Foto cabecera

2 Garraf, playa, Barcelona. Arriba en el centro, las Bodegas Güell de Antonio Gaudí. (A.Mª Ferrin)





EL PERRO DE LA FACHADA DEL NACIMIENTO



              
El perro de La Adoración de los Pastores en la fachada del Nacimiento
de la Sagrada Familia, Barcelona. 2012


El acebo, la planta mágica de los antiguos druidas celtas, asociada en
nuestro país a la Navidad, a los besos y la felicidad.
       
               
                      En la época del nacimiento de Jesús los pastores estaban mal considerados por la sociedad judía. Trashumantes, incumplían la ley tanto por no asistir a las celebraciones religiosas ya que su vida transcurría en el campo con sus rebaños, como por su poca higiene personal ante las dificultades de limpieza en los territorios con escasez de agua por donde se movían, viviendo siempre vigilantes de evitar que les robaran animales, leche y lana. Por eso mismo se le dio tanta importancia en el principio del cristianismo al evangelio donde un ángel se les presentaba precisamente a ellos, desfavorecidos incluso entre los humildes, para anunciarles el nacimiento de Jesús y dirigirlos hacia el Portal donde se encontraban Maria, José y el Niño.

                        Antonio Gaudí demostró tener una interpretación noble y terrenal de lo divino colocando en su obra cumbre, junto a los cargos más respetados, a seres humildes, laboriosos unas veces y otras castigados por la vida o la miseria moral, dándoles un trato de favor que él intuía como justo. La prostituta y el terrorista acompañando a la Virgen del Rosario y los ángeles. Los pastores junto a los Reyes Magos. Todos cobijados por la Estrella y el Ángel que anunciaba la  Buena Nueva del Nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios llegado a la Tierra para repartir justicia y paz entre los hombres. 



TIEMPO DE PAZ Y LUZ

GAUDI. DOS COCODRILOS, NIMES Y EL PARQUE GÜELL




                      Con motivo de la visita en 1903 de un grupo de arquitectos del Colegio de Cataluña a las obras de la Sagrada Familia, Antonio Gaudí dejó entrever en sus explicaciones que los antecedentes del Parque Güell debían buscarse en algunas instituciones escolares inglesas, pero hoy podemos asegurar que había más enlaces. El origen de construir la urbanización del Parque era doble y venía de muy atrás, de cuando su cliente Eusebio Güell era estudiante en Nimes, Francia, idea que fue ampliando más tarde en sus repetidas visitas a Gran Bretaña motivadas por sus negocios textiles.

                  De las tres características originales del lugar fijémonos en primer término en el animal de trencadís, archirrepetido, que recibe al visitante en las escaleras del Parque Güell. Se le ha identificado como un lagarto, una salamandra, una serpiente, un dragón. Pero se han olvidado de nombrar al reptil que tenía todos los números para ser el inspirador de Gaudí. El cocodrilo de Nimes.



El cocodrilo, presente en cada rincón de Nimes. Place du Marché.

Detalle de la pata del cocodrilo de Nimes con sus uñas

El reptil del Parque Güell en su escalinata. 1999. (A.Mª F.)

Detalle de la pata del reptil  con sus uñas en el Parque Güell. 1999. (A.Mª.F.)


      
GAUDÍ Y GÜELL, NOSTALGIA DE NIMES


¿CÓMO ESTÁN USTEDES? MUY TRISTES, MILIKI.



                    
             Dicen que a medida que nos hacemos mayores vamos llenando un espacio más pequeño, pero hay hombres para los que eso no cuenta. Son los que han acostumbrado sus ojos al horizonte y lo que es más importante, han conseguido que los demás recuerden su presencia con añoranza. Emilio Aragón, MILIKI, es sin duda uno de ellos.

                   Su apariencia de sonriente placidez cuyas amables maneras hacían olvidar que era una máquina creadora, siempre con nuevas ideas danzando sobre su nariz roja, en los últimos tiempos lo hacían pasar desapercibido a primera vista. Porque en ésta época de cambalache donde la horterada más zafia puede batir récords de audiencia, encontrar artistas que hicieron del humor blanco un arte nos pilla un poco descolocados. Valdrá esta breve crónica de unas conversaciones que mantuvimos por los alrededores de 1992, con destino a recrear la historia de su saga familiar en mi libro Los Ojos del Paraíso, para descubrir los desconocidos registros de un gran artista, descendiente de una amazona sueca y un seminarista español, a cuyo recuerdo me sumo con este pequeño homenaje.


