Foto cabecera

01_HP_UNI158415_Bluewash_WEB Recibiendo al futuro. (UNICEF)





SEMANA SANTA. RETRATOS EN LA PASIÓN DE LA SAGRADA FAMILIA.




                              A saber con cuál de estos elementos utilizados en su tiempo, se azotó a Jesús. ¿Con bolas de plomo? ¿Tiras de cuero? ¿Ramas de brezo? ¿Fragmentos puntiagudos de hueso o metal? 



                            Jerusalén vive la animación que antecede a la Pascua y por todas partes bullen habitantes y viajeros que van cruzándose con el desfile de soldados y reos. Jesús recorre las calles cargado con la cruz y por su debilidad tras el tormento, a una caída le sigue otra y cada vez le resulta más duro incorporarse en su camino con el madero a cuestas, seguido por la mirada de gentes que muestran variados sentimientos ante su imagen: burla, compasión, menosprecio, vergüenza.

  Una mujer, Verónica, se adelanta hasta el Nazareno conmovida al ver su rostro cubierto de sangre y heridas, se desprende del velo y lo pasa por el rostro del reo enjugándole el sudor. La imagen de Cristo queda impresa en la tela. El escultor Subirachs toma los rasgos del arquitecto Antonio Gaudí para dar vida al evangelista Lucas, el único apóstol que refirió en sus escritos el episodio del encuentro.


Para representar a Antonio Gaudí, el escultor se valió de la imagen
del arquitecto durante la Procesión de Corpus.

Antonio Gaudí durante la Procesión. (CátedraGaudí)

El grupo más numeroso de los que pueblan el templo, el de La Verónica.

Vista completa de la Fachada de la Pasión, donde se aprecian los tres planos que van contando la Historia de la
Pasión de Cristo 


  
VIERNES. JESÚS A CUESTAS CON LA CRUZ

SAGRADA FAMILIA EN VERDE. ETSURO SOTOO Y ARTHUR RIMBAUD


                             Vestido enteramente de negro, traje y camisa Mao de seda, el escultor Etsuro Sotoo regresa de impartir un ciclo de conferencias en Perú y después del largo vuelo le apetece parar la senda que lo lleva a su casa costera y dar unos pasos por la acera del chaflán Mallorca-Marina para estirar las piernas. Lleva en Barcelona desde 1978. Un buen día llegó de visita desde Japón camino de Alemania, subió las escaleras del metro de la Sagrada Familia y al contemplar el templo y divisar que a un costado de sus muros se apilaban las piedras en espera de ser talladas, sintió una llamada a la que no pudo resistirse.

   Nadie más parecía oírla, pero desde el interior de los bloques una sangre de esa que encabrita y desvela, le gritaba que frutas, hojas, ángeles, rosas, estaban esperándole a él, precisamente a él y a sus manos liberadoras para que las arrancara del interior naciéndolas a la vida. Desde aquel momento se adormecieron sus ansias de acabar el tour europeo y tomar la ruta etíope que lo llevase al África soñada siguiendo las huellas de Arthur Rimbaud.

  Aunque el escultor nunca olvidó los versos del poeta adolescente ni la poesía, uno de sus primeros amores al que aún rinde algún haiku. El espíritu de libertad seguía pegado a su piel, rebrotando de poco en poco, al estilo del pedrusco de lava que ante el oleaje adverso prefiere sumergirse para volver a la superficie cuando el peligro ha pasado. El relámpago aplazado -psssss- cruza una y otra vez por su mente. Los compromisos contraídos, la responsabilidad familiar. O la convulsa poética de un Rimbaud tentador agitando ante Sotoo la vela de su bateau ivre...


Etsuro Sotoo en el taller de la Sagrada Familia. (catholicinjapan.com)

                    
DE LA POESÍA AL CINCEL

ASTEROIDE "GAUDÍ". EN SU 20º ANIVERSARIO


          

               Este año se celebra el 20º Aniversario del asteroide 10185, descubierto por el astrónomo profesor Eric Warter Elst el 18 de abril de 1996 en el observatorio situado en el cerro de La Silla, en Chile. El lugar limita con el desierto de Atacama y se encuentra al noroeste de la ciudad de La Serena, región de Coquimbo.

 Al llegar el momento de inscribirlo con un nombre como es costumbre, el profesor belga decidió bautizarlo como Asteroide Gaudí. Su órbita puede consultarse en la página del Minor Planet Center habilitada con sus datos (1)

  No es la primera vez que Chile aparece en la trayectoria de Antonio Gaudí.

  Antes fue su encuentro en Barcelona con el fraile chileno Fray Angélico Aranda en 1909, cuyo resultado fue el diseño para una capilla de la Virgen de los Ángeles en Rancagua, enviado por el arquitecto español a su amigo. El proyecto del maestro, aún con toda suerte de dificultades, sigue adelante (2).



