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AfrikBorn6.3 - copia Entre cajas. Último ensayo de vestuario para el ballet (Imagen, A.MªFerrin)





ANTONIO GAUDÍ Y EL PASTOR DE CERET AL QUE CONSIDERABA, "UNA AUTÉNTICA FLOR DE MONTAÑA" (*)


                                                     

Saludos de nuevo tras esta interrupción

inesperada. Todo bien y gracias por interesaros.



                                       De nuevo aquel mes de octubre de principios del siglo XX, tras reanudar el trabajo después de la convalecencia que lo había vuelto a postrar (1), se avivaron para Gaudí las presiones constructivas en las difíciles obras de La Pedrera. Y el  sufrimiento por la lentitud de sólo un albañil trabajando en la Cripta de la Colonia Güell, más la penuria de medios en la Sagrada Familia y el fracaso comercial en el Parque Güell. Todo ello sin olvidar el triste desenlace de su ansiado proyecto para la capilla del Colegio Teresiano, que se esfumó tras una discusión con la madre superiora.

  En cuanto a sus estancias en Mallorca, basculaban entre la armonía con el obispo Campíns y los escritores que lo visitaban, en contraposición a sus frecuentes conflictos con los canónigos y contratistas, apartado en el que a menudo, las virulentas peleas amenazaban con pasar a mayores. En una ocasión, por no llegar a las manos con el encargado de la calefacción de la Seo mallorquina, Gaudí se quitó el sombrero en un ataque de ira y lo arrojó al suelo (2).            

  No había pasado un buen invierno. Todo apuntaba a que al ir avanzando la primavera, los nervios de Gaudí recaían más y más en su dolencia y como motivo o consecuencia de ese estado empezó a tener escalofríos y fiebre intermitente. Paulatinamente dejó de comer entrando en una postración alarmante. Avisado su amigo el doctor Pedro Santaló, al diagnosticarle un rebrote de las fiebres de Malta decidió alejarlo del ambiente insano de las obras y llevarlo al Pirineo con la idea de que el aire puro de los montes sería el mejor medicamento para aquel organismo, tan castigado en cuerpo y alma. 

   A pesar de ser el médico Santaló hombre de pocas palabras, el entendimiento entre ambos era total, sólo precisaban cruzar una mirada. Conocía bien a Gaudí y su soledad afectiva desde el fallecimiento de su padre en 1906, viviendo en su chalet del Parque Güell con la única compañía de la sobrina enferma cuidada por una religiosa.




       Pastor con flauta. 1508. Il Giorgone.


UNA LUZ EN SU SOLEDAD


Publicado en Gaudí y Más. 28 de mayo de 2022   


                                         La nueva estación llegó y Gaudí necesitaba ayuda hasta para ir al baño, por lo que debió meditar y prever sobre su futuro. En las semanas transcurridas entre mayo y junio, de nuevo aquejado por las Fiebres de Malta con su secuela de astenia, abulia y debilidad, signos ya conocidos por sus íntimos, la naturaleza de Gaudí había quedado falta de energía. 

   Buscando animarle y sabiendo lo mucho que le gustaba a su amigo la música, Pedro Santaló invitó a un ganadero conocido suyo a la residencia donde se encontraban, para que le hablara a Gaudí de cierto joven pastor de la cercana Ceret, en la comarca francesa de Occitania, que componía bellas canciones acompañándose por diversas flautas construidas por él mismo con madera y cañas atadas con cordeles.

   Sorpresivamente, saliendo de su postración, el enfermo tomó la noticia con gran alegría, haciendo saber a Santaló y al visitante lo mucho que le gustaría conocer al flautista del que le hablaban, a lo que ambos respondieron que harían todo lo posible por que pudiera darse el encuentro, aunque no podían asegurarle cuándo podría ser, ya que pronto deberían volver a Barcelona. A pesar de su debilidad e ilusionado por ver pronto al pastor músico, Gaudí les insistió en que no olvidaran la gestión.