Con su hijo Emilio en 1996


EL CIRCO, ESA ALEGRÍA QUE PASA

GAUDÍ, JOAN MARAGALL Y SU RELATO “SOBRE GAUDÍ”




Joan Maragall, el gran amigo de Antonio Gaudí, escribió un relato en 1904 que ha quedado como la descripción de una desconocida aventura amorosa del arquitecto, aunque en ningún momento el autor lo cite por su nombre (*)

Titulado “Una calaverada”, el texto del que sigue un extracto forma parte de la recopilación de trabajos editados en las Obras Completas del poeta y escritor. En él, Maragall nos presenta un encuentro de amigos en la franja inicial del siglo XX. 

               Volvamos la vista atrás e imaginemos el escenario que Maragall nos describe. El despacho bienestante donde se produce la tertulia se ambienta, envuelto en el color sepia de los viejos grabados, con el fragor de las risas y las voces masculinas tomando una copa y encendiendo sus puros. Humo, olor dulce de café y licores… Se distinguen barbas, cuellos duros, botines... Chalecos y relojes de cadena soportan el peso de los pulgares que los caballeros introducen en sus bolsillos. En la dejadez de la cálida reunión es hora de confidencias, de verdades desveladas. Y Maragall empieza su relato:


Joan Maragall, poeta, escritor y periodista, autor del relato, supuestamente, sobre Gaudí 

      "UNA CALAVERADA"

RESPUESTA A PROPÓSITO DEL MECENAZGO DE EUSEBIO GÜELL CON ANTONIO GAUDÍ.


RESPUESTA

AL COMENTARIO DEL 18-10 DE CARMEN CASCÓN, EN LA ENTRADA

" GAUDÍ Y EL GUARDIA CIVIL QUE LO AUXILIÓ"


                        ...Ya sé que el tema de la entrada de mi blog no viene al caso aquí o quizá sí dado que trata de Cervantes y su mecenas el duque de Béjar, caso paralelo al de Gaudí y Güell. Me decías que Cervantes tuvo suerte de tener un mecenas que defendiera sus ideas y proyectos económicamente, pero me temo que no fue todo de color de rosa. Francisco III de Zúñiga fue mecenas de artistas y literatos de la talla de Góngora, Lope y Cervantes. Sin embargo, a la hora de su muerte, había dilapidado toda su fortuna. Su hijo, Alonso II, heredó telarañas y es entonces cuando sale a la luz la primera parte de El Quijote dedicada al duque para que aflojara la bolsa y lo sacara de la situación ruinosa en que vivía, pero se llevó un chasco: el duque don  Alonso no tenía un ducado y acabó por hacer oídos sordos a las súplicas de don Miguel. El resultado fue una desavenencia tan grande que dio como consecuencia el cambio de dedicatoria en la segunda parte de la magna obra, esta vez dedicada al duque de Lemos. Mecenazgo fallido, podríamos hablar en este caso, nada más lejos de la estrecha relación entre Gaudí y Güell.

                        Un beso desde una ciudad que empieza por "B" y de pasado textil, a otra de las mismas características...(Béjar y Barcelona)  (1)    


Con sus encargados, trabajadoras de la Colonia Güell, complejo textil de
 Eusebio Güell donde debía ubicarse una iglesia. Al morir el conde sólo
quedó construida la hoy famosa Cripta Güell. (Arch.J.Padró Margó)


UN COMENTARIO AL COMENTARIO

( PARTE 2ª ) U. S. NAVY EN BARCELONA. MEMORIAL A LOS 49 MARINES


      

                            Era noche cerrada aquel 17 de enero de 1977, con los muelles desiertos sin iluminar y los gritos de los marinos al zozobrar su lancha y caer al agua helada no encontraron respuesta. Unos 15 quedaron bajo la quilla agarrándose a donde podían, respirando en la cámara de aire formada en el vacío interior con la esperanza de que alguien los rescatara. Los remolcadores del mercante Urlea con el que habían tenido la pequeña colisión que ocasionó el vuelco avisaron a los bomberos. Pero mientras, sobre las cuatro, los pescadores que salían a la mar empezaron a encontrar en las aguas a docenas de hombres que nadaban entre cuerpos sin vida pidiendo ayuda, por lo que sin detenerse en preguntas los pescadores empezaron a recoger a todos los supervivientes que podían cargar, llevándolos una y otra vez al muelle de Colón. Con miedo a volcar, porque los náufragos se aferraban con desesperación a los bordes de las barcas sin tener en cuenta que los escasos 5 metros de las embarcaciones estaban desbordadas por el sobrepeso. 


A la derecha bajo las acacias, reposa el discreto memorial frente al lugar
donde los marines tomaban la lancha para acceder a sus barcos. (A.Mª.F) 



2011. Las dos caras del monolito donde figuran los nombres de los
marinos fallecidos, 25 en la primera y 24 en la segunda. (A.Mª F.)

Al cierre de la edición de La Vanguardia en la madrugada del naufragio, sólo se
contabilizaban 23 muertos y dos desaparecidos de los 49 fallecidos finales.


JOHNNY, NACIDO CON ESTRELLA