Foto cabecera

01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





(2) BARCELONA. EL CORAZÓN DE MI QUERIDA CIUDAD


                                 En esta segunda entrega de comercios preferidos, 
                                 otros protagonistas nos muestran su negocio.     
           
       
                        
                    Cuento para empezar, que me disponía a entrar en la centenaria Pastelería La Colmena después de haber fotografiado la placa honoraria de la acera, cuando una señora guapa de cabellos casi blancos me alargó unas hojas enrolladas y ceñidas por un hilo azul. Según dijo, eran un poema que me entregaba, A la voluntad.

  Me pareció excepcional que en estos tiempos una poeta pudiera sacarle beneficio a sus versos, así que contribuí a la salud lírica con una moneda. Deslicé la atadura y estiré los papeles, viendo que en el primero, impreso con tinta morada habían escrito sin firma un largo poemario que empezaba así:


Con tu corazón de chocolate
como abeja en colmena adocenada,
eres el helado de vainilla,
que sales de la colmena 
cubierto de nata y miel.
Eres el chocolate relleno de
nueces y avellanas,
la combinación perfecta.
 Tú me amas. 
 Aquí estoy, sintiendo que
                                                              me sientes…

                   
                           En ese tiempo y lugar sus líneas eran puro simbolismo. Levantar la mirada del escrito y ver cómo se hermanaban con el rótulo de la pastelería, con su panal, con sus abejas…


Josep Mª Roig acompañado de su esposa, sus hijos y su nuera, en el mostradpor de La Colmena. (AMªF) 


El puesto de venta de Som Naturals en una Feria de Artesanos.  

Las propietarias de Fotocopias Valencia, Magda y su hija Silvia en 2015. (AMªF)

El chef Marc Roig a la iz. con su hermano Jaume, maître de Can Pitarra. 2003 (AMªF) (*)



HOMENAJE AL MOSTRADOR

SUBIRACHS Y SU CRIPTOGRAMA (casi) MÁGICO EN LA SAGRADA FAMILIA



                            Respetando la tradición de la Semana Santa, compartamos la curiosa historia del criptograma de Josep Mª Subirachs. En la próxima entrada seguiremos con los avatares de los violoncelistas Pablo Casals y Guilhermina Suggia.
                           

   
                      En la Sagrada Familia, una visitante llegada de Teherán pasea con su hija de diez años, explicándole las actitudes que muestran los grupos de esculturas realizados por Josep Mª Subirachs para la Fachada de la Pasión.

  Como cualquier persa, lleva milenios de cultura en la piel, por eso le resulta un placer la contemplación del arte por el arte. Coge a la pequeña y se sienta en un banco frente a la izquierda de la fachada para observarla a sus anchas. Saca del bolso una hoja de información turística y empieza de verdad para ella la visita al templo. Se coloca las gafas oscuras sobre la melena azabache que campa a su aire y por un momento cierra los ojos absorbiendo el olor del plantío aromático del jardincillo. 

   La niña trepa sobre ella sentándosele encima. Y contagiada por la madre que le explica La Sagrada Cena, observa muy seria las esculturas chupando un trozo de coco.

                   – Mamá, ¿Por qué hay un perro detrás del asiento de Judas? –le pregunta. La madre responde:

                  –  Se refiere a la fidelidad traicionada.

                  –  ¿Y ese cuadrado con números? ¿Y esa serpiente?

                - Ese cuadrado se llama criptograma. Y si sumas cada línea de números, por cualquier cara siempre te dará treinta y tres. La serpiente nos está avisando de que el beso que Judas le da a Jesús no es sincero.

                   - ¿Y por qué los números suman treinta y tres, mamá?

              – Porque Jesús tenía treinta y tres años cuando Judas lo traicionó, cariño–.

  Con la sencillez con que se cuenta un cuento, la madre intenta explicar a su hija las raíces culturales a las que pertenece.

   Y eso que por ignorarlo, no puede contarle la verdadera sorpresa del criptograma, que sigue líneas abajo.


Tras la escena escultórica de El Beso de Judas, Subirachs colocó su criptograma 1997 (AMF)

Una de las puertas centrales de La Pasión en la Sagrada Familia, obra de Subirachs. Sobre la palabra
Jesús, en oro, una minúscula reproducción del criptograma bañado en oro. Abajo, detalle. 



Grupo de la Última Cena de Subirachs en La Pasión. 1997 (AMF)


 UN CUADRADO CON SECRETO PROPIO
          

UN CÓNDOR EN LA SAGRADA FAMILIA. ALERTA UNO


                                                             

                        ¿Por qué las miradas de la ascensorista y el guardia de seguridad han seguido al joven de buena planta y rasgos andinos vestido con elegancia?