   Para cumplir aquella promesa el doctor Santaló debió trabajar a fondo sus relaciones, no siendo hasta largo tiempo después, estando ya repuesto el arquitecto y lejanos aquellos tristes días, cuando se produjo la deseada visita del pastor flautista al templo de la Sagrada Familia, presentándose el doctor en el estudio del arquitecto acompañado por el propietario ceretano y su empleado, el pastor de las melodías.

   La escena fue casi exclusiva para Gaudí, a excepción del testigo que por fortuna, recogió aquel encuentro en unas líneas que hoy nos permiten transcribirlo de primera mano. A destacar, lo que más llamó la atención del maestro: ... - Que el joven pastor se hubiera vestido de ciudad en lugar de venir al encuentro con la que era su ropa de trabajo, pues de ella sólo traía el zurrón donde solía guardar sus instrumentos. 

    Así lo contó el cronista:

   “... Eran instrumentos que él mismo construía y que mostró a Gaudí interpretando para él algunas de las pequeñas melodías que componía en las cimas de los montes para su propio solaz, mientras guardaba los rebaños. Entre esas piezas las había que llegaban a la octava y algunas hubieran podido clasificarse como idílicas…”

   “… Aunque el pastor carecía de estudios, resultaba agreste y original y estaba mejor dotado que la mayoría de tales pastores, siendo su música fruto de sus innatas cualidades, que él mismo ignoraba. Sus armonías eran las que en largas horas de soledad en las cumbres le dictaban la Naturaleza inspiradora de ritmos, creadora de ecos en la profundidad de los valles…”

  “… El arquitecto gozaba contando la pureza de cadencias y giros melódicos, ajenos a influencia alguna. La intensidad del sonido, tan pronto como nota silbante del grillo, o la cadencia del ave, llenaba la pequeña estancia del estudio gaudiniano. Notas fuertes y agudas zigzagueaban por el espacio y uno sentíase transportado a las cimas pirenaicas o a la cabaña donde nacieran las melodías, con toda su riqueza de colorido." (3)

 


Hornacina con la Adoración de los pastores. Sagrada. Familia. Barcelona


                                       Antes de que partieran los visitantes para su tierra pirenáica, Gaudí estuvo acompañándolos por las obras, mostrando la parte de la Fachada del Nacimiento que tenía reservada para instalar el grupo de pastores que honraron a Jesús en su Nacimiento. La visita significó mucho para el arquitecto, que durante días tuvo presente la música dulce de la flauta sobre la que volvía en gozoso tarareo, contando la pureza de cadencias y giros melódicos ajenos a influencia alguna.

  Tiempo después, al comentar con uno de sus ayudantes los pormenores del pastor y sus circunstancias, Gaudí no estuvo de acuerdo con que pudiera ser provechoso para el joven el venirse a estudiar música a Barcelona, ya que en ese caso perdería lo auténtico y racial, que era precisamente lo que ahora valoraba su arte, 

    “… A lo más -puntualizó-, recordarían la simplicidad de la música prehelénica en el limpio sonar de la flauta de cañas, o en alguno de los motivos idílicos. El joven tañedor aparecía como una figura mitológica llevada por las musas en volandas, a través del tiempo hasta nuestros días…”

    Añadiendo, todavía entusiasmado con la visita:

   "… El pastor es un chico rústico... ¡Autentica flor de montaña!  (*)

 

 Ana Mª Ferrin

(*) De mi libro inédito, Gaudí. Íntimo y Desconocido.

41 comentarios:

  1. Curiosa historia del pastor flautista que desconocía.Besicos

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    1. Son anécdotas escondidas, escritas por manos ajenas al maestro y encontradas en las memorias de quienes lo conocieron.
      Un beso, Charo.

