas sólo lo parezca, pues supongo que como lo cortés no quita lo valiente, todo es posible…
    Un abrazo.

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    1. Como he comentado en esta misma página, el modo de hábitat solo indica que su usuario posee unos determinados medios para permitírselo, en ningún caso está ligado a su grado de comunión con la naturaleza.
      En mi caso, en temas de camping he bajado y subido en mis estancias a la manera de Zorrilla, sé del saco en una tienda y del vehículo bien equipado. Y qué quiere que le diga. Siempre que pueda, esta última opción será la mía.
      Saludos, querido amigo.

      13 de mayo de 2021, 3:40

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  8. Amo esa vida...cada vez más gente está optando por casas con ruedas, o simplemente campamentos, me parece una maravillosa forma de volver a nuestro "Centro" poco equipaje, mucho por descubrir y aprender.
    Un fuerte abrazo querida Ana.

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    1. Ayer yendo por la carretera con el coche paramos a visitar una ermita románica y coincidimos con una pareja, él norteamericano de Texas y ella malagueña, que viajaban en una minúscula caravana del tipo Pluma que muestro en el reportaje. Habían Venido con ella en barco desde California y estaban recorriendo Europa. Sólo con dos sillas y un cajón como mobiliario exterior. Sin casi equipaje y con mucho "centro", como tú dices, por llenar.
      Los reyes del mundo, Adriana.

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  9. Kiva kokoelma erilaisia matkustustapoja ja kulkuneuvoja.
    Mukavaa kevättä.

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    1. Gracias. Te deseo a ti también que hayáis empezado a disfrutar la primavera y que empiece la alegría del sol.

      Un abrazo.

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  10. -Y, por techo las estrellas, que preciosa visión y esos despertares con el canto de los pájaros o el ruido del mar depende donde se instale...

    -Una buena observación: porque si no tienes un espíritu libre, esta forma de acampar no suele ser del agrado de todos.Lo comentado en la otra entrada; nosotros de niños nos encantaba porque era un mes de playa y de montaña.

    Personalmente optaría por una rulot, el motivo de poderse mover con la casa siempre armada y viajar siempre cerca de la costa sobre todo...

    -Soñar es gratis:después de ver estas imágenes tan relajantes y con las fechas que ya se acercan no es mala solución:(a ver si ya podemos ir proyectando nuestras ilusiones después de estos meses de encierro).

    Un abrazo enorme desde este rinconcito feliz semana Anna.

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    1. Te deseo toda la felicidad en ese rinconcito que tan bien te sienta, con tanta positividad.
      Rara es la persona que ha vivido esas experiencias de niño, y que de adulto, aunque en principio no le tire, siempre le llega el momento en que se añora esa sensación única de libertad y plenitud y se lanza a retomar el hilo olvidado.

      Espero que este verano nos devuelva parte o todo de lo que el virus nos quitó en ese año y más de nuestra vida.
      Petonets, Bertha.

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  11. Yo acabo de estrenarme como campista, ya que mi hija se compro una caravana en octubre, aunque con las restricciones hemos ido poco. Gracias por tanta información que nos traes Ana Mª.

    Besos.

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    1. Felicidades. Os deseo que sea una forma de ocio que os guste. Ya nos contarás cómo os ha ido.
      Un beso.

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  12. Tienen que tener su encanto esas viviendas improvisadas.
    La verdad es que no lo he hecho nunca pero debe de ser muy agradable esa sensación de libertad.
    Me gustó mucho tu entrada y esas imágenes que la acompañan.
    Te mando un beso. Feliz semana.

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    1. Piensa que es una forma de viajar que puedes hacerlo con todo lo que necesites, una versión reducida de tu casa. De la alimentación al aseo, todo.
      Buena semana y que veas cosas bonitas en la apertura de tiendas.
      Un beso.

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  13. Excelente 2da parte, gracias por extender este tipo de interesante articulo!!

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  14. Otro estupendo reportaje amiga Ana, felicidades por ello.
    El que te escribe, a pesar de ser un gran amante de la naturaleza, nunca estuve de camping, un par de veces de chaval en tienda de campaña nada más. Lo que si tuve muy claro cuando me casé a los 25 años, fue, vender el piso a los 27 y mudarme al campo. En la zona donde resido fui de los primeros que llegamos, prácticamente no vivía casi nadie, tres vecinos y no más. Siempre fue mi ilusión vivir en plena naturaleza, aunque hoy día la zona ya no es la que fue.
    Aplaudo lo que habréis disfrutado de esos viajes y los maravillosos recuerdos que quedaran para siempre.
    Hoy día, creo que, esos viajes se deben realizar a campings ya establecidos, las rutas y zonas por cuenta de uno solo, no están los tiempos para correr ciertos riesgos con la familia incluyendo niños.
    Un fuerte abrazo Ana y muy buena semana.

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    1. La precaución, el cuidado y el respeto, son la base de esta modalidad.

      Amabilidad con todo el mundo, pero mucha atención siempre. Y no sólo en el camping, cualquier apartamento o habitación de hotel puede tener su cuota de peligro porque nunca sabes a quién tienes al lado.
      Mi madre tenía una frase que resume la forma en que deben encararse los viajes y la vida en general:

      La precaución y el caldo de gallina a nadie le hizo daño.
      Saludos, Juan.