   Algo, un aire profundamente ausente en el visitante ha disparado su alerta experimentada, avisando a los controles para que no lo pierdan de vista.

  Los empleados veteranos de los edificios históricos conocen bien el halo visionario que se adueña de algunos seres llegados con la idea preconcebida de saltar al exterior. Aquí, en la Sagrada Familia, la alarma acecha desde cualquier atalaya –puente, balcón–, de los campanarios...


La cometa llevaba pintado un cóndor...

Los puentes entre torres de la fachada del Nacimiento.


Uno de los balconcillos de las torres de la misma fachada. 


RUMBO A CHILE

BARCELONA. EL CORAZÓN DE MI QUERIDA CIUDAD (1)


               
           En este año que hemos visto desaparecer numerosos establecimientos que nos acompañaron durante generaciones, brindemos un homenaje a los comerciantes y pequeños empresarios que alegran nuestras calles acercando hasta nosotros productos y atención. Resistiendo y sirviendo de barrera laboral a todo tipo de crisis.

           Ellos y ellas con todo en contra, sin paraísos fiscales, diana siempre presente para atraer impuestos que raramente verán revertir en sus negocios, nos facilitan la vida levantando cada día el cierre de su local sabiendo que deberán gozar por decreto de una salud magnífica, porque no pueden permitirse enfermar y faltar un solo día a su cita diaria con el público, su único aliado. Cinco emprendedores. Cinco historias de profesionales que sacan a flote su medio de vida a base de buen hacer, amparados por la cultura del esfuerzo.



Dos Jaume Doncos, padre e hijo, ante su más que centenaria Casa Beethoven.
En el suelo ante la puerta, la placa Guapos per sempre. (AMF)

Der. la Gerente de Ediciones Experiencia, Araceli Caballero, con Marta Lope, responsable de
Ventas y Marketing (AMF)

Emmanuel Thomas, breve reposo a la entrada de su restaurante Le Bistrot. (AMF)

Hoy eran las 20,00 h. cuando Isabel Creixell echaba el cierre a su Salón, Temps per tu. (AMF)

Ante su tienda El gat pirata, Jessica Guerra junto a su amigo y Jefe de Seguridad, Grey. (AMF)


CINCO PROTAGONISTAS

AL PARAÍSO DE LOS PESCADORES



A nuestro querido amigo Ignacio Sabrás, riojano de pro.
Reposa allá arriba, en el Paraíso que Dios dispuso para los 
 pescadores excepcionales y hombres de bien como él.

Nacho, con afecto para los tuyos, 
en tu recuerdo van estas líneas.





                 Para el pescador común, un par de días esforzándose es más que suficiente. Para los practicantes de esa especie de religión que es la llamada pesca a mosca, o a látigo, se diría que es a partir de la tercera jornada cuando van entrando en situación con los motores bien engrasados. Puede que los cotos a los que iban aquel día de junio de 1997 en Anguiano y las dos Viniegras, tuvieran algo que ver. Primera calidad para esta modalidad de pesca uniendo la caña y el hilo especial cola de rata, hueco y de colores vivos, a la sensibilidad de la muñeca del pescador que podrá lucirse con la finura más increíble.

   El desayuno había ha sido rápido, un par de pastas y un café sin esperar el servicio del horario oficial. A la seis de la mañana el grupo madrugador participante en las Jornadas de Pesca de La Rioja ya estaba en marcha hacia el Coto de Anguiano, llegando a la orilla que amanecía coronada de rocío.




Tres evocadoras estampas de pesca a mosca que podrían ser las de nuestro querido amigo Nacho Sabrás. 


EL CAZADOR DE LOS CLAROS CAMINOS


FRIEDRICH HUNDERTWASSER. ENTRE GAUDÍ Y JUJOL (1/2)




                                Situemos en la pista central la luz retratista de Klimt, unas curvas de Gaudí, ciertas cúpulas y toques del Jugendstil vienés, algo de Bizancio, el cromatismo genial de Josep Mª Jujol,  y ¡Ale Hoop!


                                Ante ustedes,  Friedensreich Hundertwasser


Detalle del edificio Bosque Espiral en Darmstad, Alemania.

Vista general del edificio. Abajo, detalle de la torre




Autorretrato de Friedensreigh Hundertwasser


EL HOMBRE DE LAS CIEN AGUAS