Foto cabecera

01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





PEDRO UHART, PINTOR. COLECCIONISTA DE ANTONIO GAUDÍ


                  

                  El pintor y coleccionista Pedro Uhart, 1938, chileno nacido en Concepción, reside en París desde 1962, cuando decidió dedicarse a la pintura tras estudiar Economía y Derecho.

                   Para quien tenga los años suficientes, su nombre siempre irá unido a su homenaje tributado a Salvador Allende y a Chile, cuando presentó en la VIII Bienal de París una de sus telas libres o mural flotante como son conocidas esas obras suyas pintadas sobre grandes lienzos sueltos,  titulada 11 de septiembre de 1973, que fue a la vez su salto al reconocimiento internacional. Y en éstas páginas, a su condición de artista será preciso unir la de coleccionista de mobiliario y accesorios diseñados por Antonio Gaudí, con esa mirada de los que saben reconocer el fuego de los únicos, en épocas que el mundo aún no ha olisqueado que la grandeza de los genios se encuentra ahí, ante su vista, desapercibida.

              La libre lírica de sus cuadros nos espera en centros de la talla del MOMA y el Pompidou, o en colecciones particulares gritando sus colores puros. Las piezas de Antonio Gaudí adquiridas desde los años sesenta por el matrimonio Uhart, reposan en la actualidad entre su estudio de París y diversas colecciones y museos.




Kiki y Pedro Uhart en su estudio de París. La fantástica colección de elementos gaudinianos empezaron
a reunirla a finales de los años sesenta, cuando el arquitecto no se valoraba y eran pocos los conocedores
y amantes de las piezas del arquitecto.  Abajo, cuadro de Uhart con el biombo de la Casa Milà que da
nombre a la pintura. La Casa Milà. (*)




Aspecto de un salón de la Casa Milà, La Pedrera. El biombo lo utilizaban como pantalla para colocarlo cuando
el balcón estaba abierto, o para separar determinadas partes del salón.


KIKI Y PEDRO UHART, COLECCIONISTAS



(3/3) LA COLONIA GÜELL. FIESTA MODERNISTA 2014


   
Continúa ...


                            Todas las antiguas casas. La del médico, el maestro, el director, el secretario y demás, siguen en pie bien conservadas, algunas son pequeñas joyas construidas por los ayudantes de Antonio Gaudí, Francesc Berenguer y Joan Rubió. El Ateneo y el Teatro presiden la plaza que adorna una estatua de Eusebio Güell, colocada en 1935 y decapitada un año después por un grupo de anarquistas del cercano pueblo de Sant Boi de Llobregat. Tras la Guerra Civil los mismos vecinos la restauraron y el lugar es ahora un tranquilo rincón que acoge los juegos de los pequeños. La cooperativa alimentaria sigue funcionando en la actualidad como un supermercado al que acuden los habitantes de aquellas 150 casitas unifamiliares que Eusebio Güell construyera y que sus herederos vendieron a su vez, después de la guerra, a los descendientes de los primitivos obreros. Un poco más alejada se encuentra la casa parroquial del Sagrado Corazón atendida por el rector Joan Rosell.




Dos vistas de la escuela, con la casa del maestro a la que se accede por un arco. Esta, con forma de palacete, tiene
 elementos gaudinianos presentes en la casa Bellesguard, y otros como el torreón con su sombrerete, en la
 Casa Botines de León. 1910-11. Obra del ayudante de Gaudí, Francesc Berenguer. 




UN CONJUNTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO 

(2) COLONIA GÜELL. LA FIESTA MODERNISTA



Continúa...



                         La cámara del recuerdo rebobina, da marcha atrás y consulta el guión de los comienzos, a saber: Estamos en 1872...        


                        Estamos en 1872 y acaba de morir Joan Güell i Ferrer, uno de esos españoles emprendedores que había cruzado varias veces Europa y el Atlántico desde su natal Torredembarra, hasta Cuba y Santo Domingo, trayendo al volver a Barcelona el empuje empresarial de raza. Su pasado esclavista de los primeros tiempos tras estudiar náutica, había quedado atrás, borrado por la importante actividad empresarial desarrollada desde su vuelta a la ciudad catalana a mediados de 1830, donde aplicando los métodos industriales que había conocido en sus viajes por Inglaterra y Estados Unidos fundaría en 1840 la pequeña fábrica de tejidos Güell, Ramis y Cía en el pueblo de Sants. Extramuros de Barcelona, por esos años aún amurallada.



Don Eusebio Güell Bacigalupi en su juventud.