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  15. Hace un tiempo me aclararon que los camping para caravanas no eran meros aparcamientos rasos, sino lugares de acogida con parques para niños, servicios de todo tipo, restaurantes o cafeterías, y todop lo que se pueda imaginar a corde con las tarifas.
    Un beso

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    1. Desde el más sencillo, que suele ser de ruta para dormir una noche, sólo con césped y un grupo de aseos, a instalaciones de gran lujo con todos los servicios que puedas imaginar para una estancia de vacaciones. Incluso te diré que si tienes niños es la mejor opción sin duda, por la facilidad de encontrar amigos de juegos.
      Esa opción también suele incluir el alquiler de bonitas casas de madera con todos lo necesario, como cualquier chalet, pero con la posibilidad que apuntaba antes para los niños.
      Un beso.

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  16. Esotra forma de viajar Ana Maria, sinceramente no he experimentado esto, bueno la tienda de campaña y el saco de dormir si, que tiempos aquellos, pero uno se vuelve cómodo, algunas que otras situaciones adversas, me refiero a tormentas fuertes, ventoleras y algo mas en alta montaña me terminaron de convencer de que no.
    Pero como no puede ser menos siento un profundo respeto y admiración también por quien tiene así su forma de vida y sus viajes.
    Saludos.

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    1. Pues si en su momento te gustó la tienda y el saco y lo que te alejó de esa práctica fue la climatología, hoy con una autocaravana no te hubiera pasado. Es más, te diría que vivir una tormenta en un buen hábitat rodante, seguro que para alguien con esa mirada hacia lo bello, sería una grata experiencia.
      Otra cosa es que con los años uno prefiera la comodidad del ordenador, el televisor y el ocio cercano y cómodo que no precisa de embarcarse en aventuras, lo que también está muy requetebien.

      Todo tiene su momento, José Aº.

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  17. Me encantaria poder viajar en algo asi sin hoteles gente haciendo la vida que uno quiere

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  18. Olá, Ana, achei muitíssimo interessante e curiosa essa sua postagem, gostei muito das fotos. Imaginei perfeitamente o 'morar na natureza'. Não dormiria à noite, ficaria de olhos abertos! rss
    Eu particularmente, sou muito urbana, gosto de cidade, de hotel e de morar em prédios altos mas tenho parentes que adoram esse estilo de vida. Mas entendo perfeitamente esse viver bem próximo à natureza. Sei que é muito interessante. Apenas gostos diferentes.
    Um bom fim de semana,
    um beijo, Ana!

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    1. Usted tiene una mirada aguda tanto para lo social como para la belleza, así que no tengo duda de que se lo pasaría en grande, porque vería los lugares y sus habitantes desde otra dimensión.
      En cuanto a lo de dormir le diré, que no hace mucho estuvimos los dos en Siena y aparcamos en una calle secundaria del centro. Nunca habíamos dormido en la calle, pero como el vehículo que tenemos ahora es una vanette sin signos exteriores de ser un camper, estuvimos varios días en la ciudad disfrutándola como nunca, aunque ya habíamos estado antes.
      Creáme Tais. Nunca es tarde para una locura. (Mientras el cuerpo aguante).

      Un Beso

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  19. Olá, Ana.
    Esta sua excelente postagem fez-me lembrar de um tempo, já distante, em que eu acampava nos finais de semana, quando era escoteiro, aos 11, 12 anos. Nessa época já pensava em fazer viagens em moto-home, quando fosse adulto, mas nunca surgiu essa oportunidade. Agora, sei que não farei, mais, pois estaria contrariando a Taís, que não gosta dessas aventuras. Parabéns pelo post, com suas ótimas fotos.
    Um bom domingo.
    Abraços.

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    1. Nunca se sabe en la vida, Pedro.
      A veces, cuando menos lo esperabas se presenta la oportunidad de experimentar ese deseo que guardábamos de niños y resulta una gran sorpresa para uno mismo y para quienes nos rodean.
      Por si eso sucede, más vale no cerrar la puerta a lo imprevisto. Un saludo.

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  20. Hice mucho camping, Ana Mª, pasando por todas las fases, canadiense, "chalet" caravana, menos la autocaravana, aunque estuvimos a punto de comprarnos una westfalia, me encantaba.

    Para que te hagas una idea, mis mellizos pasaron el sarapíón en una canadiense en uno de los campings base cerca de la Pica d'Estats al lado de un río de montaña, donde mojaba las toallas para bajarles la fiebre...con tres años...Regresar a Barna en aquellas carreteras de entonces era más peligroso que que lo pasaran allí, eso me djo una médica joven, pues yo estaba muy asustada. Creo que las madres de mi época éramos más aventureras.

    Un reportage excelente, Ana Mª, con muchos buenos recuerdos para mí.

    Un abrazo,

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    1. Qué bien te entiendo, Tesa. felicidades por esos recuerdos.

      Algo muy similar vivimos con nuestra hija de 15 años durante unas fiestas de agosto de San Lorenzo, en Huesca. Pilló una amigdalitis vírica de lo más salvaje, con un fiebrón, y también nos dijo el médico que no la ingresáramos, que le preparásemos una sábana bajo un árbol del camping y que pasara los primeros días allí, sin hablar, a la sombra y distraída viendo a la gente y bebiendo agua, zumos y purés con carne.
      Coincidimos varias noches con la lluvia de estrellas en aquel cielo negrísimo donde Las Perseidas parecían focos y sé que ella nunca olvidó aquellas vacaciones. Y nosotros mucho menos.
      Un beso.

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