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  2. Una historia sumamente interesante, amiga. Ese libro promete sin duda grandes descubrimientos.
    Y qué buena idea escribir sobre el maestro de los maestros en arquitectura y aún en arte....
    Muchísimas gracias por esta breve anticipo.
    Abrazo.

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    1. Desentrañar la vida de alguien que nunca dejaba al aire su realidad privada, ni escrita ni oral, ha sido un gran esfuerzo.
      Y un deleite para sus admiradores y estudiosos. Saludos

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    1. Me alegro de tu visita y de que te interese el tema, Nassah
      Saludos.

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  4. Como se observa por esta crónica, Gaudí tenía un alma sensible para las artes. Lo demuestra el hecho de que en un estado de morbilidad, la música fuera terapia para recuperarlo, más si se trataba de un rústico ovejero que, tañía sus flautas, por inspiración de la la naturaleza que lo rodeaba en las montañas de su estancia. Indudablemente, lo que hacía encantadoras sus interpretaciones, era el no estar sujeto a cánones de gramática musical. Sólo eso podía entenderlo Gaudí, cuando no fue afirmativo con la idea de sacar al tañedor de flautas, para llevarlo a a prender música a algún conservatorio, donde preveía Gaudí que, la academia podía castrarle el encanto natural de sus composiciones. Un abrazo desde mi cubil colombiano. Carlos

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    1. Buena apreciación la tuya en cuanto a la libertad con que Gaudí valoraba a un artista, cuando descubría en él esa chispa congénita, sin patrón ni escuela, que también él poseía.

      Afectuosos saludos van al cubil, Carlos.

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  5. Olá Ana,
    Muito interessante esta crónica sobre Gaudí, e a sua inata sensibilidade para a arte. Embora não seja especialista em arte, consigo entender nesta tua crónica, as características multifacetadas que Gaudí possuía.
    Muito interessante sem dúvida.
    Muito obrigado pela visita, e gentil comentário no meu cantinho
    Beijinho, e ótima semana!

    Mário Margaride

    http://poesiaaquiesta.blogspot.com

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    1. Amigo Mario, gracias por su visita a este rincón. Un saludo.
      Y como tengo raíces lusas, no tengo duda de que ambos entendemos lo que deseamos transmitir. De Pessoa a Lorca, habitamos en la misma onda cultural

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  6. Algún problemilla tiene Google porque desaparecen los comentarios o, al parecer, van a spam.
    La historia es muy bonita.
    Y demuestra el poder dulce que tiene la música.
    Me gustó mucho leerte.
    Un beso. Feliz semana.

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    1. Han sido unos días raros en muchos blogs. Gracias por insistir
      Es verdad que la música es sanadora, capaz de ayudarnos en la soledad y hacernos disfrutar de la alegría.
      Besos para ti, Amalia

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  7. Sigo su bloc asiduamente y sus publicaciones me han despertedo un interes y un conocimiento de la obra y vida del maestro.

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    1. Gracias por sus visitas, A.
      Deseando que pronto nos conozca mejor y podamos saludarlo por su nombre.
      Buen día para usted.

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  8. Genio y figura hasta la sepultura, nunca mejor dicho y después al pobre se le sumaba estos brotes aún más para desepero de él un hombre comprometido con su trabajo.Gracias a ese entorno que le cuidaba y mimaba:.Esta anedocta del pastor y sus trazas para construir estas flautas es tan tierna que de verdad ahí se ve la talla de las personas : un hombre que podía dar dimensión, gloria y estimulo con su creatividad-Era sumamente feliz con escuchar ese tallido.
    Me ha encantado leer este artículo , sobre este genio y figura...

    Un abrazo y un feliz inicio de junio Anna

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    1. Gracias, Bertha. Siempre un placer tu visita. Y también ver qué creaciones se te ocurren para tu taller de exquisiteces. Besos.

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  10. Hola Ana.
    Me gusta mucho esas historias "no oficiales", pero retratan a sus protagonistas.

