Foto cabecera

01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





(2/2) A PROPÓSITO DEL EX-PRESIDENT JORDI PUJOL



 Continúa…

                             
                               Al repetirle a Jordi Pujol el nombre de Vicens Faus, de Comisiones Obreras, que había sufrido prisión a la vez que él en el mismo penal de Burgos, el ex-President cambió de postura dos o tres veces apoyándose en los brazos de la silla. Se produjo un corto silencio. Una vez retomado el control tras acusar el impacto de la pregunta imprevista, volvió a manejar la situación con su temple habitual. Entonces, cuando me disponía a escuchar de su parte un: –La entrevista ha terminado. Buenos días, para mi sorpresa respondió lo siguiente:

                                    -     Mire usted, el señor Faus tiene razón. Antes de 
terminar la carrera, yo ya era consciente de que me resultaría imposible ganarme la vida ejerciendo mi profesión directamente con los pacientes. Era una cuestión de responsabilidad.

 Vicens Faus (*) fue un hombre de bien, uno de aquellos comunistas que sufrieron todo lo imaginable durante la dictadura. Su relato de la humillación que sintió cuando al ser llevado a la enfermería después de un interrogatorio en el penal de Burgos, el médico que lo visitó lo hizo a distancia, sin tocarlo a pesar del estado en que se encontraba, transmitía tan profunda decepción que aunque intentaba hacerlo en tono irónico, la voz se le quebraba. Era evidente que el recuerdo de aquella situación no se le había borrado en los veinte años transcurridos. 

  Pensando en él me dispuse a seguir escuchando con atención las palabras de Jordi Pujol, que tras el inicio, empezó a exponer los motivos determinantes que le habían llevado a la decisión de no tocar a los enfermos. 


En su despacho, Jordi Pujol ojeando unos libros que después me entregaría. 2006. (A.Mª.F.) 



UNA VENTANA AL INTERIOR

A PROPÓSITO DEL EX-PRESIDENT JORDI PUJOL


                                El 22 de marzo de 2006 a las 11 de la mañana, tuve una primera entrevista con quien ya era desde 2003, el Molt Honorable ex-President de la Generalitat de Catalunya, Dº Jordi Pujol i Soley, con destino a la biografía del escultor Josep Mª Subirachs. En principio el encuentro debía tratar de su valoración sobre la obra pública del artista barcelonés, algunas de cuyas piezas fueron realizadas en medio de una gran controversia ciudadana. En especial el monumento a Francesc Macià relacionaba estrechamente al escultor con Pujol, quien con 23 años como President ha sido el dirigente de la Generalitat en pleno ejercicio de su cargo, con el mandato más dilatado de su historia.

En esos días la magnitud y el prestigio de Jordi Pujol seguían siendo inmensos, su figura provocaba un respeto reverencial. Según aseguraban, era lo que se dice un hombre de palabra, de influencia omnímoda en todos los estamentos del país y gran prestigio en buena parte de los foráneos. Ello unido a su propio carácter amante de un protocolo rígido y distante con técnicas paralizantes para la prensa, a la que intimidaba con su mirada y su conocido: -Hoy, eso no toca, hicieron que las personas que sabían de mi próximo encuentro empezando por el mismo escultor, me alertaran de que sopesara mis preguntas si no quería que la entrevista acabara antes de tiempo.  

Con estos prolegómenos, lo que sucedió a continuación fue sorprendente. Y a pesar de las circunstancias actuales, con el desencanto general provocado por el descubrimiento de su fraude confesado. A pesar de las tramas que parecen envolver a su familia como una madeja, más algo que rechina en la intuición de quien esto escribe, deseo compartir parte de unas declaraciones que considero de gran interés por la dimensión del personaje y su noticia.

                                  
El Ex-President Jordi Pujol i Solei en su despacho durante la entrevista concedida a la autora. 2006 (A.Mª.F.) 


ASÍ FUE


FIN DE AÑO CON SABOR A BLUES


RELATO

Original de

Ana Mª Ferrin

RPI

                               
                               SERÍAN  las dos de la mañana cuando aterrizamos en aquel cabaret de Hamburgo donde en circunstancias normales jamás se nos habría ocurrido entrar.

    Ya su fachada de palmeras de neón en una carretera secundaria hacia un feo pueblo industrial con los alrededores atestados de prostitución, no era precisamente el lugar que unos tranquilos padres de familia de viaje por el extranjero buscarían para ir a tomar una copa.