Textil de Eusebio Güell en  la Colonia. Hoy es un centro de eventos privados, sin visitas turísticas (EnriqueFreire) 

El padre de Eusebio Güell, Dº Joan Güell Ferrer

Primitiva fábrica textil de Joan Güell en Sants. Güell, Ramis y Cía. Conocida por El Vapor Vell. (w110.bcn.cat)



 EUSEBIO GÜELL. EMPRESARIO Y MECENAS


COLONIA GÜELL. LA FIESTA MODERNISTA (1)




                      Van 14 ediciones de la Fiesta Modernista de la Colonia Güell, el barrio obrero que construyó Eusebio Güell para los empleados de su fábrica textil con un doble propósito. Por un lado puso en práctica su ideal de generosidad cristiana proporcionando a las familias un entorno digno, con viviendas, escuelas, parroquia, sanidad, local social, agrupaciones teatrales y corales y con porciones gratis de la tierra que rodeaba el enclave a su disposición para que cada familia pudiera sembrar su huerto. Y a la vez, en una época de agitación feroz con huelgas y atentados en Barcelona, con los obreros provocando continuas algaradas en su búsqueda de lograr una vida mejor, cumplir su propósito de alejar a la juventud de tentaciones revolucionarias, que lógicamente, no beneficiaban a los negocios del empresario.


El grupo Modernistas de Badalona forman una presencia conocida en los eventos modernistas. (A.Mª.F.) 2014

El cartel de esta última edición, con el Sr. Güell en el centro






Cuatro instantáneas de lavanderas y jaboneras. 


EL MILAGRO DE UNA CONSERVACIÓN

GAUDÍ Y EL MOVIMIENTO EN LAS ARTES



                                 
                 Elevando la mirada hacia lo alto de la fachada del Nacimiento sobre la representación de la Sagrada Familia y justo debajo del ciprés, aparece una segunda gruta de carámbanos, bastante mayor que la del Nacimiento, donde se ubica el grupo de la Coronación de la Virgen. Dada su altura no se aprecian bien las cuatro esculturas que contiene en primer plano y mucho menos las que aparecen tras ellas pegadas a la vidriera de la derecha, vista de frente, unos diez ángeles que surgen flotando, dando volteretas en escorzos de gran expresividad dinámica. Ahí aprovechó Antonio Gaudí el proyecto que había diseñado con su ayudante Ricardo Opisso en 1900 para el recordatorio de la primera misa de su amigo de la Asociación Excursionista, el sacerdote y naturalista Norberto Font i Sagué. Un dibujo de cinco figuras masculinas desnudas que debían componer una orla de ángeles alrededor del texto.
                           
                      En su biografía del arquitecto publicada en 1928, Josep Francesc Ráfols contaba que con aquel dibujo el maestro se adelantaba en estilo a los mejores de sus contemporáneos, por lo que quizá la idea había resultado demasiado avanzada para la ocasión y fue desechada del diseño final de la estampa. Por fortuna nos ha quedado esta muestra innegable del dinamismo que logró imprimir Gaudí a las figuras, capturando la fugacidad de una pluma girando en el aire, algo que sabría trasladar más tarde a las esculturas de los ángeles integrándolos en la arquitectura de un vitral.



Grupo de ángeles en movimiento, tras el grupo de la Coronación. Fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia
de Barcelona. Antonio Gaudí.

 Unos ángeles para el recordatorio de la primera misa del sacerdote Norberto Font i Sagué.
Dibujos de Gaudí que no se llegaron a imprimir en la estampa. 1900 (Arch.A.Mª.F.)





Secuencia de imágenes donde se muestra el lugar que ocupan los ángeles en la fachada
 dando volteretas en el espacio, tal como vemos en el dibujo original de Gaudí. El grupo
está situado en la cristalera, tras  La Coronación.



CON SÓLO DOS PLANOS, MOVIMIENTO 


JOSEP Mª SUBIRACHS Y MONTSERRAT GUDIOL, ENCUENTROS EN LA SAGRADA FAMILIA



     El mundo de la pintora Montserrat Gudiol atrapa construido a partes iguales de misterio y melancolía. Con trazo elegante y dueña de un colorido del que se vale para remarcar su relato, la artista cuelga sus obras en diversos museos internacionales y en la actualidad, cuando por razón de salud ya sólo pinta con destino al fondo privado, es un nombre cotizado por los coleccionistas que siguen su trabajo. Por ello, cuando un propietario se desprende de alguno de sus lienzos y aparece en las subastas como ocurrió recientemente en Sotheby’s, alcanza una altísima cotización.
      Hoy la construcción de la fachada de La Gloria en la Sagrada Familia ha transformado el lateral de la calle Mallorca. Pero a finales de los años ochenta, su tapia de chapa ondulada guardaba la puertecilla que daba a un minúsculo espacio verde, acceso al estudio-vivienda donde escultor Josep Mª Subirachs residió y trabajó casi veinte años. Hábitat donde ambos artistas, buenos amigos que gustaban de estar juntos, pasaron largas veladas que en ocasiones terminaban con una despedida a la mañana siguiente.





Diversas obras Montserrat Gudiol con el rojo como protagonista. (*) 


En las dos imágenes, una joven Montserrat Gudiol (*)

CONVERSACIONES EN LA CATEDRAL