    Muy buena

    Besos

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    1. Amigo Manuel.
      De no hacer constar expresamente que se trata de ficción, cualquier dato sobre Antonio Gaudí publicado por mí en mi blog, prensa o libros, se tratará con todo rigor de Historia, sin más apellido, con su fuente y referencias.
      Saludos.

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  11. Gostei muito de ler um pouco da vida de Gaudí aqui em teu blog. Como a música é mágica! O pastor era um mestre nela e mesmo sendo uma pessoa simples foi capaz de tirar Gaudí de sua prostração.
    Um abraço!

    ! (✿◠‿◠)

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    1. El autor que dejó testimonio del encuentro supo transmitirnos muy bien el clima que dejaron los sonidos del pastor en su visita a Gaudí. Casi podemos oírlo por nosotros mismos.
      Abrazos para ti.

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  12. Hola Ana María.
    Preciosa historia si las hay.
    Me gusta mucho como lo has contado, imagino a Gaudí embelesado con los sonidos de la flauta que, tal parece, angelicalmente hacía sonar ese "rústico" pastor.( Artesano por cierto de sus flautas y su música).

    Abrazo va

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    1. Qué hacer cuando te ataca el desamor, alguien te decepciona, no te sale un proyecto como pensabas... En muchas ocasiones, recurrir a la música. ¡Ay, LU! Esa lírica plañidera, ese bolero sinuoso, ese tango matador, lanzarse a un samba rabión... Lo mismito hacía Gaudí, LU.

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  13. Siempre interesantes todas las historias llenas de información sobre ese genio que fue Gaudí, mi profunda admiración y respeto muy noble y visionario trabajar en proyectos que saben que no terminarán ellos, porque la vida es así y esos grandiosos proyectos son su legado su personalidad, su historia.+
    Feliz fin de semana.
    Saludos.

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    1. Qué interesante es empatizar con alguien, ponerse en su lugar olvidándose de si es más o menos famoso. Al final todos buscamos lo mismo, ser felices, querer y que nos quieran, José Aº.
      Saludos casi veraniegos.

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  14. Bonita historia que nos transporta a aquella lírica pastoril, a las églogas de Garcilaso...
    Prueba que la naturaleza es maestra y autodidacta. Escuchar su lenguaje y transmitirlo, es una comunión de los sentidos.
    Recuerdo, cuando niña, las flautas que hacíamos con la corteza del castaño joven o con la caña del trigo.
    Siempre el pastor con su flauta o corneta.
    Bella esta historia

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    1. Desde luego, el sonido de una flauta dulce es de lo más tierno.
      Y además, no hay como ser, sentirse, de pueblo, para transmitir sensaciones, las cosas más sublimes se bajan pie a tierra para explicarlas y hacerse entender. Como tus recuerdos de pequeña luthier fabricando una flauta. Ahí queda eso, Beatriz.

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  15. Gaudí ,intimo y desconocido nos traslada a una visión del maestro llena de lirismo humano donde su voluntad puede más que la enfermedad y el don que posee le anima a seguir en la Basilica ,excepcional documento Ana Maria en el que la melodia adquiere tintes de emotividad y dan su son para concluir una ilusión que Gaudí dentro llevaba,te deseo pases un feliz fin de semanadonde los rayos del sol oro den para ti al alumbrarnos el alma,Ana Maria tu amigo . jr.

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    1. Rascas un poco, y resulta que hasta el tipo más arisco tiene su punto débil, ese del que nunca sospecharías.
      Saludos, José Ramón

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  16. Con cada entrada, es un paso más para seguir conociendo al Genio. La semana pasada visité "La Biblioteca de Cataluña" donde pude admirar la sala donde falleció Gaudí. Gracias por traernos tanto conocimiento.

    Un abrazo.