El profesor Eric Walter Elst


El Observatorio de La Silla, en Chile

Vista nocturna del observatorio de La Silla

Imagen nocturna del cielo en el observatorio chileno de Tololo


ERIC ELST, INDIANA JONES DEL FIRMAMENTO

ANTONIO GAUDÍ Y SU CASA CALVET, EL ÚNICO PREMIO QUE CONSIGUIÓ EN VIDA




                         En 1898 se le encargaba a Gaudí por segunda vez una casa que debía ser una más en línea, insertada entre otras dos. Así fue en el Palau Güell en 1886 y ahora doce años más tarde en el nº 48 de la calle de Caspe, en pleno barrio llamado entonces de los fabricantes, zona acomodada de la ciudad aunque  apartada cuatro manzanas de la yema social que significaba el Paseo de Gracia barcelonés.
           
   Como cualquier otra de nuestro arquitecto, el comienzo de esta obra tuvo sus avatares. El técnico municipal era Pere Falqués Urpí, su colega artífice de las soberbias farolas de la Avenida Gaudí, el Paseo de Gracia y el Paseo de San Juan, que acompañan cuatro realizaciones del maestro. Pero en mayo de 1898, Falqués era además un funcionario al servicio de la ciudad y cumplió su obligación rechazando los planos de la Casa Calvet, censurando el perfil de aquel curvilíneo acabado que superaba en altura lo ordenado para la calle de Caspe.

   Gaudí solucionó el problema devolviendo los planos con una línea roja que tachaba los ondulados remates y avisando de que si no le permitían hacer su obra como la había concebido, la dejaría así, descabezada a la brava. Comprobar que al final hizo lo que le vino en gana y no rectificó la altura, está al alcance de cualquiera que alce la vista al pasar por una finca que parece dispuesta a continuar su oleaje a lo largo de la calle. Argucia que le valió en su momento una denuncia de los inspectores, con su consiguiente sanción municipal ordenando suspender las obras. La importancia del cliente hizo que una vez más el consistorio claudicara, y todo quedase olvidado, al ser elegido oportunamente por el Ayuntamiento como el Mejor Edificio de 1900.


Imagen de la Casa Calvet. Puede apreciarse la altura que sobresale de las fincas adyacentes.

El plano original de la casa, con la línea que trazó Gaudí como amenaza.

Placa conmemorativa del Premio que se encontraba en la fachada y hoy desaparecida.

Modelo del Diploma concedido al arquitecto.


    UN ACTOR, UN MÁRTIR Y UN NOTARIO
           

LA MÚSICA EN LAS NALGAS. EL JARDÍN DE LAS DELICIAS.




                         Siempre me han hecho gracia las interpretaciones que suelen darse a las imágenes de sexo inusuales, gore o francamente aberrantes, de ciertas obras catalogadas de religiosas. Y es que cuando se intenta enmascarar lo muy obvio, el resultado suele ser hilarante.

    Las fechas en que Hieronymus Bosch, El Bosco, realizó el tríptico de El Jardín de las Delicias, aún después de innumerables pruebas son de una amplitud notable, ya que lo he visto datado por voces muy serias entre 1480 y 1515, calificando la obra tanto de juventud, como de plenitud o madurez. Desde Bélgica la tabla pasó a Holanda, de allí fue llevada por el Duque de Alba hasta la Orden de San Juan, viajando por fin al Escorial en 1593 al ser adquirida por Felipe II. Trasladada al Museo del Prado en 1939 para su restauración ya no se movió de sus paredes, donde hoy podemos seguir admirado esta pintura compleja de múltiples interpretaciones, como casi todas las del autor.

   Y desde principios de 2014, también identificar la partitura oculta de una melodía desconocida que el artista logró hurtar durante medio milenio a los entendidos, hasta que dos estudiantes norteamericanos, Amelia y Luke, supieron ver lo que durante todo ese tiempo había pasado inadvertido a los ojos de millones de observadores. 


Detalle musical de El Infierno

El tríptico abierto

La estudiante norteamericana Amelia Hamrick


UN CÓMIC SONORO DE 500 AÑOS

IGNACIO SEMMELWEISS, EL MÉDICO QUE NUNCA SE RINDIÓ


                     
Al Dr. Victor Julio Marí Balcells, quien
durante una entrevista en 2004 para
 Historia16, me habló de Semmelweiss.
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                             …Me habría gustado mucho que mi descubrimiento fuese de orden físico. Porque se explique la luz como se explique, no por eso dejará de alumbrar, ya que en nada depende de los físicos. Pero, por desgracia, mi descubrimiento depende de los tocólogos... ¡Asesinos! Llamo yo a todos los que se oponen a las normas que he prescrito para evitar la fiebre puerperal. ¡Contra ellos me levanto como resuelto adversario, tal como debe uno alzarse contra los partidarios de un crimen! Para mí no hay otra forma de tratarles, que como asesinos. ¡Y todos los que tengan el corazón en su sitio pensarán como yo!… No es necesario cerrar las salas de maternidad para que cesen los desastres que deploramos, sino que conviene echar a los tocólogos, ya que son ellos los que se comportan como auténticas epidemias…

                Y con esto ya está todo dicho…       


Fragmento de la carta enviada por el médico Ignaz Semmelweiss 
sobre  1854, a todos sus colegas profesores de obstetricia.



Escena de la disposición de Semmelweiss sobre el lavado de manos, que le valio la expulsión.
(Imagen de la portada de la revista Enfermedades Emergentes Efectious. Vol. 7, nº 2, 2001)
A los 39 años, en 1857, el doctor Semmelweiss


 ¡LÁVENSE LAS MANOS!