RELATO
Original
de Ana Mª Ferrin
RPI
Joana dio
una calada al cigarrillo y se pasó la mano abierta por la frente echando
alternativamente la cabeza hacia delante y hacia atrás, sacudiendo la melena y
alborotando con los dedos su cabello rojo. Al hacerlo quedó unos segundos
inmóvil, apoyada en la baranda de su ático recibiendo el sol en plena cara,
sumergida en el estruendo alegre que formaban con su vuelo las gaviotas de la
plaza Gaudí. -¿Sería esto ser meteorotrópica -pensó-, sentirse bien o mal según el
clima?
Abrió las solapas de su bata
de seda naranja para recibir también el sol en el pálido escote. Su mirada, como
tantas veces, acortó la distancia que la separaba de los obreros encaramados al
templo enfrente suyo, parándose muy especialmente en el de los tirantes cuya
amplia espalda, a veces desnuda, le sugería un océano sin fondo en el que
hubiera deseado zambullirse.
Su
jornada laboral se prometía movida. Eran las nueve y ya había recibido a su
primer cliente. Un trabajito rápido. En tres cuartos de hora el señor JotaBe había iniciado,
desarrollado y culminado la faena, rematándola con un whisky.
Soñaba con vestir como las modelos de las revistas, con el estilo que puede aportar el dinero.....
UNA BOCA PARA TUMBARSE EN ELLA...