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    1. Lo tomo personalmente como un cumplido, ya que fui la primera autora que mostré las fotos de esas salas y de sus médicos, en relación a Gaudí.
      Me alegra que te interesara la visita, Conchi.

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  17. Blogger está raro Ana. No sé por qué hay veces que desaparecen los comentarios.
    La visita del pastor autodidacta animó mucho al maestro gran entusiasta de la música.
    La hornacina de la adoración es una maravilla. Vamos conociendo más de Gaudí
    Buen fin de semana.
    Un abrazo.

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    1. NO DAMOS CON EL PROBLEMA QUE LOS HACE DESAPARECER, PERO POR AHORA HEMOS RESCATADO ESTE COMENTARIO DE "PEDRO LUSO DE CARVALHO", EN LA ENTRADA , "ANTONIO GAUDÍ Y EL PASTOR DE CERET AL QUE CONSIDERABA, "UNA AUTÉNTICA FLOR DE MONTAÑA" (*)"
      (Ayer) 5-6-2022

      Olá, amiga Ana, esse seu livro ainda inédito, "Gaudí. Intimo e Desconhecido", certamente será muito bem recebido, quando editado, pelo público espanhol, que reconhece em Gaudí o gênio da arquitetura. Aliás, além da Espanha outros povos gostarão de conhecer mais um pouco da vida do Mestre. Parabéns pela grande iniciativa por mais um livro sobre Gaudí. Um bom domingo, saúde e paz. Grande abraço.

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    2. Hola, Laura. Sí que está raro el blog..
      Como hay gustos para todos, el grupo de los pastores habrá quien lo encontrará muy naif, pero el encanto de su sencillez y verdad conmueve a quienes visitan el templo.
      Abrazos a ti.

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    3. Hola, Pedro.
      Ojalá llegaran mis libros a tu querido país.
      Por el momento aquí dejo esta anécdota, sorprendente por la humildad del personaje y de cómo impactó al maestro.
      El comportamiento de Gaudí con el pastor, da que pensar en estos tiempos donde reina tanto pedante.
      Afectuoso saludo,

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  18. Gracias por tu visita Me entaca tu blog
    Besos

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  19. Una muestra más de que la Naturaleza es la eterna inspiradora.
    Esta entrada es de lo más interesante, la estoy leyendo mientras me tomo un café calentitoy es el mejor acompañamiento que podía imaginarme nada más empezar la mañana tras haber regado mis plantas, son mi contacto con la naturaleza viva cuando estoy en la ciudad.
    Las melodías de ese pastor, me han hecho recordar los intentos de cuando era niña, yo también quería hacer una flauta y hacerla sonar agujereando un trozo de caña de escoba ¡Tiempos aquellos!
    Tu libro es una joya, debería salir a la luz.
    Cariños y felicitaciones.
    Kasioles

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    1. Sabia dama la que empieza el día gozando del sabor y aroma de un café, acompañada del vaho que sueltan las plantas y su tierra al regarse.
      Y buena anécdota la tuya, que nos lleva a imaginar a la pequeña Kas intentando agujerear el palo de una escoba con la punta de un cuchillo. A veces los niños sobreviven de milagro.
      .Un besazo.

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  20. Encontrarnos a nosotros mismos regresando a la pureza de los orígenes es un deseo que nos acucia de vez en cuando, sobre todo cuando hablamos con personas sencilla del campo, que no necesitan del materialismo de la compra, de las ataduras de las redes sociales, del tiempo perdido ante la televisión. Solo les basta con vivir sin prisa, gozando de la naturaleza, de las estaciones del año y con la sabiduría propia transmitida de generación en generación.
    Algo así experimentaría Gaudí hace cien años conociendo a aquel pastor.
    Un beso

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    1. Es esta una anécdota del maestro que invita a una lectura de variados registros.
      Escribo estas líneas y se me ocurre que quizá tienes cerca alguna cabecilla de ojos curiosos preparando un instrumento.
      Un beso, Carmen.

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