  Pero esa madrugada después de despedir 1994, los compañeros del Touristcamping teníamos el suficiente mosto en el cuerpo, de esa calidad que lo mismo sirve para beber que para desatascar cañerías, la cantidad justa que ni falta ni sobra para estar como un reloj. Así, entramos en el club Mein Geliebter Piraten donde un cartel rezaba Die spanische Nach o sea, La noche Española.  La reacción del grupo fue unánime:

-A ésto se le llama tener suerte…




GORGIAS EN EL CABARET


ART LAND EN INVIERNO. DE NIEVE, HIELOS Y ESCARCHAS




Tumbada en la arena de Castellón, 25 gº mirando al cielo, noto la conocida sensación de que me desdoblo. Una vez más quedo al margen de la realidad, la cabeza en las nubes y mi darriere formando un hueco en la arena. Cierro los ojos y veo pasar un trineo. Mi mente cruza de un continente a otro, de Levante a Chile, de allí a Europa, casi Asia, con Pasternak sentado entre Lara y Zhivago y una manta abrigándoles las piernas. El paisaje cambia de golpe. La temperatura desciende, se desploma. Siento frío y empiezo a escribir...  


                           
                               Llegan la nieve y el hielo como avanzadilla de la Navidad convirtiendo la Tierra en una infinita Sala de Arte.

   Siempre reinan en los Polos. Pero es ahora cuando por todos los rincones de nuestro planeta surgen estampas heladas con formas que bien podríamos colocar en nuestra casa como adorno sobre la mesa familiar.

   Hasta yo, que soy más tropical que una papaya y mi cuerpo sólo espabila a partir de los 30 grados, he de reconocer que el invierno y los paisajes de frío extremo son la época más estética, cuando la Naturaleza nos ofrece las más bellas imágenes, las más delicadas. Como continuación de mi anterior entrada sobre el Art Land, el Arte de la Tierra, (*), ahí van una serie de instantes para recordar.


Columnas del Canal de Lemaire, en Argentina. Lugar llamado "El cementerio de glaciares" por la acumulación de
estos fenómenos que acaban pegándose unos a otros, acabando su vida derretidos por una cadena de circunstancias
físicas que al derretirlos bajo las aguas los saca a flote, y el viento se encarga de esculpir  las espectaculares columnas.


INCREÍBLE PERO CIERTO

PEPE EL DE LAS FUENTES. EN LA RIOJA, UNA HISTORIA MÍNIMA



                         Hayas, tilos, nogales, avellanos, tupiendo la bóveda imaginaria del bosque, junto al río. Romero, lavanda, sopaenvino, hinojo, enmoquetando el suelo. Destacándose entre las ramas, el ruido se materializa en un espectáculo insólito. Un enorme jabalí al que siguen la hembra y dos jabatos rayados aparecen de golpe hasta colocarse a tres metros de un pescador. Lo atropellado de la operación contrasta con los movimientos lentos, medidos, del acercamiento.

   Empieza una especie de danza entre el animal y el hombre.

   Al paso avanzado del jabalí, mirándolo fijamente con los curvos colmillos levantados, corresponde el retroceso del humano, repitiendo ambos la acción varias veces hasta que el primero, llevando en todo momento la iniciativa, da media vuelta seguido de su familia y vuelve a internarse en la espesura, quizá asustado por el sonido de los vehículos que no tardan en hacer su aparición en este remanso riojano de Viniegra.


En Pedrosa de Tobalina, el agua. (lifeisfun22.blogspot.com.es/)


 PEPE, LA ONG DE LOS MANANTIALES

JOSEP Mª SUBIRACHS, ENRIC MONJO Y LA DIGNIDAD.


                
                         Vivía el escultor Enric Monjo (1) en la selecta zona barcelonesa de Pedralbes, frente al monasterio, cuando Josep Mª Subirachs entró a trabajar en su estudio a los 15 años. Aún no había realizado Monjo las grandes obras para el First National Bank de Nueva York ni las imágenes para la catedral de Washington, que lo convertirían en una figura del panorama artístico internacional. Pero ya era un personaje de peso, bien relacionado.


     Catedrático en la Escuela Superior de Bellas Artes, ultimaba por entonces una serie de piezas encargadas por el Monasterio de Montserrat. Dejando aparte que el estilo del maestro pudiera o no interesarle, para el joven Subirachs proveniente del mundo obrero recién salido de una guerra que había dejado la ciudad agotada por la escasez, las fiestas y el ambiente lujoso de que gustaba rodearse el renombrado escultor de la parte alta de Barcelona, provocaban en Josep Mª un rechazo que le hacía trabajar a disgusto.

    Aunque esa circunstancia acabó siendo sólo un problema menor, en el angustioso conjunto de situaciones que llegaría a sufrir allí el aprendiz de artista.


Josep Mª Subirachs trabajando en el taller de Enric Monjo, 1942-1947. (JMS)

En el taller, posando en el centro con dos compañeros (JMS)

El aprendiz Subirachs en el taller de Monjo. A la izquierda, el artista plástico Martí Sabé (JMS)

El escultor Enric Monjo Garriga con una de sus obras. (MuseoVilassarMar)

DÍAS DE FURIA Y SERENIDAD