Foto cabecera

2 Garraf, playa, Barcelona. Arriba en el centro, las Bodegas Güell de Antonio Gaudí. (A.Mª Ferrin)





DE PINTORES, PACIENTES Y DOCTORES. (1)


                        Todo un mundo, el de la medicina, los enfermos y sus médicos, cuando los acompaña el pintor oficiando de notario de su tiempo y lugar.

                        Enseñándonos el terror de caer en según qué manos y épocas de ignorancia médica, aprovechadas por curanderos y farsantes capaces de todo. 

                            Descubriéndonos la mirada irónica del retratista, al captar la elegancia con que el científico mueve sus manos con sonrisa de complacencia mientras practica una trepanación. Igual que cuando procede a extraer de un cerebro trastornado “la piedra de la locura”.

                              Sin olvidar que médico y artista pueden convertirse ellos también en protagonistas del cuadro.


Extracción de la piedra de la locura. c.1490. Oleo sobre tabla de roble.
El Bosco. Museo del Prado. Abajo, detalle de la extracción de la flor.



Delicadeza complaciente. Trepanación en un grabado anónimo


EL PULSO DEL NARRADOR

12 DE OCTUBRE EN BARCELONA: ARMONÍA Y DÉJÀ VU


                        

                    Mientras estudiaba en la Universidad de Chicago, el investigador francés Émile Boirac conocido por haber sido uno de los impulsores del Esperanto, empezó a trabajar sobre esa sensación que muchos hemos experimentado alguna vez, de ser testigos de una determinada circunstancia con la sensación de haberla vivido con anterioridad.

                              El científico identificó ese fenómeno llamándolo Déjà vu (*), y tanto él como los estudiosos de la mente que le sucedieron han venido tratando de explicarlo con multitud de supuestos: Situaciones vividas y olvidadas. Fragmentos de vidas pasadas. Memorias de sueños. Deseos que afloran a la superficie. Experiencias extracorporales. Reencarnación.

                            A mí, que jamás me ha interesado lo paranormal, acaba de sucederme un déjà vu.

                            Porque yo he vivido esa experiencia al presenciar el júbilo, la alegría sana de poder expresar la pertenencia a una identidad que durante muchísimos años, alrededor de tres décadas, a fuerza de verse relegada, sus propietarios han optado por silenciarla. Después de vivir la estrategia gubernamental de que aquello de lo que no se habla, aquello que no se muestra en los medios ni se le presta una tribuna, no existe.

                      Pero los amantes de la Historia saben muy bien lo equivocados que están quienes creen tal cosa, porque según cuentan estos catalanes, hombres y mujeres ambiciosos que no quieren renunciar a nada porque lo quieren todo, existen. Y en muy importante porcentaje. Sabiendo muy bien quiénes son y decididos a presentarse así, orgullosos de todas sus raíces, sumando culturas.

                           Por ese motivo, al contemplar las escenas que sucedían ante mis ojos experimenté un Déjà vu...



















UN DÍA DE JÚBILO


FRÓMISTA Y BARCELONA UNIDAS EN MI RECUERDO (2/2 PARTES)



Continúa...
                       
                      Soberbia joya a pesar de su pequeñez y del humilde lugar en que reposa, una piedra circular de granito hace equilibrios en el borde de una acera de la calle del Milagro, en Frómista, allí donde hace casi seis siglos vivía un tal Pedro Fernández de Teresa. Se trata de La Piedra del Milagro. Una Sagrada Forma donde una cara lleva grabado un cáliz y la otra una cruz visigoda, conservando en su parte inferior la fecha del milagro, 1453.

                     Según la historia conocida en toda la comarca de Tierra de Campos, en ese tiempo vivía en Frómista el tal cristiano llamado Pedro, que pidió un préstamo a un vecino judío de la villa. Pero como llegado el momento de devolverlo, no lo hizo, el judío lo denunció a las autoridades eclesiásticas. Éstas castigaron con la excomunión a Pedro si no cumplía su obligación con el prestamista, ante lo cual el moroso devolvió el dinero, olvidando hacérselo saber a los responsables religiosos.     


