"Estaba frente a mi coche y de repente me sentí lanzado hacia atrás como en un columpio. Debí perder el conocimiento unos segundos porque lo siguiente que recuerdo es un gran dolor en la nuca y tos, mucha tos y arcadas, y los ojos llenos de lágrimas por el humo. Di unos pasos hacia delante con la suerte de tropezar con mi coche y tuve el reflejo de agarrarme a la pared de la derecha y así, orientándome por la posición del coche, empecé a salir a tientas, porque verse no se veía a un metro....
Publicado en Sant Andreu Expréss.