                       Cuando tiempo después Pedro enfermó de gravedad, al ir a darle la comunión la hostia se quedó pegada a la patena sin que pudieran despegarla. Fue entonces cuando Pedro recordó el olvido, se lo dijo al sacerdote y por fin pudo volver a comulgar. Pero con otra Sagrada Forma, ya que la primera se había quedado pegada a la patena sin que nadie pudiera arrancarla. Frómista fue un enclave judío de importancia durante casi medio milenio, entre c. 1040-1492. También la calle Francesa, donde de antiguo había dos sinagogas, documenta su pasado. Asistí a una amena conversación sobre ese tema y desde entonces la visión de la pequeña piedra circular reposando en la acera me admira por el civismo de sus vecinos. 


                      Volviendo al motivo principal del texto, aprovecharé para decir lo agradable que es para un viajero (y ya no digo para el machacado peregrino del Camino de Santiago), encontrar un buen sitio a la hora del reposo. Acogedor, fresco en verano, a la sombra de una iglesia románica espectacular como es la de San Martín, con un buen tentempié y dos amables fromisteñas atendiéndolo. Las mismas que, en unión del banco –como puntualizó Lourdes, una de ellas- son las propietarias.


Iglesia de San Martín de Tours, Siglo XI. Frómista, Palencia. Camino de Santiago 

Capitel de Las Bodas en la iglesia de San Martín





Las dos caras de la Piedra del Milagro. Frómista.Palencia




FRÓMISTA. ARTE Y FRESCA CALIDEZ

FRÓMISTA Y BARCELONA UNIDAS EN MI RECUERDO (1/2 PARTES)


                              
                          Al haber crecido en el entorno monumental del barrio gótico de Barcelona, la presencia de artistas plásticos formó parte de mi niñez. Raro era el día que al salir para el colegio, nada más cruzar el portal no me encontrase con alguno que ya tuviera montado su caballete o abierto su cuaderno, presto para atrapar los rayos de sol que serpenteaban por los infinitos arcos de piedra que dan acceso a los callejones que envuelven el Born, o la luz escalando los muros de Santa Maria del Mar. Como cuenta el poema de Joan Maragall escrito para mi cercana calle de Jaume Giralt donde nació el poeta, cuando el sol ronroneaba por los húmedos muros de las casas, todo se embellecía y: - …llavors jo sentía/una esgarrifança/ de goig i alegria (*).



1º Premio en el XXVI Concurso de Pintura Rápida al Aire Libre "Villa de Frómist. Camino de
Santiago" Día del Peregrino", organizado por el Centro de Iniciativas Turísticas de
 Frómista.
Óleo Ermita del Otero, obra de Gonzalo Prieto Cordero. Abajo, cartel del
Concurso de este año


         
  
A MIS AMIGOS PINTORES         

FRANCISCO COELLO DE PORTUGAL: ARQUITECTURA CON AURA


                    Nada hacía pensar que aquel niño nacido en el Jaén de 1926, cuyos problemas cardíacos temían los médicos que no le permitirían vivir más allá de la adolescencia y que hasta los catorce años tenía que ser trasladado en brazos en muchas ocasiones, llegaría a los 87 años trabajando sin descanso. Ni que su carrera de arquitecto, que pareció quedar anulada cuando al poco tiempo de recibir su título decidió abandonar la profesión iniciando la carrera sacerdotal de fraile dominico, tendría una continuidad. Tampoco era previsible que al año de iniciar sus estudios eclesiásticos, cuando la Filosofía y la Teología le hacían pensar que ya nunca retomaría el compás y la escuadra, iba a recibir el encargo de realizar en León el nuevo Santuario de la Virgen del Camino (1).

                   Ni que a partir de ese momento hasta pocos días antes de su fallecimiento el pasado viernes 16 de Agosto, las dos vocaciones quedarían fundidas en un apasionado currículum llegando a rondar las 400 obras. 




Cincuenta años separan las dos fotografías.
Arriba,  Fray Coello en el Seminario de Palencia,
abajo, en una de sus últimas imágenes. 

“RECUERDA: MURO DE HORMIGÓN Y FACHADA DE VIDRIO”

EL ASESINATO DE JOHN F. KENNEDY Y LA ESCULTURA DE JOSEP Mª SUBIRACHS


                            Fue el 35º Presidente de los Estados Unidos de América, tenía 46 años y se llamaba John F. Kennedy.









    

SecuenciaS del asesinato del Presidente de los EE.UU. John F. Kennedy, en Dallas, Texas. 1963


UNA TRAGEDIA AMERICANA